Capítulo 5
Illegal Girl Pov's.
Ya son tres semanas y desde la primera comencé a extrañar a August, necesito escuchar su voz, conectarme con su mirada, ver su sonrisa. Todo fue mi culpa, nunca debí aceptar el trabajo, pero lo único que está en mi mente es cumplir mi venganza, Boy D debe pagar por el asesinato de mi madre, todavía recuerdo el día de la tragedia:
Me encontraba estudiando, quería ser profesional en diseño gráfico y mercadotecnia, tan solo me faltaban unos 2 meses para graduarme, mamá se encargó de cuidarme, mi padre había fallecido cuando era una bebé, así que no lo conocí y no tengo idea de cómo era, no existen fotografías de él. Un día normal regresé de la universidad, los exámenes estaban a la vuelta de la esquina, pero nunca me asustaron; ese día asistiría a una entrevista de trabajo –mi primera– logré encontrar una vacante en una cafetería llamada Love Is Love, siempre compraba ahí el mejor café de la ciudad, tal era mi emoción que deseaba llegar lo más pronto posible a casa para platicarle a mi madre.
Muchas veces mi madre me dijo que tuviera cuidado al estar en la calle, que me fijara a todos lados, que no confiara en extraños y sobretodo que volteara a mi alrededor, nunca me percaté de la persona que me seguía, hasta que sentí que alguien me cubría la boca con un pequeño trapo blanco, estaba segura que lo que olí era cloroformo porque al instante perdí la conciencia. Cuando logré recobrar mis sentidos escuchaba voces, no veía nada, algo me cubría la cabeza (que por cierto tenía un horrible olor) un pequeño quejido salió de mi boca y al instante tono ruido se calmó, me descubrieron y dejé que mi vista lograra enfocar para después observar la habitación, parecía una oficina de una persona muy refinada, me encontraba sentada en un sillón de cuero negro, el espacio tenía un ligero aroma de café amargo y tabaco; no podía moverme, mis extremidades estaban atadas y frente a mí se encontraba un escritorio de vidrio, detrás una silla típica de un jefe que pronto se dio la vuelta entonces escuché una voz grave.
–Hola Leila–
Provenía de un señor de apariencia adulta, tal vez más de 40 años, con unos ojos gris claro, su mirada era profunda que lograba calarme los huesos, no pude diferenciar otros rasgos de su rostro, estaba frente a un gran ventanal, la luz daba directo a mis ojos, eso me frustró un poco.
>> No te asustes solo quiero hacer negocios contigo. Te he estado vigilando por un largo tiempo y necesito de tus conocimientos en informática– Fruncí el ceño, ¿de dónde sabía eso? Solo había sido un curso que tomé en la universidad, debo admitir que me encantaba manejar Hardware y software –Sí, sé que ya tienes un certificado, por cierto el mejor en esa área, necesito de esas habilidades para hackear redes gubernamentales, rastrear personas y obligarlas a pagar sus deudas de alguna forma u otra.
Me gustaría entender al menos la mitad de lo que dijo pero ¿Quién demonios me había secuestrado? Seguramente hice algo malo en mi otra vida para merecer que me secuestraran y que me involucrara con lo que seguramente era una mafia, entré en pánico.
– ¿Dónde estoy? ¿Quién es usted? – Pregunté muy asustada.
– ¡Oh! Pero dónde están mis modales. Soy Adolfo, mucho gusto Leila. La ubicación es clasificada, por lo menos hasta que tengas una decisión sólida ¿Qué dices, aceptas?
–Entonces... ¿Me está pidiendo que entre a la vida privada de otras personas? ¿Sólo porque usted quiere? ¿Quiere que las mate después? –
–Solo a las que yo te indique, el trabajo sucio lo hará alguien más por el momento, te entrenaremos después y créeme, tu vida cambiará para bien, podrás terminar tus estudios y darle una mejor calidad de vida a tu madre–
Mi madre... se volvió una oferta un poco tentadora, nos hacía falta dinero y no quería que ella siguiera trabajando doble turno, pero por el lado racional no puedo tomar el camino más sencillo pero cruel, no quiero estar quitando o extorsionando vidas inocentes (o no), es algo inhumano.
