Chào các bạn! Vì nhiều lý do từ nay Truyen2U chính thức đổi tên là Truyen247.Pro. Mong các bạn tiếp tục ủng hộ truy cập tên miền mới này nhé! Mãi yêu... ♥

Capítulo Dos

El lugar se volvió un completo caos después de las palabras pronunciadas por la muchacha castaña, se escucharon voces hablar y dar órdenes sin parar, a los pocos minutos todos estaban dirigiéndose en un trasportador hacia la parte sur de la isla donde se vio llegar el barco, iban acompañados de agentes que estaban vestidos con trajes totalmente blancos.

Cuando la primera persona bajó del barco, fue abordada por Claire que estaba siendo escoltada por dos hombres.

Todos contuvieron el aliento al ver a una mujer con un tono de piel más oscuro del usual, similar al chocolate —alimento que era visto muy rara vez—, cabello corto que estaba rapado por una lado e intimidante mirada negra como pozos profundos, además estaba vestida con ropas oscuras y desgastadas que parecían haber cumplido su ciclo de vida hace mucho tiempo, pero esto no era lo que tenía sorprendidos a todos, ni siquiera su intimidante rostro que tenía una cicatriz atravesando su ojo izquierdo o su complexión musculosa, todo esto quedo de lado al ver a la persona que llevaba en sus brazos.

—Por favor repórtese —La voz de Claire rompió el silencio— ¿Quién es usted? ¿Por qué lleva a Evan Cooper en sus brazos?

—Sabía que los privilegiados eran como de otro mundo —expresó la intimidante mujer con un tono que estaba cargado de ironía—, pero no imaginaba que también carecieran de modales y sentido común —Se burló mientras ponía al hombre en una camilla que habían acercado, las armas se mantuvieron apuntándola en todo momento—. Soy Alicia Rodríguez.

Las miradas de Levi y Avery estaban cargadas de alivio. Sin embargo, este último pareció pensárselo mejor porque se acercó a la recién llegada.

—¿Tiene alguna forma de confirmarlo? —Esta le dedico una mirada de incredulidad—. Le rogamos que por favor que entienda la situación —explicó el pelirrojo con diplomacia—, usted acaba de llegar en un barco no reportado y con uno de nuestros hombres inconsciente.

Alicia estaba por responder, quería reírse de la irónica situación, había salvado a uno de los suyos, pero la trataban como una criminal; cuando otra voz la interrumpió, esta era suave y calmada.

—Está diciendo la verdad, acabo de confirmarlo en el sistema, sus datos coinciden con el registro —Todos voltearon hacia la joven informática mientras esta le regalaba una mirada cargada de agradecimiento a la mujer. Especialmente por salvar a su amigo—. Además, son los únicos que venían en el barco.

—En ese caso, señorita —indicó la líder de la isla—. Nos disculpamos por el malentendido... ¿Podría por favor explicarnos qué ocurrió?

—Estábamos alojándonos en una posada estadounidense —empezó a narrar—, tuvimos una reunión donde Evan me informaba que debía llegar a la Isla cuanto antes, también me entregó un organizador para que fuera más fácil comunicarme con él cuando pudiera venir, pero la noche siguiente atacaron el lugar, fue una locura, todo estaba sin control ocasionando muchos heridos y muertos —Hizo una pausa tensa—. Una bala logro darle, lo lleve a un hospital clandestino, pero no pudieron hacer mucho por él, así que tome un barco y seguí las indicaciones que me dio entre murmullos convalecientes, fue algo difícil —continúo narrando mientras tenía la mirada perdida, recordando el viaje—. Su comunicador se dañó, el mío estaba desconfigurado. No tuve más opción que navegar a la deriva hasta que logré dar con la isla.

Todos se miraron sorprendidos mientras escuchaban la historia, no sabían si pensar que esa mujer era muy valiente o por el contrario estúpida, después de todo pudo haberse quedado perdida en alta mar, pero la entendieron porque Evan era su única conexión con la isla así que no podía arriesgarse a perderlo. Una castaña en particular agradeció interiormente este hecho.

—Acompáñenos al centro médico —indicó Claire preocupada por el estado de la mujer— le harán una revisión y podremos dialogar con más calma.

