
¿Irse?
Teresa
—En verdad aún no consigo meterme a la cabeza cómo chingada madre se te metió al mani ese que tienes en lugar de cerebro que tu morro pudo ser el culpable —me sentó otro lepe— pero nomás luego luego lo buscarás.
Marico, Froy tenía toda la mañana regañandome por lo de Thomas y de paso otro regaño se sumó a la lista cuando Lola me sapeó diciéndole que no queria comer. Nawebona, me sentó en la mesa con una taza de caraotas con arroz y él mismo se puso a dármela de avioncito.
Ay, mi Froy.
—¿Buscarlo? —repeti tragando la cucharada que me había dado— marico, después de lo de anoche ése no me va a querer ver ni en estampita.
—¿Y quién te manda de metiche? —me recriminó— mejor prepárate que lo más seguro es que debas disculparte.
—¿Disculparme?
—¡Si, Teresa, disculparte! —me volvió a regañar— no tenías derecho de revisar su teléfono y mucho menos de levantar falsos testimonios de él si lo conoces muy bien. Es tu novio, no un blanco para flechas. No mames.
—Pero...
—Y más te vale que lo hagas porque ése orgullo tuyo no te va a llevar a ningún lado, ¿Me oistes? —me señaló con la cuchara dejando la taza vacía de lado— disculpa que te regañe, chula. Pero tengo que decirte cuando la cagas, y morra, la cagaste.
Suspiré pesadamente.
—Ya sé, ya sé, no me lo recuerdes que me da más dolor de cabeza —llevé mis manos a mi cara— no puedo creer lo que hice. No me perdonará...
Froy hizo una mueca y me atrajo hacia él.
—Ay, amorcito. No alucines tan pronto, ¿Si? —me besó el cabello— mejor date una ducha que hueles a muerto y me acompañas un rato al parque luego luego con Cody.
Cody. Por lo menos me está garantizando una buena tarde porque convivir con Cody Daniel, es una vaina chévere.
¿Y cómo no? Si nuestra actividad favorita es ver quién hace que Froy bote la piedra más rápido.
Luego de un buen rato y una larga ducha, Venus me dejó ropa limpia de Lola (porque la suya no me quedaba, a esa carajita la mardad no la dejaba crecer), ya que lo único que traía propio era mi pijama y mi libreta de canciones.
Me miré al espejo, el rostro lo tenía rojo y libre de maquillaje. No me sentía de humor para arreglarme así que de vaina me hice un moño flojo antes de bajar a la sala.
—¡Vergación! ¿De quién es el carajito éste? —Eagan estaba tratando de quitarle el control a Cody pero el carajito se rehusaba a dejar de ver Pasión de Gavilanes nada más para que Eagan viera los Simpsons— ¡Venus María!
—¿No estás viejo para estar de chismoso, wey? —se burló el carajito.
Eagan lo miró mal.
—Cody Daniel, es muy temprano para estar abusando de la paciencia de los demás —me acerqué a darle un beso en la cabeza— ¿Quién te trajo?
—Mi jefecita me dejó antes de llevar a Ella a su clase de ballet —dijo— ¿Cómo estás, amor de mis amores? ¿Estuviste llorando? Tienes los ojos rojos.
En cuanto el carajito me dijo eso, intenté poner mi mejor cara. Pues después iba a querer que le dijera porqué estaba así y no iba a entenderlo.
—Amanecí con alergia, bebé, no te preocupes —revolvi su cabello— ¿Dónde está tu herma...?
Ni siquiera pude completar la oración porque el catire salió con un mono Adidas negro, el estuche de la guitarra de Cody colgando del hombro y Vee junto a él. El carajito puso cara de fastidio al ver la guitarra.
—¿Neta me harás practicar tan temprano? —se quejó— pensé que iríamos al parque a jugar.
—Le dije a la jefa que no te dejaría vagonear por haber roto el espejo del baño por segunda vez ésta semana —le avisó— aunque si opciones es lo que quieres, te dejaré elegir: practicas o haces caligrafías.
Cody tomó mi mano para que lo acompañara a la puerta.
—O me enseñas Bohemian Rhapsody de mis poderosisimos Queen, o ya no quiero nada.
Eagan quien aún seguía en el sofá, miró al catire.
—Verga, ¿Ése es el hermano tuyo? Porque déjame decirte que lo que vos sacaste de boca abierta, el hermano tuyo lo sacó de avión.
(...)
—No manches, estoy hasta la madre —se quejó el carajito viendo como otros iban y venían corriendo en el parque mientras él estaba contra su voluntad sentado con nosotros en el césped practicando con su guitarra— ándale, wey. Déjame ir un ratito.
—No hasta que te aprendas el puente —le respondió Froy.
En eso pasaron dos chamas bellas comiendo helado a sentarse en los columpios. Cody pegó la frente en un costado de la guitarra.
Marica, literal, ése carajito estaba sufriendo por el castigo de Froy. Hace rato el chamo del puesto de cotufas renunció arrecho por teléfono y empezó a regalar las cotufas... pregúntenme si a Cody le dieron permiso. Luego pasó un recreador regalando globos de helio promocionando una nueva película Pixar y preguuuuuuuúntenme si dejaron que Cody se parara.
—Estoy desperdiciando mi niñez en ésta tiranía... —se toco la frente para agregarle más drama al asunto— cuando sea viejo y mis nietos me pregunten qué hacía yo de niño, les diré que vivía bajo un sometimiento extremo en el cual...
—¡Vergación, anda a jugar un ratico! —exclamó mi patacón de pollo quitándole la guitarra del regazo harta de los dramas de Lupita Ferrer.
Nawebona, no tuvo que decírselo dos veces porque el carajito ni el polvito de su rastro dejó en lo que se levantó.
—¡Ángel! —se quejó el catire.
—Marico, el carajito estaba a nada del suicidio, déjalo ser, vale —se quejó.
Froy rodó los ojos para sí mismo.
Me estiré un poco para quitarle la guitarra a Vee y acomodarmela sobre el regazo.
—¿Cómo te está yendo con los de The Vamps, amorcito? —le pregunté mientras jugaba con los acordes.
—Chévere, chevere. Esos carajitos son una vaina seria —se rió— tenei que escuchar a Connor decir ¡Qué molleja! Eso da es lástima.
Reí un poco.
—Oye, eso suena hermoso, chula —Froy me interrumpió— ¿Es la nueva canción?
Venus peló los ojos.
—¿Terminaste esa vaina y no avisaste? ¡A ver!
Me saqué la libreta de la cintura del mono y se las pasé. Las páginas estaban cochinas por los borrones y las lágrimas de anoche pero esa vaina no pareció sorprenderles.
Miré mi teléfono para ver si tenía algún mensaje de él.
Nada.
Coño, sé que es muy caretabla estar esperando que él dé el primer paso cuando la que la cagó fui yo, pero no sé cómo coño empezar.
Jamás he sido muy buena para expresar mis sentimientos y más cuando se trata de él. Simplemente me quedo estancada, inútil en mi lugar.
—Ojalá pudiera quedarme en una estrella, ojalá pudiera estar donde estás —leyó Froy en voz alta— ellos dicen "no te rindas" pero es tan difícil ser alguien quien no eres.
Vee le quitó el cuaderno.
—Pero he caminado sola, con las estrella iluminando la noche —leyó la catira— he caminado sola sin nadie junto a mi... ahora camino contigo con mi frente en alto, en el cielo más oscuro, me siento tan viva... vergación.
Venus se quedó callada mirando la hoja.
—Está monisima, chula —Froy me rodeó con su brazo para que me recostara en su hombro. Sentí nuevamente el mmaguevo nudo en la garganta— ¿Es para él?
—¿Tú eres guevón? —lo regañó Vee sentándole un cuadernazo en el brazo— ¡De bolas que es para él! ¿Cómo no sería para él?
Suspiré intentando regularizar mi respiración para no volver a llorar.
—Todas y cada una de mis canciones fueron y son escritas para él. Siempre se trata de él... mARICO, NO SÉ QUÉ HACER... —me derrumbé— ¡La cagué, marico! Dios mío, ¿Porqué siempre vivo cagándola?
