Capítulo 11: Therefore I have sold my soul for you.
Nota original del 2014:
Nota: La canción en multimedia es la que me inspiró a hacer esta novela, por tanto, por el momento es sagrada para mi XD Aunque hayan muchas cosas en que no se parezcan a la letra, no deja de recordarme a este fanfic :'v
Lo peor es que tengo que decir que pronto llegará a su final :'vv bueno, ya no les quito más tiempo y lean el capítulo. Espero que les guste :3
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No tengo la capacidad visual. No veo nada, no me puedo mover. Estoy paralizado mirando a la nada misma.
Me cuesta respirar, tengo la sensación de que en cualquier momento me ahogaré hasta morir. Juré emocionarme al menos un poco al poder divisar una fina luz en la oscuridad. No es posible mover ningún musculo por ahora. Estoy de manera estática.
Toda "emoción" que pudo existir, se desvaneció cuando divisé a mi ángel aproximarse. Ahora, al menos puedo mover las facciones de mi cara, sólo para fruncir el ceño.
No me saludó, ni dijo nada. Sólo abrió sus enormes alas... voló hacia mí. Sonrió con mucha dulzura, mi reacción fue para arrepentirme: sonreí también... odio que él sea tan parecido a Lars, odio eso con toda mi alm... mierda, que no tengo alma. Bueno, lo que sea, lo odio.
Ni una sola palabra dicha, sólo sentir sus muy suaves labios contra los míos. Me era difícil aceptarlo, era como besar a Lars y esa idea ya me desagrada. Quiero besar al verdadero y no a un ser de mi imaginación.
Al cabo de un rato, lo acepté. Cerré los ojos e intenté concentrarme. Me hubiera gustado poder acariciar su rostro o abrazarle, maldita sea, tengo el resto del cuerpo paralizado todavía.
Ésto cada vez se ponía mejor y mejor —o al menos creí en aquel momento—, me fascinaba la manera en que su lengua peleaba contra la mía. Hasta que sentí la leve sensación de dolor en la punta de mi lengua. Un sabor metálico muy desagradable.
Sangraba.
El beso pasó a grados mayores y sus labios llegaron a mi cuello. Al principio se sintió bien, hasta que el dolor terminó superándome.
Lugar por donde pasara su lengua,en vez de trazar un camino de saliva, cortaba con gran profundidad. Me mordía fuertemente... de mi cuello caía mucha sangre.
Ya no era el amor del principio, no, para nada.
Más que el dolor "del corazón" que tenía porque me dejaron en la friendzone, el dolor físico estaba presente. Si pudiera moverme, le daría un buen golpe en la cara a este imbécil. Odio que despierte sentimientos extraños y anormales en mí.
Sus labios llegaron a mi pecho, dónde cortaba con más delicadeza de vez en cuando, y cada cierto momento adquiría más agresividad. No puedo describir qué es lo que siento, es demasiado extraño. Algo bueno no es, eso lo tengo claro... bajó más y más, por mi estómago mordía sin piedad, por fin tuve la capacidad de emitir un sonido y éste era de dolor puro... mi ángel ignoró por completo la zona de mi entrepierna —gracias a dios que dormí con calzoncillos o sino me quedo castrado—, pero si noté que tuvo una gran fascinación por mis muslos. Llenaba de lamidas por todas partes; no dejaba pedazo de piel sin flagelar.
Recobré un pequeño porcentaje de movilidad en mis piernas para ponerme a temblar, cerré los ojos... el dolor físico se me hacía más soportable que el rechazo, por alguna extraña razón.
Busqué alguna explicación a mi sueño en mi psicología humana y en la no tan humana. Nada, ¿será que adoro que Lars me hiera? ¿Es eso?
No lo creo, se me hace demasiado doloroso todo ésto, no es algo que pueda soportar con facilidad.
Partió rumbo en deceso por mis piernas, dándose el tiempo de cambiar de pierna cada cierto tiempo. Lamía arriba y abajo con lentitud... el líquido carmesí fluyendo por mis extremidades me daba un leve cosquilleo que opacaba mi sufrimiento.