>> Trabajarás para mí ¿cierto?
–NO– no me importa si me mata por esa decisión, pero no pienso hacer trabajos que vayan contra los valores que mi madre me enseñó.
– ¿Disculpa? – preguntó demasiado frió como asegurándose de que había escuchado bien y no era una broma la que le decía.
–Lo que escuchó. ¡No quiero trabajar para nadie! –
–Ésta decisión que tomaste, hará que te arrepientas– Genial, lo hice enojar.
–Me vale un comino si me asesina– Chasqueó sus dedos y me cubrieron de vuelta el rostro con ese asqueroso saco.
– ¡Regrésala donde la encontraste! –
Traté de defenderme, grité y forceje pero nada de eso fue útil, me cargaron como un costal de papas, el camino se me hizo demasiado largo, pasaron muchas horas y no se detenía, luego sentí como me desataron las muñecas y los pies y me tiraron a la calle provocándome un dolor en la espalda baja, me quité el asqueroso sacó y lo lancé lejos, efectivamente estaba en el mismo lugar en el que me raptaron, ya era de noche, se me hizo muy tarde, ya no había transporte para mi casa, tuve que caminar, la casa estaba fuera de la ciudad, lejos de todo ruido. Fue mucho el camino pero logré llegar, ninguna luz estaba encendida, lo cual me pareció extraño, mi teléfono marcaba las 12:03 a.m. y mamá llegaba a las 11:00 p.m. probablemente se quedó dormida, me acerqué a la entrada y con cuidado abrí la puerta, encendí la luz del recibidor, vi el periódico tirado, lo recogí y leí el encabezado.
"Boy D finalmente tras las rejas"
Vaya, al fin la policía detuvo a ese delincuente, seguro ha de ser como Adolfo, dejé el periódico en la mesa, vi la bolsa de mi madre.
– ¡Mamá! Ya estoy en casa– Sabía que venía el sermón de cuidarse en la calle y no llegar tarde a casa, sin embargo no hubo respuesta alguna – ¿Mamá? –
Un silencio largo y para nada cómodo, la busqué por la planta baja, fui a mi habitación, al baño y nada, seguí gritando su nombre, decidí marcarle a su número de teléfono, quise pensar que salió a la tienda, un pitido bastó para darme cuenta que su teléfono sonaba en su habitación, el único lugar que no revisé, caminé lentamente, de pronto el miedo comenzó a invadir mis entrañas, abrí la puerta con temor de encontrarme con algo que no quería (esa fue la sensación que llegó en primer lugar). Mi corazonada fue acertada, grité asustada y desesperada, mi madre yacía en el suelo, desangrándose, corrí y me tiré a su lado, intenté llamarla aún sabiendo que no habría respuesta, pronto mis lágrimas surgieron, la abracé por un largo rato, fue el peor dolor que he experimentado en mi vida, miré a mi alrededor, la ventana estaba abierta y había una pistola al pie de la cama, juré que vengaría su muerte, le hablé al oído diciéndole que la amaba y le agradecí por todo lo que hizo por mí, rogaba a Dios por que esas palabras si las escuchara mi progenitora. Desde ese día la he extraño demasiado, prometí que encontraría al responsable del que arruinó mi vida, lloré toda la noche a su lado.
Las investigaciones comenzaron en la mañana, ahí conocí a Mia, ella me ayudó, estuvo siempre para mi, el trabajo que le asignaron solo fue recopilación de datos, tal vez nos serviría ahora, se volvió mi mejor amiga.
Al día siguiente llegaron a la conclusión que mi madre se había suicidado, sus huellas estaban en el arma, me confundió mucho, ella no sería capaz de eso, era feliz. Posteriormente se realizó su funeral, varios vecinos estuvieron presentes tratando de reconfortarme, sin embargo no solté ninguna lágrima, despedí a mamá como debía ser.