—Epa, epa, epa... —Venus se acercó rápidamente gateando hacia mi lugar— calmate, por favor. Respira, necesitamos que te tranquilices primero.
—Coño, Venus, ¿No estás viendo cómo están las vainas? —se me quebró la voz— ¿En qué cabeza cabe que mi bebé pueda ser un asesino? Quizás malinterpreté las vainas, quizás todo estuvo fuera de contexto y yo echándole la culpa hasta de existir y todo por ésta maldita presión...
Dejé la guitarra de lado antes de que Froy me abrazara como koala.
—Calmate, morra, calmate —me pidió pasandome los pulgares por las mejillas para quitarme las lágrimas— recuerda lo que hablamos, necesitas calmarte primero y razonar bien. A ver, respira conmigo —inhaló profundamente para que yo hiciera lo mismo antes de soltar todo el aire— a ver, hazlo tú ahora.
Intenté repetir lo que había hecho pero me terminó dando por igual si me calmaba o no. Quería a mi Tom conmigo, no me importaba otra vaina.
—Necesito verlo, necesito pedirle perdón por lo que hice... —me aferré a la camisa de Froy— no puedo dejar que esto termine así...
—Ay, cosita... —Vee se unió a nosotros— sí vamos a ir, te lo prometo pero necesitamos que te calmes primero antes de que te de una vaina, Tessa.
Cubrí mi cara con mis manos avergonzada que me vieran en ése estado, siempre he odiado que me vean llorar, siempre. Normalmente muestro un lado de mí que las personas adoran, porque, ¿Quién no se ríe con un poco de boleteo? Siempre he sido la payasa del grupo, pero lo único que quería hacer en estos momentos era gritar de impotencia.
Él, de todas las personas... tuve que hacerle esto a él.
Después de todo lo que dio por mi. Después de cómo se ha encargado de demostrarme día a día lo mucho que me amaba.
Y yo le pagaba de ésta forma.
—Ya no quiero un coño —le quité el cuaderno a Venus de las manos y arranqué la hoja de la canción con coraje para hacerla bola— no me importa si los decepciono. No merezco algo tan increíble como firmar para un sello cuando cometí la peor mierda que pude haber cometido... alejar a mi Musa.
Estaba arrecha conmigo misma, histérica y las lágrimas sólo me hacían enojarme más.
Nawebona, hasta que en ése momento Venus María me echó un jalón de greñas sacándome de los brazos de Froy antes de zAMPARME DOS CACHETADAS, O SEA MARICA, ¿QUÉ TE PASA PUES?
Literalmente me dejó viendo estrellitas.
—Gracias, Ángel —de paso el muy mmaguevo agradeciendole.
Venus se levantó arrecha del suelo y me miró con la nacionalidad atravesadisima mientras que yo seguía con las manos en la cara tratando de que el ardor se me pasara pero más había sido el susto que me dio que el dolor.
—¡MIRA' MUCHACHA E' LA MOLLEJA! —marica, Vee estaba ARRECHA— ¡VOS A MI ME DECIS SI QUEREI SEGUIR LLORANDO PA DARTE Y QUE SIGAI LLORANDO CON MÁS GANAS! —me enseñó la palma de la mano— ¡¿CÓMO ES POSIBLE, AH?! ¡YO SÉ QUE LA CAGASTE, PUES! ¡PERO CON SENTARTE A LLORAR NO VAI A CONSEGUIR UN COÑO, CARLOTA! —marica, me encogi feisimo ante esa furia, nawebona, hasta Froy— ¡Y AHORA ME VENIS A DECIR VOS QUE TE DA IGUAL LO DEL SELLO! ¡TE PARTISTE EL CULO PARA CONSEGUIR ESA OPORTUNIDAD Y AHORA QUE ESTÁS A PUNTO DE LOGRAR ESA VERGA, TE ECHAI PA ATRÁS!
—Vee tiene razón... —balbuceó Froy en lo que la jeva le dio una mirada de obstinación para que no la dejara hablando sola— te mataste trabajando para tener una oportunidad como ésta. No puedes simplemente dejarla ir porque tú y Thomas...
—¡La vida sigue! —exclamó Vee— suena muy mardito de mi parte decirte esto, y no te lo digo por mal, bebé. Pero es como dice Froy, no puedes abandonar algo por lo que has trabajado por algo como esto.
Sorbi mi nariz para que no se me salieran los mocos.
Iugh.
—Entonces... ¿Dicen que vaya a Republic Records y le entregue mi canción a Scooter Braun? —pregunté como que pa ver si no estoy entendiendo mal.
Vee suspiró y me atrajo a ella para abrazarme de costado.
—Digo que no abandones tus sueños sólo porque él ya no esté para compartirlos contigo —dijo— no te hagas ése daño, por favor.
Vee tenía razón. Me había costado ovario y medio llegar hasta éste escalón y no podía perder la oportunidad.
Pero a pesar de todo, si esto debía acabar, al menos no quería dejarlo ir sin disculparme por mis impulsos de idiotez y desconfianza. Me sentía deshecha, pero en el fondo no me sorprendía nuestra ruptura. He pasado por muchas anteriormente y siempre las terminaba porque nunca encendían aquella chispa que tanto quería conseguir, pero ahora que la obtuve finalmente, muy en el fondo no me sentía suficiente para algo tan maravilloso como lo que él me había ofrecido.
No sabía qué tan aterrador se sentía llegar a perderlo hasta el día en que lo hice.
—No me permito verte así un segundo más —Froy se levantó del césped y le silbó a Cody para que viniera, metió la guitarra en el estuche y me ayudó a levantar— espabila, nos vamos.
El Audi de Froy iba en silencio a excepción de los tarareos de Cody con algunas de las canciones que pasaban en la radio que se sabía. Al principio creí que me iba a llevar a casa de Jorjius, pero cuando entró en Hollywood Hills, sentí un vacío en el estómago.
Miles de diálogos pasaron por mi mente en un vago intento de organizar mis ideas para poder disculparme pero al estar frente a su casa, mi mente quedó en blanco al ver que la ventana corrediza del balcón estaba abierta y el carro afuera.
Estaba aquí.
—Respira profundo y sólo di lo que te salga del corazón, morra, no sólo para tener la razón —me recordó.
Cody se asomó en medio de los asientos con una sonrisa.
—Y bueno, si no sirve de nada, aquí me tienes a mi —me hizo un guiño ganándose un lepe por parte de mi patacón de carne mechada— ¡Auch! Deja los celos, morra. Tú comprobaste que te gustan los feos al emparejarte con mi hermano.
Froy lo miró feo.
—Ahora por mamón, al llegar a casita te esperan dos caligrafías, morro del infierno —le avisó.
Cody se quejó.
—Te estaremos esperando en la entrada, ¿Okay? —me habló Vee ésta vez a mi— respira y sólo no te alteres.
—¡Y llámanos cualquier cosa! —recordó el catire mayor.
Tomé la guitarra y luego de salir del carro, me asomé en la ventana del copiloto.
—Gracias por hacer esto por mi.
Me alejé un poco hasta ver cómo desaparecían en la entrada. Giré y miré nuevamente hacia el balcón. Serían alrededor de las nueve de la mañana, Tom adoraba salir al balcón a tomarse un té a media mañana conmigo detrás preguntándole si esa vaina no le daba más sueño.
Me pregunté si había pasado una noche de mierda como lo había hecho yo.
Crucé las jardineras y logré estar bajo el balcón.
Respiré profundo y conté hasta tres mentalmente.
—Si Kevin me hubiese visto haciendo esta mierda me lo recordaría todos y cada uno de mis días, vergación —dije para mi misma sacando la guitarra del estuche y colocándole el capo— bueno, chama, no tienes nada más que perder... We're soarin' flyin'
There's not a star in heaven
That we can reach —cambié de acorde— If we're tryin
So breaking free.
Me callé un momento al ver si me había escuchado.
Nada.
Mardito sordo.
—You know the world can see us —subí un poco la voz ésta vez—In a way that's different than who we are.
Creating spaces between us
Till we're separate hearts.
Break Free significaba mucho para ambos, pues había sido la primera canción que habíamos cantado juntos en un escenario, siempre sería especial para mi.
Así que nO ENTIENDO PORQUÉ NO SE ASOMA EN ESA MIERDA ASÍ SEA PA TIRARME UN TOBO CON AGUA FRÍA.
