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Especial Pokemon: El campamento

Desperté entusiasmada por lo que haría el día de hoy. Papá habia tenido un compromiso con el trabajo y me pregunto que queria hacer en su ausencia, por lo que vi mi oportunidad y le enseñé el anuncio que habia obtenido del laboratorio en el que ayudaba. El lo vio con duda, pero debía conpensarme de alguna manera su constante ausencia, por lo que acabo aceptando y me permitió viajar acompañada del profesor a un campamento de otra región. Llegue llena de vitalidad y en compañía del mismo, logré llegar a tiempo a la excursión. Ahi pude sacar a mis compañeros sin reclamos, recibiendo las miradas de muchos niños por la singularidad de uno.

- Kuro- llame a mi pokemon más joven y llamativo al ver que era intimidado por los niños - no temas, yo te protegeré - le dije oyendo el  sonido de afirmación por parte de mi otro pokemon.

Kuro era un Eevee que habia encontrado cuando yo era pequeña, en ese tiempo él estaba en compañía de Ami, la cual lo acompaño tras la muerte de su madre en una tormenta, pero ellos eran muy pequeños para sobrevivir en el bosque, razon por la que fue fácil encontrarlos en una nevada. El inusual color de Kuro inmediatamente me atrapó, era tan hermoso que me habia negado a dejárselo a mamá y acabe cuidando de él toda la noche, pero al reponerse del frío, él habia mostrado desconfianza y se habia aislado en un rincón temeroso chillandome para que retrocediera, pero en vez de eso me senté en el piso dándole la espalda y en cierto momento de la noche me quede dormida. Quizas haya sido el frío, quizas haya sido para devolverme el favor, pero a la mañana siguiente me desperté con ambos Eevee alrededor, brindandome calor para no congelarme en plena época de invierno. Lamentablemente eso no me salvo del resfrío y un regaño de mi madre.

(Kuro y Ami en la nieve)

Desde ese día él y Ami me acompañaron a donde fuera, convirtiéndose asi en mis primeros pokemon, pero años después ocurrio un suceso que me quito la sonrisa del rostro, si no fuera por ellos no hubiera vuelto a sonreír, ya que habia perdido una parte esencial de mi vida.

Habia perdido a mi mamá

Ellos me enseñaron a su manera que debía superar su muerte, ya que si no estaría desperdiciando la vida que ella salvó. Fue asi como surgió la idea de ayudar en el laboratorio, aprendería nuevas cosas y lograría ayudar a los pokemon por los que tanto luchaba mi mamá.

Este viaje me serviría mucho para aprender sobre los pokemon y sus comportamiento en otras regiones, pero no esperaba hacer amistades humanas, menos que esta me guiara hacia la persona que más llegaria a amar.

Kuro era de un color diferente al de los Eevee normales, su pelaje era gris y sus ojos eran oscuros. Cosa que lo hacia llamar mucho la atención.

Los niños lo veian con sorpresa, ya que tenia a dos Eevee muy distintos juntos. Ami era un Eevee común, pero con temperamento fuerte, por lo que le gruñia a cualquier niño que intentara acercarse a Kuro, en cierto modo me causaba alivio, ya que si alguien desconocido lo tocaba, acabaría mordido por lo uraño que este era.

La primera actividad consistia en adentrarse al bosque en pequeños grupos y estaba por irme sola, pero acabe siendo llamada por tres chicos que necesitaban a una persona más para estar completos. Admito que acepte solo para ver a sus pokemon, ya que habian unos bien interesantes, pero acabe haciéndome amiga de ellos sin darme cuenta. Estábamos por regresar al campamento cuando sentí unos aullidos provenientes de unos arbustos. Kuro y Ami tambien los sintieron, ya que levantaron sus orejas en alerta y acabe corriendo ignorando los gritos de los chicos.

- ¡Los alcanzaré luego! - les grite mientras corría hacia aquellos aullidos, encontrándome con un pokemon utilizado por los policías en la región de Kanto, un Growlithe. Reaccione rápido cuando vi que estaba siendo atacado por un Gengar, esto me pareció raro, ya que este era un pokemon que normalmente salia de noche.

