Chào các bạn! Vì nhiều lý do từ nay Truyen2U chính thức đổi tên là Truyen247.Pro. Mong các bạn tiếp tục ủng hộ truy cập tên miền mới này nhé! Mãi yêu... ♥

Capítulo 3: Presentación a los 7 pecados capitales.

Ya pasó el tiempo, me refiero a casi un mes. El asunto del "beso" con Lars quedó por olvidado, oh, bueno, en realidad nunca tomamos ese tema y hacemos como si nunca hubiera ocurrido. No voy a negar que en más de una ocasión yo haya tenido curiosidad por él, pero no me malinterpreten. No me refiero a que sienta curiosidad por querer besarlo de nuevo, no creo que sea eso, en realidad ni yo sé porqué tengo curiosidad. No, ¿en serio tengo curiosidad por él? No, por el beso no es, se los juro, hay algo en su extraño comportamiento, la manera en que sonríe...

En estos dos semanas, los cortes que me han hecho desaparecen y se reemplazan por otros. Tengo la espalda llena de pentagramas y cruces satánicas, me cago en la puta...

Estamos en plena primavera y andar demasiado abrigado hace soltar más sospechas en mis compañeros de banda. A pesar de que les prometí nunca más "hacerlo", estoy obligado a no levantar sospechas de nada, ésto de que me traten como un animal en el matadero es asqueroso.

Y claro, ya estamos en plena mudanza. Después de tanto rodeo, logramos conseguir una "disquera" con la ayuda de Jon Zazula, y bueno, nos estamos mudando ya que vamos a grabar en un sitio más o menos lejos de acá. Conseguimos un departamento que pensamos en arrendarlo sólo por un mes, porque no creemos que vamos a demorar tanto en grabar el disco. Cuando llegué a la banda todas las canciones estaban listas, excepto por una que los chicos cambiaron a última hora. La bautizaron como "The Four Horsemen", mencionaron que era una composición de Dave y que la querían cambiar porque no les gustaba.

No sé, no le tomé importancia a eso.

Hoy es 8 de Mayo, pasado mañana empiezan las grabaciones. Por fin hemos terminado de instalar nuestras cosas... nuestras cosas más importantes, ya que nos dio flojera traernos todo lo de la otra casa.

Ayer conocimos a una banda que arrendaba en este mismo edificio, se llamaban "Anthrax", logramos llevarnos muy bien. Tuvimos un desmadre hasta altas horas de la madrugada, luego se fueron para ir a grabar su disco y nos dejaron tirados con toda la basura, vómito y otros que se lo limpiáramos.

Hijos de puta.

Algo que olvidé mencionar: este departamento es mucho más pequeño que la casa que teníamos, aparte de que también hay solo dos habitaciones y con una cama cada una. 

Por alguna extraña razón, Lars insistía en que quería compartir habitación conmigo. Bueno, yo no tenía problema, James y Cliff tampoco. Los cuatro parecíamos dormir cómodos del modo que establecimos.

Mi relación con Lars mejoró, me refiero a que ahora somos buenos amigos.

No relataré mucho sobre este día ya que fue relativamente aburrido: trajimos una que otra puta a la casa, irrelevante a mi parecer no obstante durante todo este tiempo he estado (o he tratado, mejor dicho) de estar lo más casto posible. ¿Por qué? La idea es que nadie sepa que estoy todo "mutilado", por así decirlo. Aparte, tenemos poco dinero y curarme las heridas me preocupaba más que intentar meter la pija en algún lado. Ellos sabían de los primeros cortes en las muñecas, de los pentagramas y cruces no saben nada, aghh... ¡Qué horror estar "marcado" por Satán!

Ya cuando nos fuimos a acostar, Lars se negó a dormir conmigo hoy en específico. Ni puta idea porqué, antes íbamos de lo más bien. Como  la cama consistía en un solo colchón, cogió una almohada y se acostó en el piso. No sé, como que me dio penita y a media noche lo tapé con una manta.

Por mí no era problema dormir con él o andar todo desabrigado, es decir, estoy obligado a dormir con toda la ropa que sea posible para que nadie se entere de nada, lo de las mantas lo arreglo poniéndome más capas de ropa en caso de sentir frío.

Cabe destacar que mi "vida" en el infierno no ha sido tampoco muy buena, la supuesta prueba que me dijo mi ángel redentor —aka el otro Lars— aún no me la hacen. 

Andaba medio estresado el asunto de limpiar/desempacar/limpiar la casa, por tanto, me quedé dormido de inmediato.

Como siempre, me despierto tirado en el piso de una zona rocosa.

— Oh, veo que por fin llegaste —Dijo el otro Lars, ayudó a levantarme y ambos nos miramos fijamente... se me sigue haciendo difícil diferenciarlo del verdadero—, ¿Qué pasa? Te noto algo pálido, ¿sigues confundiéndome con...?

— Olvídalo, no quiero pensar en él por ahora.

Comencé a caminar por ahí, en círculos. Estaba aburrido y quería que llegara Satán a joderme la existencia de una vez.

— Si vas a esperar que el jefe venga, te vas a hacer viejo esperando, no va a llegar.

¡Y se le ocurre decirme eso después de unos quince jodidos minutos!

— ¿Por qué? —Volteé a encararlo.

— Dijo que andaba ocupado torturando a sus otros esclavos, pero añadió que... de consolación... —Dio la vuelta y apareció una caja, yo la contemplé con mucha curiosidad— Te mandó a criar ésto.

— ¿Qué cosa?

Me acerqué descubrir el contenido de la caja... se trataba de un pequeño cachorro de cerdo.

— ¿Y para que mierda voy a criar yo un cerdo? —fruncí el ceño, tomé al pequeño animal con mis manos, el pobre se notaba que tenía frío y miedo.

— Pues los niños están  bien caros aparte en los rituales satánicos es más moral asesinar a este animal que a...

— ¡A la mierda! No lo van a matar al pobrecito.

Lo separé lo más posible de él, posterior a ello, lo envolví con mis brazos y de a poco se fue acostumbrando a mi compañía.

Sonreí al recordar todas esas vacaciones en Filipinas con mi familia por parte materna. Recuerdo muy bien la granja de mis tíos, criar animales era algo de todos los días, no me molestaba en lo absoluto.

— Ya está muerto, Kirk, no tiene sentido que "evites" su muerte, está muerto —Me sentí un poco mal al oír eso, porque el pobre respiraba como cualquier ser viviente—, murió pocos meses después de nacer.

— Ohh, qué mal... aunque tengo una duda, ¿para qué lo tengo aquí? —Acaricié con delicadeza su lomo— ¿Lo voy a matar?

— No lo sé, el jefe dijo que lo criaras... —señaló la caja— allí creo que tiene lo que necesita para sobrevivir.

Chequé otra vez y efectivamente, apareció un montón de comida, un biberón lleno de leche, entre otras cosas. Sonreí en alivio, me senté en el suelo. Estuve bastante rato entretenido con el pequeñito.

— Espero que ya estés preparado —interrumpió el "otro Lars", se sentó a mi lado y apoyó su rostro sobre mi hombro.

— ¿Para...? —dudé.

— La prueba.

-—¿Qué prueba? —Sé de qué me hablo, me refería a qué mierda debía hacer para completarla.

— Los siete pecados capitales...

— Ohh... —Moví la cabeza de arriba a abajo, como para que se quedara callado, sin tomarle gran importancia— ¿Y?

— Satán me indicó que te dé las reglas de las pruebas.

— Pues... dímelas —Proseguí haciéndome el desinteresado a medida que mimada al animal granjero, no negaba que me sorprendió por dentro oír la palabra "prueba" en plural, ¿serán varias?

