Knee socks
Chuuya apura lo ultimo del estúpido vino barato que esta bebiendo. En realidad parece que la misión de este es solo empalagarlo, ni siquiera es uva moscatel de verdad. Debe ser malditas pasas molidas con azúcar. Es asqueroso. A Chuuya ni siquiera le gustan tanto las cosas dulces.
Pero últimamente, cuando va a hacer la compra, es manipulado para comprar cosas que el nunca habría comprado por su cuenta. Como chocolate caliente, con malvaviscos. Como si la cocoa en polvo no fuera suficiente mierda azucarada.
O dos tarros de jalea, y es cierto, a Chuuya le gusta lo saludable, eso incluye a veces ejercitarse y desayunar una tostada con mermelada de fresa, si esta intentando no emborracharse porque sabe que tiene mucho trabajo, si cuerpo lo soporta con un poco de jalea de uva.
La cual es grotesca, al igual que su ultima factura del supermercado. No había gastado esa cantidad en como, nunca.
El maldito causante de que gastara su salario en gomitas y mariscos medianamente decentes solo sonrió inocentemente como suele hacerlo cuando esta buscando algo (sexual), y respondió con una mirada muy intensa que incluso la cajera cobrando sus productos noto, y estaba muy sonrojada.
"No te preocupes, Chuuya. Estoy seguro de que Mori-san te paga mucho mas que eso, y yo podría pagártelo mas tarde también" Finalizo con un guiño muy lindo, bastante irritante y demasiado indecente. Chuuya le dio su tarjeta a la cajera y desvió la mirada de la caja de condones y el lubricante que estaban en un anaquel cercano.
El paso el resto del camino a casa alternando entre la carretera y los muslos apretados de Dazai en el pasajero mirando por la ventana y fingiendo que no lo sabia. Mierda.
Y Dazai...
Bueno, cuando regresa a la habitación, con ese maldito bocadillo en la mano que el bastardo quería e hizo que Chuuya fuera a traérselo obedientemente a la cocina, el saluda sobre la cama, con su sonrisa complacida y sus piernas desnudas y abiertas, ademas de flexionadas.
Chuuya recuerda que el mismo aun esta sin camisa y sin nada mas que ropa interior cuando un escalofrió de vergüenza lo ataca con poca misericordia.
"¿Ya vas al trabajo, chibi? Y yo que quería seguir divirtiéndome" Su labio inferior sobresale y el estira una pierna para asomar su cabeza a lo que Chuuya arrojo con fastidio a la cama, sonríe.
Deslizándose sobre su propio estomago y balanceando suavemente sus piernas, toma un chocolate relleno de frutilla.
Es gelatinoso, espeso y dulce cuando lo prueba, gime gustoso.
"Kouyou necesita que investigue algo por ella mas tarde, pero no tengo tiempo para perder viéndote..." Hace un gesto avergonzado y desdeñoso, apretando sus labios en una linea fina. Dazai ladea su rostro y es adorable con un bono de malicioso. "Lo que sea que estés haciendo."
"Ehh, pero pronto sera medianoche. ¿Por que no te quedas aquí? ¿Conmigo?" dice el, aun balanceando sus piernas y estirando su labio en un puchero tonto.
Chuuya puede ver sus ojos vidriosos y depredadores detrás de el incluso desde el espejo del baño.
Por supuesto, Dazai esta fingiendo, solo quiere que se sienta mal por no complacerlo y entonces complacerlo tratándolo mal y doblándolo por la mitad y probablemente follandolo otra vez hasta que llore.
Pero eso no es lo que parece a simple vista para nadie, así de críptico es este idiota, columpiando sus piernas llenas de marcas con la mirada fija en otro chocolate, mordiéndolo y saboreando distraído.
Chuuya no es tan idiota como para no darse cuenta de que el, su camisa desabrochada tapando mediocremente su desnudez , sus muslos tontos y suaves acomodándose sobre la almohada y por supuesto su rostro angelical son todo un acto. Una obra dramática. Como El Rey Lear. Chuuya se durmió de lo aburrido que era la ultima vez la vio.
El problema es que Dazai es como Cordelia, casi un fantasma, acechado por su pobre uso de la sinceridad y quizás, solo quizás, malévolamente dulce, y Chuuya es como Lear, ciego, tonto y tardío para recapacitar.
Al final el Rey reconoce que Cordelia es quien lo ama verdaderamente, después de todo, lo sabe porque despertó justo en ese momento de la película.
Francamente, lo mas probable es que ellos no tengan una mierda como esa del amor verdadero jamas porque Chuuya es el idiota de la mafia que se folla al traidor y encima parcial enemigo de no ser por la tregua de Mori y Fukuzawa.