—But your faith it gives me strength
Strength to believe... We're breaking free
We're soarin' —noté que algo movió las cortinas del ventanal así que subí un poco más la voz— ¡Flyin'!
There's not a star in heaven
That we can reach
If we're tryin'
Yeah we're breaking free.
Oh, we're breaking… —Marico, ¿Qué hace Ava aquí?—… free.
La catira salió al balcón algo confundida y con el teléfono pegado a la oreja.
—¿Cuñada?
Mierda, sí era ella.
—Ava, ¿Qué haces aquí? —pregunté.
Me había ido un día, ¿Cómo es que su hermana había venido sin avisar? No eran vainas propias de Ava Sangster.
Tapó el micrófono del teléfono para hablarme.
—Espera, querida. Aguarda un segundo y te recibiré —me pidió y sin esperar respuesta, entró nuevamente al cuarto.
Aún confundida, guardé la guitarra de Cody en su estuche y regresé a la puerta principal. Unos segundos después, mi cuñada salió arrastrando una maleta y con una gabardina granate.
—Hey, ¿Cómo estás? —me dio un fuerte abrazo.
—Ava, ¿Qué haces aquí, chama? —pregunté de unas— ¿Y esa maleta?
Observé la gigantesca maleta junto a ella, si la memoria no me fallaba, era la maleta de viaje de Tho... marica, no.
—¿Dónde está Thomas? —cambié mi pregunta.
Ella no contestó, simplemente hizo una mueca.
La ansiedad se me disparó full.
—Tess, escucha. Sé que ésta vez sus discusiones llegaron a otro nivel, él no quiere decirme lo que sucede en concreto pero si necesitas hablarlo...
Dejé la guitarra en la entrada y pasé casi a lo bestia empujando a Ava en el camino.
Miré a mi alrededor y un sentimiento de pánico me invadió.
La televisión, los muebles, el piano de cola, todo eso era cubierto por sábanas blancas. Los taburetes de madera estaban sobre la barra, no había alfombra y un coñazo de cajas estaban apiladas en un rincón de la sala. Corri a la cocina y encontré lo mismo, la nevera y la cocina estaban cubiertos por las mismas sábanas.
Con el corazón bombeandome a mil, corrí a la planta alta. Él no podía irse sin antes escucharme. No podía dejar que se fuera.
—Tom... —toqué la puerta de su cuarto— Tommy, ¿Estás ahí? Abre, por favor... —insistí pero no me contestaba así que con las ganas de llorar atascadas en la garganta, empecé— escucha, quiero disculparme por la cagada mundial que hice, no estuve bien, ¿Okay? Me pasé, Osito Pooh. Pero quiero arreglarlo... —respiré con algo de calma sintiendo las lágrimas salir. Me apoyé contra la puerta— prometo que no volveré a tomar tu teléfono ni siquiera para robarte megas cuando no me estés viendo, prometo confiar en ti pase lo que pase. Fui una maldita al insinuar que tú eras el culpable, soy... soy consciente que a mi hermana la ves también como tu hermana y que no la lastimarias ni a ella ni a nuestra sobrina...
»Y en verdad no sabes lo arrepentida que estoy. No te tengo miedo, mi amor. De todas las personas en el mundo, quien jamás sería capaz de lastimarme eres tú, es sólo que estuve bajo mucha presión, estrés ¡Y sé que no es excusa! Pero no te vayas, Tommy... —sollocé— no te alejes, por favor...
Escuché los tacones de mi cuñada resonar en las escaleras.
—Tess...
Miré a Ava algo borrosa por las lágrimas así que me las limpié a lo bestia con el cuello de mi camisa antes de ir hacia ella.
—Ava, por favor, convencelo de salir... —sorbi mi nariz, la migraña me estaba empezando a dar— necesito que me escuche, no puedo dejar que se vaya de aquí sin arreglar todo, yo sólo...
—Teresa, ¡Teresa! —me sacudió por los hombros para que le parara bolas— ¡Escuchame!
—¡¿Qué?! —exclamé. Su mirada se entristeció entonces. No sabía cómo tomar eso— ¿Por qué me miras así, pues?
—Él ya se fue.
Se fue...
Se fue...
Él ya se fue...
—¿Qué...? —murmuré.
¿De pana sí fue capaz?
Lástima. ¡Eso reflejaba su mirada!
—¿Irse? —repetí— ¿Por qué? ¡No puede irse! Voy a llamarlo, a lo mejor pueda llegar antes de que...
Ava me quitó el teléfono de las manos.
—Tomó el primer vuelo a casa esta madrugada y me pidió que viniera a recoger alguna de sus cosas —habló con algo de pena— el camión de la mudanza vendrá ésta semana por el resto de ellas.
Con cada palabra que le oía decir, sentía que me arrancaban una parte de mi ser.
Marica, es que ni siquiera se iría por una temporada.
MU DAN ZA.
Me sentía impotente, destrozada. Y todo fue peor cuando abrí la puerta de su cuarto la cual después de todo nunca tuvo seguro, vi cajas, muchas cajas, su cama no estaba, tampoco su piano portátil o esa estúpida lámpara de Game Of Thrones que tanto amaba, todo estaba como si él nunca hubiese estado aquí.
Y me sentí una mismísima mierda porque sabía que esto se debía a mi.
A mi, a mi y nadie más que a mi.
Caminé hacia una de las cajas que decía "escritorio" y la abrí.
Era un marco con una de nuestras fotos. Pero no cualquier foto.
F L A S H B A C K
—Marica, pero hazme la segunda ahí, nojoda, ¿Qué te cuesta? —me quejé por estar jalandole y jalandole bolas a Alicia.
Ella rodó los ojos para si misma.
—¿Usted no había dicho en estos días que "¿Pa qué coño voy a estar estudiando inglés yo? Si pa lo único que lo usaría sería para pedirle una foto a Thomas Sangster y todos sabemos que esa vaina jamás pasará" —citó mis palabras en primer lapso— dale pues, te veo, mmagueva.
Q abuso.
—¿Sabes una vaina? Mejor yo misma me las arreglo, nojoda —me piqué— gracias por nada.
Me acomodé una teta que la sentía chueca en el sostén antes de ir hacia el catire de dos metros que estaba parado al lado del carro del chino en el estacionamiento seguramente cuadrando para donde iríamos todos a comer.
Ki notó mi presencia en lo que llegué.
—Te hablan, Tommy —le hizo un guiño— nos vemos en La Nueva Venecia.
—¿De acuerdo...? —frunció el ceño viendo cómo el chino pilas picó cauchos para evitar estar de lámpara.
—Epa, vos —toqué ordinariamente su hombro para que me parara bolas.
Él al notar mi presencia, me sonrió así súper cuchi.
—Hey, linda. Dime, ¿Qué necesitas?
Dios mio, hasta hablando en Taka taka se escuchaba bellísimo.
Preñame, papi.
—Marico, ve, de una vez te digo que no te entiendo un coño de lo que me dices, pero ajá, ve. Yo quiero que.... eh... —verga, ¿Cómo le pido la foto si de vaina sabía decir jaguari yu?— papi, ¿Será que tú y yo nos podemos tomar una... eh... chas chas? —simulé con mi teléfono tomar una foto haciendo el sonidito del flash.
Él frunció el ceño por la mariquera que dije y justo cuando creí que debía repetirlo, se empezó a reír el muy webón.
—¿Hablas de una fotografía? Sería espléndido.
—¡Coño, marico, que no te entiendo nada! —me jalé las greñas estresada, marica, esto me pasa por no pararle bolas a la teacher hablando del verbo to be— ¿Entiendes? Chas chas, foto foto.
Él, aún con esa sonrisita cuchi, tomó mi teléfono.
—¿Fotografía? —preguntó— "chash, chash".
A LA VERGA, ¿SI ME ENTENDIÓ?
QUITENSE QUE VA PASANDO UNA BILINGÜE.
Asenti para que hicieramos esa vaina.
Marica, y Alicia por allá vacilándose la vaina.
Él buscó la app de la cámara y se agachó una bola para que yo pudiese salir en la foto. En ése momento tuve una batalla mental, ¿De qué forma pongo la cara para la que sería la foto de mi vida, ah? ¿Sacando la lengua? ¿Mostrando la ferretería que tenía en los dientes?
