
Capítulo Cinco
—Alicia —dijo Avery lentamente— ¿Qué tal te han tratado al llegar esta vez?
—Mucho mejor, ahora me sentí como de la realeza —confesó divertida.
—Siento mucho la primera impresión que te ha dejado el lugar.
—No te preocupes por eso, chica... Si me dejara llevar por las primeras impresiones no sería una exploradora —aclaró mientras miraba el mar—, es precioso cómo desde este lado del mundo el mar se ve tan tranquilo.
—Lo sé, es como si al pasar las barreras de la isla todo cambiara de perspectiva.
—Es extraño estar aquí, se siente como vivir en un sueño.
—Tal vez lo sea, para muchos este lugar no es más que un mito urbano... Estar de este lado es otro mundo.
—Sabía que no podías ser de aquí, tienes esa aura que solo los externos llevamos.
—¿Cuál? —preguntó curiosa.
—La de haber visto los horrores del mundo, pero fingir que no existen —explicó— todos aquí actúan como si fueran de otro planeta, como si la vida fuera perfecta... incluso los reclutadores, pero ese chico rubio y tu tenéis una expresión distinta.
—Supongo que se necesita más que unos pocos años o meses para pertenecer realmente a este lugar —Alzó sus hombros.
—No se trata de pertenecer, creo que es un tema de conciencia tranquila, para ellos es más fácil ignorar una realidad que no conocen —Expuso con una mueca—, pero no está mal, es un respiro de aire fresco, lástima que no todos puedan venir.
Ambas suspiraron, la castaña conocía ese sentimiento, la culpa por estar viviendo algo tan maravilloso junto al egoísmo humano de disfrutar ser un seleccionado.
—Ese sentimiento menguará con el tiempo, tal vez no desaparezca, pero mientras estés enfocada en tu trabajo no tendrás tiempo de pensar en ello —Miró a la mujer y esta le dio un breve asentimiento—. Levi es el encargado de dar el recorrido por la isla, pero si quieres podría tomar su lugar.
—Ver el lugar desde los ojos de una externa estaría bien.
—Iremos en la hora del almuerzo, ahora es importante llegar al entrenamiento, si nos demoramos más nuestro líder se pondrá rudo.
—Te sigo.
***
Las jóvenes llegaron justo a tiempo a la sala de entrenamiento, cuando los hermanos vieron a la castaña llegar acompañada de la intimidante externa se pusieron nervioso de inmediato, ellas dieron un saludo general, Blaz les dio un asentimiento de vuelta.
—Aquí esta una de nuestros miembros faltantes —saludó el líder—. Bienvenida Alicia, has llegado justo en el mejor momento.
—Estábamos a punto de tener unos combates de calentamiento —explicó el rubio—, cierto chico que estará encantado de ser tu pareja.
Todos miraron al pelinegro que abrió los ojos en grande y empezó a negar
—¿Me vas a decir ahora que temes pelear contra una chica? —Se burló—¿Prefieres pelar contra Levi?
—O conmigo —añadió Avery divertida, aun no le había dado una lección por sus inadecuados comentarios.
—Sé que todos quieren pelear conmigo, que halagador —manifestó—, pero estoy bien haciendo pareja con mi hermana.
Alicia lo miró fijamente mientras le señalaba el ring con la barbilla, derrotado el chico se subió a este.
—Esto será divertido —mencionó Blaz.
—Eso si no le rompe todos los huesos primero —refutó la castaña.
—Aún más emociónate.
La morena encima del ring adoptó una posición de combate firme, esperó a que el chico diera el primer ataque, cuando este lo hizo lo bloqueó inmediatamente, efectuó una llave que lo llevó al suelo boca abajo, mientras ella tenía sus brazos tensionados en la espalda.
—Tienes las defensas abiertas, chico —comentó mientras lo soltaba, este se levantó rápidamente y adoptó posición de batalla.
—No las tendré ahora.
La pelea pudo calificarse como una paliza, si Mark logró asestarle un par de golpes flojos fue mucho, a pesar de que la mujer intento no hacerle mucho daño, este terminó lleno de moratones y con una nariz sangrante que provocó un grito en su hermana. Sarah subió al ring asustada.
—Creo que es suficiente —dijo mientras ayudaba a su hermano a levantarse.
—Como quieran.
—Te pasaste un poco, ¿No te parece? —Le espetó enojada.
—He sido lo más suave posible.
Alicia bajo del ring con una mueca, estaba esperando una pelea más emociónate, allí estaba la castaña que le musitó antes de subir:
—Creo que ya te vengaste por mí, te devolveré el favor en una próxima ocasión.
La mujer soltó una carcajada, se dispuso a ver el combate, notó que el otro externo se posicionaba para empezar. Le gustó ver que los combates eran mixtos y no dejaron al chico pelinegro con ella como excepción.
—No te contengas, por favor —pidió mientras tronaba sus dedos.
—Eso sería subestimarte —apremió adoptando una postura firme—, no lo hare.
El combate estuvo parejo, a pesar de que Blaz era más grande, ella supo aprovechar las técnicas aprendidas, usando la fuerza de su oponente a su favor. Cuando finalizaron la chica estaba golpeada, pero tenía una sonrisa de satisfacción en el rostro.
