
Capítulo 013
Intenté abrir mis ojos, pero mis párpados estaban tan pesados que parecían cocidos a mi rostro. Moví un poco la parte superior de mi cuerpo y el dolor fue tan intenso en el pecho que me estremecí violentamente.
—Ah Auch, joder —solté un pequeño gemido y volví a intentar abrir los ojos, está vez exitosamente.
Tarde unos segundos en acostumbrarme a la luz y lo primero que vi fue un techo de color blanco. Bien, por lo menos era una señal de que no había muerto.
Parpadeé varias veces y recorrí el lugar con la mirada: En una esquina había un amplificador de sonido, un escritorio del lado contrario con una computadora y unos cuantos libros, alguna ropa bien extendida sobre una silla, un gran televisor, olor a lavanda y cigarrillos.
En resumen: una habitación completamente desconocida.
—Mmh... —Alguien emitió un quejido muy cerca de mí. Demasiado cerca.
Giré la cabeza y me encontré con el rostro de Kilian a unos milímetros, recostado a mi lado y rodeándome sutilmente con su brazo.
—¿¡Pero qué dem... —El dolor me hizo sollozar y llevar una mano a mi pecho.
—¿Estás bien, Hunter? —inquirió con un tono preocupado y su voz ronca por recién haber despertado—. ¿Duele mucho? —Se sentó sobre la cama, froto uno de sus ojos y alejando unos pocos mechones rebeldes de su cabello hacia atrás me observó detenidamente.
Verlo cuando acaba de despertar... debe ser un privilegio que pocos seres vivos han podido tener el placer de presenciar.
«¿En que estoy pensando? Ve al punto, Hunter»
—¿D-Dónde estoy?, ¿y por qué es-estás durmiendo conmigo? —pregunté con cierta indignación.
—Me pediste que no te llevara a un hospital... —Miró mi existencia de arriba abajo—. Y si lo analizamos detenidamente, el que duerme conmigo eres tú, ya que esta es mi cama.
—Oh diablos... es verdad —admití mirando mi cuerpo vendado y limpio— ¿Tú lo hiciste?
Asintió con la cabeza.
—Wow... sí que eres bueno en esto.
—No creas que soy un irresponsable, llamé a un médico y vino a verte —articuló.
—Así que vino un doctor... —comenté sentándome con algo de dificultad.
—Dijo que estabas mejor de lo que parecía en un principio, dejó unos medicamentos para el dolor y ordenó que si te sientes mareado o mal en los próximos días deberás ir al hospital, sin excepciones. Además, me felicitó por mis excelentes primeros auxilios —Se vanaglorió.
Pero de repente caí en la realidad de lo que pasó y, ¿él no se habrá lastimado también?
—Oh... Con que eso sucedió... Lamento las molestias que te causé ¿Estás bien? ¿No te heriste al saltar al río? —Interrumpió mi interrogatorio con un repentino abrazo.
—Eres un maldito idiota —murmuró—. Tú eres el que saltó de un puente en primer lugar ¿Cómo puedes estar preocupado por mí en un momento como este?
El calor de su cuerpo, su masculino aroma característico junto a ese olor fresco a recién duchado inundó mis sentidos y cerré mis ojos involuntariamente.
—Y-Yo... —Intenté justificarme, pero volvió a interrumpirme rigurosamente.
—¿Acaso no valoras tu vida? ¿Morir por un estúpido gato? ¿Qué pasa contigo? —aseveró al separarse un poco.
Bajé la cabeza como si yo fuese un niño pequeño y me estuviese regañando un adulto.
—No podría ver algo así y no hacer nada al respecto. Además, cuando te vi en el puente... a pesar de que dijiste esas cosas horribles sobre que el gato igual moriría... Tus ojos rogaban porque alguien hiciera algo, que lo salvara... No podía simplemente quedarme sin hacer nada. Sé que no fue la mejor alternativa saltar... terminé ocasionándote tantos problemas. De verdad lo siento —contesté apretando las sábanas.
—Pídemelo.
—¿Mmh? ¿Qué cosa? —pregunté levantando la vista.
—Que te bese.
El rubor tiñó mis mejillas en una fracción de segundos y aparté la vista.
—D-Deja de estar jugando, yo hablaba en serio.