Dazai es el traidor y desertor perteneciente a la agencia que tiene un serio problema con externar sus verdaderos sentimientos, así que no hace mas que cazarlos y convertirlos en esencialmente un arma.
Y, Cordelia y Lear son padre e hija. Chuuya no tiene idea de que mierda significa toda su estúpida reflexión ahora mismo.
Pierde el hilo de pensamientos cuando Dazai esta mordisqueando como, el quinto chocolate de su bandeja, el suspira llorosamente por no conseguir ninguna respuesta y se acuesta mirando al techo, su abdomen plano y un poco aguado aun debe estar pegajoso y colorado por sus ultimas actividades pasionales.
Desde donde esta incluso puede ver la mancha difusa del labial de cereza artificial que usaron hace unos minutos, y su miembro semi-erecto sobre su vientre, el flequillo aun adherido a su frente y alborotado...
Labios suaves, quizá con un poco de sabor a fresas y chocolate, pómulos rosados y piernas largas y a simple vista de Chuuya por todas las mordidas y chupetones que hay en ellas, algunos se pierden en los calcetines negros hasta la pantorrilla que esta usando, los cuales son sexuales y hermosos de una forma que Chuuya no puede explicar.
El pelirrojo resopla irritado, sacando su camisa a medio poner y arrojándola mientras murmura "A la mierda" y camina para posicionarse en medio de los ahora abiertos muslos del castaño, besa su sonrisa juguetona y emocionada mientras reparte toques por su pecho y costados.
Chuuya puede ser un idiota de la puta mafia, y Dazai ser el traidor de la agencia, pero definitivamente si apenas puede negarle un capricho en el supermercado, es incapaz cuando esta sobre su cama desnudo, comiendo lo que Chuuya le compro y usando esa camisa Lacoste azul cielo que Chuuya le compro.
"Mm, Chuuya. Vas a arruinar la camisa. Déjame quitármela" Murmura contra sus labios, que ahora son igual de dulces. Chuuya no es fan del azúcar. Lo dice en serio. Cuando se unió a la mafia y recibió su primer cheque de pago gasto todo el dinero en cosas que realmente no necesitaba pero que en algún momento de su vida callejera quiso comprar. Incluyendo dulces. Descubrió que no le gustaban demasiado.
Solo que, devorar a Dazai cada dos jueves lo que les alcance de la noche, es un poco contradictorio.
El quiere comer su maldita boca.
"No" dice Chuuya, succionando algún punto enloquecedor entre su cuello y hombro, marcándolo hasta hacerlo jadear. "Al diablo. Comprare otra." Dazai rueda los ojos, babosa presumida.
En cambio, enreda seductoramente sus piernas alrededor de la estrecha cintura del pelirrojo, gimiendo bajo ante el roce con el algodón que cubre las caderas de Chuuya. Murmura juguetonamente contra el oído contrario.
"¿Si? Chuuya me compra muchas cosas" Tararea, enterrando los dedos en la cabellera cobre sobre el, cerrando sus ojos y jadeando cuando Chuuya mordisquea sus pezones. "La deuda se esta acumulando, ¿como debería pagarte?"
Conociendo ese tono travieso y calculador del castaño, Chuuya levanta la cabeza del pecho liso y cicatrizado de Dazai, le sonríe, demostrando todas las pequeñas cosas que significan tanto entre ellos, demostrando que solo Chuuya puede hacer eso y solo el puede hacer esto, besar cada cicatriz en el mientras calienta su polla para follarselo. Así que también tiene algunas notas dulces. Como la uva moscatel.
Toca la mejilla de Dazai.
"Abriendo la piernas para mi, por ejemplo, cariño" Le da un pequeño y lindo giro al apodo, el castaño abre sus ojos, marrones como una hoja marchita de otoño, pero el es hermoso.
Brillante. Contrario al filtro naranja perteneciente a la caída del follaje de un árbol. Ligero como la primavera mientras Chuuya lo sostiene.
Aunque, no es como si Chuuya fuera a decírselo. Especialmente no cuando los ojos de Dazai están acusándolo con latente irritación. Especialmente nunca.
"Sabes que eres un idiota, ¿verdad, chibi?" Es una verdad a medias, Dazai nunca dice cosas demasiado honestas cuando la molestia oscurece sus ojos. "Yo también podría pagarte de esa forma, pero me tratas como si fuera...tu puta. O algo así"
Quizá Dazai pueda hacer algo tan espeluznante como controlar los latidos de su propio corazón (también el de Chuuya. Ups, eso fue cursi.), pero definitivamente no controla cuando su sangre sube a sus mejillas, como ahora. Por mas molesto que este, eso le gusta.
"No las llames así, comparado contigo, es un insulto." Lo ultimo es murmurado, pero Chuuya empieza bastante serio.