Pareciera que lo disfrutara, y no es así.
Una lágrima rodó por mi mejilla cuando lamió uno de mis pies. Creo que es un área sensible, porque ya se hinchaban de a poco los cortes que iba dejando, aún no sangraban. Sólo se enrojeció la zona.
Deslizó con delicadeza su lengua por entremedio de dos dedos, ese espacio tan pequeño y fino... en este momento, todo mi cuerpo se sacudía, no podía hacer otra cosa que eso y emitir gemidos de dolor. Las palabras no me salían para nada.
Tampoco era una situación del que se podría conversar, ni aunque gritara por ayuda, ésto era un sueño y me iba a despertar en cualquier momento.
Ahora lo mismo con el otro pie, la única variación fue que agregó mordiscos agresivos, arrancando parte de la piel; desgarrándola... yo no podía parar de sangrar, los únicos lugares que quedaron intactos fue mi entrepierna, mi espalda y mis brazos, estos últimos ya andaban profanados con cortes de antes. Con el resto, siento que me debilito de a poco... estoy tan cansado. Mi vista se debilitaba también... mi ángel se acercó a mis labios de nuevo, me besó con inocencia y pureza.
No recuerdo nada más.
Desperté mucho más adolorido que ayer, hostigaba el hecho de que el daño que me hizo en mi sueño, estuviera reflejado también en la realidad.
Casi de cuerpo entero me encontraba desangrándome.
Noté que Lars continuaba dormido, quedaba poco para que su despertador —que nunca se acuerda de programar— "suene".
Me levanté desesperado, cogí mis toallas y cualquier cosa de ropa.
Adentro de la ducha podía relajarme más.
Quité lo que me restaba de ropa y encendí la regadera, se estaban secando las heridas y al arrancar las prendas juro que ardió como nunca. El agua al mezclarse con mi sangre hacía que el suelo se viera en un color turbio y desagradable a la vista.
Era incómodo bañarse con agua helada, pero la experiencia con los cortes me decía que era lo mejor porque el agua caliente sólo los empeora. Aparte así se calma la hinchazón de algunos cortes poco profundos que no sangraron. Lo que haría que se borren muy pronto.
La ventana del baño estaba abierta, eché un vistazo para ver el clima: templado, con una brisa tranquilizadora y un sol no tan sofocante. Día perfecto meteorológicamente hablando.
Lavé muy bien mi cabello, traté de hacerme un par de masajes capilares para tranquilizarme. Después de ese sueño, sigo temblando... necesito tranquilizarme de alguna que otra forma.
Al salir, me sequé muy bien con una toalla y... dí un grito de impresión.
— ¡HIJO DE PUUTAAA! —Lancé un envase de shampoo contra mi ángel redentor— Me dejaste el cuerpo hecho mierda después del... —Me silenció con un beso.
— Yo no quise hacerlo, te lo juro. Satán me lo ordenó.
— ¿Sigo soñando? —negó— ... ¿cómo llegaste hasta acá?
— Viajé al futuro y me encontré con Zakk Wylde —Cambió de tema—, le robé una canción porque me recordó mucho a ti, Amo Kirk.
— ¿Y quieres tocármela?
— La canción, sí. La otra cosa... también.
— ¿Qué otra cosa?
— Olvídalo —Sus mejillas tomaron un color rosado, posterior a ello sacó su brazo por la ventana del baño, de dónde sacó una guitarra acústica.
— ¿Y eso?
— Te voy a hacer una serenata, mientras te vistes.
— Bueno, apúrate, que en cualquier momento los chicos van a querer entrar y te van a ver.
Rodó los ojos, se sentó en el suelo y comenzó a tocar, a su vez que yo me vestía.
"Without you, woman, by my side
I'm contemplating suicide, torn from all my pride
A man tells me, 'son, that ain't the way
Gonna make a deal with you child,
Gonna live another day
Just sign right here, son
Everything will be all right'.
