"Steve, el mentiroso."
Las manos de Amy pasaban por docenas de libros, leyendo detenidamente los títulos, de vez en cuando escogiendo los necesarios. Dustin se encontraba justo detrás de ella, haciendo lo mismo.
-¿Cómo te va por allí?- preguntó Dustin.
-Encontré 3 diccionarios.- contestó Amy, sin parar de buscar.- creo que no necesitamos más.
-Uh, no lo sé, considerando que ninguno de nosotros entiende, lo mejor sería tener más de uno.
-Pero es un diccionario, casi todos contienen las mismas palabras.
-Exacto, casi todos. Por eso si no encontramos una palabra en uno, la encontraremos en otro.- explicó el chico, acto seguido el silencio volvió a reinar entre los dos.- ¿puedo preguntarte algo?
Amy se giró con curiosidad para encontrarse a Dustin.- habla.
-¿Pasó algo entre Steve y tú?- dijo Dustin directamente. Amy frunció el ceño inmediatamente.
-¿A qué viene esa pregunta?- Dustin se encogió de hombro.- no, Dustin, no pasó nada entre nosotros.
-Entonces, ¿por qué actúan raro cuando están cerca del otro?
Amy suspiró, cansada de la curiosidad de Dustin.- son imaginaciones tuyas.- musitó, Dustin hizo una mueca de desaprobación.
-No puedes manipularme, Graham.- Amy giró los ojos fastidiada.- sólo digo que me parece extraño que te vas a un campamento por unas semanas y cuando regresas pareciera que te llevaras mal con steve, como si algo hubiera pasado entre ustedes.- siguió insinuando.
-Sabes que, vete a la mierda, Henderson.- respondió Amy.- entre Steve y yo jamás ha pasado nada, y dudo que pase a este punto, porque estoy cansada de esperarlo.- admitió. Dustin levantó las cejas, ahora entendía todo.
-O sea que en verdad nunca pasó nada.
-Exacto.
-Te juro que Lucas y yo teníamos certeza de que sí había ocurrido algo entre ustedes.
-¿Por qué?- cuestionó Amy.
-Ya sabes, tú y Steve siempre han sido esas personas que sabes que deberían estar juntas, pero que ninguno parece dar el primer paso, y luego tú quedaste atascada como su amiga.- explicó Dustin, finalmente consiguiendo el último diccionario.
-¿En serio piensas eso?- Dustin asintió.
-Desde el año pasado, nuestras opiniones sobre ustedes han cambiado más de lo crees.- comentó.
-¿Nuestras?
-Los chicos y yo, bueno además de Max, quien juraba por su vida que a ti te gusta Steve, pero tenía sus dudas sobre Steve.- aclaró.- Aunque si te soy sincero, aquí entre nosotros, si tuviera que apostar sobre algo por mi vida, diría que le gustas a Steve.- Amy frunció el ceño de nuevo, no parecía la típica broma de Dustin, el chico hablaba completamente en serio.
-Steve no demuestra su interés por mí, así que puede ser que sepa lo que ocurrió entre nosotros.- confesó Amy, captando la atención de Dustin.- durante mi estancia en el campamento, le enviaba cartas a Steve todos los días, además de que intentaba hacerme la idea de que él sólo me veía como una amiga, entonces tenía que olvidarme de él.- Amy murmuró lo último, avergonzada de sus propias palabras.
-Amy, eres una idiota.- dijo Dustin.- pero continua.
-Bien, tras una semana de estar en el campamento, me reuní con un antiguo compañero del instituto, y una cosa llegó a la otra y terminé saliendo con él.
-Déjame adivinar, le contaste a Steve.- Dustin sonrió con incredulidad, ganándose una mala mirada de Amy.
-Se lo conté todo, pero ahora que recuerdo, nunca recibí respuesta de mis cartas, no después de esa.
-Por supuesto que no recibiste respuesta.- respondió Dustin obvio.- Steve estaba celoso, está.- se corrigió.
-Steve no está celoso.- dijo firmemente Amy.
-Sé que te cuesta creer todo esto después de esperar a que Steve se diera cuenta de que te gusta, pero créeme que te digo la verdad.
-Aunque Steve no mostró señales de molestia con mis cartas.- musitó Amy, Dustin giró los ojos y bufó fastidiado.