Alicia fue escoltada hasta el lugar, allí cada uno de los presentes se retiró acordando implícitamente saber más de esta situación en la noche.

***

Cuando llegaron a uno de los consultorios del centro médico, Claire casi pega un grito del susto al detallar a la mujer, su pierna estaba sangrando al igual que su hombro que tenía un torniquete improvisado con un pedazo roto de tela, se preguntó como no lo había visto antes. Asher que pasaba por ahí en su revisión semanal vio a su madre con una mujer alta e intimidante que además tenía un tono de piel poco común. Se acercó curioso y al ver que la mujer estaba herida la ubico en una camilla para curarla.

—Con todo respeto señora —habló al fin, extrañada por la presencia del hombre— esto no es nada, son un par de roces de balas que ya estaban empezando a cicatrizar.

—Si ese fuera el caso las heridas no se hubieran abierto —intervino el hombre casi regañándola— se ven como heridas recientes, ¿Cuándo pasó esto? —interrogó mirando a su madre.

—Debieron abrirse mientras cargaba a Evan, el esfuerzo no es bueno para la cicatrización —Dedujo la mujer pelirroja.

—He tenido heridas peores que estas y aun así se han curado bajo esfuerzo físico —Intervino para que la miraran—–, solo necesito unos puntos o desinfectarlas y vendarlas, puedo hacerlo yo misma.

Ambos científicos observaron con horror como la mujer agarraba una aguja e hilo de suturas de la mesa, la dirigía a su hombro sin anestesia. Asher la detuvo antes de que perforara la piel.

—Deja eso, no es necesario... Tenemos un acelerador de cicatrización

—Entonces ¿Por qué hay instrumentos quirúrgicos tradicionales?

—Están ahí para casos de emergencia, son antiguos, pero prácticos; aun así, no solemos usarlos con frecuencia

—Sin embargo, de donde vengo esto es algo que pocos pueden permitirse —exclamó sorprendida, ellos estaban totalmente avanzados.

El hombre tomo su brazo lo desinfecto y paso el acelerador, un aparato en forma de lápiz que expedía una luz azul, después de ello su hombro paso a estar intacto como si nada hubiera sucedido, ella lo observo asombrada.

—Increíble.

—Es uno de los instrumentos quirúrgicos más sencillos, deberías ver las capsulas de curación o los renovadores de piel —dijo orgulloso, puesto que muy pocos en la isla se maravillaban por objetos tan típicos como estos.

Repitió el proceso anterior con su pierna bajo la atenta mirada de la mujer que con esa expresión de curiosidad se veía más joven. Entonces se dio cuenta estaban solos, su madre estaba afuera hablando acaloradamente con alguien a través de su organizador.

—Con un par de estos en mis tierras se hubieran evitado muchas muertes por infección y sangrado en niños o ancianos —murmuró mientras sujetaba el acelerador.

—¿De dónde vienes? —preguntó el hombre interesado—. Espera... ¿Por qué mi madre dijo que cargabas a Evan? —interrogó enseguida como si recién hubiera caído en cuenta de las palabras de la mujer.

—Soy de la unión Latinoamericana o al menos lo que queda de ella, lo de Evan es una historia larga —volvió contar la historia que dijo al pisar la isla mientras que él la miraba atentamente, entonces lo detalló; era alto y tenía ojos azules, también irradiaba autoridad, en eso se parecía a su madre, pero a diferencia de esta, tenía el pelo negro.

—Estoy asombrado, eres una mujer de admirar.

—Es una vivencia común en el exterior, imagino que en la isla no suelen tener tantas emociones.

—Solo uno que otro hallazgo científico sin importancia, y hombres desaparecidos por los portales, nada interesante.

Ambos rieron, pese a que sus vidas no se parecían en nada la diversidad cultural era algo que apreciaba cada uno, además de compartir vivencias. En ese momento la pelirroja volvió a ingresar al consultorio, agradeció a su hijo por curar a la mujer, ambas se despidieron y salieron para hablar en privado.

