
#4- ¡Yo no caí en la tentación!
— Usted es alguien libre, libre cómo un pájaro volando entre los árboles y entre las hojas que se mueven al compás del viento. El viento sopla suave abrazando tus plumas. Siéntete libre de volar cómo quieras y en el lugar que quieras. Ahora estás en la playa, el sol ilumina tu rostro, siente el olor de la playa, el sonido que hacen las olas al romper con la costa. Siente la arena caliente entre tus pies. ¿Lo sientes?.
— Si, lo siento.
— Ahora eres un Delfín, siéntete libre a nadar cómo quieras. Siente el agua abrazar tu cuerpo y las olas golpear tu rostro. Eres un hermoso delfín.
— Soy un delfín.
— Ahora estás en las nubes...
— ¿En las nueves?.
— Imagina que estás flotando entre ellas. Fundiéndote es su color naranja cuando llega el atardecer. Siente la suavidad de ellas, siente su esponjosidad. Son suaves cómo un algodón de azúcar. Siéntase cómo un algodón de azúcar.
— Soy un algodón de azúcar.
— Ahora iremos a las profundidades del mar. Eres un pez cuyos col....
— ¡¡STELLA!!...
Mierda ya ni siquiera uno puede relajarse en el baño. Éste chico es cómo un grano en el culo. Apago el celular de mala gana respirando profundamente.
— !!QUÉ PASA JODER!!.
— ¡¿QUÉ ESTÁS HACIÉNDO AHÍ DENTRO?!.— oigo cómo grita detrás de la puerta.— ¡YA TRAJERON LA PIZZA Y TU TODAVÍA NO SALES DE AHÍ!. ¡¿ESTÁS FUMANDO MARÍA O QUÉ?!.
Oigo su risa sínica la cuál me hace perder los nervios. Creo que mi sección de terapia tendrá que esperar.
***
Tiro un par de cojines al suelo prendiendo la tele..., Perdón, prendiendo la ENORME tele para ver una película. Todo estaba preparando y decidimos elegir la de Harry Potter. Vista ya cómo cinco veces, pero es que nos gusta mucho.
— Está buena.— responde el idiota con la boca llena señalando la pizza.
— Tus modales Brayan. ¿Acaso no te enseñaron éso en el jardín de niños?.
— Qué vá, en ése lugar yo era el centro del universo. Esos niños giraban alrededor de mi.— responde acercándose lentamente a mí con una sonrisa llena de mostaza que por nada me da arcadas.
— ¡Que asco!, aléjate de mí.— le lanzo un cojín haciéndo que su perfecto cabello se alborotara.
No sé cuánto tiempo me quedé comiendo. Ya casi era las dos de la mañana y los ojos se me cerraban. Mi amigo está más vivo que muerto mirando con atención la película sin pestañear. Y la verdad no sé cómo puede, pero cómo dice Grabiela: "Éso se debe a qué no todos tenemos el mismo sistema inmunológico". Giro mi cabeza con cansancio notando en el suelo diez lata de cerveza vacías.
Froto mis ojos.
Que extraño. No recuerdo haber traído ninguna cerveza para acompañar la película. Y tampoco haber bebido ninguna. A no ser que....... ¡Hay no!, debí suponer que ésto pasaría.
Me habré quedado dormida. Por eso no me enteré de nada. Miré a Brayan, no paraba de reír. Maldición ya está borracho, lo que me faltaba.
— Brayan.— dije casi en un susurro. Me froté los ojos con pesadez. La luz de la pantalla me molestaban los ojos.
— ¿Siu?....— responde sin despegar la mirada de la tele.
— ¡Has bebido idiota!. ¿Qué te e dicho yo de éso?.— me planto a su lado para nada contenta.
— Sip...— hipa.— Sólo bebí... un par de gaseosass.— y luego se hecha a reír.
— ¡¿GASEOSA?!. ¿Acaso no leíste el contenido de la lata imbécil?.—cogí una y se la señalé.— ¡Dice CERVEZA CON ALCOHOL!.
Se empieza a reír y apunta a la tele dónde está Harry Potter con un par de espectros.
— Mira.. mira.— se ríe y empieza a contar.— uno, dos, tres. !!ESPECTO PETRONUMS!!.
¿Éso no es de Harry Potter?
— Te voy a matar y no va hacer con un ESPECTRO PETRONUMS .— apago la tele escuchando un reclamo de su parte que poco me importó. Mañana tengo mi primer día de trabajo y terminé en el suelo hasta las dos de la mañana mirando película de hechicería.— Levanta, a dormir ya.
— ¿Q-qué?...— se levanta con dificultad y yo paso mi brazo por su hombro para ayudarlo a mantenerse en pie.— No eres.. mi madre. Soy bas-tante grandecito cómo para..gober-narme sólo.
Lo ignoro por completo llevándolo a la segunda habitación. Igual que la mía, lo que de color gris claro. Lo recuesto en la cama y le quito los zapatos junto a la camisa. Lo conozco demaciado, no le gusta dormir incómodo.
— Oyee...
— ¿Qué?.— lo miro de reojo.
— Ya que... andas quitando, te falta el boxer.— empieza a burlarse.
Le saco el dedo del medio tirando sus zapatos aún lado. Y después se durmió, cosa que agradecí bastantes. Salgo de allí en puntillas respirando aire porque creo que lo estaba reteniendo.
Y éso que mi madre quería que yo tuviera hijos.
