O39
Era obvio que después después almuerzo las dos menores se quedarían dormidas, luego de jugar por un largo rato gastando energía y un buen almuerzo las dos se duermen.
JungEun y JinSol disfrutan viendo una película, JinSol se encarga de mostrarle "los clásicos" a JungEun, de romance, ficción, drama, y comedia. A la rubia parece gustarle el panorama, mira la tele en silencio dejándose mimar por la más alta que le acaricia el cabello mientras "un lugar llamado Nothing Hill" se reproduce en un volumen medio, tanto como para no despertar a las niñas pero si lo suficiente para poder escuchar, de todos modos tienen activados los subtitulos.
—¿Te gustaría ir a la playa?—JinSol le pregunta de repente. JungEun se remueve un poco en sus brazos para mirarla—HeeJin... mi amiga, quiere ir a la playa.
—No quiero meterme en sus planes.
—Seguro invitara a la chica con la que sale no quiero ser el mal tercio. Además a las niñas les gustaría pasarlo contigo, te quieren más a ti.
JungEun sonríe y niega con la cabeza por la broma.—¿Tengo tiempo para pensarlo?
—Lo planeamos para la próxima semana, disfrutar de un día, algo calmado.
—Lo pensaré.—JinSol asiente y apoya su mentón sobre el hombro de JungEun pegando su mejilla a la de la contraria. La rubia suspira y toma su mano entrelazando sus dedos.
No hubo necesidad de salir, ni de una cena lujosa ni un lugar enorme, solo de ellas dos, una cita al estilo Jeong JinSol y Kim JungEun.
—Eres como William.—JungEun se ríe—JungEun Thacker.
—No me gusta leer.
—Pero no conoces mucho del mundo actual ¿O sí?
—Paso más pegada en mis clases. Tenía mi televisión de adorno hasta que ChaeWon la encendia para ver sus dibujos.
—Me gusta que seas así...—Murmura—. Siempre pensaba que era una tontería eso de "Los opuestos se atraen" ¿Por qué te gustaría alguien diferente? Yo buscaba a personas que tuviesen mis mismos gustos, o preferencias. Hasta que comencé a conocerte, tenemos un estilo de vida completamente diferente, gustos, costumbres y estilos de vida. Pero fue como si tuvieras un imán que no me permitía no hablarte.
—A veces...salíamos a la misma hora, antes de conocerte. Pensaba que tu vida era perfecta—JungEun dijo tranquila—. Que tenías miles de amigos y qué...bueno, que nunca seria capaz de estar a tu nivel. Yo quería ser como tú, imaginaba tu vida perfecta.
—Supongo que te decepcionaste mucho.
—Por supuesto que no. Es un aspecto de mi diagnóstico supongo, imaginar la vida de los demás como una mejor a la mía. Nadie tiene una vida perfecta.
—Pero podemos intentarlo ¿No?
JungEun no le responde, en cambio solo se acerca más a ella chocando sus labios, y va a separarse pero JinSol no se lo permite atrapando los labios de la rubia entre los suyos marcando un beso un poco más lento y largo de todos los que han tenido que no han sido más que roces y simples toques. JungEun le sigue un poco torpe el ritmo y una de sus manos se sube hasta el hombro de JinSol volteandose para estar más cómoda. Y JinSol va a continuar si no es por una pequeña presencia en la sala.
—Tía Ji.—JungEun se separa de ella casi de un salto. ChaeWon se talla los ojos con el cabello desordenado, camina lento hasta JinSol y se sienta en su regazo apoyando su cabeza en su hombro.
—¿Pasa algo, wonnie?
—Me duele la barriga.—Dice bajo. JungEun detiene la película para prestar atención.
—¿Desde cuándo?
—Después de comer, pero pensé que se iba a ir y ya.
ChaeWon está más pálida que de costumbre, está con una capa de sudor en la frente pero JinSol asocia lo último porque durmió con el pleno sol del verano. JungEun le trae un vaso de agua que primero la más pequeña rechaza pero después de mucha insistencia lo toma. JinSol no tiene alguna medicina que darle, además que lo deja pasar un poco pensando que solo comió bastante en almuerzo y por eso tiene el estomago pesado, así que solo le promete prepararle una sopa más tarde y ChaeWon asiente acurrucandose más en ella.
Pero JungEun siente que no todo anda bien, y aunque también lo deja pasar en su mayoría sigue altamente preocupada por la pequeña pelinegra.
Bạn đang đọc truyện trên: Truyen247.Pro