Dazai abre la boca para protestar, pero Chuuya continua.
"Y esta bien, si estas muy desesperado por demostrar que puedes estar entre mis piernas, adelante." Se burla, dejando un ultimo beso fanfarrón en su mejilla y retirándose de encima.
Dazai alza ambas cejas, procurando no lucir impresionado. ¿Desde cuando el sexo es una competencia entre ellos? Ah, desde siempre.
"Yo-" Aprieta la mandíbula y empuja al pelirrojo contra las suaves y costosas almohadas de su cama. "¿Desde cuando chibi es tan audaz?" Se queja, golpeando los muslos tonificados del mas bajo y haciéndose espacio entre ellos. "Se suponía que te enojarías y me cogerías con mas ganas."
Si, algo como una muestra egocéntrica de que Chuuya es el único que puede follarlo y encima lo hace bien. En cambio, esto no es para nada grato, pero tener un poco de control extra sobre Chuuya en la cama no suena muy mal.
"Tu vida entera se basa en hacerme enojar para que te coja con mas ganas. Solo haz un poco de trabajo." Sisea el pelirrojo, recibiendo con un jadeo entrecortado un beso en la nuca por parte del mas alto, enseguida se enoja por no poder reprimirlo a tiempo.
Los dedos agiles del castaño se entierran en sus caderas y se enredan en su ropa interior. Tirando lentamente de ella.
Incluso cuando ya esta fuera del camino, no hace ni por asomo algún movimiento que indique planes de querer tocar ahora la polla ya dura del pelirrojo. En cambio lo besa, y Chuuya es áspero evitando que abra sus labios.
De todas formas, Dazai es experto en desarmarlo. Sostiene su rostro suave entre sus manos y masajea un poco con una mano, la otra estruja la barbilla del mas bajo hasta que este esta dispuesto a quejarse de que eso es trampa. No lo permite, solo mete su lengua hasta que Chuuya gime y probablemente este a nada de babear.
Chuuya lo esta viendo con un sonrojo furioso y el ceño fruncido. Dazai es tan infernalmente bueno besando que es injusto.
"¿Y? Estoy esperando a que me folles" Jadea, Dazai ríe, anticipando que Chuuya desvié la mirada para bajar la cabeza hasta su longitud y tragarla rápidamente. "Ah, ah. Dazai, m-maldito tramposo" Gime sin su propio permiso.
El castaño lo mira a través de sus pestañas con ese brillo intenso y deseoso desde abajo, sus dedos largos y delgados sosteniendo lo que su boca no puede cubrir. Aunque solo es cuestión de tiempo, Dazai es un poco experto en hacer garganta profunda.
Así que probablemente Chuuya este un poco mimado y acostumbrado a que el castaño sea un profesional tragándose su polla, por lo tanto, el movimiento tortuoso y a medias de su cabeza únicamente succionando la punta hasta llegar pobremente hasta la base, es eso, una puta tortura. Hunde los dedos en su cabello y tira su cabeza hacia atrás.
"¿Que dices si lo llevamos mas rudo, cariño?" Exhala con fuerza, de esa manera en la que le hace saber a Dazai que esta conteniéndose. "Te dejare hacer lo que quieras después, solo..." Se interrumpe con un gemido.
Dazai suelta su polla con pop húmedo e intencional, por dios. Va a matarlo.
"Hmm" Tararea, diciéndole que siga. Muerde tentativamente su muslo y Chuuya suspira.
"Puedes pegarme en la pierna si estoy siendo demasiado rudo" Ofrece, porque sabe que de todas formas no le dolería. Su sonrisa es pequeña y dulce. Maldito Chuuya. De todos los tipos con los que Dazai estuvo hace unos años, cada uno de esos pobres infelices eran extremadamente incomodos a la hora de pedir consentimiento.
Dazai, la mitad del tiempo no sabia si iban a confesarle o crimen o pedirle si quería chuparles el pene. Grotesco.
Y cuando se encuentra con alguna publicación positiva de internet diciendo "El consentimiento es necesario y..." bueno, siendo sinceros, ahí es cuando Dazai deja de leer. Porque esas publicaciones son mucho mas incomodas.
Así que cuando Chuuya pregunta o ofrece algo...es sexy.
El consentimiento es sexy. Dazai Osamu lo pensó, si. Decente.
Ladea su cabeza y succiona con un tarareo apreciativo encima de sus bolas. Chuuya entrecierra sus ojos.
"Esta bien" dice, fingiendo despreocupación. Cuando sabe perfectamente que dejara de ser Dazai para volverse el agujero en el que Chuuya puede meter su polla y destrozarlo. Le gusta. "Me asegurare de hacerte sangrar de lo fuerte que voy a morderte si te pasas de listo"
El pelirrojo parpadea. "¿Morderme?" Le toma un segundo incrédulo entenderlo. "¿Donde?"