-¿El mismo Steve que asegura que no habla demasiado sobre ti?, ¿Steve, el mentiroso?- el sarcasmo en la voz de Dustin era más que notable, y eso era lo que más le molestaba a Amy.
[...]
-¿Entienden algo?- preguntó Amy, intentando descifrar qué decía el hombre que hablaba en la cinta. Dustin detuvo la cinta, ambos observaban atentamente a Steve, el cual no había parado de caminar de un lado a otro mientras la cinta se reproducía, pero, ¿dónde estaba su mente?
Porque claramente no se encontraba en aquella habitación, ni mucho menos intentando traducir ruso. Steve no paraba de pensar y darle vueltas al mismo asunto de Amy. Sabe que si en algún momento Amy tuvo sentimientos por él, es muy posible que ya no sienta nada. Después de todo, la descartó de amiga y la dejó en esa posición por un largo tiempo, y no fue hasta hace unos meses, que Steve finalmente abrió los ojos. Steve seguía pensando que era muy tarde para intentar recuperarla, pero cómo podía recuperar a alguien que nunca tuvo.
Durante la ausencia de Amy, los pensamiento de Steve lo torturaban y parecía que sólo era capaz de pensar en ella o en los momentos importantes que ocurrieron entre ambos. Así que definitivamente Steve no prestaba atención a la estúpida idea de Dustin de traducir ruso, y de no haber sido por Amy, él nunca se hubiera involucrado.
-No entiendo una mierda.- admitió Amy, su voz hizo que Steve regresara a la realidad.
-Me suena de algo.- murmuró él.
-¿El qué?- cuestionó Dustin con curiosidad.
-La música de atrás, me parece que la he escuchado antes.- explicó, ganándose quejidos de Amy y Dustin.
-¿Por qué te centras en la música, Steve?- preguntó Amy con incredulidad.
-¡Concéntrate en traducir ruso!- ordenó Dustin.
-Lo intento, pero..- de pronto la voz de Steve fue interrumpida por Robin.
-Se cierra la guardería, tienes que salir ahí afuera.- anunció Robin ruidosamente.- ¡Ey, mi pizarrón!- se quejó al ver que el pizarrón estaba lleno de letras rusas.- tenía datos importantes en ella, imbéciles.
-Lo que estamos haciendo es muchísimo más importante.- contestó Dustin.
-¿Sí?- cuestionó, a lo que Dustin asintió.- ¿y cómo saben que los rusos traman algo?
El comentario los tomó desprevenido, a lo que Amy se giró a ver a Dustin y Steve.- ¿le has contado?- preguntó sorprendida.
-¡Claro que no!- respondió Steve ofendido.
-Eh, no estoy sorda, de hecho puedo escuchar todo.- explicó Robin.- ustedes son demasiado ruidosos. Tú crees que has grabado a unos rusos conspirando.- apuntó a Dustin.- quieren traducirlo pero ninguno entiende nada, porque resulta que ninguno sabe que los rusos usan un alfabeto distinto, ¿me equivoco?
Dustin, Steve y Amy se miraron entre sí, aún sorprendidos. De pronto, Robin quiso tomar la grabadora de Dustin, pero Steve fue rápido en tomarla primero.- Ey, ¿qué crees que haces?
-Quiero escucharla.- le explicó Robin.
-¿Por qué?- cuestionaron Dustin y Amy.
-Porque podría ayudar, hablo cuatro idiomas.- admitió.
-¿Ruso?- preguntó Amy. Robin comenzó a decir palabras que ninguno de los chicos entendía, pero parecía ruso, por lo que los chicos sonrieron asombrados.
-Me lo he inventado, idiotas.- Steve golpeó levemente el hombro de Dustin, decepcionado.- pero hablo español, francés e italiano, y toco en la banda, mis oídos son unos genios.- Amy observó a los chicos, con una mirada de aprobación, sin embargo Steve no parecía estar de acuerdo.- vamos, tú ve a servir helados, yo traduzco. Ni siquiera es por interés, es por aburrimiento.- confesó la rubia.
Al final Steve cedió, entregándole la grabadora y en su lugar tomando la cuchara de servir helados.
-Reproduce esa última parte de nuevo.- ordenó Robin, Dustin obedeció. La chica parecía concentrada y como si supiera lo que hacía.- De acuerdo, esa palabra, se pronuncia.. "dly-nna-na"- explicó.