—Sonríe... —Marica, y sin darme tiempo a reaccionar, el carajito se acercó a darme un beso en el cachete, ¡Chas! Tomó la foto, la vio y me devolvió el teléfono— hermosa.
¿Biurifol?
Epa, ya va, ¿Dónde he escuchado yo esa vain...?
Beibi yu lairo ma guorl lai nobary els, te wey da yu fli your jeir gets me ouverwel... yu don no, oh, oh, yu don no yur biurifol.
Whats makes you beautiful —One Direction.
Mi cerebro quedó con el circulito de "cargando" un rato. Hasta que...
Whats makes you beautiful = Qué es lo que te hace hermosa?
A LA VERGA.
BIURIFOL, HERMOSA.
MARICO, THOMAS ME DIJO QUE SOY HERMOSA.
Alicia vino hacia mi pa ver la foto.
—Verga, ¿Cuántos demonios tuviste que invocar para hacerle entender que sólo querías una foto con él? —empezó con la mamadera de gallo.
Le pasé el teléfono para que viera la foto mientras yo me sentía una vaina súper arrechisima al haber hablado yo solita con un gringo.
—Y me dijo que también me quería coger, asies.
F L A S H B A C K E N D
Sorbi mi nariz y abracé aquella foto con mucha fuerza.
—Él antes de irse, me pidió que te diera un par de cosas —le escuché decir mientras se aproximaba a mi.
En sus manos había una caja de regalo grande, con un moño decorativo y varios huecos en los costados.
Me pasó la caja y tuve que colocarla en el piso porque las piernas las sentía tan débiles que no quería desplomarme con ella.
Sobre ella había una carta.
Su perfume inmediatamente lo reconocí así que abrí esa mierda.
"Teresa.
Probablemente cuando leas esto yo ya estaré lejos de Los Ángeles. No sé cuando volveré y tampoco he planeado una posible fecha. Me temo que es momento de que cada quien tome un camino diferente, en verdad intenté todo para hacerte la chica más felíz del mundo pero supongo que tal vez no éramos los indicados para el otro. Me hubiese encantado que todo esto llegara a un nuevo nivel, una vez te lo mencioné, ¿Recuerdas? Estábamos en la casa del árbol de los gemelos, recuerdo que la simple idea de tener una familia te aterraba, incluso a mi, pero ése es el punto, cuando estoy junto a ti, las dudas en mi no existen, te seguiría hasta el fin del mundo si me lo pidieras.... me dolió que desconfiaras de mí, pero no tanto como cuando vi en tus ojos el miedo que te provoqué. ¿Recuerdas esa vez en casa cuando estuvimos viendo Harry Potter y el Prisionero de Azkaban? Me preguntaste cuál sería mi Boggart y no supe que diablos responderte. Pero lo descubrí tiempo después en esa mirada llena de miedo. Cariño, preferiría morir antes que lastimarte, eso jamás lo pongas en dudas. Y sé que muchas de las cosas que hice te daban un indicio de que yo había sido el culpable del accidente, pero no es lo que parece. Mira en la caja y descúbrelo por ti misma. Tenía pensado obsequiartelo cuando firmaras con Republic Records y como seguramente eso es un hecho, quiero que lo conserves. Adiós, Honey.
Te amo, TS".
Sollocé como una desgraciada aún mirando el papel.
Se fue...
Sí se fue.
Miré la caja y al levantar la tapa, se me arrugó el corazón al ver a un pequeño dálmata con una característica mancha en el ojo derecho, un collar grueso de color rojo y un dije de plata en forma de hueso.
Lo tomé en mis brazos y miré su nombre.
Patch.
Nawebona. Combinó mis dos cosas favoritas: 101 dálmatas y Hush Hush. Lo amo demasiado.
—Te pide que lo cuides bastante, pensó que lo amarías —a Ava se le estaban saliendo las lágrimas así que intentó disimularlo mirando para otro lado— en verdad siento todo esto.
Asenti sin poder hablar. Necesitaba salir de ahí, me sentía asfixiada, impotente.
Tomé al cachorro, la carta y abracé a Ava por última vez antes de irme de aquella casa donde tantas cosas habían sucedido entre nosotros pensando que ya no lo regañaría por pasar con sus patas cochinas después de que yo pasara coleto, por dejar los vasos en el cuarto, por dejar la tapa de la poceta arriba. Marica, incluso extrañaría verlo poner un bombillo porque esa era la vaina más cómica del mundo, agarraba corriente por cualquier vaina y se quejaba como carajita.
Crucé la cuadra y vi a Froy regañando a Cody por una vaina con Venus de abogada hasta que me notaron.
—Ya va, ¿Qué coño pasó? —preguntó Vee en lo que me vio la cara.
A Cody se le iluminó la mirada.
—¡No manches! ¡Un perrito! —chilló para quitarmelo de las manos y mirarlo de cerca— ¿Te dio un perrito para que no le mentaras la madre por hacerte llorar? —achinó los ojos— Excelente jugada.
Venus se acercó al niño.
—Ven, vamos al carro y juegas con él mientras tu hermano y Tessa hablan —le sugirió.
—Si, si, ¿Y es que acaso tú crees que a mi no me interesa saber ese chisme? —ironizó.
—Chamaco del infierno, entra al coche —le ordenó Froy.
—¡Pero...! —Froy lo miró seriamente y señaló el carro— todo yo, todo yo... —se fue quejando de la mano de Vee.
Froy volteó a verme nuevamente.
—Te voy a dar chance de que llores sólo si esa carita que traes fue tu culpa, cosa que no creo porque Venus y yo ya hablamos contig... —me aferré fuertemente a él echándome a llorar— ¿Te sorprende, Froy? No, no nos sorprende. A ver, ¿Le lanzaste algo a la cabeza ésta vez? ¿Cuántas hectáreas de verga le mandaste a mamar?
Sorbi mi nariz.
—Marico, se fue...
Froy peló los ojos.
—¡NO MAMES! ¡¿QUÉ?! —gritó.
Marico, te juro que hasta reaccionó peor que yo.
—Me dejó al cachorro como regalo de despedida, se suponía que era para nuestro aniversario y por eso el mensaje de su telef...
—¿Cómo se atrevió el muy hijo de su chingadisima madre a dejarme a mi con todo el paquete? —se lamentó— ¿Es que acaso no piensa en los demás? Yo solito no tengo paciencia para cuidarte, se suponía que era un trabajo en equipo.
Lo miré horrible.
—Verga, tampoco es como que te dejó preñado y salió huyendo, pues.
—Debe ser que cuidarte a ti no es como cuidar a un morrito.
—Ahora por decir esa mierda, Jack ocupará tu lugar como mi mejor amigo hasta que aprendas a respetar —lo solté arrecha yéndome para el carro y dejándolo con la boca abierta.
—¿Es neta? ¡Ven acá, morra!
Sabía que Froy intentaba que la vaina no me afectara más de lo que ya lo hacía pero me resultaba inevitable. Thomas no era mi primer amor.
Pero definitivamente sí fue el más verdadero que haya tenido jamás y se había ido gracias a mi.
Aún así, no iba a darme por vencida, Ed Sheeran dijo una vez que Un corazón roto es un corazón que ha sido amado, y había decidido que no me quedaría sentada toda la vida llorando por lo que pudo haber sido, en lugar de eso quise dar un paso adelante, sola ésta vez, porque después de todo, era por lo que juntos habíamos trabajado.
Y él más que nadie me había inspirado en hacerlo.
—¿Y bien? —le preguntó mami Demi a Scooter quién apenas había dejado mi cuaderno de música sobre la mesa.
Tomé la mano de Froy fuertemente al igual que la de Vee.
La maracucha me tenía las uñas bien encajadas.
—¿La hiciste en sólo dos días? —me preguntó.
—Las circunstancias se prestaron para hacerlo —respondí— yo sólo usé lápiz y papel.
El señor Braun volvió a darle una ojeada a la página mientras rascaba pensativamente su barbilla.
—¿Le gustó o no le gustó? —explotó Froy.
Scooter lo miró.