Dazai tiene que apretar secretamente los labios para evitar reírse. A veces le avergüenza lo tonto que es Chuuya.
Responde con un tarareo burlón, como si no estuviera casualmente amenazándolo con morderle la polla hasta hacerlo sangrar.
"Eso es horrible" exclama el pelirrojo, en un susurro horrorizado. Ahora Dazai esta sonrojado.
"Silencio, Chuuya." Casi maldice, y en realidad pocas veces lo hace. Chuuya es quien esta vez ríe y murmura algún improperio. Conduce el rostro de Dazai hasta su miembro sosteniendo tiernamente su mejilla.
"Bien, dejare de presumir, pero solo pégame y por dios, no me muerdas." Dazai voltea los ojos sobre si mismos y aspira antes de tomar la punta en su boca, inclinándose para tomarlo todo desde arriba.
Por ahora esta en silencio, atragantándose un poco cuando Chuuya empuja su cabeza hacia abajo y desaliña su cabello mientras lo toma, disfrutando de un sonido húmedo.
Dazai sabe que es bueno, tragando de vez en cuando al pelirrojo, gimiendo levemente en el sube y baja de su cabeza intentando succionar con fuerza.
Hay algo particularmente bueno en escuchar a Chuuya respirando irregularmente desde arriba, mientras empuja su cabeza profundo y constante hacia su polla. Pero es mucho mejor cuando el pelirrojo extiende su propio pie hasta patear sus muslos y rozar su miembro duro por el trato rudo al que esta siendo sometido.
Honestamente, el prefiere ser mimado por Chuuya en cambio, pero babear en su polla mientras escucha todos esos ruidos maravillosos es gratificante. Una buena razón para levantarse cada segundo jueves del mes en la mañana.
Ahoga un fuerte gemido cuando Chuuya roza sus bolas húmedas abajo, el ríe.
"¿Desde cuando te gustan los pies?" Murmura, levantando el flequillo de Dazai, y acariciando su cabello. "Otro día te dejare frotarte contra mi zapato, pero no en este momento. Eres..." Chuuya casi lo olvida, esto se trata de Dazai ahora mismo. Cierra sus ojos ante otra vibración. "B-bueno en esto."
El castaño jadea, sin detener sus movimientos, y cuando Chuuya se corre, de su barbilla cae algo de baba y semen. Sus ojos francamente desenfocados y Chuuya no sabe porque accedió a ser follado en lugar de follarse a Dazai mientras su esencia y su nombre gotean por sus adorables y rosados labios.
Dazai baja la cabeza y gime, cerrando sus ojos con fuerza, con la voz ronca, dice.
"Chuuya, mírame"
Y Chuuya lo hace.
Dazai esta masturbándose mientras saborea su semilla, el suelta otro gemido particularmente obsceno e intenta rozar su polla contra las sabanas ante la atención. Es glorioso, y típico de un pervertido si a Chuuya le preguntan.
"Por que no estoy follándote" Suspira Chuuya.
Dazai sonríe con sorna, su rostro esta sonrojado, aprieta los labios y gime.
Esta bien.
En realidad Dazai nunca quiso hacerlo. Creyó que sus intenciones estaban claras desde el principio pero ahora la habilidad de Chuuya para tomarse las cosas en serio es mas molesta que nunca.
"B-bien" Jadea con fuerza, aun balanceando su mano. "Yo solo... seré lo que quieras, no importa si quieres...ponerme un collar y una cola y hacerme oficialmente tu perra." dice, y nunca pensó ser tan vergonzoso. Sonaba mejor en su mente enajenada detrás de su orgasmo. "Solo...follame"
Chuuya lo mira fijamente.
"Estas diciendo todo eso para imaginarlo y poder venir" dice, alzando ambas cejas. Dazai suelta un gemido entrecortado y exhala, entonces se corre.
Respira fuertemente una y otra vez, y cuando el tinte rosa aun no abandona sus mejillas, sonríe tímidamente.
"Tal vez".
Chuuya voltea los ojos. Ayudándolo a sentarse. "¿No estas demasiado cansado para eso?" murmura, quitando el cabello de su rostro, y quizá se sonroja un poco al pensarlo bien. Ellos no hacen eso.
"Por eso tu vas a hacer todo el trabajo" puntualiza con un guiño molesto, Chuuya sonríe y esta vez lo insta a acostarse.
"Bien" dice el. "Pero aun acabo de tener un orgasmo, así que podría tardar un poco"
Dazai hace un estúpido puchero que le recuerda a sus labios carnosos alrededor de la cabeza de su polla. Adorable.
