Chào các bạn! Vì nhiều lý do từ nay Truyen2U chính thức đổi tên là Truyen247.Pro. Mong các bạn tiếp tục ủng hộ truy cập tên miền mới này nhé! Mãi yêu... ♥

-1-

Sav se disponía a colocar la estrella en todo lo alto del árbol, tal vez Joe tenía razón y ese árbol era demasiado alto para ser decorado, ya que incluso siendo bastante alto, Sav tuvo que subirse a una escalera para poder colocar el adorno principal del abeto, pero merecía la pena haber cargado con aquel peso muerto, eran sus primeras navidades juntos, en su propia casa, acababan de formalizar su relación como un lindo matrimonio y sus primeras navidades juntos debían ser perfectas por activa o por pasiva.

Casi había alcanzado la punta más alta del árbol con las yemas de sus dedos, cuando la escalera se tambaleó, y perdió toda la estabilidad. En su mente el golpe estaba asegurado, cerró los ojos con fuerza y trató de sujetarse a lo que pudo, sin éxito, un gesto de pánico se formó en su rostro al sentir su cabeza casi rozar el suelo, o eso era lo que creía.

“Te dije que me esperaras para poder ayudarte, este árbol es demasiado alto y puedes desgraciarte, Savvy... ” Los fuertes brazos de Joe frenaron su dramática caída justo a tiempo, Sav abrió los ojos y la amplia sonrisa enamorada de Joe lo recibió.
“Quería darte una sorpresa... ” El dulce chico había decorado la casa al completo mientras que Joe terminaba de arreglar papeles con la discográfica, para el próximo álbum de la banda. Había horneado galletas, colgado guirnaldas, calentado chocolate, e incluso se había vestido para la ocasión.

Ambos chicos rieron, olvidando el asunto de la caída, y entre los dos, colocaron la estrella justo en la punta del árbol. Un vinilo viejo de canciones navideñas sonaba en un polvoriento tocadiscos en una esquina del lugar, Last Christmas comenzó a sonar de manera tenue, a lo que Joe Miró a Sav a los ojos, e hizo una reverencia.
“¿Me concede este baile?” Sav estalló en risas, y rodeó el cuello de su pareja con sus brazos, las fuertes manos de Joe, que antes lo habían salvado de un fatal accidente, ahora acariciaban la piel pálida de su cintura, mientras dejaba descansar su cabeza en el pecho de su esposo.
“Now I know what a fool I've been, but if you kissed me now, I know you'd fool me again... ” ambas voces llenaban los oídos del otro en susurros, mientras los dos bailaban abrazados en el centro de la habitación vacía, solo la música y el calor de la chimenea inundaban las esquinas de la enorme casa.

La canción terminó, y tras esa fueron muchas más, el vinilo dio mil vueltas a las mismas canciones, pero la pareja no tenía intención de dejar de bailar, no hasta que cayeran rendidos de cansancio.
Así fué, cuando los jóvenes ya no pudieron bailar más, Joe se dejó caer en el sofá, atrayendo a su esposo con él, en un dulce abrazo acompañado de algunos besos y caricias.
Sav reía mientras charlaba con Joe, sin protestar ni una sola vez cuando este lo callaba con sus besos, o con suaves mordidas en el labio.
Ya los ojos de Sav pesaban más que en aquellos tiempos, su piel se había arrugado, y cualquiera que lo viera sabría que los años no lo habían tratado como el joven hubiera deseado. Su esposo ya no era tampoco el apuesto joven que solía ser allá por el 87, pero jamás cambiaría, por nada del mundo, cada Navidad que ambos hombres habían pasado a la luz de la lumbre, escuchando aquel viejo vinilo abrazados en el sillón. Disfrutaba de recordar cada 24 de diciembre con Joe, que ahora yacía dormido, apoyado en su regazo, a penas eran las doce de la noche, a esas horas tal vez, años atrás, seguirían bailando en el centro de la Sala como dos almas libres, pero justo ese día, nada le parecía mejor regalo a Sav, que tener a su esposo descansando a su lado.
Podían pasar mil años, mil navidades... Pero mientras las pasaran juntos, siempre serían tan bellas como la primera.
“Mh... Que hora es Savvy? ...He dormido demasiado tiempo?”
“Te quiero Joe...” los ojos empequeñecidos de Joe chocaron con los de Sav, y una dulce sonrisa cómplice se formó en los labios de ambos. Todo había cambiado, pero todo seguía igual, los dos ancianos que se sonreían en el sofá del gran salón adornado, eran exactamente los mismos que se besaban en las esquinas de cualquier portal 35 años antes. 

Bạn đang đọc truyện trên: Truyen247.Pro

Tags: