10.Alan y sentimientos extraños.
Adam.
He llegado a casa y me he encontrado con una enorme sorpresa por mi cumpleaños. Siendo honesto creí que lo habían olvidado. Sin embargo, aquí estoy, disfrutando de mi fiesta sorpresa con algunos amigos de la oficina en la sala, Amber y mi hijo mientras que April se encuentra en la cocina.
Cuando llegué me quedé impactado con todo lo que habían organizado, la comida- casi toda la que me gusta-los globos en el techo, la decoración, las notas de Dylan en los globos y los regalos... Todo fue maravilloso. Nunca nadie me había dado un regalo tan maravilloso. Y no me refiero a los regalos materiales, sino al hecho de que se tomaron la molestia de organizarme todo esto, incluyendo a April, quien cocinó todo con ayuda de Amber y algo de Dylan. Ella no tenía por qué hacer esto, ella sólo es la niñera, pero sin embargo lo hizo y le agradezco por ello.
Dylan y Amber son los que me han dicho todo. La participación de April en esta maravillosa fiesta.
De no ser por ellos dos, nunca hubiese sabido que ella ayudó y demasiado en todo esto. Creo que ella tal vez no quiera que me enterara de eso. Tal vez porque sólo... porque sólo es la niñera.
En este momento siento una gran necesidad de decirle que venga con nosotros, a disfrutar de la fiesta y que no sólo esté en la cocina, que a pesar de ser la niñera de Dylan, ella puede y debe estar aquí divirtiéndose después de todo.
Lo pienso por unos segundos y cuando me decido a levantarme del asiento, inesperadamente alguien toca el timbre y ella sale de la cocina para abrir.
Pasa por detrás de un amigo del trabajo y vuelvo a sentarme mientras que la sigo con la mirada.
Lo siguiente que sucede es totalmente inesperado, ella abre la puerta pero al hacerlo su rostro cambia por uno de sorpresa y los músculos de su rostro se tensan.
—¿Alan?— Pregunta alzando ambas cejas y abriendo levemente sus labios.
Por unos segundos se queda estática ante la persona que acaba de llamar Alan. Parece que está procesando la inesperada visita.
Pero al cabo de un breve lapso de tiempo, se abalanza a la persona que se encuentra afuera.
A continuación—y después del abrazo que no dura mucho —voltea hacia la sala y la recorre con la mirada hasta que se topa conmigo. Me observa y presiona sus labios como tratando de decirme "lo siento" y sin emitir palabra gira su rostro de nuevo hacia Alan y sale de la casa cerrando la puerta por detrás.
April se ha ido, y por alguna razón una gran curiosidad me invade, queriendo saber quién es la persona que estaba ahí afuera. Aunque bueno, en teoría sí sé quién es, se llama Alan por lo que dijo April, pero no sé qué tenga que ver con ella.
Lo pienso por un momento y llego a la conclusión de que eso no debe importarme en absoluto. La vida de la niñera de mi hijo no tiene por qué interesarme porque ella no es nada para mí.
—¿Adam?¿Adam?— Me llama la voz de Amber sacándome de mi ensimismamiento.
—¿Eh?—Digo sin poder ocultar que me encuentro distraído.
—¿Estás bien? Pareces distraído.
—Sí, estoy bien. Sólo estaba pensando.
Amber me conoce lo suficientemente bien para saber que algo se me ha metido en la cabeza y que necesito tiempo para pensar.
Así que sólo se limita a decir «ok» acompañado de una sonrisa.
Después de esto la fiesta continua e inesperadamente April aparece de nuevo para pedirme permiso y salir.
Por supuesto yo le digo que sí sin hacerle ninguna pregunta aunque algo dentro de mí se muere por preguntarle si se irá con Alan.
Por supuesto que no lo hago, si lo hiciera tendría que dar muchas explicaciones y eso implica decirle a April que escuché cuando abrió la puerta y puede tomarlo de una forma... no muy buena. Puede que piense que la espio.
Así que sólo la dejo irse sin hacer ningún tipo de cuestionamiento.
El tiempo sigue su curso al igual que la fiesta. Dylan se la pasa de un lado a otro divirtiéndose como nunca a pesar de que no hay ningún niño presente. Todos los que estamos aquí nos enternecemos en el momento en que Amber pide que lea las notas que colocó Dylan en los globos y que él mismo hizo.
Una gran alegría me embarga cuando leo cada palabra que mi pequeño escribió. Pero pese a la alegría, también llega un gran nudo que se forma en mi garganta y no puedo evitar derramar una lágrima.
Ante esto lo único que quiero hacer es abrazar a mi hijo, por lo que lo levanto del suelo y lo aprieto contra mi pecho.
—Te amo, hijo. Ha sido el mejor regalo.
—Yo también te quielo papi— me dice rodeándome el cuello con sus pequeñas manitas.
...
La fiesta termina a las 20:00 hrs y exactamente a esa hora regresa April.
—¿Ya acabó la fiesta?— Pregunta al abrir la puerta.
—Sí, ya acabó—.Le respondo fríamente mientras levanto los platos y vasos sucios de la mesa junto con Amber.
—¿Quieres que te ayude a lavar los platos Adam?
—No, Amber, gracias pero yo puedo hacerlo.
—Entonces me voy. Buenas noches Adam—me dice con un beso en la mejilla.
—Buenas noches, Amber.