Viendo el estado en el que el Growlithe se encontraba, les ordene a Kuro y a Ami que usaran bola sombra en contra del Gengar, consiguiendo separarlo del Growlite y generando su intento de huida, pero le lance una pokebola para evitar futuros enfrentamientos y Ami fue a recoger la pokebola ya cerrada mientras Kuro y yo íbamos a socorrer al Growlithe herido. Este se habia desmayado, por lo que no podríamos dejarlo solo. Con ayuda de pociones y cuidado logré curar sus heridas, pero tuve que capturarlo para evitar que lo dañaran otros pokemon que lo vieran débil.

Ya estaba oscureciendo cuando acabé de curarlo, por lo que no logré llegar al campamento y quede abajo de un árbol con mis dos amigos. Sabia que ahora seriamos presa fácil para pokemon nocturnos, por lo que tome una decisión.

-Kuro, Ami - les dije con una sonrisa en la oscuridad, siendo nuestra única testigo la luna - tienen que volver a sus pokebolas, allí estarán a salvo - les dije escuchando sus reclamos al instante - entiendan, no quiero que nada les pase, estaré bien - les dije con lágrimas asomandose, pero no se veian debido a la escasa luz que nos proporcionaba la luna. Estaba por obligarlos a meterse en sus pokebolas, pero la silueta plateada de Kuro me hizo reaccionar, saliendo corriendo hacia él con Ami y encontrandonos con la escena de Kuro aullando hacia la luna en un claro que lo hacia brillar más por sus cabellos plateados.  La vista me habia dejado hipnotizada y cuando su figura comenzó a brillar, solo podia ver como cambiaba su forma para adoptar la de un pokemon de pelaje negro y anillos azules, los cuales iluminaban como si de la misma luna se tratara.  Este al acabar de aullar, se acerco hacia nosotras corriendo y se detuvo frente a mi mirándome fijamente.

- Kuro... - le dije hayando el consuelo en su dorada mirada - gracias - le dije oyendo su aullido al terminar mi oración.

Lo siguiente fue que con sus anillos azules, nos iluminó todo el camino y cuando dislumbramos las luces del campamento, corrí junto a ellos para ser recibida por todos los encargados con alegría. No esperaba que se preocuparan tanto por mi y en ese instante solo pude agradecerle a Kuro, no por enseñarme el camino de vuelta, si no por haber evolucionado para ayudarme.

Los chicos que antes habían formado su grupo conmigo se me acercaron y me envolvieron en un abrazo mientras lloraban, no creí que les importara tanto, si al final no llevabamos ni un dia de conocernos.

Esa noche dormí junto a Kuro y Ami como si hubiera vuelto a la época en que mi madre murió, pero esta vez contaba con el apoyo de más personas, gente que no me jusgaba y no dudaba en apoyarme.

A la mañana siguiente acabé entregándole el Gengar al profesor para que pudiera cuidarlo apropiadamente, pero en cuanto al Growlithe, él se recupero completamente y acabo agarrándome cariño cuando revisé su estado. Al parecer recordaba que lo habia defendido junto a mis amigos.

Asi fue como pase un mes en aquel campamento, conociendo más a aquellos niños y considerandolos mis primeros amigos humanos. Ellos se habian ganado mi confianza con acciones y honestidad, cosa que los hacia ser aceptados por mis pokemon.

Shoto era un niño con un pasado y futuro oscuro. Su personalidad era algo cerrada, pero si le preguntabas algo el te respondía sin complicaciones. Su compañero era un Bagon que le habia dado su madre antes de aquel incidente que tanto le costo contarme.

Katsuki era un chico simplemente explosivo, no hacia caso a lo que le decias y siempre andaba a su bola,  pero era un buen chico. Detrás de toda su explosividad, se encontraba un chico sensible con un ideal y valores fijos. Su compañero era un cyndaquil llamado Kill, que por cierto era muy parecido a su entrenador, pero un poco más tranquilo.

Izuku o Deku como le decia Katsuki, era un chico algo tímido pero decidido. Cuando había algo que el valoraba en peligro, de el nacía una valentía digna de admirar. Su comprensión era adorable y me hacia verlo como mi hermano menor. Su compañero aún no nacía, pero tenia una sospecha de lo que seria.