Ain't nothing I wouldn't do
All and everything for you
Your love is all I know and ever knew
Therefore, I have sold my soul for you ".
— Al parecer, haz mejorado tu calidad vocal —Opiné, él sonrió y dejó de lado el instrumento musical.
— Gracias.
— Pero... hay un enorme problema aquí —Me contempló intrigado—, Lars no es una mujer, y yo no he firmado ningún contrato para vender mi alma por él. De hecho, vendí mi alma así como así para ser el mejor guitarrista.
Él se quedó en silencio... suspiró, se le notaba en la cara que estaba apenado.
— ¿Ocurre algo malo?
— En verdad, he huido del infierno hasta acá para confesarte algo, puede que me cueste la vida que no tengo, pero debes saber la verdad.
— Dímela.
— No vendiste tu alma —Me quedé muy sacado de onda con eso—, no tienes alma pero no porque la vendiste, en realidad, la regalaste.
— ¡¿Qué?!
— Nunca te dieron el talento de "ser el mejor guitarrista", sólo aumentó tu confianza con tus talentos, cosa que hiciste tú solo. No recibiste nada.
— ¡ME CAGO EN...!
— Pero puedes recuperarla o...
— ¿O...?
— Firmar para recibir lo que desees, puede ser cualquier cosa... que Lars te ame, por ejemplo.
Me quedé pensándolo, no me gusta el hecho de no tener alma, se siente como estar muerto.
— Quiero mi alma devuelta, ahora —Alcé la voz.
— No puedo dártela, Amo, si fuera así, nunca hubiera dejado que te hicieran esas pruebas que no valían nada. Lo lamento mucho, Amo, espero que me perdones, yo sólo sigo órdenes...
— Te entiendo... —Me acerqué con timidez y lo abracé— Me encantaría firmar para que Lars me ame... pero no, odio ésto de no tener alma, me siento tan vacío. Es como si no tuviera emociones, excepto la del sufrimiento.
— Yo te amo —susurró—, por eso he venido hasta acá... Amo, ¿tienes lista tu decisión?
— Claro... —suspiré— quiero mi alma, he sido timado, por la mierda... quiero mi alma.
— Haré lo que pueda para que la recuperes, ¿sí? —asentí— Debo irme —nos separamos del gesto cariñoso—, prometo que haré lo posible porque seas feliz, Amo... aunque sé que el jefe hará lo posible para que termines firmando.
—... ¿y qué pasa si muero antes de recuperar mi alma o de firmar?
— Te convertirás en uno de los míos... un ángel sin vida que ronda en pena, viajando en el tiempo, por el espacio, sufriendo malos tratos todo el tiempo... —Levantó con cuidado una manga de su blanca túnica, enseñando varios cortes y moretones— no quiero que acabes como yo, Amo.
— Ok, mejor te dejo, no quiero que estés en problemas por venir —Volví a abrazarlo, besé su frente—... espero verte pronto de nuevo.
— En tus sueños -sonreímos y él extendió sus alas.
Desapareció de allí, dejando la guitarra tirada... ¿dónde la dejo ahora?
Salí del baño con cuidado de que no me pillaran y...
— Kirk, ¿y esa guitarra? —Puto Lars y su enorme boca, ¿no pudo haberlo dicho más fuerte? Lo miré, el tipo andaba en pijama y una cara de zombie increíble.
— Hey, es bonita —Halagó James caminando a pasos lentos—, ¿de dónde la sacaste? ¿Y por qué sales de baño con la guitarra?
— Porque mientras cago me viene la inspiración —Vaya excusa idiota que dí, fui hasta mi cuarto y dejé tirado el instrumento.
Me sequé el cabello con el secador y cuando dirigí rumbo al comedor, el desayuno estaba listo.
Otro día aburrido en el estudio, no daré detalles.
Al regresar a casa y terminar de almorzar, me tiré sobre el sillón a ver si daban algún programa bueno en la televisión.
Nada.
Ni las películas cómicas ni las de acción lograban subirme el ánimo. Era muy temprano y no tenía ganas por ver alguna de terror. No tenía ganas de nada en realidad. Es como si no hubiera dormido, estoy demasiado aburrido y cansado, débil por los cortes todavía.