Le devuelvo el gesto besándola en la mejilla y posteriormente se despide de Dylan y April.
Finalmente Amber abre la puerta y se va dejándome solo con April y Dylan.
Cuando se escucha el sonido de un auto alejarse de la casa, April se acerca a mí y dice:
—Puedo lavar los platos si quieres, Adam.
Asiento sin mirarla y volteo hacia Dylan.
—Voy a acostar a Dylan.
—Está bien—dice sonriendo de lado.
—Vamos cariño, es hora de irse a la cama.
Le ofrezco mi mano y él la toma; sólo que en vez de seguirme me suelta y va con April.
—Descansa, Aplil.
Ella se pone de cuclillas y Dylan le da un gran beso en la mejilla.
—Descansa, pequeño—le contesta propiciándole un tierno beso en su frente.
Después de haber hecho esto ahora sí Dylan sube conmigo hasta su habitación.
Esta noche Dylan me ha vuelto a sorprender con April. Al parecer mis pensamientos sobre que él se está encariñando demás con April me preocupa. Ella puede irse y no sé hasta qué punto le pueda afectar a Dylan.
Ayudo a mi pequeño a ponerse la pijama después de haberse cepillado los dientes. Antes de que April llegara, mi hijo ya había tomado un vaso de leche como cena. Quiso acompañarla con un pedazo de pastel que preparó junto a April pero le tuve que decir que no porque ya es demasiado tarde para que ingiera dulces.
Arropo a mi hijo y cuando sé que ya está cómodo le digo:
—Buenas noches, Dylan.—Y me inclino para darle un beso en la frente.
—Buenas noches, papi.
Apago las luces de la habitación y cierro la puerta por detrás.
Pensaba en dirigirme a mi habitación pero en lugar de eso bajo a la cocina.
Al entrar, April está de espaldas frente al fregadero lavando los trastos.
—¿April?
—¿Sí?—Pregunta volteando hacia mí.
—Sólo quiero agradecerte por la gabardina que me diste, la fiesta y el mandar hacer el collar con la foto de mi hijo y mía.
Gracias—. Le digo acercándome lentamente a ella.
—No tienes porqué agradecerme nada. La verdad lo del collar fue idea de Dylan.
Yo sólo le dije que agregara las fotografías.
No fue gran cosa.
—De cualquier forma gracias.
—De nada, Adam—.Habla esbozando una amplia sonrisa—. Por cierto, ¿te gustó la comida?
—Sí, estuvo deliciosa. Sobre todo el pastel de chocolate. Estaba realmente delicioso.
—Me alegra que te haya gustado. La verdad nunca había preparado un pastel, así que me alegra que el primero que hago te haya gustado.
—Para ser tu primer pastel estuvo muy bien.
Parecía que lo había hecho un Chef profesional y no una principiante.
—Gracias—. Dice sonriendo—.Aunque no creo que mi pastel pareciera de un Chef profesional. Creo que sólo fue un pastel como cualquier otro.
Y... Lamento haberme ido esta tarde en tu fiesta.
—No te preocupes, April.
—Claro que me preocupo. Era tu fiesta y yo me fui.
—Pero supongo que era algo importante. Además, tu obligación no era estar aquí.
—Pues... Sea como sea, siento haberme ido.
—Ya te dije que no te preocupes. Mejor dime ¿quieres que te ayude con los platos?
—Hmm... No gracias. Mejor ve a descansar. Yo los lavo.
—En ese caso... Hasta mañana.
—Hasta mañana.
Me doy media vuelta y desaparezco de la cocina
...
April.
Sale de la cocina y me quedo a lavar los platos y vasos faltantes.
Mientras lavo los trastos pienso en ni salida inesperada de esta tarde. Jamás pensé volver a ver a Alan, y mucho menos esperaba escuchar lo que me había dicho.
Cuando termino, subo a mi habitación y me pongo mi pijama para después meterme en la cama.
Saco un álbum fotográfico del cajón del mueble de la derecha y comienzo a hojearlo.
Las primeras fotografías son de mi hermano cuando era un recién nacido.
Después se encuentran más de él, pero de cuando tenía 1 año, 2 años y después vienen las mías.
Me veía muy graciosa de pequeña.
Cambio la página y ahí estaba una fotografía de mis padres y después una de mis padres con mi hermano y conmigo.
La fotografía es de una playa que habíamos visitado en vacaciones de verano.
Recuerdo que ese día yo tenía mucho miedo de meterme al mar porque pensaba que me iba a ahogar.
Tenía tan sólo 4 años.
La edad que tiene Dylan.
A decir verdad, Dylan me recuerda un poco a mí cuando era pequeña, porque por una parte Dylan es tierno y muy inocente.
Más inocente que otros niños a su edad hoy en día.
Yo era así a su edad.
Incluso mi hermano me dice que aún sigo siendo la niña ingenua y hasta un poco inocente que era antes.
Sonrío y saco la fotografía de mis padres para después derramar unas cuantas lágrimas.
Otro aspecto que me hace parecer a Dylan, es que él también perdió a su mamá como yo.
Sólo que mi madre murió de cáncer y la madre de Dylan... No sé la causa de su muerte.
De pronto miles de pensamientos me invaden
Me preguntaba... ¿Dónde estarán las fotografías? y ¿si habrá fotografías de ella?
Pero si sí las hay, ¿Por qué las ocultan?
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