Ni de coña, ya con BRAYAN tengo suficiente. Ésto es una lección del cielo para decirme que no me atreva a tener un hijo. No me siento con todos mis sentidos cómo para lidiar con uno. Pierdo la calma muy rápido y a lo mejor termino por traumar al niño. Y éso que mi madre quería ser abuela.
Ay no..
"Señor protegeme con tu espíritu, líbrame de todo mal y no me dejes caer en las tentaciones". AMÉN.
Abro la puerta de mi habitación y me tiro de clavado a la cama. Hasta que todo se puso negro.
***
El sonido de una alarma hace que me despierte. ¿Joder ya es hora de levantarme para ir al trabajo?. No sentí que dormí nada. El despertador sigue sonando con la típica música de Bad Bony: "yo perro sóla". Jajaja.
Me pongo la almohada en la cara para no escucharla sonar más. Pero entonces un recuerdo llega a mi mente. Siempre quise hacerlo y saber que se siente. En las películas y series las personas callaban los despertadores de un manotazo o un almohadazo. Una sonrisa juguetona aparece en mi rostro y quito la almohada de mi cara para coger impulso y lanzarla con fuerza al despertador. Despertador que no duró ni unos segundos en terminar en un sonido sordo en el suelo hecho trizas.
Me levanto con rapidez de la cama recogiendo los pedazos de mi pobre despertador. Ya no tiene remedio, lo e roto por culpa de una tonta curiosidad. Lo tiro a la papelera. Es mejor que me vaya a dar una ducha o llegaré tarde el primer día.
Después de mi relajante baño de princesa me visto con un vestido color turquesa más arriba de los muslos, mangas largas y escote perfecto. Mis tacones altos eran del mismo color pero más oscuro con un modelo original. Solté mi cabello rizado en las puntas con lindas ondulaciones. Pinté mis labios de rosa combinado con un
collar fino de piedras preciosas en el centro. Estaba más que lista, me sentía toda una celebridad. Una estrella de cine.
En la cocina me preparo un café cargado y unas simples tostadas con mermelada de fresa. Y ahí es cuando veo a mi amigo detenerse en el marco de la puerta.
— ¡Buenos días!.— digo más contenta de lo normal.
— Me estoy muriendo. Tengo un dolor de cabeza terrible.— responde arrugando la nariz.— Siento cómo si alguien cogiera un mazo y me golpeara una y mil veces para partirme el cráneo.
Exageradooo....
— ¿Para qué me lo dices a mí?.— pruebo mi café.— Si al final siempre trato de que no caigas en la tentación del alcohol pero parece que su conexión contigo es más fuerte.
— ¡Yo no caí en la tentación!. ¡A mí me empujaron!.— me repasó con la mirada.— ¿Y tu por qué te arreglaste tanto?. ¿Hay ligue?.
— Ja, ja, — lo miro mal, el sabe perfectamente que hoy es mi primer día de trabajo.— Estás gracioso hoy..
— Nunca perdiendo el encanto.— sonríe de lado y luego fruncimos el seño al sentí el timbre sonar.— ¿Esperas a alguien?.
— No que yo sepa.— me dirijo a la entrada abriendo la puerta para encontrarme con una mujer de no más de treinta años. Y por su uniforme debe de ser ama de llaves.
— Buenos días señorita, mi nombre es Yudi. Perdón por molestarla, es que estoy aquí porque es mi turno de limpieza.— responde con una sonrisa. Tengo el presentimiento que ella y yo nos llevaremos muy bien.
— Claro que sí, adelante.— me hago a un lado para invitarla a pasar y ella empieza a recoger el desastre que hicimos Brayan y yo anoche.
Camino hacia la cocina y pillo a Brayan con mi café.
— ¡Oye, éso es mío!.
— Todo tuyo si al final está más amargo que un amor no correspondido.— hace una mueca.— No sé cómo te puedes tomar éso. Existe algo llamado azúcar mujer.— se da la vuelta y se va.
Me acerco hacia la tal Yudi un poco avergonzada por el desastre que hicimos anoche.
— Amm oye yo..... nosotros lo sentimos por éste desastre.— me rasco detrás de la cabeza.— Nosotros no queríam.....
— Señorita tranquila, es mi trabajo.— me regala una sonrisa y sigue limpiando el desastre.—Además estoy contenta de poder hacerlo.
— ¿Qué?.— ¿cómo alguien estaría contento de limpiar el desastre del otro?.
— Es que me llena de orgullo poder decir un día que fuí una de esas personas que trabajaron para unas de las celebraciones de la actuación en éste país.
Wao, soy famosa y no lo sabía.
— Pero si ni siquiera e empezado mi primer día.— ella ríe por mi respuesta y para de limpiar.
— ¿Acaso no ha visto noticias?.
— No.— la verdad me la e pasado viendo películas con Brayan y su estúpido Espectro Patronums.
— Señorita su nombre está por todas partes. En carteles, anunciando la nueva actriz de la nueva novela.— dice para luego seguir con su labor.
¡¿Qué?!.
Corro rápidamente hacia mi habitación para buscar mi celular en la mesita de noche. Enciendo los megas. Mi rostro es la primero que aparece en las noticias. En todas y cada unas de ellas.
Abro los ojos cómo platos y tirando el celular a la cama temiendo lo peor.
Tarde o temprano la noticia llegará a mi hermana y no tardará en enterarse.
Mierda.
— Te van a filetear.— dice una voz, y no necesito voltearme para saber de quién es.
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