Mia se convirtió en parte esencial en mi vida, me mudé con ella a la ciudad en su pequeño departamento, volví a la escuela, y asistí por una semana, ya no obtuve el trabajo en la cafetería; el viernes tuve que quedarme a recuperar las horas perdidas por lo tanto salí a las nueve de la noche, mi amiga se ofreció a recogerme, caminábamos por la avenida principal cuando sentí un jalón en mi brazo arrebatándome de la compañía de mi amiga, secuestrada nuevamente, le grité que corriera y se refugiara, me hizo caso, sentí un piquete en el cuello, se me nubló la vista y no supe más.
Cuando desperté estaba atada a una silla, la habitación estaba oscura a excepción de mí, una luz muy fuerte lograba cegarme, una voz grave habló:
–Hola Leila– estupendo, parece que todo aquel que me secuestra sabe mi nombre – Tranquila, te até por seguridad. Soy Mike y vengo a ofrecerte un trabajo que será satisfactorio para ambos, tú ganas, yo gano. Sé que sufriste mucho y te propongo esto: robarás para mí y yo te daré información sobre el verdadero asesino de tu madre–
Sabía que había sido una mentira el que mi madre se suicidara, me pareció buena la oferta, ya no tenía nada que perder, quería cumplir mi venganza, le dije a Mike que me interesaba su oferta, pero el único impedimento era que no soy una ladrona o criminal, él solo sonrió y dijo que no sería problema entrenarme, fue como se acercó, noté sus ojos azul claro, piel clara y cabello castaño claro, me desató y me guió con él. En ese momento Mike se convirtió en mi mayor confidente, terminé mi carrera y él estuvo presente en mi graduación, me entrenó y en cuestión de meses ya me encontraba en misiones de campo.
El castaño me nombró "Illegal Girl" porque me dijo que todos me querrían atrapar, me regaló el disfraz, la moto y el departamento.
Y es como hemos llegado al presente, estoy afuera de la cafetería esperando a Mia, 20 minutos esperándola y aun no había señal de ella, el reloj marcaba las 10:13 a.m. y al fin llegó corriendo con su bolso colgado en el hombro, se le hizo tarde (como siempre), se disculpó y ambas ingresamos al establecimiento eligiendo los lugares de la esquina. Me platicó que buscó en todos los archivos pero no había mucha información nueva, era lo que ambas ya sabíamos, conversamos por unas horas mientras bebíamos un delicioso café, pronto nos organizamos en investigar TODO lo que tenga que ver con Boy D, al final se despidió prometiéndome que nos veríamos al día siguiente.
Me quedé otro rato, revisé la hora 12:00 p.m. siempre espero veinte minutos más, teniendo la esperanza que algún día él entrará por esa puerta, aunque sé que nunca va a suceder, escucho voces de preocupación y volteo a ver la pantalla que tiene el local, la noticia también me sorprende:
"Boy D ha regresado, después de casi medio año de tranquilidad el criminal más buscado de la historia atracó 2 bancos esta mañana, las cámaras de seguridad captaron lo ocurrido, la policía comienza la búsqueda de ahora 2 personas muy peligrosas ¿Tendrá alguna relación el regreso de Boy D con el surgimiento de Illegal Girl?"
Al parecer será más fácil rastrearlo, en el vídeo que salió en las noticias mostraban la gran habilidad del peliblanco, será complicado derrotarlo pero prefiero intentar que quedarme de brazos cruzados. Han pasado 25 minutos, es mejor que me vaya, volteé una última vez al otro extremo, no había nadie, resignada me levanté y caminé a la salida, mi mente estaba en otro lado y no me percaté que choqué con otra persona.
–Lo siento– me disculpé y seguí caminando cuando sentí que tomaron mi mano, volteé a ver.
– ¿Leila? – Era él, August había regresado, pero ¿Cómo?, creí que era una ilusión, sentí mis ojos iluminarse y sonreí – Hola linda, cuánto tiempo sin verte, extrañe esa bella sonrisa–
Sin soltarme caminamos dirigiéndonos a una mesa, ambos nos sentamos y pasamos una bella tarde conversando, le di mi número telefónico y nos despedimos.
No sé qué quiere el destino pero comienzo a pensar que puedo tener un camino junto a August.
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