—Niño, hazme un favor —le pidió— ambos, lo mismo va para ti, Venus Torres —señaló a Vee— alguno de los dos vaya a decirle a mi asistente que aparte el estudio por el resto de la semana. Tenemos trabajo que hacer.
Los cuatro pelamos los ojos.
—¿Acaso eso significa que...? —a Demi no le salían las palabras.
Muda quedé yo cuando el tipo se levantó de su silla con su mega traje y me extendió la mano.
—Bienvenida a Republic Records, Teresa Rojas Peñalver.
I N S T A G R A M
📌La vida es cuesta arriba, pero la vista es genial🏔️
finnharries
🔖alemaniaQAdams
Le gusta a jackharries, beadonatelli y a 3M personas más.
💬12k
alemaniaQAdams gracias por invitarme a la excursión, Finnie❤️
jackharries yo agonizando del dolor porque me resbalé en el barranco y ustedes tomándose fotografías. 🙂👍🏻
Hollandroden deja al niño quieto con su novia.
luigidonatelli Hannah Montana, pero qué vaina tan bella. Que biban loz nobios, bésense 🙂👍🏻
beadonatelli marico, quita esa cara de arrechera y ven a la cocina que la madre tuya se está jartando las empanadas que trajiste ella sola luigidonatelli.
. . .
Finn
—Por última vez, no —repetí mientras trataba de acomodarme el cabello frente a mi espejo e ignoraba el comentario de Lu.
Cualquiera creería que en verdad estaba celoso si no hubiese visto aquel post de la noviecita succionandole hasta el alma con un beso.
¿Aló, Azkaban? Llamo para reportar la fuga de un Dementor.
—¡Vamos, viejo! —insistió— ¿Sabes el impacto que crearás en la familia? ¡Nadie se lo esperará! Además, no todos tienen el privilegio de salir del closet con el flow que te estoy ofreciendo.
Puse los ojos en blanco.
—Twin, harás que me arrepienta de haberte dicho, en serio —bufé— ¿No deberías estar arreglandote en vez de estar planeando toda mi vida junto a Luigi?
—Lo haré justo después de que veas el video que hice para ti —me puso su teléfono en las manos.
—Pero, imbécil...
Me mandó a callar para reproducir el video.
Iniciaba con él en el jardín junto al estéreo, llevaba puesta mi camiseta que decía "I'm Finn" y una boa de plumas rosas.
Tomó el control del estéreo y lo encendió reproduciendo la canción más estúpida del mundo.
Mi mamá, y mi papá, se pusieron a hacer chuqui chuqui —hizo gestos y ademanes muy vulgares refiriéndose al sexo— mi mamá quería una hembra —sonrió coquetamente— mi papá quería un varón —se golpeó fuertemente el pecho como un simio alfa— y para complacerlos a los dos, salí maricón.
El vídeo concluyó con él, unas gafas exageradamente grandes para el sol y una pose divina.
Miré a Jack antes de pegarle en la cabeza con su teléfono.
—¡Auch!
—¿Acaso te afectó el sol, imbécil? —chillé— papá me quitará la cabeza si llega a ver esto, borralo ya.
—Está bien, está bien —accedió— no te enfades, yo sólo quería ayudar.
—Twin, apenas he descubierto que soy Queer, pero eso no significa que quiero gritarlo a los cuatro vientos —Me acomodé las mangas del saco— aún no estoy listo para hacerlo, ¿Entiendes? Soy consciente que una confesión como esa lastimará a algunas personas y sabes lo mucho que odio ser egoísta.
—¿Y a mi qué me importa la novia de Luigi, eh? —chilló apartándome del espejo para acomodarse la camisa— yo velo es por tu felicidad, twin, me vale mierda el resto de las personas. Y si a ti te gustan los chicos, las chicas, los perros, los gatos, no voy a juzgarte, hermano. Seré el primero en apoyarte y lo sabes perfectamente.
Inevitablemente sonreí.
Es increíble que incluso en esto, él siempre sería incondicional.
—Lo sé, Twin. Y estaré en deuda de por vida, sólo dame tiempo, quiero ser yo quien decida cuando salir de Narnia, ¿Okay? —le pedí.
Jack rodó los ojos para si mismo aún insatisfecho.
—De acuerdo —bufó— pero Ashley me sigue cayendo mal de todas formas. Te están quitando a tu macho.
—No se puede quitar lo que no se tiene, Twin —le recordé— oye, no hay nada que me encantaría más que Lu y yo... Dios, poder estar juntos sin nadie de por medio. Pero yo ya estoy harto de dar todo de mi en lo que sea que tengamos mientras él sigue sin poder terminarle a esa pobre chica.
—¡Pero, Twin...!
Tomé la espada de hierro sobre la mesita del espejo y me la coloqué en la funda del cinturón.
—¿Y bien, Señor diseño gráfico? —le cambié el tema girándome hacia él— ¿Te parezco a un príncipe?
Mi gemelo me examinó con los rayos X que tenía en lugar de ojos.
No iba muy mal para haber conseguido el disfraz a última hora.
Mandé a Conrad a que me comprara el disfraz del príncipe Eric en Disney World esta mañana y que no regresara hasta que trajera el adecuado. Sì, exagerado pero si iba a ser Eric, quería serlo con todo el paquete.
Jack al ver lo que había colgado en mi cinturón, se mostró alarmado.
—¡Finn, que ni se te ocurra...!
—Sólo será por hoy, en serio —junté mis manos enguantadas— luego volveré a ponerla en el museo del abuelo y nadie sabrá que la tomé.
—Es una reliquia y le costó mucho al abuelo encontrarla de subasta en subasta —me recordó— ¿En verdad crees que vale más tu atuendo de príncipe al arriesgar la espada del abuelo? ¡Vale más que la mansión!
En efecto, perteneció a la colección de armaduras de su real Majestad, el príncipe Charles y el loco acaparador compulsivo del abuelo la estuvo rastreando hasta que pudo dar con ella en una subasta en Cheshire.
Y yo la quería usar para jugar hoy, si el abuelo se entera, me corta las pelotas con ella.
—Obvio, me veo fabuloso, ¿No? —le respondí tomango mi teléfono— debo irme antes de que Alemania llegue a la fiesta, ¿Tè espero?
Negò.
—Pasaré a buscar a Holland a casa y antes de ir a la fiesta de Pat, la llevaré a cenar —elevó la voz a medida que me alejaba— ¡Te veré mañana! ¡Guardame pastel!
—¡Como quieras, Twin!
No me tomé la molestia de pedirle algo de recuerdo de la despedida de soltero de Patrick, pues lo único que podía llegar a esperar de los amigos de nuestro hermano mayor serían un par de cajas de condones vacías y media botella de vodka.
Espero que la despedida de soltera de Brenda sea mucho más decente que el desastre que harán los chicos, a Jack ya le está empezando a pesar la consciencia y es por eso que decidió llevar a Holly a cenar antes de irse.
No le sorprendería si por la mañana despertaba en Abu Dhabi.
Crucé la puerta y bajé por la escalera del arbol. Fui corriendo al garage mirando para todas partes alerta de que papá o mamá no pudiesen atraparme con la espalda.
Tomé las llaves del jeep que a veces compartía con Jack y programé el GPS con la dirección del hotel. Un viejo CD de los Jonas Brothers se reprodujo en el estéreo con una canción llamada Fall y pensar en él fue inevitable.
¿Cómo me había vuelto tan sentimentalmente dependiente de alguien?
A mi que nunca me importó tener una relación estable con nadie. Que nunca llegué a fijarme en una chica en concreto porque siempre terminaba por cambiar de opinión...
Y luego aparece él en mi vida. ¿Será por eso que al verlo por primera vez en la oficina de George cuando nos ofreció ese ridículo trabajo, por mi mente pasó un milisegundo que esa mirada de idiota desubicado era adorable? Y créanme, Luigi Donatelli era adorable hasta que abría la boca.
Jamás podrías mirarlo una sola vez sin querer volverlo a hacer. Su sonrisa era la más hermosa, tenía una fuerte mandíbula y sus brazos... mierda, ni hablar de sus manos callosas. A simple vista era un puto Dios, pero si lo llegabas a conocer un poco más, descubririas que era un niño encerrado en un cuerpo de un hombre de veintiséis años que ama con locura los videojuegos.
