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Por ella

En medio de una lucha de miradas Tomioka aún mantenía su nichirinto fija al cuello de Shinazugawa.

- Vaya, si que eres un simple "compañero" bastante fiel, imbecil - Sanemi cruzó sus brazos - seguro no tienes otro interés más que arrimarte a su fama de pilar así como muchos mizunotos intentan hacer día tras día con todos nosotros -.

Eso dolió, El pilar del viento había tocado el curioso punto débil de Tomioka. Shinobu le miró preocupada ya que sabía cómo ese tema afectaba al chico, pero la verdad, Giyuu mantenía la sería y decidida expresión en su rostro con la cual había llegado a protegerle.

- Shinobu.. - sin quitar la vista del tipo frente a él hizo una de las preguntas más difíciles de responder que le ha tocado escuchar en su vida a la chica - ¿Qué ha sucedido? -.

"¿Como podría decirlo sin decepcionarte..?"

Los ojos de la pequeña mariposa volvieron a llenarse de lágrimas, y sus sollozos no pasaron desapercibidos para Tomioka, el cual al ver su reacción ante la pregunta, pudo sentir como la rabia invadía cada centímetro de su cuerpo.

- Dime que le hiciste, desgraciado - aquellos ojos que por mucho tiempo a Shinazugawa le habían parecido inexpresivos ahora denotaban un profundo odio - ¡¡Dime que le hiciste a Shinobu!! -.

- ¿ Y eso a ti que te importa? - una burlona sonrisa aparecía en su rostro - son temas in-ti-mos de nosotros -.

- ... - Giyuu intentaba controlarse y no dejarse llevar por la ira, pero la verdad en un momento así y con las respuestas proporcionadas por aquel sujeto, le estaba siendo bastante difícil, se imaginaba el peor de los escenarios, y aquello solo lograba aumentar su frustración y desesperación por conseguir respuestas.

- Ni siquiera tienes las agallas para reconocer que esta chica te gusta - Sanemi decidió seguir provocándolo - ¿Acaso olvidaste tu respuesta cuando te pregunté qué clase de relación existía entre ustedes? -.

- Tsk! - Tomioka reforzó su agarre de la katana sin dejar de afirmarla en el cuello del Pilar.

- Por favor ya suelta esa arma, ¿A que crees que estas jugando si no tienes la valentía de blandirla? Muévete y dejame hablar con Shinobu de una vez por todas imbecil -.

- No lo volveré a preguntar esto de nuevo.. ¿Qué le has hecho a Shinobu? -.

- Simplemente pasamos un agradable momento juntos, pero no debería hablarte de ello, es algo íntimo -.

- Desgraciado... ¿Como pudiste..? - las palabras difícilmente salían a través de los dientes apretados por la ira de Giyuu - pagarás por esto.. -.

- ¡¡ADELANTE, ATRÉVETE A HACERLO!! no eres capaz ni de confesarle lo que sientes a esa chica y crees que te atreverías a matarme - la cara de Sanemi parecía de un completo desquiciado en aquel momento - ¡YA TERMINA CON TODA ESA MIERDA DEL HÉROE QUE VA A.. -.

El tibio deslizar de un líquido por su cuello y el brillo de la hoja de la nichirinto a la luz de la luna callaron sus palabras.

- ¡TOMIOKA-SAN! - la pequeña mariposa no podía creer lo que acababa de ocurrir frente a ella.

- Primero déjame dejarte en claro algo y seré bastante breve, Shinobu y yo estamos juntos - realizó un corto movimiento con su katana para limpiar la sangre que corría en esta - y segundo, si se trata de ella, para protegerla puedo hacer esto y mucho más -.

- Mal..dito imbecil - Shinazugawa caía al suelo apenas soportando el dolor que aquel corte producía a lo largo de todo el sector anterior de su cuello.

- Que esta nueva cicatriz te recuerde cada día lo alejado que debes  mantenerte de Shinobu si quieres seguir con vida -.