Amy y Dustin buscaron rápidamente en el pizarrón.- "dly-nna-na", ¡la silla!, la que es como una silla.- Robin apuntó la palabra en su libreta.
Amy se acercó a la ventanilla que la separaba de Steve, abriendo alegremente.- tenemos la primera palabra.- anunció. Steve se giró velozmente emocionado.
-¿De verdad?- acercándose a Amy, más de lo que la joven esperaba, poniéndose un poco nerviosa ante su movimiento.
-"La semana es larga".- comentó.
-Esperaba más.- murmuró Steve decepcionado.
-Lo sé, pero estamos avanzando.- dicho esto, Amy estuvo a punto de cerrar la puerta, sin embargo reconoció a las clientas que Steve atendía, por lo que decidió acercarse.-¿Ce?- preguntó confundida.
-Un momento.- dijo Steve, reconociéndola.- ¿te dejan venir aquí?
-Eso mismo iba a preguntar.- Amy se cruzó de brazos, aunque las chicas se miraron entre sí y se rieron, acto seguido se dieron la vuelta y corrieron hasta la salida.
-Pues.. no lo sabremos.- musitó Steve.
[...]
-"La semana es larga. el gato plateado come. Cuando el amarillo y el azul se encuentran en el oeste".
Esa fue la traducción que lograron conseguir, que tardó toda la tarde y parecía que funcionaba, pero ninguna de esas palabras tenía sentido para los chicos.
-A ver es que, no puede estar bien.- habló Steve, cerrando la heladería.
-Está bien.- le aseguró Robin.
-A mí me parece perfecto.- le siguió Dustin.
-¿Cómo va a estar perfecto?, adiós a convertirnos en héroes, es absurdo.
-No es absurdo.- contestó Amy.
-Es muy específico, como un código.- explicó Dustin.
-¿A qué te refieres con un código?- cuestionó Steve confundido.
-Un código secreto de espías.
-No vayas tan lejos, Henderson.- respondió Steve.
-Podría ser.- comentó Amy.
-¿Tú te crees esto, Amy?- preguntó Steve con incredulidad, Amy se encogió de hombros.
-No lo sé, pero imagina que realmente es una transmisión rusa secreta, ¿en serio crees que dirán "ataquen al mediodía"?- dijo Amy.
-Exacto.
-Mi traducción es correcta, eso está claro.- afirmó Robin.- entonces, "el gato plateado come", alguien quiere ocultar el significado del mensaje.- Dustin volvió a decir "exacto".- y querrá ocultarlo porque el mensaje trata algo confidencial.
-¡Exacto!
-En ese caso se confirmarían tus sospechas.
-Rusos malos.
-Me cuesta darle la razón a este niño raro, pero sí, rusos malos.- confirmó Robin.
De repente, Amy fue detenida por Steve, el cual la tomó por el brazo para que dejara de caminar, Amy se giró ante él, pero este parecía estar pensando, demasiado concentrado como para darse cuenta de que había tomado a Amy de la mano.
-¿Qué haces?- preguntó Amy con curiosidad, Steve se sobresaltó, soltando su mano, acto seguido se acercó al pequeño carrusel que se encontraba a su lado.
-¿Tienes una moneda?- pidió.
Amy se tocó los bolsillos, encontrándose con lo que él pedía. Dudosamente se la entregó, sin saber todavía lo que tramaba.
-Eh, Steve.- Dustin y Robin se acercaron.- ¿Qué haces?
-No tengo ni idea.- murmuró Amy observando al chico.
-¿Tienes edad para montarte?- bromeó Robin, sin embargo Steve no respondió.
-¡Silencio!- espetó.- escuchen atentamente.- explicó.
De pronto la sonrisa que Amy tenía en el rostro se borró inmediatamente al reconocer la música que transmitía el carrusel.- mierda.. es igual a la de la grabación.- musitó.- ¡Dustin, la grabadora!- ordenó. El chico rápidamente sacó la grabadora de su mochila, reproduciendo el mensaje.
-No lo entiendo.- comentó Robin.
-Es la misma de la grabación.- explicó Dustin.
-Tendrán esos carruseles en Rusia.- supuso Robin.
-No, este pone Indiana, lo dudo. Ese código no vino de Rusia, vino de aquí.
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