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Belleza y callos en las manos

Algunos agradables días después, Dazai esta visiblemente de buen humor, algo así como cuando, despiertas tan bien en la mañana que aunque haya un poco de mierda a lo largo del día, no es un gran problema. Se acuesta tranquilo y despierta muy bien, Chuuya ha dormido en casa de Mizuki y Ango los últimos dos días alegando que su nueva casa aun no esta lo suficiente aclimatada.

Así que han sido dos noches de algunas sesiones prolongadas de cursis abrazos, o tal vez bañarse juntos (sin nada sucio de por medio, como hace mucho no hacían), solo relajados. Dazai incluso fingió leer un libro mientras permanecía con la cabeza en el pecho del mas bajo, estaba mas ocupado contando vergonzosamente las pecas en sus pómulos y nariz mientras este dormía.

Después de despedir a Chuuya con un ligero y casi domestico beso en los labios, su buen humor es notado por Tsujimura cuando baja ya listo para irse al trabajo, ella bebe una taza de café (solían hacerlo con Chuuya antes, cuando tenia tiempo), le regala una sonrisa y le informa que su desayuno esta en la mesa, y como ya se hace tarde, que lo empaco en una pequeña cesta de mimbre. 

Se despide de un Ango somnoliento, quien recién esta bajando las escaleras, y de Tsujimura sirviéndole un taza de te al azabache. Este ultimo parece descolocado por su buen humor, pero, ¿que mas se puede hacer con las personas amargadas que ignorarlas? Tarde o temprano consiguen un poco de sexo y se relajan.

Osamu pasa un relativamente buen día de trabajo, consiguió que Atsushi deletreara media palabra sin equivocarse, así que tuvo la amabilidad de hacerlo escribir la palabra cien veces en la pizarra en lugar de mil,  aunque Atsushi solloza ligeramente con las mejillitas rojas de la impotencia, respeta demasiado a su sensei como para desobedecer.

Lamentablemente (o afortunadamente), a Atsushi le toma mucho mas tiempo del pronosticado para terminar como su trabajo, por lo que llega la hora de la salida, y el sigue repitiendo la palabra una y otra vez. Dazai puede atribuir cierta ganancia al ver una mejoría en su caligrafía.

Lucy, quien esta un poco callada en estos momentos, lo espera pacientemente sentada en uno de los pupitres delanteros del aula mientras juega distraídamente con su cabello rizado. Es rojo vibrante, casi rosado. Ella, a diferencia de los otros días, no esta sentada aguardando por Margaret en las escaleras del vestíbulo de la escuela, se encuentra aquí dándole ánimos silenciosos a su chico. 

Si eso no es amor, Dazai no sabe lo que es.

Zapatea un par de veces, siente una ligera punzada de lastima (la cual traiciona su naturaleza malvada) y suspira.

"Eso es suficiente, Atsushi, déjalo" Palmea levemente la cabeza del menor, este hace una mueca en desacuerdo.

"Dazai-san, ¡solo me faltan veinte mas y terminare! Muy rápido, lo prometo" Luego alza su meñique como si intentara manipularlo con sus promesas de dedito, unos pasos provenientes de afuera resuenan en las paredes blancas de la pequeña escuela, Dazai reconoce esos tacones golpeteando el suelo, Lucy, aparentemente, también lo hace, por lo que se levanta a recibir a Margaret.

"He dicho que es suficiente, Atsushi. Si te entusiasma tanto, termínalo mañana, o en casa" Hace un gesto despreocupado, volteando los ojos, el peliplateado no parece convencido. Ante eso, Osamu adopta una nueva técnica; le indica acercase a el mientras se agacha a su altura. "¿Sabes? Si escribes demasiado, tendrás callos en las manos, entonces no le gustaras a Lucy" Susurra lo suficientemente alto para que la nueva presencia lo escuche, pero la pelirroja en cuestiona no lo hace, muy ocupada abrazando a la mayor. "Y créeme, Atsushi-kun, su desencantamiento sera mas doloroso que el dolor en tus dedos"

Ante su afirmación, Atsushi respinga ruidosamente, y retrocede espantado a la defensiva, da un vistazo a sus manitas e inhala.

"¡No volveré a escribir nunca mas, entonces!" Vocifera asustado, disimulando un poco de coraje. Después de eso, se va corriendo a la salida. Dazai lo sigue con la mirada, una vez lo pierde, se permite reír.

"¿Por que no juegas un rato con Atsushi-kun, Lucy?" Musita Margaret con una sonrisa contenida, cuando Lucy se va y ella se ha asegurado de eso, Osamu puede escuchar unas risitas quedas provenientes de ella. 

Luego se convierten en genuinas carcajadas, intenta un par de veces tapar su boca para amortiguar el sonido, pero falla épicamente la misma cantidad de veces que lo intento.