"Eso suena tan aburrido..." Chuuya aprieta la mandíbula.
"De espaldas. Ahora." Ordena. Dazai entrecierra los ojos. Acomodando la camisa azul cielo que por alguna razón escondida en la caja de Pandora, aun no se ha quitado. Pero tardarse mas es una buena forma de irritar a Chuuya.
Lo hace, acostándose sobre su pecho, y aun tiene las medias puestas, así que las cosas nunca dejan de ser obscenas.
Su trasero pequeño y suave es tomado por Chuuya, y el lo pellizca levemente.
"Abre las piernas. No estaba mintiendo acerca de tu método de pago" Dice burlón, casi saboreando el tacto de las piernas delgadas de Dazai debajo de el, acariciando sus mulos y descendiendo tentativamente.
"Oh, que emoción. Chuuya esta siendo rudo" murmura sarcásticamente el castaño, frunce el ceño al recibir una almohada, la toma con violencia y apoya sus antebrazos en esta.
Evita pegar completamente el pecho sobre el colchón. Suele darle una sensación de seguridad, y oh, puede o no que eso aumente una curva completamente pornográfica en su espalda.
Así que, cuando los muslos de Dazai se separan, Chuuya cambia su peso y se inclina hasta morder una de las mejillas de su culo, fuerte, sin aviso.
"Estúpido mocoso" Dazai suelta un gemido lastimero, bajando la cabeza hasta que descansa contra sus propios brazos como un perrito regañado. Balancea su trasero hacia atrás mientras aprieta la almohada . "Desvergonzado" Chuuya empieza justo debajo de su espalda baja, lamiendo alrededor y frotando la parte plana de su lengua rápidamente.
"C-chuuya, ah-" Intenta ver al pelirrojo, estirando un poco su cabeza y ladeándola. Vuelve a tirarla cuando Chuuya le clava las caderas en el colchón y un lametón particularmente bueno hace que sus ojos se cierren antes de voltearse sobre si mismos.
Los dedos de Chuuya probablemente dejaran una marca. Pero esta bien. No es como si alguien mas que Dazai fuera a verla. Y esta realmente bien, porque este trasero sexy es solo de Chuuya.
(Eso, es francamente sarcasmo y la verdad sincera en partes imposiblemente iguales.
También es gracioso.)
La almohada cede ante sus apretones y hace todo lo posible por ocultar sus gemidos, Chuuya sigue jugando con el, así que decide aprovechar el agarre poco misericordioso del pelirrojo y empujar sus caderas hacia el colchón, luego balanceándolas ligeramente hacia los lados.
"Nada de eso, caballa" Chuuya deja una ofensiva palmada en su culo. La superficie ahora esta rojiza y sensible, en los pómulos es igual. "Vas a aceptar lo que te doy, o por mi parte no vendrás otra vez"
Dazai hunde la cabeza en su almohada, ocultando una sonrisa al recibir la reacción esperada. Detrás de ambos, las piernas cubiertas por el par de medias negras de Osamu están balanceándose como si la vida fuera normal, así que finge un tono para adular a Chuuya.
Su voz suena ahogada y molesta cuando dice. "Chuuya debería solo... ser mas complaciente que eso, entonces."
Esta vez, Chuuya ríe, como si fuera algo muy estúpido y extremadamente gracioso. Aunque Chuuya nunca se ríe de las cosas estúpidas. Suele enviar una mirada a su interlocutor que dice "¿Estas bien?", o simplemente ignorarlo. Porque es un presumido.
"Recuerdo que dijiste que me dejarías hacer lo que quisiera" puntualiza, ladeando su cabeza y mirándolo sobre el hombro con una sonrisa burlona. "Cobrare ese favor temprano, así que ahora haz lo que diga."
"Me debes mas que eso" El alza ambas cejas y luego las frunce. Probablemente no era la respuesta mas ingeniosa.
"Suena cobarde viniendo de ti" dice el castaño. Sonríe con sorna. "¿Por que no empiezas de una vez? Me desespera verte haciendo nada cuando prometes mucho." Sus piernas siguen balanceándose juguetonamente.
Chuuya lo mira.
Eso es caliente-
"¿Quien es el presumido ahora?" suspira Chuuya, rodando los ojos en cambio, cuando vuelve a enterrar la puta cara entre sus mejillas esta vez es ligeramente mas serio, y sus propias mejillas estan sonrojadas. Los dedos de Dazai se crispan y el jadea, detiene sus movimientos.
"T-tu fuiste quien lo ofreció" Balbucea, esta vez con otro gemido cortado y los labios entreabiertos.