En la oficina de Claire, la joven mujer explicó detalladamente lo que había visto durante su estancia en estados unidos y lo que habló con Evan. También le comunicó que debía volver pronto a su hogar, pues lo dejó  con pocas provisiones. La mujer asintió de acuerdo pidiéndole que volviera lo más pronto posible para ponerse al día con los entrenamientos que serían llevado a cabo los próximos meses. Alicia le contó también lo que debía hacer en su pequeño poblado de la unión latinoamericana antes de abandonarlos a su suerte, dado que era el lugar en el que había vivido desde que dejó su lugar de nacimiento, donde sus padres y hermana murieron. Además, en el que había mucha gente que dependía de sus trabajos en otros países, también de sus arriesgadas expediciones para vivir, en especial los niños huérfanos. Ella cumplió con la misión de cuidarlos y protegerlos hasta donde más pudo, pero era consciente de que el proyecto que tenía esa isla era una oportunidad única en la vida, por lo cual estaba dispuesta a dejar todo para participar en él.

Acordaron que se iría en la mañana siguiente luego de visitar Evan que estaba en recuperación, así podría volver más pronto sin necesidad de dejar cuentas pendientes en lo que algún día fue su hogar.

***

Esa noche durante la cena en el comedor del centro científico, los seleccionados para la expedición se sentaron juntos, comían en silencio hasta que cierto pelinegro decidió romper el hielo.

—¿No están emocionados? —preguntó, pero siguió de inmediato sin dejar a nadie contestarle— fuimos seleccionados para el proyecto más importante de todos, deberíamos estar brindando.

—Es cierto —Lo secundó su hermana—. No sé ustedes, pero yo he estado preparándome para esto toda mi vida, vamos a celebrarlo esta noche.

El resto de los jóvenes los miraron como si les hubiera salido un cuerno, después del susto que habían tenido esa misma tarde ninguno tenía ánimos para fiestas. Aunque Levi disfrutara de hacer diversas actividades ya tuvo su dosis de emoción diaria. Por otra parte, Blaz y Avery odiaban las fiestas, cada uno por motivos distintos.

—Creo que mejor lo dejamos para otra ocasión —dijo Levi notando el ambiente tenso de la mesa—, después del día tan emocional que tuve hoy, lo único que quiero hacer es dormir.

—Vamos Levs, no seas aguafiestas —pidió la pelinegra al ver que este no le contestaba miro a los otro dos— ¿Qué dicen ustedes? ¿Se unen? —A pesar de había hablado pocas ocasiones con ellos, la chica era fiel creyente de que todos amaban una buena fiesta.

—No lo creo —respondió la castaña con voz tranquila, ella tuvo una mala experiencia en una fiesta que la había dejado sin ganas de pisar otra en su vida–, no me parece que sea el momento más indicado para festejar, pero gracias por la invitación.

—Vamos... por favor, por favor, por favor —suplicó la otra mientras le jalaba el brazo, su hermano le hizo un puchero para apoyarla.

—Lo que quiso decir la chica es que la dejen en paz —soltó mordaz el rubio, los hermanos lo miraron asombrado por su tono, después de todo él no los conocía lo suficiente para que dijera las cosas de esa forma; ellos tampoco lo conocían a él, después de todo solía hablar así con cualquier persona, sin reservarse pensamientos—. Solo digo la verdad, después del susto que pasó hoy lo que menos parece querer es festejar —Miro a la pelinegra— déjala tranquila, agradece que ella te lo pide amablemente.

La más joven bajo la mirada avergonzada, su hermano se puso a la defensiva de inmediato.

—Oye tampoco la trates así, ella solo sugirió ir a una fiesta para conocer a las personas con las que trataremos de ahora en adelante —enfatizó la última frase enojado, pero después esbozo una sonrisa burlona—, después de todo no tiene la culpa de que una mujer tan intimidante haya decido llegar a la isla justo hoy.

—Solo era una propuesta, tampoco la iba a obligar —asintió conforme—, pero tiene razón esa mujer está loca, espero que vuelva pronto por donde vino... Ya le preguntaremos más tarde a Evan que hacía con alguien de ese tipo.