Tomioka cogió amorosamente en sus brazos a la chica que se encontraba aún impactada tras de él y rápidamente se fue de ese sitio en busca de un lugar en el cual descansar y poder cuidar de ella, lo que le llevó a recordar una posada en donde hace muchos años atrás Urokodaki les había llevado de paseo.

(......)

- Disculpe las molestias, no sabia que el lugar ya no estaba funcionando de la misma forma que antes - Tomioka recibía a una anciana mujer un par de toallas - gracias por facilitarnos la cabaña -.

- Giyuu-San, siempre sera un agrado poder verte por estos lados, espero que tu estadía no sea muy incomoda -.

Tomioka hizo una reverencia a la mujer que se encontraba frente a él en señal de despedida y se dirigió hasta donde Shinobu lo esperaba.

En un tierno gesto le extendió la mano para encaminarla al lugar, la cual ella dudó unos segundos en tomar pero finalmente, de forma tímida, le correspondió.

Habiendo llegado a la pequeña pero acogedora cabaña el chico se decidió a hacer fuego en la estufa de la sala de estar.

- Mientras tanto aprovecha de tomar un baño, el agua ya está caliente - La chica no reaccionaba ante sus palabras - ¿Shinobu? -.

- Tomioka-San.. Algún día.. - los vacíos ojos de la chica miraban fijo el piso mientras se encontraban completamente abiertos - ¿Algun día serás capaz de perdonarme? -.

- ¿Pero que estas diciendo? - Tomioka intentó abrazarla pero esta le apartó - ¿Qué sucede Shinobu? -.

- Yo... Yo fui.. - la imagen de aquellas manos recorriendo todo su cuerpo pasó por su mente provocando que la chica volviera a romper en llanto - no soy.. Otro hombre.. -.

Shinobu se encontraba totalmente traumada, estaba luchando por poder explicar al chico lo que había sucedido pero un gran nudo en su garganta lo impedía, y Tomioka, lleno de frustración, no lograba conseguir que ella pudiese entender que no había sido su culpa.

- Tomioka-san - dijo con un suspiro - Shinazugawa se lanzó sobre mi bruscamente y comenzó a besarme - sus ojos, sin pestañear, miraban fijamente un punto específico, la expresión de trauma en su rostro llegaba a ser aterradora - totalmente en contra de mi voluntad y a pesar de mis llantos y golpes introdujo su lengua en mi boca y comenzó a pasar su mano por todo mi cuerpo... Yo.. Yo entiendo si.. Ah-ahora que sabes la verdad te da asco volver a tocarme, lo entiendo, de verdad lo entiendo ¡Siento repulsivo el simple hecho de tocarme a mi misma! -.

Tomioka miraba sin decir palabra a una indefensa chica que estaba completamente rota. Podía ver como las lágrimas corrían y corrían por sus mejillas y esta no hacía nada por detenerlas, lo cual era solamente para evitar sentir el tacto de su mano por su propio rostro. Finalmente Tomioka se decide hablar, extendiendo su mano hacia ella, la cual Shinobu quedó viendo sin entender de qué se trataba.

- Dame tu mano.. -.

- Pe..pero, Tomioka-San, yo te acabo de.. -.

- Si tus sentimientos por mi no han cambiado, dame tu mano. - Tomioka se veía serio, mucho más serio de lo que solía ser.

Lentamente y sin dudarlo Shinobu la extendió hasta alcanzar aquella cálida mano que se encontraba extendida hacia ella.

Giyuu le capturó suavemente entrelazando sus dedos con los suyos y dió unos pasos hasta quedar al frente de ella. De forma delicada, depositó un beso en la frente de la pequeña mariposa que le observaba confundida.

- Jamás podría sentir asco al verte.. Shinobu -.

- Tomioka-san, yo... me siento sucia, y aquel sentimiento no se quita de mi mente.. -.