Dazai la sigue con algunas risas mas, luego la escucha hablar entre risas.

"¿Quieres decir..." Se interrumpe a si misma durante un momento, con la risa impotente apoderándose de ella. "...callos en las manos? ¡Que horror!" Exclama sarcásticamente, sigue riendo, eso le indica que tienen algo en común, Margaret es un poco cruel, igual que el.

"Ah, los chicos de hoy son tan vanidosos" Pie y comenta al aire, la castaña parece pensativa unos segundos observando ese tierno gesto. Carraspea.

"En todo caso, no deberías asustarlo de esa forma" Regaña suavemente, luego de unos cómodos instantes de silencio.

Osamu le resta importancia con un gesto. "Atsushi-kun solo esta siendo dramático" 

Mitchell niega suavemente, y pueden escuchar las risas inocentes de ambos niños allá afuera. "Eso no es una excusa" El castaño sonríe ligeramente tímido. "Hablando de excusas, creo que tu aun me debes una, ¿eh?" Bromea y alza unas de sus perfectas cejas, el castaño sabe que su demanda no es impropia.

Resopla suavemente, con una sonrisa.

"Puedo decírtelo, esta tarde" Comenta ligero al aire. "Con una taza de te" Incluso ante su seguridad, Margaret no parece descolocada. Mas bien lo agradece con una sonrisa satisfecha.

"Muy bien, entonces te espero a la hora del te." Acomoda sensiblemente un mechón detrás de su oreja, para después continuar. "En mi casa."

El castaño suspira aliviado internamente, bien, parece que su objetivo no ha perdido el interés del todo. 

"No faltes, no tendré piedad contigo si vuelves a dejarme esperando" Advierte, el puede presentir que es en serio, por ello suda frio y sabe que no puede hacerlo.

"A tus ordenes, Mitchell-san" Hace una ligera reverencia. Ella sonríe con aceptación, usando elegantemente su sombrilla como bastón, le regala una ultima mirada de reconocimiento, y entonces se va.

Por supuesto que esta vez no va a faltar, de hecho, esto se torno un poco personal.

Después de unas horas, Osamu ya esta sentado en la sala de estar de la casa de los Mitchell. Observando a la invitada extra a su pequeña reunión, es una niña, de cabello azabache y muy brillante.

"Ella es Yosano Akiko, Dazai. Espero que su presencia no te moleste."  Margaret acomoda las tres tazas de te, la tetera y todo lo que necesitaran sobre la mesa. Le dedica una sonrisa de excelentemente-buena primera impresión, como suele hacerlo con la mayoría de personas con las que siente que podrá sacar un ligero provecho a futuro.

 Yosano, a pesar de ser una niña, esta en compañía de Margaret, quien la considero lo suficientemente intima como para incluirla a su reunión, tomando el papel de una especie de chaperona, pero en realidad podrá guardar cualquier secreto que Margaret este dispuesta a contarle durante la tarde.

"Akiko-chan es como algo así como... Mi pupila, o protegida" Explica con una sonrisa, probablemente con la intención de hacer conversación, los ojos castaños del único varón se entrecierran casi imperceptiblemente. Sabe que es mentira. "Ella termino la escuela, así que mi deber es entrenarla para su matrimonio" Yosano frunce ligeramente el ceño ante eso, entonces se cruza de brazos.

"¡Matrimonio en contra de mi voluntad, dicho sea de paso!" Aparta la mirada enfurruñada, Margaret ríe nerviosamente.

"Mori-san no es tan malo como para obligarte a algo, Akiko-chan" Sirve te en la taza de Dazai y este en realidad no sabe de quien están hablando "Esta dispuesto a esperar que estés lista para vivir con el y tener hijos, ya sabes" dice lo ultimo un poco sonrojada. Yosano hace una mueca. Antes de que pueda rebatir eso, Dazai es quien toma la palabra.

"Técnicamente, esta obligándola a comprometerse con el" Dice con una mano en su barbilla, luego parece sorprendido, como si recién notara que lo dijo en voz alta cuando siente la mirada de ambas mujeres sobre el.

Ah.

"Eso..." Musita Margaret, su nerviosismo aumenta.

"¡Oye, Margaret-san, me gusta el maestro ladrón y apuesto!" Exclama emocionada Yosano, entonces salta sobre si misma y se inclina hacia enfrente, la mencionada se sonroja violentamente cuando la mirada del castaño se dispara hacia ella. Sonríe divertido. Si, ladrón, pero, ¿apuesto? Eso es bueno.

"Eh, Akiko-chan" Ríe nerviosa otra vez. "No deberías ser tan indiscreta" Regaña disimuladamente. Akiko se avergüenza.

