Capítulo 21
—Escuché que Evan faltó hoy a clases—comentó una de las chicas que estudiaba con Roni, esta prestó atención a su conversación. Ambas chicas solían hablar de Evan cada mañana, no sabía de donde conseguían toda esa información, pero parecían de las primeras en enterarse de lo que le sucediera a él.
—Sí, no lo vi llegar hoy—respondió la otra chica—. Pero vi a sus compañeros de clases, así que sí tenía que venir hoy.
—Quizás está enfermo.
«O está escondiéndose de mí»—pensó Roni haciendo presencia de su lado inseguro.
—Hey—llegó Mike lanzándose sobre ella, sorprendiéndola—. Te asusté—rió.
—No hagas eso—negó riendo—. Estaba concentrada.
— ¿Haciendo qué?
—Nada importante—respondió—. ¿Has visto a Evan hoy?
—Nop, pero si quieres saber puedes preguntarle a Gastón—comentó—. Ellos siempre están juntos—le dio una mirada a su alrededor—. Olvidalo, Gastón no está. Es raro.
Roni pensó en la idea de que tal vez ambos estuviesen juntos. Sacó su celular del bolso y le escribió a Gastón.
Roni_9:23am:
Heyy
Roni_9:23am:
Vienes hoy a clases??
Gastón_9:24am:
No
Roni_9:24am;
Y eso?
Gastón_9:24am:
Entrenamiento
Roni_9:25am:
Oh vale, diviértete! c:
—Gastón tiene entrenamiento hoy y por eso no viene—le dijo a Mike—. Por eso no vino Evan hoy. Deben estar juntos; aunque imagino que no están en la universidad.
Mike asintió.
—No tendremos a un Gastón que nos lance amor disfrazado de odio hoy—suspiró, Roni rió por su comentario—. Ni tampoco al sexy capitán del equipo; o al equipo bello y hermoso en su máximo esplendor.
—Una lástima—bromeó Roni.
—Lo peor es que no podré ver el momento de encuentro de Evan contigo luego del beso que se dieron—suspiró triste—. Desearía estar ahí para verte todo roja tomate.
—Oh, cállate.
~•~
—Tómense cinco minutos en esta parada, debo hacer una llamada—dijo el entrenador, todo el equipo se detuvo y agradeció.
Llevaban más de una hora escalando sin pausas la montaña, el entrenador Santos consideró que era la mejor manera de unir al equipo antes de la competencia nacional. Tenían que competir con universidades de Asderma para luego continuar con el resto del país.
Evan caminó junto a Gastón hasta un árbol para descansar. El castaño apoyó su espalda en el tronco del árbol para descansar un poco.
—Necesito diez minutos—habló—. No soy de escalar.
—Una vez vine con Stuart, pero él se quedó muy muy atrás y tuve que devolverme a buscarlo—respondió Gastón—. De ahí no he vuelto, a Keyla no se le da bien esto del ejercicio y Stuart está igual.
—Cory venía siempre.
—Por eso está en Canadá y nosotros aquí—respondió el pelinegro, Evan lo codeó para molestarlo.
—No seas así—le dijo—. Ten más fe en nosotros, hombre.
—No me digas hombre, suenas a mi papá—rodó los ojos, su teléfono vibró y lo sacó para revisarlo. Frunció el ceño—. Roni me está escribiendo.
— ¿Qué dice?
—Que si estás enamorado de ella, le he dicho que sí—Evan lo empujó haciendo que Gastón riera—. Quiere saber si voy a la universidad.
—Oh, ¿no te ha dicho nada de mí?
—No adolescente, todavía no te menciona—respondió—. Seguro es para alguna tarea.
—Mándale mis saludos.
—No, escríbele tú.
—Muchachos—Bejamín habló y los saludó al llegar—. ¿Cansados?
— ¿De ti? Sí, y mucho—habló Gastón, Benjamín rió.
—Siempre tan gracioso—le dijo—. Parece que hablaban de algo importante, ¿interrumpo?
—Sólo era de clases—dijo Evan.
—Ah, genial—habló el chico—. Gastón, ¿cómo está Roni? No he podido hablar con ella—Gastón miró a Evan.
—Imagino que bien, me escribió por un trabajo pero no hemos hablado—respondió—. De igual forma, puedes hablar con ella. Yo no soy paloma mensajera.
—La primera vez que te vi, pensé que luego de un tiempo dejarías de ser así de molesto.
—Yo pensé lo mismo de ti, pero por lo visto ha crecido tu nivel de molestia en mí—respondió—. Iré a hablar con Oliver, te dejo con él—miró a Evan y luego se marchó.
—Es un grosero—dijo Benjamín cruzándose de brazos.
—Bueno, tú iniciaste con lo de molesto—lo defendió Evan, Benjamín hizo una mueca y luego asintió.
—Como sea—dijo—. Pensé en que podía invitar a salir a Roni al parque, ¿tú que dices?
—No le gusta el parque—mintió.
— ¿La feria?
—Prefiere quedarse en su casa escuchando bandas coreanas.
—No entiendo eso de las bandas coreanas—dijo—. Están en otro idioma.
—Sí pero ella es coreana, lo habla.
— ¿Es coreana?
—Su madre lo es, ella es de aquí pero es casi lo mismo—dijo—. Habla como nativa, o algo cercano a ello.
—No sabía—comentó interesado—. O sea, sí le vi rasgos, no soy ciego, pero no sabía que tenía familiares directos. Que impresionante. Por eso es tan diferente.
—Sí—asintió—. Aunque no tiene que ver con que sea de familia coreana, ella es diferente por todo lo que es. Pero igual soy partidario de que todos lo somos, sólo que para cada quién tenemos algo que llama más la atención que otros. Decir que es diferente no es un cumplido, es una realidad, todos lo somos.
—Arruinas todo con tus reflexiones de psicólogo—comentó Benjamín, Evan frunció el ceño. Le había molestado ese comentario—. A las chicas les gusta que uno le diga que es diferente que el resto.
—No, no les gusta—dijo—. Pregúntale a alguna, ¿lo has hecho? Lo dudo.
—Estás actuando molesto, Evan—dijo—. Sólo fue un comentario.
—Un comentario sin sentido—le dijo—. Mejor me voy con Gastón—se alejó de Benjamín y caminó rápido para alcanzar a Gastón.
—Ojalá a Roni no le guste Benjamín, es un pelmazo—Gastón sonrió.
—Vaya, te has dado cuenta de eso, felicidades.
—Le escribiré a Roni al bajar para vernos hoy.
— ¿Y el código?
—Que importa el código.
Fragmento del Código de Chicos (2011)
Código 3 "Las opiniones de tus amigos, siempre son importante. Tómalas en cuenta para cada decisión".
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#LunesDeCódigos
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