— Ok... —suspiró— A partir de mañana Satán vendrá para hacerte pruebas con respecto a cada pecado capital. Ya te los debes saber, ¿no? Bueno, a partir de mañana vas a tener cortes con temática de los siete pecados, y en cada sueño debes superar pruebas diferentes en un tiempo total de una semana. Y ya sabes la conclusión... si fallas, te mueres.

— ¿Eso solamente? —Realicé una pausa— ¿Y cómo sé si apruebo o fallo?

— Pues... cuando despiertes, se te van borrar los cortes alusivos a "X" pecado, si no se borra hasta que vuelvas a dormir, entonces fallaste, vas a dormir de manera eterna... al igual que eterno será tu sufrimiento aquí en el infierno.

— Ohhh... —Lo miré y de nuevo sentía cosas extrañas.

— Kirk, si te incomoda que yo me vea como Lars, puedo irme y...

— No te vayas —No me di cuenta de lo que hablaba y me arrepentí un poco, después se me pasó—, quédate, quién saben cuándo me voy a despertar y no quiero quedarme solo.

— Ok, me quedaré...

Nos mantuvimos en silencio.

— ¿Es necesario que la prueba sea mañana? Porque para cuando me despierte, voy a andar con secuelas y justo al día siguiente grabo disco con mi banda... —Parece estúpido andarle mendigando que cambien el examen como niñito flojo de secundaria.

— La fecha es impostergable Kirk, a menos que no duermas, pero si no duermes, te mueres y si mueres...

— Ya sé, no es necesario repetir la misma aburrida historia de siempre.

Dejé de acariciar el lomo del cerdito y lo recosté sobre mis piernas, ya que éste se había quedado dormido.

Observé con detalle a... El Lars que no es Lars, pero se parece a Lars. Ugh... el punto es que lo observé con detalle, era exactamente él. Siempre me estoy cuestionando sobre porqué habré querido que él fuera mi ángel.

— Lars... —musité, en un susurro leve.

— ¿Sí?

— Recuerdo que una vez me contaste que cumplirías todos mi caprichos siempre y cuando el 'jefe' los aprobara...

— Claro.

— Pues... tengo curiosidad por... —Corté la frase, bajé mi vista de sus ojos hacia sus labios, suspiré y cerré los ojos.

— ¿Curiosidad por qué?

No respondí, exhalé no más. Abrí los ojos, posé mi mirada en sus labios. Otro suspiro más. Humedecí mis labios y me fui acercando a los suyos, con tal lentitud para que el momento de la verdad, fuera mágico. Volví a cerrar los párpados y tomé delicadamente su mejilla para que nuestro beso pasara a algo más apasionado. Me sorprendí que él lo aceptara con tanta naturalidad.

Hmm... para ser un ángel, sus labios son muy suaves... y saben bien.

De la nada, cortó el beso y sonrió. Pude sentir que me ponía rojo de la vergüenza.

— Bonita manera para despedirme, Kirk, porque creo que mañana no nos veremos.

— ¿Ah? —Me sobresalté— ¿Qué?

Sentí como toda mi vista se quebrantaba como un cristal. Parpadeé con dificultad y desperté. Algo me cayó sobre la cara... era la jodida manta que le di a Lars mientras dormía. La quité de mi rostro y vi que él estaba de pie junto a mi.

— Te dije que quería dormir en el suelo solamente, no era necesario... —no me atreví a pronunciar palabra alguna— Gracias, de todas formas.

— No es nada... —Hice una sonrisa nerviosa y él se fue de la habitación.

Ya era de día, sentí que todos mis pensamientos se confundían más y más.

Sólo es curiosidad, sí, sólo eso. No sentí nada fuera de lo común, sólo besé a mi ángel, no a Lars. ¿Por qué debería sentirme mal? Y creo que mi curiosidad ya fue más que saciada, oh bueno, eso creo...

Me relamí con lentitud, saboreando todavía los dulces labios suyos sobre los míos.

Curiosidad, si, eso es.

Bạn đang đọc truyện trên: Truyen247.Pro