"Es cierto, mi comentario estuvo fuera de lugar" Se disculpa la azabache. "Pero, no eres tan viejo como Mori, ¡y eres definitivamente mas atractivo! ¿No quieres de casualidad pedirme matrimonio?" Cuestiona con una sonrisa directa y brillante.

Dazai ríe suavemente, ella parece aun mas encantada, responde negando. "No lo creo, prefiero las matrimonios modernos" Trata de no ser tan directo, sin ver directamente a la castaña a su lado. "Ya sabes, en los que no hay tanta diferencia de edad" Aun que no esta viéndola, puede sentir su mirada. 

(Margaret piensa en algo como, ¿entonces esta buscando una esposa? de forma ingenua, ingenua porque no sabe lo que Osamu esta tramando, y también porque casarse con otro hombre no le ayudara a olvidarlo a el.)

"Hm, supongo que tendré que quedarme con el trasero arrugado de Mori" Suspira rendida, la expresión de Margaret es horrorizada antes de reprenderla.

"¡Akiko-chan, cuida tu lenguaje!" Espeta ligeramente sonrojada, aleja un poco la taza de te de su boca y Yosano le dedica a Dazai una sonrisa cómplice.

"Por favor, todos sabemos que ese anciano debe tener como, ¡cien verrugas en el trasero!" Ríe escandalosamente, y como si fuera posible, Margaret esta aun mas enojada y avergonzada.

Dazai ríe con ella, y este ambiente relajado y agradable es la forma en la que pasa su tarde, disfrutando y recopilando información al mismo tiempo.

(Mas adelante, nunca pensó que se encariñaría tanto con todo esto, y la culpa lo perseguirá después de una decisión)

"Entonces, después de todo eso, realmente dudo que Margaret sea la mentora de Akiko-chan" Dazai acaricia ligeramente su barbilla mientras piensa, sentado en una silla frente al espejo, detrás de el, Chuuya esta secándole el cabello con una toalla. "¡Oye! ¡No lo hagas con esa toalla raída, arruinaras mi cabello!" El castaño le recrimina a Chuuya, este ultimo se detiene confundido inspeccionando la tela del objeto. Voltea los ojos para buscar la toalla de algodón de Osamu.

"No veo la diferencia" Busca entre las cosas de Dazai una diferente, este lo sigue con la mirada desde el espejo. "Son la misma puta mierda" Regresa con otra toalla. 

"Te lo explicare de forma simple, tonto Chuuya" Dice de forma irritada, apretando los labios, al pelirrojo ese gesto le parece un poco tierno, así que resopla dispuesto a escucharlo. "Ya que te encanta jalar mi cabello mientras te me subes encima como un animal, y disfrutar de lo suave que es, lo menos que puedes hacerlo es cuidar que no se esponje horriblemente" Voltea los ojos, porque realmente piensa que es obvio. Luego agrega un poco mas calmado. "Ya que no todos tenemos un cabello lindo y suave sin esfuerzo como tu"

"¿Crees que mi cabello es lindo?" Indaga entre sorprendido y altivo, recibir un cumplido de Osamu es algo como, imposible. Eso fue un cumplido por mas disfrazado que venga, Chuuya sabe verlo. Masajea lentamente la cabeza del castaño con la toalla de algodón. El bufa.

"Eso es lo que dije" 

"¿Y lo dirías otra vez?" Cuestiona divertido, el castaño le envía una mirada molesta.

"¿Para subirte el ego? En tus sueños, enano"  Chuuya arruga la nariz ante eso, de todas formas Osamu continua. "En fin, como decía, si lo piensas realmente, ¿Margaret? ¿la misma que nunca ha sido legitima y literalmente esposa del alguien entrenando a una chica para el matrimonio? Hay algo detrás de eso"

Chuuya tararea, tiene algo de lógica. "¿Y que pasa si es verdad lo que dices?" Cuestiona después de unos segundos.

"Si llego a hacer que me lo digan directamente, sabre que tengo la confianza de ambas, en especial de Margaret" Suspira, toma el cepillo para el cabello y del tocador y se lo extiende a Chuuya, haciéndole ojos de cordero, el entiende eso por lo que empieza a peinarlo. El continua complacido. "Creo que estoy generando algo de tensión, así que eso es bueno, te informare de los siguientes sucesos en nuestros próximo encuentro" Le regala una tonta sonrisa con dientes. Como agradeciéndole por escucharlo y por cepillar su cabello al mismo tiempo.

"Si eso es todo, supongo que vamos por buen camino" Murmura, luego suspira. "Muy bien, mientras tu tenias tu tarde de chicas, yo finalmente termine de acomodar las cosas en mi nueva casa, así que ya no tengo mas excusas para darle a Tsujimura a partir de mañana" 

Dazai tira su cabeza hacia atrás, resopla cuando su cabello se acuesta en su frente en lugar de caer hacia atrás con el, tal vez esta demasiado largo. Hace un tonto puchero.

