
Cercanía parte IV
"WangJi, tienes que levantarte" exigió XiChen.
Lan WangJi hizo un sonido estrangulado en su garganta y giró para darle la espalda a su hermano mayor.
"WangJi..." se suavizó.
No recibió ninguna respuesta.
Lan WangJi había salido del cascarón. La tristeza ya no se pegó a él como un velo siniestro que se arrastró por todos rincones del Yunshen Buzhichu. Y permitió visibilizar algunas de las emociones contenidas en su interior.
Esto solo hizo más complicadas las cosas.
Si Lan WangJi se había esforzado por esconder sus sentimientos, ahora fue todo lo contrario.
Lan WangJi había recurrido al aislamiento. XiChen cedió en favor de la pérdida de un amigo cercano. Después de una semana, no tuvo respuesta de su hermano. A la segunda y tercera semana tampoco tuvo palabra de WangJi.
En la cuarta semana de encierro se permitió entrar, solo para encontrar a su hermano yaciendo sobre el piso de madera, en una pose de absoluta derrota.
La tristeza e irritación fue evidente en sus ojos, y la luz del exterior parecía quemarle las retinas.
"WangJi"
Lan WangJi ocultó el rostro con su cabello, cubriendo sus orejas; evitando la voz de su hermano mayor.
A esas alturas, Lan XiChen no quiso volver a ver a Wei WuXian ni en pintura, y atribuyó la rebeldía recién adquirida de WangJi a su mala influencia.
"Entiendo que extrañes a tú amigo, pero tienes que continuar"
Lan XiChen: "No puedes encerrarte en tú habitación para siempre. La vida continua. Tienes que continuar"
"..."
La expresión sin vida en el rostro de WangJi causó gran estrago en XiChen, quien constantemente se preguntaba '¿Cómo puedo ayudarte?'
"¿Quieres a tus conejos?, Si estuvieran aquí por un par de días, ¿los considerarías terapéuticos para ti?"
Lan WangJi se giró sobre su estómago como única respuesta.
Lan XiChen había logrado doblar la regla que prohibía mascotas dentro del clan Lan. Bajo la excusa de que compañía agradable ayudaría al perturbado estado de ánimo de su hermano menor. A un mes de absoluto encierro, supuso que podía aceptar la permanencia de las pequeñas criaturas, muy a regañadientes.
Después de un shichen de silencio y melancolía, Lan WangJi se giró, y con voz queda lo llamó. "Xiongzhang, ¿crees que alguien como yo pueda casarse?"
"... ¿Qué?"
Lan WangJi parecía desanimado.
"WangJi, eres un joven espléndido. Cualquiera querría casarse contigo. Mereces ser feliz. Encontrar la felicidad" Tras un pesado suspiro de resignación añadió "La presencia del joven Wei me hizo entender algo. No eres feliz aquí, siempre estuvo ahí y sin embargo, este hermano no pudo verlo"
"No es culpa de xiongzhang"
"Antes, nunca me hubieses preguntado algo como eso. Me hace pensar que conocer al joven Wei te ha dado esperanza de alguna manera" XiChen se colocó a un lado de Lan WangJi, e ignoró la ausencia de cojines en los cuales apoyarse. "Es frustrante como hermano mayor caer en cuenta de que, no importa que haga o como intente mejorar las cosas. Simplemente no puedo brindarte la felicidad que anhelas. Por que estas cuatro paredes y todo el muro de reglas te restringen"
"No es tú culpa"
"Lo es, porque debía cuidar a didi, y en cambio supuse que tarde o temprano pasaría y estarías mejor" Lan WangJi atrapó la mano de XiChen. Este supuso que sería apartado lejos; por rencor o resentimiento, pero Lan WangJi dejó caer la palma abierta sobre su cabello y XiChen recordó el gesto como uno compartido con su madre mientras aún vivía.
Lan XiChen comenzó a cepillar su cabello con los dedos. "Dime WangJi, ¿Qué te tiene tan abatido?"
Lan WangJi no habló.
"Es sobre el joven maestro Wei, ¿cierto?"
Asintió, de manera muy imperceptible. Aunque XiChen era la única persona, tal vez no, que podía leer las emociones de su hermano menor.