Dejé la TV en un canal random, estaban dando un documental de antiguas tribus de África o algo así.
Hablaban de ciertos rituales que tenían, me emocionaba tanto que ni sonreía yo.
— Hala, Kirk, que ahí están tus parientes.
Muy graciosillo, Hetfield. No sé si lo dijo por los cortes de los aborígenes o porque yo soy moreno.
— Era broma, hombre, no me pongas esa cara asesina... ¿qué ves? —Se sentó a mi lado.
— Un documental sobre antiguas civilizaciones africanas o algo así —Contesté, ni yo estaba muy seguro de lo que veía.
— Oye, ¡qué ritual más raro ese! —Comentó al ver como una madre "escarificaba" a su hijo- digo... te rajas las piel con algo simbólico con objetivos espirituales, es como si esos negros no tuvieran alma y se rajan para tenerla de vuelta.
Por estúpido que haya sonado ese comentario, me dio una idea.
— ¡Gracias, me diste una idea, James! —le di un beso en la mejilla de la emoción y él se limpió, estando asqueado— ¡Graacias!
Me levanté y corrí a mi habitación, él gritó:
— ¡Ese beso maricón no era necesario, Kirk! ¡No te me pongas como el enano!
Ignoré eso, me devolví y pasé a la cocina. Saqué un cuchillo bien afilado, lo metí en uno de mis bolsillos. Ahora si me fui a la habitación, cerré la puerta con pestillo.
Escuché como Lars me insultaba porque lo dejé afuera, no había tiempo de explicaciones.
Me saqué la chaqueta de cuero. Tomé el cuchillo y de inmediato me puse a temblar, recordando mi sueño. Inhalé suficiente aire para llenar mis pulmones, cerré los ojos, me arrepentí, eso lo empeoraría todo.
Volví a abrir los ojos, dirigí el filo hacia mi muñeca, no tuve que pensar en nada especial, sabía que era lo que debía cortarme.
Me daba terror si el corte era muy profundo, digo... ¡Me podía morir!
Ya, vale, basta de mariconadas.
Desgarré mi piel hasta arrancarla poder haber escrito correctamente las letras "LU", era más fácil eso que poner "Lars" o su nombre completo... si es que me lo pillaban, podía decir que... mierda, si me lo pillan, cago pero al menos no sabrán en quién pensaba cuando lo hice.
Esperé, esperé y esperé... nada. Mi alma no llegaba.
Me sentía igual.
Me rajé por las puras. Ok, soy un imbécil, lo sé. Sigo sintiéndome muerto, más ahora que abrí la puerta y...
— Oye, mejor amigo, ¿qué opinas del hecho de que seamos mejores amigos y nada más?
Terminé de colocar mi chaqueta, suspiré apenado. Nada había cambiado para bien, de hecho, creo que él dice esas cosas a propósito para herirme.
— Es genial —sentí como todos los músculos de mi cara se tensaron cuando forcé la sonrisa, estaban tan tirantes mis articulaciones que borré la sonrisa con rapidez.
Ni siquiera puedo forzar una sonrisa de lo mal que estoy por dentro.
¿El problema? Es que dudo que el rechazo sea la principal razón por la cual tengo el sentimiento de estar aburrido de vivir en mi mente. Tal vez tener alma sea... vivir, y no tenerla sea... no querer hacerlo.
No lo sé, ¿qué puedo hacer? Estoy aburrido, debería hacer algo. Sin embargo, no quiero hacerlo. Me gustaría morir, me llama la atención mi ángel... él me ama, ¿no? Es como Lars... si muero estaré con él... ¿sería como estar con Lars en el infierno?
Tengo curiosidad por la muerte.
No sé qué hacer.
"Therefore I have sold my soul for you"... el canto de mi ángel retumba una y otra vez en mi mente... ¿recuperar mi alma, venderla por amor de Lars o morir para ir con mi ángel?
Esa es la cuestión.
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