Pero luego estaba ella, Alemania. No podía negar el hecho de que también me atraía, era una chica muy dulce y amable con todos, era humilde y sencilla, era preciosa en todo su esplendor. ¿Porqué no podía gustarme más de lo que me gustaba Lu? Ella no tenía compromisos con nadie y había demostrado que yo le gustaba de igual forma, ¡Pero, vamos! ¿Justo debía encantarme él?
Porque esa era la realidad. Él me encantaba en todos sus sentidos.
Puto Luigi.
"Ha llegado a su destino".
Ubiqué el auto en un lugar cercano a la entrada y luego de asegurarme que no dejaba nada, salí de él. Miré a mi alrededor buscándola, se suponía que nos encontraríamos en la entrada.
Revisé mi teléfono por si tenía algún mensaje de su parte pero la bandeja estaba vacía.
Manie❤️✨🇩
Última conexión: hace 30min
Cariño, ¿Dónde estás?
Acabo de llegar.
Pero no me respondió.
Tampoco pensaba entrar sin ella, seria descortez de mi parte así que decidí esperarla apoyado del barandal de granito de las escaleras.
En ése momento, un chico y una chica estuvieron a punto de subir las escaleras pero el muchacho se detuvo en seco a mirarme. Fingi no haberlo notado, pues su descaro había sido más que obvio así que decidí hurgar en mi galería.
—Marico, coño, camina —le habló la chica por lo bajo— tú siempre haciendo pasar pena a uno, nojoda. Por éstas vainas es que no me gusta salir contigo.
—¡Shu, shu! —le mandó a callar él— te recuerdo que el invitado soy yo y tú fuiste la que me jaló bolas para venir porque el macho estaba ocupado, así que te la calas y déjame admirar a tremenda belleza un momento, Margarita.
Acerqué más el teléfono a mi cara para disimular mi sonrojo. Oh, vaya, ¿En serio?
—¡Vamos, pues!
La chica tiró del brazo de él para obligarlo a subir las escaleras junto a mí, sin embargo, él no se dio por vencido.
—¡Bendita sea la tuerca del rin del camión que llevó el cemento para construir ese tremendo monumento de hombre que nos acabamos de conseguir! —exclamó en su propio idioma— bajale dos, Margarita. Ése tiene más cara de Gringo que Jarry Estails, segurito no entiende un coño de lo que estoy diciendo.
Volteé a mirarlo algo divertido por sus palabras, pero su cara de incredulidad al ver que sí había entendido cada una de sus palabras, fue épica. Me reí por lo bajo y levanté mi mano en muestra de saludo.
Lo que no esperé fue aquel guiño descarado de su parte antes de entrar al lugar.
—Vaya...
Sonreí para mí mismo aún sintiendo el rubor en el rostro.
. . .
📌Les presento a mis dos iguanas😍✨
aliciamichellep
🔖dylano'brien
Le gusta a Froy, Dyliciastan y a 1M de personas más.
💬100k
Beadonatelli nawebona, sólo tú puedes dormir así, chama JAJAJAJAJA.
ItsVeeTorres tan bella la cosita de la casaaaaaa. 😍✨Pd: decile al sinvergüenza aquel que deje la robadera de show JAJAJAJAJAJA.
Dyliciaupdates amo éste tipo de fotos familiares😍✨
MilaCamren marico, adoptenme, yo puedo dormir bajo una mata si quieren😩😩
. . .
Thomas
—¿Irte? —repitió a través de la pantalla— ¿Cómo que te fuiste, Tom? ¿Acaso me estás jodiendo?
—Lo siento, viejo. Han sucedido tantas cosas que realmente no tuve cabeza para despedirme de nadie —hice una mueca.
Tomé el sobre de tè y lo coloqué dentro de mi taza para que se fuese esparciendo mientras seguía usando mi computadora.
—¿Dónde estás? —preguntó— dime que al menos es algo temporal o yo mismo iré a couñacearte.
—Reino Unido. Me estoy quedando con Ava unos días mientras busco un loft para mudarme —le expliqué— y sí, es definitivo, viejo. ¿Porqué crees que te pedí permiso de entrar a tu apartamento a buscar algunos equipos que te presté?
Sus ojos se abrieron al tope. Sip, esa es su cara de querer asesinarme.
—¡¿ME ESTÁS DICIENDO QUE TE LARGASTE A INGLATERRA Y NO TE DESPEDISTE DE TU MEJOR AMIGO?!
Se escuchó un llanto de fondo.
—¡Dylan O'Brien Rhodes! ¡Asustaste a tu hija, cabeza e' webo!
Dylan giró un momento.
—Lo siento, hermosa —se disculpó antes de regresar su mirada de odio— explicate, Brodie.
Suspiré pesadamente.
—No quiero abrumarte con mis problemas, además, seguro Lily debe estar enojada por la hora que es y no le estás ayudando con mi sobrina.
Hizo un gesto restando importancia antes de volver a girar.
—Amor, Tom tiene un chisme.
Escuché como algunas cosas se cayeron.
—¡¿CHISME?! ¡MARICO, YA VA, ESPERENSE!
No podía ver qué diablos estaba haciendo porque la cámara sólo enfocada a Dylan, hasta segundos después cuando Alicia apareció junto a él, dándole pecho a Riley.
—Me sabe a culo, no es la primera vez que ves una teta en tu vida, ¿Verdad que no? —ironizó— suelta el chisme pues. ¿De qué hablan?
Miré a Dyl.
—Bonita, Tommy se mudó hace unos días a Inglaterra.
Los ojos de Alicia se abrieron de par en par adoptado la misma expresión que mi amigo.
—¡¿MARICO, TÚ ME ESTÁS JODIENDO?! —inició el regaño pero procuró bajar el tono para no molestar a la bebé— o sea, ¡¿Cómo coñoelamadre tú me vienes a decir a mi que te mudaste y no viniste a despedirte de uno?!
—Yo...
—¡¿Y mi hermana, ah?! —siguió— ¡¿O es que a esa carajita también te la llevaste para allá?! Porque esa carajita se muere sin vos.
Sí, seguramente.
Miré a Dylan preguntándole en indirectas el porqué Alicia no era consciente de lo sucedido.
Pero simplemente me respondió con un levantamiento de hombros así que tuve que hablar por él. Sin embargo, decidí ahorrarme la explicación del motivo de la pelea, sabía que de alguna u otra forma se sentirían indirectamente culpables de la situación e intentarían arreglarlo.
Pero era más que obvio que entre Teresa y yo ya no había arreglo alguno.
—Nena, mi relación con Teresa ha...
—¡Y de paso le dice "Teresa"! —puso una mano en su frente— estoy a nada de entrar en una crisis, marico.
—Lily, tuvimos ciertas diferencias que no tuvieron arreglo alguno, ¿Okay? Yo... necesitaba espacio para mi y sabía que en Los Ángeles no iba a encontrarlo porque todo me recuerda a ella —admiti— y ya, no quiero hablar más del tema, simplemente quiero cerrarlo hasta aquí.
—Tommy, ¿Y qué pasará con The Mortal Cure? —su expresión era adorable. Lo extrañaría.
Tomé mi taza y le di un sorbo.
—Tengo que ir en algún momento a cumplir, después de todo, ambos sabemos que todos esperan por cierta escena más de lo que esperan ver la película —le hice un guiño para aligerar el ambiente.
—Pero... viejo, te voy a extrañar.
—Ayyyy, valeeee. Anda a mamarle el pipi entonces, pues —le dijo Alicia antes de mirarme mientras le sacaba los gases a la bebé— en cuanto a ti, más te vale que asomes tu cara por aquí en la boda o te caigo a coñazos.
Reí un poco.
—Soy uno de los padrinos, eso si que no voy a olvidarlo —me toqué la sien— además, pienso llevarle muchos regalos a esa princesita.
Alicia sonrió y la volteó para que pudiera mirarla. Llevaba un pequeño enterito de Sully de Monsters Inc con la capucha arriba. Su cabello estaba algo más oscuro desde la última vez que la vi y sus mejillas cada vez mas adorables.
—Que dice Riley que no te habla porque no te viniste a despedir —mi mejor amigo se cruzó de brazos.