Juntos habíamos hecho bastantes cosas en el campamento y al momento de despedirnos no pudimos evitar llorar. Que el huevo de Izuku naciera en ese momento solo fue prueba de la buena relación que ellos tendrían. Seguramente habría sentido la tristeza de su entrenador y salio para ayudarlo a sentirse mejor. Todos se sorprendieron al ver el pokemon que salio menos yo, ya que yo ya sabia lo que saldría del huevo, todo por haber visto uno igual en los brazos de mi madre cuando era pequeña.

Su nacimiento extrañamente elimino la tristeza que teníamos, reemplazandola con un nuevo sentimiento. Sabíamos que este no era el adiós, nos volveríamos a encontrar,  ya que estábamos conectados por algo muy poderoso,

La amistad

Juntos habíamos tenido muchas aventuras, nos caímos juntos, nos reímos juntos. Todos esos recuerdos, nos hicieron las personas que eramos ahora y

Los héroes que somos en la actualidad

- ¿Estas segura de hacer esto? - me dijo la voz del profesor al verme completamente preparada para la misión que se me habia encomendado  a la edad de 21 años - sabes que no es tu obligación  - pero le interrumpí con la mejor de mis miradas.

- Lo es, salvar al mundo es la obligación de todos, que unos puedan y otros no es solo una excusa. Me hice fuerte por algo y no dejaré mis ideales de lado por un miedo infundado. Salí de viaje por el mundo por una sola razón, me haria fuerte para proteger tanto a humanos como a pokemon.  Tu sabes mejor que nadie la promesa que hice con ellos, el momento de reunirnos a llegado y no me detendré por un temor que hace años deje de sentir. Ellos me esperan y no voy a defraudarlos - le dije dejándolo sin palabras - lamento dejarte así ciprés sensei, pero es mi sueño y el de todos el que esta en juego - solté al montar encima de mi pokemon aéreo más veloz - volveré en un instante, ya lo verás - solte sonriendole con mi típica sonrisa.


- No por algo... Soy la campeona - le dije antes de desaparecer por los aires  sobre mi dragonite, cortesía de Lance al ser derrotado en una batalla pokemon contra mi.

Dragonite habia sido un pokemon difícil de criar, no por su longevo proceso de evolución, si no por su hostilidad y e indiscutible desobediencia al nacer. Lo bueno fue que todo pudo ser superado al pasar por diversas pruebas para ser reconocida como su entrenadora, consiguiendo a uno de los pokemon mas leales que se pudieran tener.

Fue cosa de horas el que llegáramos a la Región del conflicto, un inexplicable fenómeno estaba atrayendo a los pokemon legendarios y los volvía agresivos, generando varios destrozos en la región.

Cuando llegué, vi justo como uno de los ataques del famoso Groudon iba hacia un chico que auxiliaba a su pokemon. No necesite mas para reaccionar y ordene con mi típico tono autoritario.

- Dragonite, Meteoro dragón!  - le ordene sintiendo como velozmenre se posicionaba frente a los objetivos, utilizando el meteoro dragón desde cerca para evitar la separación de los pedazos y aprovechando el impulso ascendente del ataque para eliminar la amenaza. Haciendo valer mi puesto de campeona, no perdí el tiempo y le ordene a mi compañero que usara meteoro dragón nuevamente, pero este si se exparciria para atacar a los otros pokemon, creando una distracción que fue bien aprovechada por los demás entrenadores.

Me acerque con ayuda de Dragonite a tierra firme y saque 6 pokebolas, ya que la de él la habia dejado con el profesor.

- ¡A ganar! - grite liberando a 6 pokemon distintos. Habia un Arcanine, un Umbreon, un Espeon, un zoroark, un Pikachu y un greninja. Todos los pokemon que antes no tenia, habian sido confiados a mi por amigos que habia conocido a lo largo de mi viaje.

Zoroark me lo habia dado un amigo que conocí en Teselia, el cual se dedicaba a criar pokemon de tipo siniestro.

Pikachu me lo habia confiado un amigo que conocí en Kanto en uno de mis tantos viajes, era algo coqueto pero apreciado por su manada de pikachus, aunque habia un Pikachu algo extraño que se la pasaba con el. Sin duda era la prueba de que el pokemon más cercano se parece más a su entrenador.

Greninja me había elegido el solo siendo un Froagie, sin duda me habia dejado anonadada con su color tan extravagante, ya que este al igual que Kuro era diferente a los normales. Este habia sido cuidado por una amiga que hice en Kalos al ir de viaje para ganar la liga, pero este era algo extraño al inicio y me costó amoldarme a sus principios.