"¿Lo quieres, WangJi?"
"..."
"Y deseas casarte con él" Supuso "por ello lo preguntaste hace un momento"
"..."
"¿El joven maestro Wei quiere casarse contigo?"
"... No lo sé"
Habiendo dicho eso, las lágrimas de Lan WangJi se derramaron en silencio, y Lan XiChen no abandonó su lado.
***
Wei WuXian había hecho promesas.
En el último encuentro que tuvieron suspiraron y anhelaron por un próximo encuentro.
Lan WangJi tuvo que luchar con sus sentimientos, para no derrumbarse por la partida de Wei WuXian. Porque si bien, habían prometido escribirse a diario y seguir manteniendo el contacto, nada le aseguraba que sería el caso.
Que Lan WangJi no terminaría en el olvido.
Cuando Wei WuXian se fue, entendió que no solo le gustaba. No se trató de un enamoramiento casual ni anhelo ante su soledad.
Reconoció los síntomas del primer amor.
Quizá el único y último para Lan WangJi.
Dejarle ir fue demasiado doloroso. Por primera vez en mucho mucho tiempo encontró algo que quiso atesorar y cuidar con todo su corazón.
Sin embargo las promesas no son eternas. Los temores y las inquietudes se acrecentaron con el paso del tiempo, y durante el primer mes no tuvo respuesta de Wei WuXian.
Ningún mensaje fue dirigido a su nombre. Inclusive había abandonado su tendencia al ostracismo para preguntar a los sirvientes encargados de la papelería.
Recurrió a la paciencia.
En la primera semana, sopeso que el viaje de Gusu a Yunmeng dificultaría el envío de cartas de ningún tipo.
En la segunda semana sin respuesta, atribuyó el asunto a un retraso, fácilmente a que Wei WuXian estaba ocupado poniéndose al día con sus obligaciones de primer discípulo.
Después de un mes sin respuesta, Lan WangJi sospecho, en que sus sentimientos habían corrido en una única dirección. Y trató de no sentirse decepcionado ante la realidad que enfrentó.
Fue solo, dos meses de la partida de Wei WuXian del Yunshen Buzhichu que se llamó a su estudio con un paquete del exterior.
El conjunto contenía mensajes atados juntos en una gran pila.
Las cartas de Wei WuXian se habían recopilado, amontonado hasta formar un gran y pesado mazo. Más como un informe de suceso que una simple carta.
A comparación de Lan WangJi cuyos mensajes eran cortos y precisos, Wei WuXian no escatimo en tinta, relatando toda clase de historias en cartas largas de varias páginas.
Contó de todo un poco. Sobre familia y amigos, sobre actividades y cacerías. Cuando leía alguna broma escrita, casi podía escuchar la risa de Wei WuXian revoloteando a su alrededor.
Esto le provocó una sonrisa genuina.
Wei WuXian se disculpó por el retraso en sus mensajes.
Tal como Lan WangJi había sospechado, las asignaciones como primer discípulo le mantuvieron ocupado.
Lan WangJi temió que fuese el único comprometido con el asunto de las cartas. Siendo demasiado insistente, molestando a Wei WuXian.
Cuando Lan WangJi expusó su inquietud en su respuesta. Wei WuXian señaló que no había ningún problema. Su única petición fue tiempo.
Wei WuXian necesitaba tiempo. Pero no para analizar su corazón, sino para mantener el contacto. No le resultó tan sencillo como a Lan WangJi escribir y enviar cartas diariamente, por lo que procuraba acumular un número satisfactorio de cartas antes de enviarlas.
Aún así, informó que había leído todos y cada uno de los mensajes que se dirigieron a su nombre.
Con ello se llegó a un acuerdo. El intercambio de mensajes osciló en esperas de un mes y medio, incluso dos. En ocasiones únicas, hasta tres meses, ¡Toda una temporada!
Lan WangJi siguió su ejemplo. Aunque las cartas de Wei WuXian superaron por mucho la cantidad de Lan WangJi.
Sin embargo, cuando Lan Zhan leyó las palabras de Wei Ying no encontró nada más que sinceridad en sus trazos.
Esto le permitió sonreír y mantenerse optimista.
Bạn đang đọc truyện trên: Truyen247.Pro