—¿Otra vez con eso?
—¡Viejo, eres mi mejor amigo! ¿Qué se supone que voy a hacer sin ti?
Me encogí de hombros.
—Te quedan Hoech y Ty, ¿No? —intentó articular palabras para defenderse pero no lo logró— oigan, olvidé preguntar, ¿Cómo va el caso del intruso?
Si mi relación había terminado por esa jodida persona y sus actos, mínimo quería saber de quién se trataba.
Dyl le dio una mirada a Lily a la espera de cierta autorización la cual ella cedió.
—Viejo, han pasado ciertas cosas que... —hizo una mueca— hemos estado recibiendo extraños anónimos que nos advierten sobre alguien que está más cerca de lo que pensamos...
—Al principio creíamos que la vaina era conmigo —opinó Lily— hasta hace unos días que Dylan recibió un anónimo en el cual indicaba que el ataque iba para él. Lo que aún no entendemos es el por qué, o sea, conmigo es lógico, yo no soy una perita en dulce y tengo mis peos con unas que otras tipas y tú lo sabes —entornó la mirada— pero, ¿Dylan? ¡Por Dios! ¿Quién querría hacerle daño a él? Sí él es chévere.
—Mierda... —murmuré— ¿Y qué han logrado hacer al respecto? Somos conscientes que la policía está atenta al caso pero nunca está demás tomar precauciones.
Me contaron que habían decidido irse unos días con May y Bourne a Hollywood Hills mientras se acercaba la fecha de su viaje a New York. Me tranquilizaba el hecho de que se encontraban seguros, pero la inquietud con ese jodido psicópata aún me dejaba pensando.
De todas formas, seguiría con mi investigación por mi parte. A pesar de que ya no viviera en Los Ángeles, no pensaba dejar a mis amigos solos en algo como esto.
—Chicos, me despido. Aún hay cosas que debo desempacar pero prometo escribir mañana.
Cerré sesión en Skype para continuar organizando los equipos electrónicos que le presté a Dylan y que por falta de tiempo no me había devuelto.
Tomé la pequeña cámara de escritorio que una vez le presté para grabar sus cochinadas con Alicia y saqué la memoria para purificarla de sus pecados pero hubo algo que llamó mi atención en cuanto la abrí.
Había un documento llamado "ABREME" en ella.
—Tom, ¿Qué estás haciendo?
Mi hermana entró al living con unos pantalones de pijama, un suéter holgado y un vaso de leche en la mano.
—Oh, lo siento, ¿Te he despertado?
Negó.
—Fui por leche a la cocina —se sentó junto a mi— ¿Qué estás haciendo?
—Iba a depurar la memoria de una cámara que le presté a Dyl hace un tiempo para... sus cosas —rasqué mi nuca— pero sólo está esto, ¿Crees que sea buena idea?
Mi hermana se fijó en la carpeta.
—De igual forma lo vas a borrar así que, no tienes nada que perder con saber qué hay ahí dentro —se encogió de hombros.
Di otro sorbo a mi tè antes de abrir la carpeta. Sólo espero que no se trate de pornografía o me encargaría de que Dylan...
Esperen...
Me acerqué violentamente a la pantalla.
La taza se me resbaló de los dedos y cayó al suelo.
—¡Tommy! —se quejó mi hermana pero sus regaños no fueron importantes en ese momento.
Sino el hecho de que el título del video se titulaba "PRUEBA A".
—¿Qué mierda es esto? —tragué en seco.
—¿Qué?
Revisé los detalles del archivo y tenían la fecha del día en que Riley nació.
Justo el día del accidente.
—Es un video oculto — balbuceé abriéndolo, cualquier indicio podría ayudar en estos momentos— no puede ser...
Se podían distinguir ciertos bultos alrededor del lente. La cámara en definitiva había sido oculta, pero la pregunta es, ¿Quién pudo haberlo hecho?
Estaba ubicada desde un ángulo algo inexacto. No distinguía aún si era desde la ventana de la habitación o sobre el closet, pero gracias a la visión nocturna, pude reconocer cuando Alicia entraba a pasos lentos junto a Britt y encendieron la luz.
Hablaron unos minutos y luego la rubia la dejó descansar antes de salir de la habitación apagando la luz nuevamente.
—¿Qué es eso? —Ava se hizo espacio junto a mi para acercarse a la pantalla.
—¿Recuerdas que te mencioné que Alicia recibió una cesárea de emergencia gracias a una mordida de serpiente? —le mencioné— con los chicos estuvimos buscando hasta debajo de las piedras al jodido culpable y al parecer alguien grabó un video justo en el momento en el que todo sucedió, mira.
Señalé la pantalla. Ella se acercó un poco más y frunció sus cejas rubias analizando todo lo que sus ojos veían.
—Pero yo puedo ver que ella está perfectamente dormida.
Tomé la laptop de la mesita de café y la puse sobre mis piernas.
—Eso es porque todo sucedió un rato después. Recuerdo que luego de que ella se había ido a recostar gracias al desastre que habían ocasionado Finn y Luigi con su guerra de comida, todos estuvimos colaborando con la limpieza... —fui avanzando el video en cortos segmentos— estuvimos un par de horas recogiendo ése desastre cuando... ¡NO PUEDE SER! ¡MIRA!
Regresé un par de segundos atrás en donde claramente alguien había entrado. Era de estatura promedio y por la capucha que llevaba no pude distinguir si se trataba de un chico o una chica. Aún así, traté de pegar los ojos a la pantalla e intentar reconocer cualquier rastro.
Estuve alerta de ese extraño hasta que unos segundos después, entró otro parecido pero con lo que podría distinguirse como una mochila, le llevaba unos centímetros extras al primer intruso.
Ava junto a mi cubrió su boca horrorizada al ver como uno ayudaba al otro a sacar al animal y adentrarlo a las cobijas de mi amiga quien dormía plácidamente en un bulto. Su cara no salía en el video porque ella siempre acostumbraba a cubrirse entera al dormir.
Uno de los intrusos se acercó al vaso con agua que estaba sobre la mesita de noche y lo tomó con la intención de echarselo pero el otro le dio un golpe en el brazo para evitarlo. El video no tenía sonido alguno así que no pude distinguir las voces de sus susurros.
Mordi mi labio inferior con fuerza de la rabia.
Malditos bastardos.
Ambos se acercaron a la puerta, uno sacó la cabeza para asegurarse que no habia nadie cerca y salir sin levantar sospechas. Cuando el más alto de ellos se dio la vuelta, distingui algo en especial de la sudadera.
Tenía un logo, algo parecido a... ¿Un sax?
En cuanto ambos salieron, la silueta de Alicia se empezó a mover inquietamente. De pronto comentó a lanzar almohadas hasta quitar las cobijas y ver la serpiente.
Segundos después Dylan entró y se la llevó fuera de ahí. En lo que calculé que todos estaríamos en el hospital y el apartamento casi vacío, noté que alguien más entró a la habitación. Tampoco pude distinguirle el rostro, entró corriendo a la habitación acercándose directamente a la cámara y cortó el video.
—Maldición, llama a Dylan... —respondió mi hermana con angustia en su voz.
Incluso yo sentía el corazón acelerado.
—No puedo, no aún... —llevé las manos a mi cabello— yo mismo me encargaré de descubrir quienes fueron esos bastardos.
—Pero no puedes quedarte con ésta información, Tom —insistió— ellos...
—Dylan y Alicia ya tienen suficientes problemas, además... —suspiré— gracias a esos dos, fui inculpado injustamente, así que esto ya es personal.
. . .
Finn
—Te dije que tenía dos pies izquierdos —le hice un puchero provocando que se riera.
—Pues para tenerlos, no lo has hecho nada mal —me hizo un guiño— por cierto, luces increíble de príncipe Eric.
Me reí dándole una vuelta más.
—¿Yo? Ay, cariño, ¿Qué me dices de ti? Con ese vestido no has hecho más que ser el centro de atención junto a Brenda —señalé con la cabeza a mi cuñada quien se hallaba tomando mojitos con las demás damas de la corte nupcial.
La rubia me miró con las mejillas sonrojadas. No había mentido, su icon era Rapunzel y sus ojos esmeraldas más el vestido lavanda y las flores en el cabello le iban a la perfección con el personaje.