Avery observo la escena mortificada, ellos no sabían que la mujer de esa tarde era parte del grupo, se debatió entre comentárselos o dejarlo pasar, después de pensarlo decidió que no sería ella la que traería un nuevo debate a la mesa, los mellizos no parecían ser muy amigables ni comprensivos. Levi se rio y ellos lo miraron interrogante.

—Pues esa intimidante mujer —contestó burlesco— es parte del grupo.

—¿Qué? —Casi chilló—. Eso no puede ser posible, esa mujer no tiene pinta de saber nada sobre la isla u otras dimensiones, tiene que ser un error.

—Concuerdo con mi hermana, después de todo es una externa que tiene pinta de salvaje y seguro carece de conocimientos científicos, tenemos que hablar con el consejo para arreglar esto.

La castaña emitió un quejido bajo mientras pensaba que el pelirrojo debía haberse quedado callado, pero todo se sabría tarde o temprano, así que no tenían escapatoria. Este miro a los hermanos con el ceño fruncido.

—Eso no fue nada amable —sermoneó— ni siquiera la conocen, además ella paso todas las pruebas al igual que nosotros.

—Es imposible que las haya hecho, hoy quedó en claro que es la primera vez que pisa la isla —razonó el mellizo.

—Sinceramente creo que carece de las capacidades y habilidades necesarias para la misión, además es una externa, definitivamente lo comentaremos con nuestros superiores, esa mujer tiene que irse —concluyó la pelinegra.

Blaz se paró de repente, acercó su cara, la que estaba distorsionada en una mueca enojada, hacia los hermanos mientras decía:

—Esa mujer navegó una embarcación pequeña, que estoy seguro ninguno de ustedes podría manejar, mientras seguía las instrucciones de un hombre convaleciente en pleno mar abierto y aun así fue capaz de dar con la isla —Estos lo miraron asustado por el tono mordaz que empleo—. No se ustedes, pero a mí me parece la más indicada para hacer una expedición Inter dimensional.

Dicho esto, tomo su bandeja, se la entregó a un robot ayudante y dejó el lugar. La castaña se levantó para salir, pareció dudar un momento, así que antes de marcharse se volteó a decirles con un tono más calmado.

—No creo que deban juzgarla tan rápidamente, después de todo sus datos arrojan que es excepcional, es la segunda en la prueba de liderazgo —notificó tranquilamente—, además no deben olvidar que Blaz y yo también somos externos, así que agradecería que se abstuvieran de ese tipo de comentarios xenófobos en el futuro, buenas noches.

Ella hizo el mismo procedimiento del joven que acababa de irse y salió del lugar, entonces Levi miró a los mellizos mientras negaba con la cabeza.

—Esa sí que fue una digna primera cena para el grupo de genios que cruzara los portales —los mencionados bajaron la cabeza ante el comentario cargado de ironía—. No me malinterpreten muchachos, pero tienen que aprender a controlar un poco sus comentarios, ya saben... ser menos imprudentes. Lo bueno es que si empezamos diciéndonos lo que nos desagrada de los otros más adelante no habrá sorpresas, así que está bien —admitió mientras alzaba los hombros restándole importancia.

—Vaya quien diría que unos niños serian mis compañeros en la expedición —añadió una voz femenina firme e intimidante a sus espaldas, refiriéndose a los mellizos—, lo buenos es que parece que no todos son tan inmaduros, esos que acabaron de salir parecen ser muy sensatos.

Los tres miraron hacia donde provenía la voz, encontraron a Alicia con una bandeja de comida y una ceja alzada. Ella saludo a Levi con un asentimiento de cabeza, después fue a sentarse en otra mesa, dejando así en claro que había oído toda la conversación. Los mellizos estaban asustados pensando en lo que haría la mujer para vengarse, Levi cavilaba las opciones que tenía para sacar al grupo hacia adelante y Alicia solo pensaba en lo divertida que iba ser la experiencia, el lugar si parecía ser un paraíso, con las diversas personalidades que solo un territorio así podría albergar, para ella era con un respiro de aire fresco.

***

[1]Trasportador: medio de transporte usado en la isla, similar a los trenes balas de Japón, pero mas tecnológicos.  

Bạn đang đọc truyện trên: Truyen247.Pro