—Yo también. Prometí que no lo haría a menos que me lo pidieras, pero con lo que acabas de decir no puedo seguir controlándome. —Se acercó y tomó mi barbilla, levantando mi anonadado rostro hacia el suyo.
—N-No, es muy vergonzoso —solté apartando la vista.
—¿No quieres besarme?
—No es eso.
—¿Entonces qué es? Dime sinceramente a que le temes. Ahora —sentenció autoritario y sereno.
«¿A que le tengo miedo? Esa frase la he evitado todo este tiempo. Porque sé a lo que le temo»
—Tengo miedo de ser categorizado como "gay", que mis seres amados se alejen de mí... Me vean raro, me odien... Me aborrezcan... Perderlos. Cambiaría mi vida como la conozco hasta ahora.
—Aquí no hay nadie que pueda juzgarte, ni tu familia, ni amigos. Solo nosotros y yo jamás te juzgaría.
—P-Pero no es normal este tipo de relación.
—¡Al diablo lo que es normal, Hunter! Al carajo los estereotipos y las personas que no estén de acuerdo pueden irse a la mierda.
¿Por qué para él todo resultaba tan fácil? A veces lo envidio tanto.
—Ellos no me interesan, nadie me importa, solo tú y tu bienestar.
—Y... ¿Qué puedo hacer? —pregunté cabizbaja y con un hilo de voz.
—Lo que quieras. No tienes que pedirle permiso a nadie para hacer lo que te haga feliz.
Me encogí un poco de hombros y tragué con dificultad.
«Lo que yo quiera hacer? ¿Así de simple?»
—Si no puedes ser sincero con el mundo, puedes empezar siéndolo conmigo —dijo con una voz amable y gentil mientras acariciaba mi mejilla.
No creo que nadie entienda realmente el desastre que yo tenía en mi cabeza. Era como si hubiese una balanza: de un lado estuviera lo que quiero hacer, que era estar con Kilian. Y del otro lado, lo que debería hacer: salir con una chica y ser "normal". Todo eso, sumado a la reacción que tendrían los demás si supieran lo que quiero hacer en realidad.
Últimamente en televisión y medios de comunicación todos hablan del progreso y cambio positivo hacia las personas con gustos diferentes, pero realidad no veo mucho avance en la sociedad, las noticias de asesinatos a personas al grito de "que muera el maricón" no cesan, las burlas de mis compañeros de colegio a los que son abiertamente gays o lesbianas no es un tema del pasado, los susurros a sus espaldas, las bromas de mal gusto, el prejuicio, ser juzgados en voz alta, señalados.
Nunca fui protagonista de ataques de ese tipo, jamás fui el centro de atención por un motivo cruel y me aterraba no ser lo suficientemente valiente para soportarlo, junto a perder o arrastras a mis amigos por ello.
Cada quien tiene sus propios miedos, fuesen razonables o no, y este era el mío.
Rasqué mi nuca algo nervioso y al levantar el brazo sentí una puntada en el hombro.
—Ah... —gimoteé.
Kilian estiró su mano hacia mí y acarició mi hombro suavemente, como si estuviese cerciorándose de que estuviese bien.
—No debí presionarte en el estado en el que estás. Lo lamento —susurró esto último con culpa, observando mi hombro y luego todo mi cuerpo cubierto de vendajes.
"Vive tu vida de tal forma que cuando llegue el final del día no sientas arrepentimientos"
¿Por qué recordé las palabras de mi padre en un momento como este?
—Solo olvida lo que dije, no volveré a hablar del tema —finalizó con una tranquila expresión.
Se levantó ligeramente de la cama, se giró para irse y antes de que pudiese hacerlo sujeté su camiseta haciéndolo volver su rostro hacia mí.
En mi subconsciente tenía muy claro por qué recordé uno de los consejos de mi padre, una voz gritaba dentro de mí que si no le decía a Kilian lo que sentía en ese momento, cada noche al dormir me arrepentiría de lo que pudo haber sido y dejé ir.
No iba a permitir que eso sucediera y respiré profundamente, listo para decir algo que no tendría vuelta atrás una vez saliera de mis labios:
Esta notita fea y llena de emojis es la que estaba en el capítulo sin corregir y aunque es toda fea sigo amándolos, así que la dejo como estaba:
Bueno ya se habrán dado cuenta cuánto los amo😆♥
He aquí otro capítulo para ustedes 💕😙
Bạn đang đọc truyện trên: Truyen247.Pro