—Brenda está muy emocionada, sólo espero que se le baje ese estrés, aún quedan dos días más para el gran día —me recordó pasando las manos tras mi cuello— espero poder divertirme tanto contigo en la recepción así como esta noche.
Su cercanía me puso un poco nervioso. ¿Cómo no estarlo? Si en las dos horas de fiesta que iban, era la tercera insinuación y yo no hacía más que parecer distraído pero al parecer ella no lo notaba.
Sin embargo, no podía permitirme besarla, no era justo para ninguno que hiciera esto. Si Luigi era capaz de tener la consciencia tranquila andando con su novia y viendome a sus espaldas, pues ése era él.
Además, las mentiras tienen patas cortas y no me gustaría que Mania me odiara por esto.
—Claro que lo haremos, Jack llevará a Holland y a ti te agrada, ¿No es así? —sonreí quitándome poco a poco sus brazos de mi cuello— oye, me ha dado un poco de sed, iré por algo de tomar, ¿Qué te parece si mejor me esperas en nuestra mesa y yo te llevo algo a ti también, eh?
La idea pareció gustarle, pues llevábamos un buen rato bailando y había mencionado anteriormente que los tacones ya le estaban cansando.
—De acuerdo, Finnie —se acercó una vez más con la intención de darme un beso pero fingiendo estar distraido, hice que me lo diera en la mejilla— te veo en un rato.
En cuanto la perdí de vista, sentí algo de alivio. Santa Reina Isabel, que presión.
Sólo esperaba que no haya malinterpretado aquel beso en casa, es decir, estuvo increíblemente pero no podía decirle que me hizo sentir algo cuando ni yo estaba completamente seguro de lo que quería para mi.
—Disculpa, ¿Podrías darme un whiskey a las rocas, por favor? —le pedí al chico de la barra mientras me recostaba de esta.
—En un segundo.
El chico sacó la botella del estante y luego de limpiar un vaso, preparó mi bebida para dejarla frente a mi.
—Muchas gracias.
Tomé la mitad de un golpe a ver si de esa forma podía aclarar un poco mi inestable cabecita.
Pero hizo todo menos aquello. Quería otro así que lo pedí.
—Uh, ¿Mala noche, cariño? —levanté la vista de mi trago para encontrarme al chico de la entrada, sí, el de la sonrisa descarada— alguien con esos ojos tan preciosos no debería tener esa carita de frustración.
—Te sorprendería saber —intenté no sonreír para ocultar el hecho de que había recordado lo que me había dicho en la entrada— pero me temo que es una increíble fiesta como para estar hablando de problemas personales, ¿No lo crees?
Su dedo índice se pasó por el contorno de su Martini antes de chuparlo.
—Te sorprendería descubrir lo bueno que soy para escuchar, cariño —me apuntó con su trago— pero por la ternura que irradias, supongo que eres de aquellos pequeños que aún le obedecen a mami con eso de que no deben hablar con extraños.
Reí un poco. No estaba equivocado, pero aún así, no pensaba afirmarle aquello.
Tuve el descaro de admirarlo de reojo. Ojos cafés, piel ni tan morena ni tan clara, rizos oscuros un poco largos y cejas pobladas, algo más enano que yo pero con potencial de casanova. Por su traje y esa corona algo torcida, sólo un príncipe vino a mi mente: el príncipe Naveen de Maldonia. Y el papel le sentaba a la perfección.
—¿Eres amigo del novio? Tu rostro no me es para nada conocido a menos de que seas familiar de alguno de sus amigos —inquirí.
—¿Qué vas a estar confundiendo ésta cara tan bella si yo soy único en mi especie? —fingió egocentrismo— soy amigo de la novia. Y ahora que lo mencionas, a ti tampoco te había visto antes, ¿Eres amigo de Patrick?
—Es mi hermano mayor —respondí— aunque no somos tan parecidos. El muy idiota salió pelirrojo al abuelo.
Su sonrisita se enzanchó.
—Pues déjame decirte que, pelirrojo o no, sigues siendo bello... ah, mira, incluso hasta rojito.
Le di un trago a mi bebida intentando disimular mi cara.
—Eh... supongo que gracias —sonreí apenado.
Una canción de Maroon 5, no recuerdo muy bien su nombre, empezó a escucharse en los parlantes y el escándalo de las chicas se hizo notar.
El chico se terminó de tomar su bebida de un trago y se levantó del taburete.
—Escucha, lindura. En un rato debo irme, mi hermana se fue hace unos momentos y no me gustaría dejarla sola en casa —dio un par de pasos hacia mí y me extendió su mano— pero sería ilegal no invitarte a bailar al menos una canción. Así que... ¿Qué me dices?
Observé su mano algo inseguro y luego miré hacia la mesa que compartía con Alemania, no estaba, en lugar de eso estaba con el resto de la corte nupcial divirtiéndose con las dinámicas de la novia.
Supongo que no me extrañará por un rato, ¿No?
Pero, es un chico, ¿Los dueños del lugar o a los invitados no les parecerá indebido?
—Se me está durmiendo la mano... —canturreó ondeando la mano frente a mi— si no quieres lo entenderé...
—Sería divertido —accedí haciendo una mueca y mirando a mi alrededor— pero, ¿No les parecerá indebido a los demás? Es decir, somos dos chicos.
Mi comentario le produjo gracia.
—Ay, ternurita. Un consejo: mientras vivas pensando en el qué dirán los demás, te aseguro que jamás en tu vida lograrás ser felíz —tocó la punta de mi nariz— no les pares, tú sólo diviertete que nadie tiene derecho a juzgarte, ¿Okay?
Aquello había sido lindo de su parte. Sin embargo, una cosita en particular volvió a hacer que lo interrumpiera en cuanto me arrastró camino a la pista de baile.
—¡Oye! —subí un poco la voz por el sonido de la música.
Se acercó un poco más colocando sus manos en mi torso.
Me tensé en cuanto se inclinó.
—¡¿Qué dijiste?! —me habló al oído mientras movía sus manos incitandome a bailar con él— ¡La verga esa suena mucho!
Seguí sus movimientos.
—¡Aún no me has dicho tu nombre! —le respondí al oído.
Vi una sonrisita traviesa en sus labios.
En ése momento se acercó un poco más a mi oído y me habló muy cerca produciendo que se me pusiera la piel de gallina.
—Me llamo Mario, cariño —respondió— pero tú puedes llamarme "Lindura".
Esperen...
¿Cómo dijo?
Mario.
Mario y Luig... ¡¿ME ESTÁS JODIENDO, UNIVERSO?!
———————————————————————————————————————————————
Marico, definitivamente ustedes se deben estar comiendo la cabeza o brincando de felicidad por tremenda pista que dejé.
De pana, es que me estoy riendo full porque acabo de dar una pista muy obvia que fue mencionada en VGA pero que para ustedes pasó súper desapercibida JAJAJAJAJA.
Bueno, ajá, démosle la bienvenida a los nuevos personajes de ¡Serás marico, Shawn! Mario y Margarita, personajes que pertenecen a mi comadre aquí @Ray_M11, bienvenida, chama. Pasense por su novela, es muy buena.
Ajá, ahora las dedicatorias:
@Lexy_2005 ¿Cuándo te firmo la teta?
@MariaSalas106 tus teorías me dan mucha risa JAJAJAJAJAJA.
@Lindartekmi pa ve tus teorías, mija.
@SuggxrJav pasense por su novela que es de PAPI GREYYYYY llamada: ¡Deja la ladilla, Jamie!
A @Cutepineapple_18 te amo, miamorcito, y no quiero peos porque ya vos sabes quien fue JAJAJAJA. Ni se te ocurra decirlo para que estas carajitas se sigan quemando el coco.
@Maracuchisima mi Tahi para compensarle los cachos que le monto pero de ser así, tendría que dedicarle la novela, nawebona.
Quienes quieran dedicatoria avisen.
Pd: @michqueen18 siganme en Instagram las que quieran, aunque ya muchas de ustedes me han rastreado no sé cómo JAJAJAJA.
Las dejo, Fireflies. Hace sueño.
Mich, out.
Bạn đang đọc truyện trên: Truyen247.Pro