"¿No puedo ser la razón por la que te quedes?" Un tonto puchero, aunque eso es suficiente para que la duda de Chuuya se balancee peligrosamente, pero no, no puede arriesgarse a tanto.

"¿No podría ser eso mas sospechoso?" Voltea los ojos un poco cohibido, torciendo un poco los labios, intentando que Osamu no vea su expresión un tanto conmocionada, este simplifica su expresión a una aburrida. Devuelve su cabeza a su estado normal, y menos doloroso.

"Por supuesto que es sospechoso" Golpea un poco su cabello, tratando de aplastarlo para que no se vea tan feo y esponjoso. "Solo estaba probando que tan tonto eres" Chuuya exhala pesado. Parece que Osamu no puede ser tierno mas que un par de segundos para después volver a ser el monstruo calculador y frio que es siempre.

"¿Y que tal?" Inquiere, se le nota a leguas que esta molesto, se cruza de brazos mientras se sienta en el borde de la cama, el castaño se siente un poco incomodo al no estar cerca de el. "¿Resulte siendo mas idiota que tu?" 

La cabeza castaña se balancea, tararea. "Hmm, dudaste, ¿casi te convence mi actuación, tal vez?" Cuestiona divertido. A Chuuya no le causa gracia en lo mas mínimo.

"Eres un pésimo actor, para que lo sepas" Sus ojos ruedan y luego rehuye su mirada, porque realmente no quiere ver su expresión tonta ahora mismo. El castaño se levanta de su silla después de seguir acomodando su cabello. No lleva nada mas que ropa interior y una camisa blanca y larga sin botones abrochados. Prácticamente desnudo.

"Oh, no sabes cuanto me entristece eso" Finge un tono apesarado, acercándose a Chuuya sentando. "¿En serio piensas que soy idiota? Me lastimas, cariño" Termina a horcajadas encima de Chuuya, sabiendo que el no puede ignorarlo si están en esta posición. Chuuya resulta siendo mas fuerte que un hombre de las cavernas que piensa con su pene, dado que ni siquiera voltea a verlo.

No por mucho.

Siendo el monstruo insistente (y guapo, según lo que le dijeron hoy), lo toma por la barbilla, suavemente, entonces conduce su mirada hacia el.

"¿No te cansas de ser tan manipulador?" Chuuya lleva ambas manos a las caderas contrarias, evitando que Dazai se balancee demasiado, aunque se reiría si el simplemente cae de espaldas, se culparía (y Osamu lo culparía, por no sostenerlo como siempre lo hace) si el llega a salir lastimado.

"No" Responde simple. "Se que me amas así como soy" Resuelve con altivez. Bueno, era algo así como una broma. No lo es tanto para Chuuya.

"No puedo decir que me arrepiento" Suspira Chuuya, los ojos curiosos de Osamu interrogan intensamente. Arrepentirse, ¿de que? "No me arrepiento de eso" Repite. Chasquea la lengua cuando el castaño ladea la cabeza, sin entender. "¡De eso que dijiste, no me hagas repetirlo!" 

Chuuya suspira, como si el castaño no tuviese remedio, en cambio se deshace con un movimiento de cabeza del agarre en su barbilla y en cambio entierra la cara en su estomago, olfatea suavemente antes de relajarse ahí.

Osamu tiene ambas manos ahora sobre sus hombros, mientras recibe el abrazo de Chuuya, no esta muy consciente de que es eso lo que el pelirrojo esta haciendo ahora; parece muy ocupado pensando.

¿Chuuya acaba de decir que lo ama?

Llevan como, siete años juntos, y el nunca lo había pensado de esa manera hasta ahora, amor, esto que hacen. Pelear, pelear y recriminarse las cosas tan fuerte pero tener la energía y cara suficiente como para arreglarlo, hacer promesas, contar su día, besarse a escondidas y buscar excusas para verse. Siempre lo han hecho, y el nunca pensó que lo hacia, y que sigue haciéndolo, por amor. 

Su corazón se acelera, y Chuuya parece escucharlo.

"Pareces pensativo" Musita Chuuya después de unos segundos. "¿Alguna vez lo pusiste en duda?"

No es eso.

Hace frio allá afuera, y el nunca pensó que el único lugar en el que alguna vez quisiera estar es con Chuuya.

¿Que si lo puso en duda alguna vez?

Suspira, entierra la cara en el cabello rizado y rojo de Chuuya, tal vez su sonrojo ahora mismo rivaliza un poco con el rojo de su cabello.

No es eso, es que nunca lo había pensado.

Perdon por la tardanza 🙏, tenia que recuperarme emocionalmente de la pelea de estos dos 🥺. Gracias por su paciencia.

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