- ¿Qué sientes cuando yo te toco? - dijo deslizando su mano desde su cabellera hasta su brazo - ¿Te molesta? -.

La chica negó con su cabeza, se veía algo más tranquila, pero la expresión de su rostro aún delataba lo traumada que se encontraba.

Sin soltar su mano y en silencio Tomioka le llevó hasta el baño donde una bañera con agua caliente le esperaba.

- Debemos curar tus heridas... Toma el baño por favor - dijo dejando a la chica parada en medio de aquel lugar, cerrando la puerta tras de si, pero sin irse muy lejos para asegurarse que todo se mantuviera en orden.

(...)

- ¿No volverá verdad? - dijo uno de los mizunotos que seguía con el grupo esperando por el regreso de su compañero

- Vayamos a buscarlo en la dirección que se fue - respondió Tsukimori con un suspiro.

Dicho esto, todos el grupo emprendió camino hacia el lugar señalado.

(...)

- ¡Shinobu! -.

Un curioso sonido había alertado a Tomioka de que algo no se encontraba bien, lo dudó un poco pero finalmente decidió entrar a aquel baño al no recibir respuesta alguna desde dentro.

- ¿Pero que estas haciendo? -.

- No se quita, lo intento pero.. ¡No se quita! - Shinobu había comenzado a refegar su cuerpo agresivamente con una piedra exfoliante que había encontrado, lo hacía tan fuerte que había empezado a sangrar por múltiples heridas que se había ocasionado - ¡No logro quitar la repulsiva esencia de sus manos sobre mi cuerpo! - concluyó aún llorando.

Tomioka no pudo resistir frente a aquel espectáculo y quitándole rápidamente aquella piedra desvió la mirada hacia el lado para ocultar un par de lágrimas que habían comenzado a deslizarse por su rostro.

"Shinobu..."

Se acercó despacio a ella mientras desabotonaba su chaqueta y camisa para poder quitárselas.
Lentamente introdujo uno de sus brazos en aquella espumosa agua hasta finalmente encontrar la esponja, y suavemente comenzó a asear el frágil cuerpo que se encontraba frente a él sin demostrar reacción alguna, solamente habían lágrimas que seguian cayendo desde aquellos ojos.

El corazón de Giyuu se rompía al verla así, como una mujer tan fuerte y hermosa podía llegar a sentirse tan despreciable por algo que ni siquiera había sido su culpa. Maldijo a Shinazugawa, lo odiaba desde lo más profundo de su corazón.

Habiendo terminado cogió un par de toallas y envolvió al cuerpo que con sus propios brazos acababa de sacar de la bañera. La sostuvo delicadamente y le llevó hasta el lugar donde una cálida chiminea les esperaba.

Lentamente y con cuidado de no provocar una mala reacción en la pequeña mariposa comenzó a secar su cuerpo y cabello. Cuando ya consiguió que estuviese menos húmeda le colocó una ropa de dormir que la anciana les había facilitado, ya que ellos no llevaban nada, y con un pequeño peine comenzó a desenredar sus cabellos.

Al terminar depositó un tierno beso en la cabeza de su pequeña mariposa.

- Iré a tomar un baño, no tardaré.. -.

Tomioka tomó impulso para levantarse pero no lo consiguió ya que una mano le sostuvo firmemente de su haori.

- Tomioka-San, no me dejes sola.. por favor.. - Dijo con la vista clavada en el fuego - Es verdad que pronto me pondré bien, pero por ahora, solo tú consigues hacerme sentir segura.. -.

El chico le quedó mirando en silencio mientras algo estaba ideando en su mente.

- Lo haré - dijo finalmente - pero tendrás que prometerme algo -.

Shinobu, con una expresión extrañada, volteó para poder verlo.

- Nos quedaremos tres días más en este lugar.. -.