Chuuya hace ceder las paredes tensas en el interior del castaño con toques intensos y calientes de vez en cuando, su mano se desliza a su costado donde puede manosear la cara interna del muslo de Dazai, hasta descender por su rodilla y acariciar sobre las medias negras. Es un poco difícil por la posición del castaño.
Aunque eso lo hace gemir de forma distorsionada su nombre, enredando dulcemente la pierna derecha entre las suyas, buscando desesperadamente un soporte.
Chuuya sonríe por lo sensible que es. La falta de toque directo en su piel a diario por las vendas realmente hace su trabajo. Dazai prolonga perezosamente un gemido necesitado.
"Ah, eso es bueno..." Balbucea, con su sonrisa satisfecha estirando las comisuras de sus labios, el cabello despeinado enroscándose alrededor de su rostro descansando en sus antebrazos. Los ojos fervientemente cristalinos.
Su próximo gemido es dulce cuando Chuuya presiona y estimula su próstata desde el exterior presionando el pulgar debajo de sus bolas.
"Eso es bastante lindo para venir de ti" murmura Chuuya, y luego esta acomodando las caderas de Dazai para levantarlas un poco, con una sonrisa.
El nuevo angulo le provoca un estremecimiento, ademas de la inminente sensación abrasadora de una calidez envolviéndose en su polla atrapada entre su cuerpo y la sabana.
Chuuya jugando con su borde es mas agradable que cuando esta dentro una vez que ya esta bastante estirado por la ronda previa que tuvieron, a decir verdad.
Pero hay algo emocionante y físicamente satisfactorio en tener a Chuuya haciendo lo que dice, usualmente tendría que ser mas táctico para que el pelirrojo lo hiciera.
Cálida y resbaladiza, la lengua de Chuuya hace un increíble trabajo arrancando mas gemidos de el, se retuerce todo lo que puede evitando luchar contra el agarre de Chuuya para no parecer demasiado desesperado.
Chuuya se separa en un segundo de descanso y la saliva corre por su barbilla, lo limpia, estirándose para tomar el lubricante junto al labial de cereza en la encimera, sonríe, y cuando lo abre, solo lo exprime descuidada y frívolamente en el trasero abierto del castaño, recibiendo un gemido.
El lubricante también es de cereza. Chuuya sabe (vergonzosamente) que son sus favoritas.
El cuerpo de Dazai se retuerce saludando el liquido viscoso y rojizo deslizándose por su entrada.
"¡Chuuya!" Gime lastimero, como un gatito herido y resentido. Eso le recuerda a la vez que hizo a Dazai maullar mientras lo follaba. "¡Esta frio! C-chibi idiota..." El pelirrojo alza una ceja, despejándose la frente con el antebrazo y tirando el lubricante a alguna parte de la habitación.
"¿Que? ¿Quieres que lo caliente con amor para tu culo? Tu haces lo mismo" Después de eso, reflexiona sobre si seguir estirando al castaño cuidadosamente con sus dedos, pero Dazai se vuelve terriblemente pegajoso después del sexo cuando Chuuya es rudo.
Fácilmente entran dos dedos cuando lo pone a prueba, doblándolos un poco para ver la reacción contraria, Dazai se remueve ansioso.
Así que decide tomar su cintura delgada esta vez y acomodarlo para que sus caderas estén levantadas.
El lubricante aun gotea obscenamente de sus mejillas y entrada, Chuuya no puede esperar a que ese liquido sea blanco.
"Podrías ¿Conoces acerca del imperativo categórico?" Su sonrisa es brillante y falsa como publicidad de una pasta de dental. Se deja hacer mientras Chuuya golpetea sus muslos y deja su pecho pegado al colchón con el trasero levantado. "Bueno, en realidad no es totalmente una estupidez. Actuar como queremos que nos traten es bastante..." Se detiene cuando la sensación abrumadoramente familiar de Chuuya entrando de una estocada en el corta sus palabras. "...f-favorable..."
Chuuya es lento y amable deslizándose dentro y fuera de el unos segundos, dándole tiempo a apretarse por un instante y luego volver a recibirlo con un choque húmedo y delicioso. Dazai arruga las sabanas con su agarre desvanecido y constante.
"A-ah" suelta, para después tomar violentamente las sabanas. "¡Chuuya..!" Solloza, apretando sus puños mientras su cuerpo se sacude en cada embestida.
Es insistente sin ser duro como usualmente lo es Chuuya, por la cantidad de lubricante es mucho mas fácil y resbaladizo. Dulce. Casi como cada gemido que brota de los labios suaves y entreabiertos de Dazai mientras Chuuya apunta abajo rozando su próstata sin descanso.