Todos ellos habian aparecido en mi vida sin dar aviso, pero su sola presencia me hacia valorar aún más la vida en este mundo. Por eso no permitiría que los mismos pokemon que tanto adoro, destruyan el mundo que tanto e amado. Hacerlo seria tirar a la basura todo lo que me e esforzado por protegerlos, todo lo que e sufrido con mis amigos y la confianza que tanto humanos y pokemon tienen en mi.

Mis ordenes en ese momento eran precisas, queria salvar al mundo, pero también quería salvarlos a ellos. Ellos no tenían la culpa de nada y habian 3 entrenadores allí que me entendían.

El volvernos a encontrar nos daba alegría, pero habia algo mas importante que hacer ahora. Un nuevo brillo de determinación paso por nuestros ojos y por un instante creí ver un destello rosado pasar frente a mis ojos. Esa luz la habia visto hace mucho tiempo, pero no lograba recordar de que.

Los pokemon legendarios habian detenido poco a poco sus acciones agresivas, pero eso aún no bastaba. Mi vista viajo rapidamente de uno en uno y un sentimiento extraño se hizo presente en mi interior.

Ellos tenían miedo

Fue tarde cuando me di cuenta de lo que ocurría, pero cuando vi a Kyogre cargando su ataque hacia allá lo entendí. Ellos no buscaban lastimar a nadie, algo los controlaba. Pero no era momento para pensar, ellos corrían peligro y me prometi a mi misma proteger a todos los que queria.

Quizas fuera mi desesperación o la sensación de que me rompería si no fuera, pero Dragonite me entendió y a una velocidad inpensada me llevo donde ellos. Él con una mirada triste por primera vez en su rostro, me dio una mirada lastimera antes de desaparecer con los personajes atrapados de esa zona. Dejandome al lado de un Bicolor herido por proteger a su pokemon de un ataque.

- Solo sabes darme problemas, Shoto - dije ante su mirada incrédula, sonriendole levemente para luego mirar al pokemon legendario y provocarlo para que centrará su ataque en mi - ¡cobarde!  Atacame a mi si tienes agallas - y allí el chico con heterocromia se dio cuenta de mi plan, comenzando a gritar para que me detuviera, pero con mi mejor sonrisa le dije

- Sabes que nunca doy un paso atrás - y con eso comencé a correr hacia otra dirección muy lejos de los demás, observando como el ataque del pokemon se desviaba hacia mi, sacandome una sonrisa de alivio y llenándome de un extraño sentimiento al oír las voces de los demás gritando mi nombre y pidiendo que me detuviera.

Pero fue en vano, el ataque fue liberado

Esperé el impacto con los ojos cerrados, pero este nunca llego. Abrí los ojos al oír unos gruñidos y me encontré con mis dos primeros pokemon usando psíquico para frenar el ataque, pero estos se mantenían apenas y lentamente eran arrastrados hacia atras. Estuve a punto a correr hacia ellos, pero la aparición de una luz rosada me hizo detenerme. De ese brillo un pokemon rosado apareció y con su energia desvío el ataque al cielo, salvandonos a mis pokemon y a mi de morir por el impacto.

Estaba a punto de agradecerle por habernos salvado, pero cuando este se volteó, lo recordé todo de golpe.

Aquel pokemon ya me habia salvado una vez, más específicamente cuando murió mi madre.
Yo corría asustada, ya que varios villanos habian entrado a casa y mamá me habia hecho salir por un pasadizo siguiendome ella por detrás.

Corriamos desesperadas, pero en cierto momento ellos nos encontraron y fuimos rodeadas. No sabia por qué me buscaban a mi, pero mamá se negaba a entregarme a ellos. Fue en ese momento en que una luz rosada apareció, transformandose en un pidgeot y haciendo que mi madre me montara en él para escapar, quedándose ella sola a enfrentar a aquellos villanos, pero ella no pudo con todos y jamás la volví a ver.

Sin querer una lágrima se deslizó por mi mejilla al recordar aquella escena, pero una sonrisa apareció en mi rostro y observe al pokemon misterioso con agradecimiento.