- Tomioka-san no podemos hacer eso.. - Con tristeza Shinobu lentamente cogió una de aquellas varoniles manos entre las suyas - Debo reportar la misión y tú de seguro andabas en algún grupo, tenemos que terminar nuestros trabajos. Además las damas de la finca y tus amigos y maestro se preocuparan.. -.

- Ya me encargué de todo eso cuando entraste a tomar un baño - suavemente comenzó a acariciar el cabello de la pequeña mariposa frente a él - Además aún no me compensas por el día de mi cumpleaños, creo que esta sería una buena opción -.

- Tomioka-san... - el chico se había levantado y desapareció de su vista por unos segundos, cuando volvió pudo ver que traía consigo el futon que había en el dormitorio y lo colocó frente a la chimenea.

- Vayamos a descansar, Shinobu - sin dificultad levantó el pequeño cuerpo que se encontraba de rodillas tras el y cogiendolo entre sus brazos lo introdujo en aquella cama a la vez que él también se acostaba.

- Tomioka-san.. - Shinobu se giró hasta quedar mirando hacia él - A..arigato..-.

- ¿Por qué? -.

- Por defenderme en aquel momento, por rescatarme... Por reconocer lo nuestro - sus brazos que se encontraban rodeando aquel fornido cuerpo comenzaron a sentirse tensos - y por no repudiarme.. -

Tomioka correspondió volteandose hacia ella y la atrapó entre sus brazos mientras con una de sus manos acariciaba su cabeza.

- Perdóname tu a mi, a pesar de siempre querer protegerte no pude estar ahí para evitarte todo ese sufrimiento - hizo una pausa - pero se que eres una mujer fuerte, y si él no llegó más lejos seguro fue porque tú lo impediste... Por favor Shinobu, no te sigas culpando ni me apartes de ti  -.

- Pero.. -.

- Lo diré solo una vez Shinobu, así que presta atención - Giyuu llevaba haciendo un gran esfuerzo durante bastante tiempo para poder expresar todo lo que sentía y no limitarse a respuestas cortas, desesperadamente quería reconfortar el corazón de la pequeña mariposa y sabía cuanto le gustaba a ella que él se explayara más al hablar - Yo.. Disfruto sentir tus manos entrelazadas con las mías, el aroma dulce y característico que siempre emana de tu cuerpo envolviendo mis sentidos, el suave tacto de tus manos en mi rostro cuando me acaricias y recorres mi cuerpo, el poder atraparte entre mis brazos y tenerte tan cerca que puedo ser capaz de sentir los latidos de tu corazón, o la cálida humedad de tus labios que colocan mi mundo de cabeza cusndo se juntan con los míos, todo eso es solo una pequeña parte de lo que produces en mi... Así que por favor, no me apartes -.

Tomioka escondió su cabeza entre el cabello de la chica para intentar ocultar el rubor de su rostro que le hacía verse bastante adorable. Shinobu no tenía palabras para responder, y eso que ella siempre tenía muchas ocurrencias, se quedó pensando por unos segundos y finalmente luchó por coger aquel adorable rostro entre ambas manos.

- Ne Tomioka-san, disfrutemos todos nuestros días aquí ¿si? - por fin una sonrisa se había dibujado en su rostro, y aquellos grandes ojos violeta habían recuperado su brillo característico.

-Hm - Giyuu soltó un bufido en señal de afirmación, mientras aún desviaba su mirada por lo avergonzado que se sentía después de decir tantas cosas.

Finalmente, con un cálido beso, Shinobu logró acallar todos los pensamientos que le torturaban, pues a su mente le gustaba perderse en aquellos suaves y gruesos labios, donde aquel sentimiento era mucho más grande que cualquier otro pensamiento... no perdería esta oportunidad que el destino le estaba otorgando.

Aquella noche sólo un par de cosas importaban.

Giyuu estaba enamorado de Shinobu.

Shinobu estaba enamorada de Giyuu.

Y ambos, harían lo que fuera necesario, con tal de proteger a quien amaban.

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