"Eres mucho mas agradable así, cuando no eres un mocoso molesto." Murmura Chuuya, suspirando mientras se remueve en cirulos contra el culo de Dazai. Baja sus manos ligeramente hasta tomar sus mejillas mojadas y rojizas por cada choque. Aprieta. Dazai es un buen chico al respecto y gime con mas fuerza. "¿Que es lo que quieres?"
"Ah, lléname mas" Jadea, sintiéndose cerca del orgasmo por Chuuya moliendo su interior. Es una petición inconsciente, Chuuya no es molesto cuando decide ser un poco obsceno con el. Solo lo hace. Desesperado por complacer. En realidad es la mejor opción como amante de Dazai. "M-mas, Chuuya..." Sale de sus labios de forma desesperada.
"Bueno" Murmura, con la voz baja y rasposa. De por si ya su timbre es bastante profundo, así que atestiguar el cambio es simplemente excitante. "Date la vuelta, quiero verte la cara mientras lloras por mi polla"
Gime cuando siente liquido resbaladizo y cálido brotando de su entrada una vez mientras Chuuya se retira, siente la necesidad de evitar que salga todo.
Cuando esta cara a cara con Chuuya, su mejilla esta absolutamente roja por la presión contra la almohada de antes, el cabello mas alborotado de lo normal con los ojos acuosos y fijos en Chuuya. Solo en el.
A Chuuya le gusta eso, gime y empuja sus labios juntos.
"¿Tu también quieres mirarme?" Murmura, Dazai esta jadeando contra el. Toma las piernas de Dazai y las empuja abiertas contra su pecho lleno con marcas de Chuuya. Sus piernas también tienen bastantes chupetones. Excepto por la piel que se pierde en sus medias sedosas. Es hermoso. Chuuya siente la necesidad de decir lo que pasa por su mente. "Me vuelves loco"
El jadeo asombrado del castaño se corta cuando Chuuya vuelve a entrar. La verdad es que no quiere oír una respuesta, prefiere sentir el interior de Dazai y fingir que esta es su respuesta. Al diablo.
Dazai vuelve a gemir ante un empujón presionando un lugar especialmente correcto. Sosteniendo sus propias piernas contra su pecho con ayuda de su brazo en la cara interna de sus muslos. Esta literalmente doblado por la mitad.
Chuuya embiste con mas fuerza, buscando una reacción mientras se apoya a cada lado del castaño. Cierra sus ojos con un jadeo, murmurando una maldición y abriendo finalmente los ojos.
Mierda, mierda, mierda... ¿alguien mas ha tenido esta vista en la vida? Chuuya tiene honesta curiosidad por eso. Se pregunta si Dazai alguna vez ha estado a merced de alguien mas como ahora. Francamente, no importa. El pensamiento es superfluo.
Pero Chuuya podría escribir un maldito libro enumerando sus sonidos favoritos provenientes de Dazai, el próximo capitulo quizás se trataría de lo favorable que es esta posición, y podría o no ponerse particularmente poético mientras describe acerca de Dazai Osamu babeando y sollozando debajo de el. Quizá el mundo podría darle su opinión al respecto, y hacerse una imagen propia aunque no iguale ni de cerca lo maravilloso que en realidad es.
Si Dazai habla mucho cuando esta ocupado siendo un idiota, es aun mas ruidoso cuando tiene a Chuuya así, follándoselo por la mitad y dando un poco de milla extra a pesar de que ya pasaron un buen par de orgasmos antes. Aunque lo vale si es para ver un rato mas de esto-
Empuja, jadeando ante el sonido húmedo de la piel, el mismo también tiene los ojos un poco cristalinos. Las cosas son un poco abrumadoras.
Dazai gime y esta jodidamente apretado alrededor de su polla. Se siente al borde del orgasmo en cada estocada, toma un poco de tiempo hacer que Osamu se corra porque esta técnicamente intacto.
Pero a el le gusta, venir sin ayuda manual porque dice que es mas justo, y quizás, solo quizás, haya mencionado entre lineas que Chuuya tiene la polla un poco mas grande que el promedio y que prefiere disfrutar cada maldito segundo en el que lo tiene adentro.
De todas formas, todo lo bueno termina, Dazai se corre en medio de sus muslos, manchando los medias y gimiendo su nombre. Jadea fuerte mientras Chuuya prolonga su orgasmo entre estocadas mas fuertes hasta correrse con algunos oportunos instantes de sobreestimulación.
Jadea, las piernas de Dazai se flexionan perezosamente hasta rodear sus caderas, lo mantiene cerca.
Apoya la frente en su pecho agitado y cubierto por las vendas y parte de la desarreglada camisa. Descansando.
Chuuya suspira mientras sale, escuchando un ultimo quejido.