- Gracias por darme la oportunidad de vivir - le dije, obteniendo un acercamiento inocente de su parte y poniendome seria de inmediato - Ayudame por favor, Ayudame a liberar a los pokemon legendarios de su sufrimiento - le dije ganandome un asentimiento de su parte y me sorprendí con lo que vi. Aquel pokemon habia comenzado a liberar una enorme cantidad de energía, haciendo brillar a un punto especifico en el cielo. Fue cosa de que todos los pokemon concentraran su energia en ese punto y con ayuda de una bola sombra del Mew, lograron destruirla. Todos celebraron la liberación de los pokemon legendarios, los cuales al verse libres, se fueron tranquilamente a seguir con su vida diaria.

Los heridos rapidamente fueron atendidos por el equipo medico de la región y pude darme el lujo de relajarme al ver que todo lo malo había acabado. Todos mis pokemon se me acercaron al ver que lo más peligroso habia pasado, pero mi nombre proveniente de la boca de mis amigos me hizo voltear hacia ellos con mi distintiva sonrisa.

- Se tardaron - les dije sintiendo el abrazo de todos ellos y quedando yo abajo, quedándome sin aire por unos segundos al tener tanto peso sobre mi - Aiuda - les dije dramaticamente a mis pokemon, sintiendo como todo el peso desaparecía gracias al psíquico de Kuro y Ami - Por fin puedo respirar - solte tirada en el piso, oyendo las risas de mis antiguos amigos en el proceso - se volvieron unos brutos - les dije enraviada, pero estos solo me miraron con una sonrisa socarrona.

- Asi nos quieres - soltaron los tres al unísono, haciéndome reir por el notable cambio que habian tenido.

- ¿Donde estan los pequeños? - les pregunte ganandome miradas desaprovatorias de su parte.

- ¿Nos reencontramos después de 15 años y lo primero que buscas son a nuestros pokemon? - soltó el rubio cenizo o princeso como me gustaba llamarle.

- E.. ¿Si? - les dije sin saber por qué hacian tanto drama, haciendo reir al brócoli parlante.

- No es de extrañar, se trata de Tn después de todo - soltó al momento en que un lucario aparecía a su lado, haciendome mirarlo con emoción.

- Woah!! - grite mientras corría hacia el lucario, haciendo que este me mirara nervioso para intentar escapar de mi, pero sorpresa amigo, yo no había entrenado por nada. El resultado fue obvio y el lucario acabo tumbado mientras yo reía a carcajadas, pero Kuro me separo de el con aires recelosos y me llevo con psíquico hacia los demás, haciendome ver como una niñita regañada.

- No tendrás pokis por una semana - solte haciéndolo gruñir en desapruebo - ¿qué? Te lo mereces! - le grite haciendo negar con resignación a mi Espeon, pero antes de seguir reclamando fui atrapada por Arcanine para no caer, ya que Kuro me había soltado a una buena altura - Gracias - le dije con cariño, pero acabe con mi escena y me acerque a los chicos amistosamente - han crecido mucho, si no fuera alta me sentiría un duende - les dije con humor, haciendo voltear al princeso y sonreir a los otros chicos - tenemos mucho de que hablar - conclui con los ánimos hasta el cielo - pero no aquí.

(...)

- ¡Ya llegué! - grite frente al laboratorio del profesor ciprés, causando que este saliera corriendo para recibirme.

- Tn! - grito saliendo a mi encuentro, sonriendo al verme de vuelta y cambiando su expresión por una de sorpresa al ver a mis acompañantes - Me gustaría saber quienes son tus acompañantes, pero antes... ¿Por qué tienes la ropa chamuscada? - soltó al verme con la ropa quemada, pero eso tenia una buena explicación.

Flash back

¿Donde esta mi amor? - les dije a los chicos refiriéndome al pokemon con el que yo más congenie de ellos, pero al ver la mirada nerviosa de Shoto,  solo pude mirarlo con duda, ya que debía haber pasado algo muy grave para ponerlo en ese estado - ¿le paso algo? - dije con preocupación, pero Shoto negó y apuntó hacia arriba.

- Ahi viene - soltó haciendome mirar hacia arriba para encontrarme con un gran Salamance, el cual me dio la bienvenida con un amistoso lanzallamas, dejándome completamente chamuscada.

Fin flash back

- Y eso fue lo que paso- le dije al profesor con una ropa más limpia para la ocasión.

