Capítulo 6: Sueños raros de mierda, o sea ¡WTF!
La risa era tanta, que no podía dormir. Lars no se despertaba, extrañamente, osea, yo estaba a carcajadas a punto de hacer pis encima porque me acordaba de mi sueño raro. Oh, luego pensaba en momentos graciosos de mi vida en Exodus, en la escuela... ¿Y por qué no? En Metallica también han ocurrido cosas graciosas, en esas "reuniones" —o desmadres— con Anthrax... es que ellos son muy divertidos.
Claro, todo a su vez en que Lars se hallaba dormido atrás mío, dándome un abrazo de oso súper tierno. No puedo negar que me encanta sentir su respiración en mi cuello, de forma continua y profunda, además, me hacía cosquillas. Por tanto, la risa continuaba.
Las horas pasaron y no dormí una mierda.
Me preocupé demasiado, no hice la prueba porque, literalmente, no dormí nada. Estoy muerto de sueño, sólo espero que esta noche duerma y Satán no me castigue por no hacer la prueba en la fecha establecida.
— ¿Uhh...? —murmuró Lars, soltándome, bostezó y se estiró lo más posible, me miró con cara de zombie, sonrió por encima de la flojera— Buenos días, Kirk.
— Ahh.... —aplasté mi cara, que ardía por la jocosidad, contra la almohada— Buenos días.
— ¿Ocurre algo?
— No dormí nada... —me giré para mirarlo directo a los ojos, bostecé y le di un abrazo—, ¿como qué hora es?
— Pues... si estás encima mío, no puedo ver la hora, a ver... —me corrió para un lado, checó la hora en el reloj de la pared y volvió a dejar que lo abrazara— ¡Wow! Me desperté a la hora justa para que debamos levantarnos e ir al estud...
— ¡Ahhh! —bramé— No quiero ir...
— ¿Y por qué?
— Tengo sueño... no dormí nada anoche.
— ¿En serio? —No es como si no me hubiera escuchado antes, pareciera que reclamara mi argumento por no querer asistir.
— ¿No se nota? —Unimos miradas y él se asombro al verme la cara, debo verme como la mierda.
— Sí, y mucho... a ver... —se quiso levantar, pero como yo estaba encima suyo, no pudo— Ughh, Kirk, ya vuelvo, tranquilízate.
— Ok... —Parezco un bebé pegado a una madre.
Lo solté, Ulrich fue a lo suyo. No regresó hasta al menos unos quince minutos más tarde.
— Hablé con James —Empezó—, y no hay problemas con que te quedes durmiendo aquí.
— Vale... —me acurruqué bien contra la pared— Buenas "noches" .
— Buenas "noches" —Soltó una leve risa—, a la tarde hablamos.
— ¿Sobre...?
— Cosas —guiñó.
— Vale...
No le tomé importancia, cerré los ojos y me esforcé mucho en conciliar el sueño.
Los chicos ya se habían ido y yo continuaba sin poder dormir. Era horrible, ahora no tenía nada que me distrajera —aka un Lars con su respiración calentita haciéndome cosquillas—, no podía hacer nada. Solo mirar al techo. Me levanté a desayunar algo... ehh... no había nada bueno. Bueno, una tacita de té y ensalada, joder, estos me dejarán desnutrido si no dejan de comprar puros embutidos... Volví a acostarme. ¿Por qué no puedo dormir?
Los chicos regresaron a casa, yo seguía sin dormir.
A la noche, Lars se acostó a mi lado, abrazándome... puta respiración suya, al principio me daba nervios, sin embargo, eso se transformó a una risa incontrolable. De nuevo no pude dormir. La puta historia ese día se repitió. Me quedé en casa tratando de dormir. Sin éxito.
Cuando llegaron a casa al día siguiente, entre los tres se pusieron a contarme cuentos a ver si algo me servía para dormir. Nada.
Ya pasaron cuatro días en que no duermo. Y la puta historia se repite. No hago nada en todo el día, porque el sueño me superaba, aún así, dormir era lo último que podría hacer. ¿Píldoras? No sirvieron.
La banda ha estado en problemas en el estudio, puesto que si no estoy, las grabaciones no pueden efectuarse de manera correcta.
Finalmente, dejaron de ponerme atención. Ya no iban más al estudio, me refiero a que llevo dos semanas sin descansar. Un ser humano aguanta sólo una semana, dicen. ¿Entonces, cómo...?
Ahora se ponían a hablar entre ellos, no me dejaban entrar a las reuniones de banda. Lars ya no dormía conmigo, dejó de hablarme...
¿Yo? No hacía nada, me la pasaba tirado todo el santo día sin hacer nada.
El día en que por fin logré descansar, los chicos me despertaron de la nada. Y las palabras de James fueron simplemente directas, dolorosas:
— Estás fuera —abrí los ojos como platos, no di ningún tipo de respuesta—. Estás fuera de la banda —explicó—, no podemos estar con alguien que sea un flojo como tú, Kirk.