Estar en cama suena increíblemente bien ahora, pero uno de los dos debe limpiar antes de que sea demasiado asqueroso.
Cuando regresa del baño (Después de quedarse aproximadamente un minuto reflexionando acerca de la persona que acaba de follarse y la razón por la que lo follo en primer lugar), Dazai esta dándole la espalda, arropándose con su camisa azul cielo. Las sabanas sucias están en una esquina de la cama. Al menos hizo algo por primera vez en su vida.
Chuuya rodea la cama, primero toca su hombro para darle la vuelta y ayudarlo a limpiarse, y cuando lo hace, el rostro de Dazai esta húmedo. Un poco mas vacío de lo normal después de que tienen sexo. En realidad, inusualmente vacío después de que tienen sexo.
El solo suele darle espalda y duerme aproximadamente quince minutos para después irse sin decir una palabra. O se envuelve a el y a Chuuya en las mantas y se pega a su espalda. Es lo mas pegajoso que ha sido.
Chuuya lo mira un segundo, sin expresión, calculando que probablemente Dazai este en una especie de subespacio. Así que lo limpia en silencio mientras el castaño mira un punto fijo en su piel sin moverse por su cuenta. Apenas respira.
Las lagrimas corren por su rostro y el no hace nada para detenerlas. Su cara ni siquiera es la de alguien llorando. Dazai mueve su mano hasta tocar el vientre de Chuuya con sus dedos. Se siente viscoso.
Es un poco de su propia esencia que salpico a Chuuya, el pelirrojo ya esta acostumbrado a eso, la verdad. Cuando Dazai recoge el liquido minuciosamente, Chuuya esta atento a eso incluso después de terminar su trabajo.
Pero el solo se lo lleva a la boca. Arruga la cara y se vuelve a arropar con la camisa Lacoste. Chuuya suspira.
"Sabe mejor el de Chuuya" murmura.
Voltea los ojos y se dirige al baño para terminar de limpiarse el mismo. Se detiene un momento en la puerta del baño, escuchando un sollozo.
Mierda, Chuuya es una mierda.
Se sonroja por lo que esta a punto de hacer, pero carraspea y saca una sabana de repuesto debajo de su almohada favorita, cuando Dazai se queda aquí, siempre suele reclamar el lado derecho de la cama, exiliándose a si mismo a este una vez todo termina, el respeta esa regla incluso mientras llora después de sentir todo lo bueno del mundo para luego ser desterrado al vacío.
Chuuya se mete en el lado izquierdo, extendiendo la sabana y arropando a Dazai con ella. Sabe que no le gusta el frio. Los arropa a ambos.
Dazai respinga cuando Chuuya esta presionado detrás, mirándolo de reojo, igual de inexpresivo que antes. Chuuya tampoco lo mira con demasiada energía.
Suspira.
"Dilo".
Osamu esta rígido junto a el, sin confiar en su agarre repentino, eso duele un poco, pero de todas formas resopla y se acomoda hacia atrás, sin moverse demasiado para no darle a entender a Chuuya que lo quiere mas cerca, y murmura:
"¿Lo dijiste en serio?"
Chuuya no sabe si se refiere a lo que el cree que se refiere, porque si se refiere realmente a otra cosa y el esta pensando en eso cuando no es a lo que el cree que se refiere, seria muy vergonzoso.
Se sonroja antes de tiempo, evitando que Dazai lo vea escondiéndose en la parte posterior de su cabeza, respirando disimuladamente su cabello y encontrando que huele bastante bien a pesar de ser dulce. Dazai suele tener apariencia de haber sido atacado la mayoría de veces y Chuuya tiene envidia de que nunca se esfuerce demasiado en su rostro o su pelo y aun así sean muy suaves. Debe ser naturalmente encantador.
"A la mierda si lo dije en serio". Musita, su mejilla la nuca del moreno. "Duérmete"
Dazai se da la vuelta, suspirando y pasando su brazo con un temblor levemente disimulado por la cintura de Chuuya, su rostro estoico aun vigente. Ahora el cabello rojo esta debajo de su barbilla.
"Quédate cerca" dice el. "Chuuya no tiene permitido decir nada de esto nunca mas". El mas bajo voltea los ojos, sin corresponder el abrazo, pero no tiene que hacerlo, cada uno dio y recibió a cambio algo valioso y vulnerable.
"Esa es mi linea, caballa tonta", murmura.
Puede sentir las medias negras de Dazai acariciando sus piernas bajo las sabanas. Secretamente.
.↭.
Si interesa saberlo, estoy muy abierta a recibir tu opinion 💕.
¡Dedicado a mi bestie por su 1k! @Honey_Honey3
Ojala ser tan grande como tu, me hiciste una propuesta indecente pero aqui te salgo con esto, te amo.
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