- Wow, desde que recuerdo siempre te pasan estas cosas, eres como un imán para los problemas - me dijo sonriendo divertido al recordar ciertos acontecimientos - pero es sorprende que al fin cumplieras tu promesa, se nota el lazo de amistad que hay entre ustedes - soltó haciendo reaccionar distinto a cada uno de mis amigos - espero verlos seguido por aqui, Tn estaría encantada de que la visitarán, ya que tiene prohibido salir de la región a menos que sea por una emergencia, no por algo es la campeona - dijo generando un silencio enorme entre los chicos.

- Qué!!! - gritaron Izuku y Katsuki al unísono, siendo Shoto el único en quedarse callado con un rostro sin expresión. Parecía como si se hubiera quedado pegado en esa posición, ¿respiraba? No lo sé, era como si una ventisca estuviera pasando sobre él o una cubeta de agua helada se le hubiera hechado encima.


- Pelea conmigo! - exigió el más explosivo como si una oportunidad de oro se le hubiera dado.

- Bien, pero no llegué a campeona por nada - le advertí poniéndome de pie - sigueme - le dije caminando hacia un campo de batalla que había en las cercanias, haciendo despertar a Shoto de su congelamiento para seguirnos el paso... Aunque seguía con la misma expresión.

Cuando llegamos, mis pokemon ya estaban esperando nuestra llegada, sorprendiendo a los chicos por la cantidad de pokemon que yo tenia. El profesor me había pedido completar la pokedex al comenzar mi viaje, pero a los legendarios los libere al apenas tener sus datos.

- ¿Listo? - dije sonriendole al rubio con una mirada diferente. En las batallas yo era alguien diferente, no existían más amigos que mis pokemon. Además de que esta seria la oportunidad perfecta para que los pokemon pequeños aprendieran de los mayores.

- mmm... - pensaba, ya que tenia que elegir bien a mi primer pokemon, pero el entusiasmo de uno no me dejo otra opción - Totodile - le dije al pequeño que pataleaba sin cesar para llamar mi atención, ganandome una mirada para nada amigable de mi adversario.

- Totodile es uno de mis pokemon más fuertes, que su apariencia no te engañe - le dije de manera soberbia, obteniendo un bufido por parte de mi rival y la liberación de su primer pokemon.

- ¡Kill! Hora de patear traseros! - grito liberando al cyndaquil que conocí en mi niñez, claro que evolucionado en su etapa final.

- ¿listos? - dijo el profesor, el cual seria el arbitro de nuestro combate - esta será una batalla de 1 pokemon,  ¡comiencen!

- ¡kill! Puño trueno! - soltó Katsuki haciendo que su pokemon apareciera en nada frente a mi Totodile, pero yo solo pude sonreir.

- Baila! - le ordene a mi amigo, haciendo que con su baile esquivara cada ataque que Kill le lanzaba, pero un roce genero la paralización en él y en respuesta, fue golpeado directamente con el ataque de su adversario- ¿estas bien? - le pregunte al solo ver un montón de tierra en el aire, pero una brisa me dio la respuesta - acua jet ! - grite aprovechando su iniciativa y generando un buen golpe gracias a la tierra levantada - buen golpe! -felicite al ver que Kill estaba aturdido y decidí aprovechar aquella oportunidad - Usa remolino! - grite haciendo que un gran torbellino de agua fuera lanzado hacia Kill, pero...

- No nos derrotaras tan fácil, Hiperrayo! - grito haciendo que su pokemon destruyera el remolino, pero ese ataque le traeria consecuencias y como campeona, no podia desaprovecharla.

- danza lluvia e Hidro bomba! - grite la combinación que siempre nos daba la victoria, sin ser esta la excepción.

- Kill se ha debilitado, por eso la victoria es para Tn y su compañero Totodile! - grito el árbitro dejándome satisfecha con la batalla. Katsuki era un gran entrenador, pero le faltaba pensar un poco las represalias de sus decisiónes.

(...)

- Yo te quitare el titulo de campeona, ya lo verás - grito decidido el rubio, pero yo no pude evitar reírme por su declaración.

- eres bienvenido a convertirte en CAMPEONA cuando quieras, Katsuki - solte haciendo reir a los demás, pero Shoto estaba demasiado serio y eso me molestaba de cierta forma.

- Shoto, acompañame un momento por favor - le dije levantándome y dejando a los demás alli, aunque pude escuchar un comentario indecente del rubio explosivo.