Los de Exodus ya consiguieron a otro guitarrista, por tanto, no puedo irme con ellos. Mi madre vive en Filipinas... ¡Me cago en todos! ¿Adivinen a dónde me echaron? Sí, a la calle. Estuve solo, pasando los últimos días de mi vida en la puta calle, como un mendigo, muerto de frío y deprimido.
— ¿Kirk? ¡Kirk! —gritaba alguien, yo miré a todas partes, no había nadie— ¡Mira para arriba, imbécil! —Hice lo que me indicaron, ¡era mi ángel redentor!
Mi tiré encima de él para darle un gran abrazo. Lo extrañaba mucho mucho.
— Te extrañé, Lars... —murmuré— ¿a dónde te habías ido? Te necesité...
— De parranda, pues, pero ya regresé a darte una noticia... —la expresión de su rostro cambió totalmente, sabía a que se refería.
— Es mi hora de partir, ¿no es así? —Ya tenía por asumido eso, nunca retomé el tema de mi trato con el diablo. Como nunca he dormido desde entonces (solo una vez y no fueron más de cinco minutos), sé que él ha venido para llevarme al infierno, es obvio.
Dejó la seriedad de lado, se separó de mí y comenzó a reírse. Lo contemplé en confusión.
— No, idiota, no... —Se sobó el estómago— Ay, no, ya... —Trató de controlarse, todavía con la risa en la boca— Vale, vale... esa estuvo buena, amigo, ¿de dónde sacaste esa idea tan loca?
— ¿Ah? —Quedé sacado de onda por esa reacción.
— Vine para decirte que te despertaras, que ya pasó la hora para levantarse y como Lars, el verdadero, es tan idiota, no puso el despertador y como está tan abrazadito a ti, se le olvidó despertar.
— Espera... ¿qué? ¿Todo ésto fue un sueño?
- Sí.
— ¡No me jodan! ¡Me cagué entero! ¿Cómo se les ocurre? ¡Es la peor pesadilla de todas!
— Agradece que pasaste la prueba, porque anduviste de flojo todo el rato. Por tanto, felicitaciones.
Yo continuaba enojado.
— ¡Me cago en todos!
— Kirk, ¿después de besarme me tratas así?
Ya se puso a hincharme las pelotas como el verdadero Lars... No le dije nada, seguía picado.
— Bueno, ya, levántate. Porque si James los ve durmiendo de esa forma, hay problemas...
— Ok.
— ¿Y mi besito? Posiblemente no volvamos a vernos más.
Rodé los ojos, en total, a ésto le llamaré "curiosidad" solamente. Le di un pequeño beso en los labios, nada del otro mundo. Un piquito. De ahí abrí los ojos. ¡TODO FUE UN PUTO SUEÑO, JODER! Lo bueno, pasé la prueba, ¿lo malo? sigo cagado de susto.
— Lars... —musité, me estaba roncando en la oreja el idiota— Lars —no oía—, ¡Lars! —como estaba de espaldas, no sabía si despertó o no, sé que dejó de roncar.
— ¿Kirk...? —Me soltó y se sentó en la cama, se rascó la cabeza, confundido y un tanto asustado— ¿Qué pasó anoche?
Mierda, no vaya a pensar que él y yo... ¡No!
— Pues dormimos juntos, dijiste que tenías frío y por eso me abrazaste.
— Ahh —Se había relajado—, me había asustado —se rió—, qué torpe soy.
— ¿Qué creíste? —yo sabía qué era lo que creyó, de todas formas, quería hablar con él, me senté también, ambos mirándonos a los ojos.
— Uhh... nada... ¿qué hora es? —vio la hora en el reloj de la pared— ¡Mierda! Se nos está haciendo tarde, mejor vamos a desayunar, ¿sí?
— Ok, vamos.
Hoy me sentía mucho mejor, ¿para qué desquitarme con mis compañeros sobre mi sueño idiota? Y sí que fue un gran día productivo en el estudio. Hizo calor de nuevo hoy. Y algo me decía que ya andaba cortado por todas partes. Bueno, sí, era verdad. Al regresar del estudio opté por darme una buena ducha. Sonreí porque muchos cortes profundos fueron borrados, y me quejé porque el pentagrama que tenía en la espalda lo volvieron a abrir.
Y en la zona de los codos, tenía escrito "616". Me cago en la puta.
Luego almorcé con los chicos.
Pasamos un buen rato, puesto que los de Anthrax andaban libres y fuimos a su departamento para empezar la fiesta.
De todas formas, yo ebrio o no ebrio, me cuestioné:
¿Por qué mierda Lars creyó que...? No, ¿y si no pensó en eso y yo tengo la mente muy sucia? Cuando era muy tarde, regresamos a nuestro departamento, yendo los cuatro afirmados de los hombros, para no caernos. Nos echamos competencia a ver quién lograban abrir la puerta. ¡Puto picaporte que se movía a cada rato! Ni uno pudo meter la llave adentro.