- Estas extraño, ¿ocurrió algo? - le pregunte, pero este no se dignaba a verme a la cara, cosa que me ponía triste de cierta manera - ¿quieres contarme lo que te pasa? - le dije con todo amable y cuidadoso, yo mejor que nadie sabia lo que un mal tono podia ocasionar y su amistad valía mucho para mi.

- Estoy confundido - me dijo al fin conectando su mirada con la mia - creí que serias diferente, pero sigues siendo la misma de antes - me dijo sonriendo levemente, pero con una mirada triste - en cambio yo...

- No has cambiado - le dije entendiendo lo que ocurría - sigues siendo el mismo curioso de siempre. Piensas en todo y sacas tus propias conclusiones sin preguntarle nada al resto. Ese eres tú, shoto - le dije consiguiendo aclarar sus pensamientos.

- Gracias - me dijo pillandome por sorpresa, pero le conteste con mi mejor sonrisa.

- Mientras no te conviertas en un emo, todo bien - y con eso logre escuchar su risa, la cual lo hacia ver extraño ante mis ojos. Pensamientos como, solo yo puedo hacerlo reir asi invadian mi mente, pero bueno. No era una niña y sabia identificar una atracción cuando la sentía, pero llevarla a otro nivel era algo distinto. Admitia que al Bicolor los años le habian venido muy bien, pero eso no era lo único que se necesitaba para tomar una decisión, eso ya lo diría el tiempo.

- Mi viejo queria verte - y con eso me congele. Ese hombre había sido un amigo muy importante para mi madre y viceversa, pero solo lo había visto pocas veces y me causaba escalofríos pensar en lo que me diría. Yo no era tonta, en las cosas de mamá había encontrado un contrato a medio firmar en donde decia que yo y el bicolor estaríamos comprometidos. Que bueno que ella no lo firmo, o no vería a Shoto con los mismos ojos.

- Dile que si quiere verme que venga él, no soy su sirvienta ni menos su empleada, el tiene piernas por algo. Y que sea un flojo no es mi problema - le dije mirándolo molesta, pero una voz a mis espaldas me hizo palidecer.

- ¿A quien le dices Flojo?, mocosa - solto la voz del incinerador parlante, pero no me dejaría vencer.

- A ti, fósforo con patas de edición limitada. ¿Que quieres? ¿Acabar con el trato que hacías con mi madre? - solte mirándolo con una mirada tan cruda que lo hizo tragar saliva con dificultad. Esta habilidad se me había quedado de mi madre, cosa que aprovechaba para asustar a los conocidos de ella.

- Conozco la obstinacion de tu familia, por lo que vine a hacer un trato contigo, Campeona - dijo lo último con burla, haciendome empeorar mi ceño y logrando ponerlo nervioso - si mi hijo te vence en una batalla pokemon, te casaras con él - y ante la mirada incrédula de Shoto, le respondí.

-Acepto.

(...)

Esta batalla al igual que la anterior, seria de un solo pokemon, pero con solo ver el nerviosismo de Shoto, suspire y le mire decidida.

- No te contengas, si me ganas tu puedes elegir, asi que quedate tranquilo - y tras oir mis palabras, vi como cambiaba su expresión por una que nunca le había visto. Una de soberanía total.

Su pokemon obviamente fue Salamance, pero contra él yo habia prometido usar a un solo pokemon.

- ¡Kuro! ¡Es tiempo de pelear! - dije lanzando una pokebola con decoraciones negras y azules, liberando a mi pokemon más fuerte.

- Lamento que esto tenga que ser asi, pero no tendré piedad con nadie en el campo de batalla - soltó Shoto mirándome con los ojos llenos de decisión.

- Sea cual sea el resultado, lo aceptare con la mejor de mis sonrisas - grite, dando por comenzada la batalla.

- Salamance, ¡usa lanzallamas contra el suelo! - dijo logrando encender mi instinto para las peleas desde el principio.

- Sabes, con Kuro tenemos una conexión que sobrepasa la normal, nos entendemos sin necesidad de palabras! - grite mientras Kuro brillaba intensamente por el modo en que estaba utilizando su ataque. Psíquico era un ataque que para muchos solo tenia un uso, pero sacarle provecho era el deber que como entrenadora debía hacer, por lo que desarrolle una infinidad de usos para ese ataque.

Fue asi como el lanzallamas de Salamance fue anulado por una gran cantidad de rocas, la cual bloqueó su paso, hiriendolo tambien al desprenderse trozos de estas para chocar contra él, pero al parecer ni le habian hecho mucho daño. Esto seria difícil.

- Usa tornado! - soltó generando que un remolino gigante se acercara hacia nosotros, pero yo había captado algo extraño en esto y Kuro asintió. Kuro en el ultimo segundo, se escondió bajo tierra dejando un pedazo de tierra como sustituto, por lo que con alivio vi como Salamance destruida al falzo Umbreon con su lanzallamas.

Este salio enseguida de su escondite, ya que bastaría un simple terremoto para herirlo de gravedad.
Mi amigo al momento de salir, comenzó a concentrar su bola sombra y la recubrio con Psíquico, unbñ ataque combinado que nos habia costado mucho dominar. Este al lanzarlo, podia controlar la dirección en la que iba el ataque y así era más probable que le diera a su objetivo, pero este no fue el caso, ya que Salamance con un ala de acero, pudo destruir nuestro ataque, dejándonos impresionados al ser el primero en lograrlo.

Narrar todo el combate no tendría fin.  Fueron 3 horas de dura ofensiva y defensiva. El resultado no fue esperado por nadie, ya que al último minuto y con las pocas fuerzas que les quedaban, ambos pokemom lanzaron su ataque más poderoso, quedando ambos inconscientes al mismo tiempo. Por lo que el resultado quedo inconcluso y no hubo ganador.

Yo creía que todo se arreglaría, que no habrian más confrontamientos, pero me equivoqué. Shoto siguió viniendo para enfrentarse a mi e intentar ganar, pero el resultado siempre era el mismo. Fue un año completo el que transcurrió y de casualidad mis dos amigos tambien habian venido desde sus regiones. Este enfrentamiento al fin había sido ganado por el bicolor, pero no por una razón que me hiciera feliz.

Kuro había enfermado

S

u situación no pasaba desapercibida por Shoto y el alegaba que ganar asi no era justo, por lo que se negaba a aceptar su victoria. Pero aún asi no se aparto de mi en ningún momento y me apoyo en la rehabilitación de mi amigo, quien se recupero tras pasar 3 largos meses de intensa supervisión.

Al final, yo no daba excusas y le dije a Shoto que una derrota era una derrota, por lo que acabó cediendo y en consecuencia, acabe casandome con el a la edad de 22 años. Él me había dado la opción de negarme, pero acabe contándole de mis sentimientos y el termino por aceptar los suyos.

Su apoyo en la situación de Kuro solo habia conseguido incrementar lo que sentía por él, o si no no me hubiera casado con él.

Katsuki termino ganandome en una batalla limpia en la cual use al mismo Totodile, pero este habia aprendido su lección y ahora disfrutaba de su título de campeona xD y su nueva secretaria cof cof cof.

Izuku se caso y se hizo un renombrado detective junto a su lucario, resolviendo casos increíbles y populares a lo largo del mundo.

Los años pasaron y la nueva generación había llegado. Shoto y yo habíamos engendrado a dos mellizos. Ambos con el cabello de distintos colores y ojos diferentes. De verdad que esta familia era rara.

Pero bueno, Bakugou tuvo a una hija y acabo siendo padre soltero, ya que su esposa no soporto su temperamento y se marcho dejando a su hija con él. La pequeña nos visitaba a menudo con su intensa personalidad y solía contagiar a los mellizos con su hiperactividad.

Izuku se caso con una chica llamada Uraraka, la cuál trabajaba de profesora en una correccional y con ella dio a luz a ya niña llena de energia, pero que solía ser tímida con los desconocidos.

Fue asi como una nueva generación surgió, llena de sueños y oportunidades, nuestro tiempo ya habia acabado, pero... 

Ahora, les tocaba a ellos

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Notas de autora

Por fin!!!! 5609 palabras xD

Lamento la espera, pero el especial que había hecho no me gusto xd

Este es el capitulo maselargo que e hecho xD aunque sea un especial.

Con esto acaba definitivamente estabobra y tendrán que esperar a que publiqué la segunda temporada xD. 

Sean pacientes, se viene buena :v

Espero que les haya gustado, nos leemos pronto.







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