Hicimos una técnica milenaria, que consistía meter algo entremedio de la puerta y el marco para que pueda abrirse.
De ahí nos metimos al apartamento y nos fuimos a acostar. Teníamos que levantarnos temprano, de eso lo teníamos claro, por eso no nos emborrachamos como siempre.
Por alguna extraña razón, me di cuenta de algo... que amaba tener a Lars a mi lado, o en este caso, durmiendo atrás mío. Adoro tener su respiración en mi cuello, se me hace de lo más fascinante. Adoro sentir su pulso cardíaco contra mi espalda, puesto que está súper apegadito a mí. Aunque haya sido solo una noche, lo extraño.
¿Lo peor? Él decidió dormir en el piso, hijo de puta...
— Lars... —susurré, él aún no se quedaba dormido.
— ¿Ah? ¿Qué quieres?
— ¿Qué creíste que había pasado que te levantaste tan asustado hoy? —rodó los ojos, se lo había preguntado en la fiesta como unas cinco veces.
— No sé, tú dime, ¿qué fue lo que soñaste conmigo?
Touché, hijo de puta... ¡Me cagó!
—... —hice una mueca— Si tú me dices, yo te digo. ¿Sí?
— Ok... —suspiró, se quedó en silencio por un segundo— ¿Juras que no vas a tener una mala percepción de mi persona a partir de ahora?
— Lo juro.
— También soñé contigo.
— Oh —eso no me lo esperaba—, ¿y...?
— Espera, bueno, fue algo confuso, soñé que tú y yo... bueno ya sabes, este... —con sus manos hizo un gesto refiriéndose a lo que pensé : sexo.
— Ohh... —ok, eso fue incómodo, una cosa es que él haya creído que hayamos hecho eso y otra cosa, MUY diferente, es que lo haya soñado.
— ¡Pero no pienses mal, eh! Te juro que contigo no me siento de esa forma. Ni pienso de esa forma contigo.
— Tranquilo, no pasa nada —forcé una sonrisa, ¿qué fue eso? ¿Por qué me siento tan raro?
— Y bueno... ¿qué soñaste tú?
Con lo que me contó, seguro no pasaba nada si yo le contaba lo mío.
— Estabas en todas partes, había un ejército de clones tuyos que me llenaban de abrazos, al punto de asfixiarme. Había un gato volador con tu cara, cantando algo así como... —hice una voz chillona— "Lars Lars Lars Lars" —él empezó a reír— Espérate, que hay más, bueno... también te vi señalando a un niño gordo y tu me dijiste que tenía senos —él puso una cara de WTF y continuó riendo—, ah, también te vi bailando vestido de diablo diciendo "Soy Lars el malo"...
Continué contándole el sueño, excepto por lo de "es como si no tuviera nada puesto", no sé, me dio vergüenza decirle eso. Aparte, ¿y si se da cuenta de que le andaba mirando el trasero? ¡Qué vergüenza! Bueno, al igual que yo anoche, él no paraba de reír. Seguro se le hacía muy gracioso imaginarse a sí mismo jodiéndome la existencia.
¿Algo más que pueda adorar de él ahora? Su risa, es demasiado contagiosa y adorable... ¿qué? No, ¿qué carajo? ¿Qué onda con mis pensamientos hacia él ahora? Primero fue pensar todo el día en él, no obstante, eso ha ido empeorando.
Por un momento la posibilidad de... algo, pasó por mi mente, no diré qué es. Me sentí extraño, ese algo no podía ser. No, Cliff estaba equivocado, no estaba preocupado por Lars porque nos habíamos peleado. ¿Qué es lo que siento?
A ver, hagamos un resumen: Lo bueno, sería que disfruto de su compañía. Lo malo, pienso demasiado en él y no he parado de cuestionarme porqué soñó que... ya saben. ¿Y lo feo? Que me he imaginado el sueño suyo, puta madre.
— Lars... —ambos estábamos en nuestras respectivas "camas", mirando el techo, tratando de dormir, tras un largo lapso de silencio.
— ¿Sí, Kirk?
— En tu sueño... —tragué saliva con nerviosismo— ¿Quién era el pasivo?
— Tú —hice una cara de asco por la película mental que se formó—, ¿por qué la pregunta?
— Oh, no, nada... —Traté de arreglarla—¡Ewww! ¡Qué asco! ¿No es así?
— Pues...
— Mejor durmamos, ¿sí? —lo interrumpí— Buenas noches.
— Buenas noches.
Cerré los ojos, y en ves de contar ovejas, conté Lars-gatos-voladores que cantaban. Todo lo posible para borrar el trauma que me acabo de imaginar.
Avaricia, próximo pecado es. Me pregunto qué va a pasar ahora.
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