—Estos dos están llenos de tensión ¿No te parece? —insinuó la morena a Levi.
—Han estado peleados por semanas, parece que hoy decidieron dejar sus diferencias de lado, solucionarlo en el ring.
—¿Peleados?, esas no son las caras de personas que se llevan mal —Los señalo, estos estaban soltando risas discretas mientras curaban sus heridas en una banca.
—Si los hubieras visto antes no pensarías eso —Soltó una carcajada—, aunque sé que en el fondo se llevan bien —admitió—, es mi turno.
La pelinegra ya estaba encima del ring con una postura egocéntrica, el pelirrojo sonrió de lado.
—Estoy lista para derrotarte.
—Seré suave contigo, Sarah.
A pesar de su comentario Levi la derrotó fácilmente, aunque ella era más fuerte que al principio aun le faltaba mucho para alcanzar su nivel.
—No es justo, si pelearas con Avery ella podría tumbarte al suelo por lo menos.
—No te martirices, es difícil comparar el nivel de alguien que entrenó toda su vida al de una persona que lleva pocos meses.
Alicia observaba todas las interacciones con curiosidad, dándose cuenta de que miembros tenían más cercanía y cuales no se soportaban, era la primera vez que veía tanta diversidad de personalidades hacer lo posible por llevarse bien, no dañar el trabajo de otros. Notó que a pesar del comentario de Avery, esta se acercó a Mark para ayudarlo mientras su hermana peleaba, lo mismo hizo con esta cuando bajó del ring, dejando a Blaz a cargo del mellizo, quien se burlaba por la golpiza recibida.
—No son los mejores amigos del mundo —mencionó Levi quien observaba la escena junto a ella—, pero cada día mejoran más, estoy seguro que en el viaje sabrán sacar a luz sus habilidades.
—Es un buen grupo, podremos trabajar bien —Lo miró— ahora dime, ¿Quién es el miembro faltante?
***
Después del entrenamiento y una rápida parada por el comedor, las jóvenes externas empezaron el recorrido.
—Podría darte una extensa clase de la historia de la isla, pero creo que es mejor que la resuma en sus acontecimientos más importantes —avisó la castaña—. Se sabe que en el año 2050 explotó la guerra ambiental, desde ese entonces muchos científicos se dedicaron a buscar formas de contrarrestar los daños o prepararse para el futuro. Hasta que un grupo en específico conocido como "los fundadores", descubrieron la isla en el año 2060, este es un dato que no muchos saben, así como el de que tardaron 5 años en saber que esta tenía portales interdimensionales...
» Originalmente la isla era un proyecto para recluirse del caos del exterior, un paraíso para desarrollar proyectos científicos, así que empezaron las construcciones, el grupo de científicos fue creciendo, hasta que hallaron los portales. La idea inicial fue modificada, así la isla pasó de ser un punto fijo al punto de transición para viajar otra dimensión.
Alicia escuchó todo con atención, pensando en lo fascinante que era conocer esos datos.
—Fue hasta el año 2130 que se pudieron realizar las primeras expediciones, estas fueron cortas al principio, solo reconocimientos, pero el consejo consideró que estaban preparados para hacer la expedición definitiva —Siguió relatando mientras hacia una mueca—, fue su más grave error, los brillantes científicos que viajaron al otro lado se perdieron, no se volvió a saber nada de ellos, solo se encontró un cuerpo en las zonas cercanas al portal.
—¿Un cuerpo?
—Sí, muchos se preguntaron si esto era un mensaje, otros asumieron que era un claro "no los queremos aquí", pero como los demás cuerpos no fueron hallados, no existía una razón verdadera para desistir, así que se decidió que se haría otra excursión cuando hallaran al grupo ideal, desarrollaran nuevas tecnologías; por este motivo empezaron a recibir nuevas personas, genios en diversas áreas en el año 2150.
—¿Así que el precio de vivir aquí es arriesgarte a morir en otra dimensión?
—Podría verse de esa forma.
—Bueno no hace mucha diferencia el morir aquí o allá, por lo menos así habremos descubierto una nueva realidad, la veremos con nuestros propios ojos.
Avery observó a la mujer fascinada, ella veía el mundo a través de la lógica, los números, conocer el punto de vista de una aventurera era interesante.
—Es un precio justo a pagar —musitó la castaña
—Lo es —concordó
—Bueno esta historia nos lleva al año actual, 2160. El año en que se realizará la segunda expedición documentada a la otra dimensión, es sorpréndete los avances que se han logrado en estos años, la preparación es distinta también, todos tiene sus esperanzas puestas en que logremos volver con información completa de la dimensión x.
—¿Qué pasaría si desaparecemos como el primer grupo de viajeros?
—Reiniciarán el contador, se preparan para una futura expedición —aseguró—. son hombres y mujeres de ciencia, todo se descubre a través de la prueba/error, si algo no sale como se tenía previsto solo sabrán que faltas no volver acometer en el futuro.
—Es una manera muy frívola de verlo.
—Es la verdad, no tengo porque endulzarla... Estoy segura que tú reclutador fue lo más sincero que pudo contigo.
—Sí, Evan no me trajo aquí con mentiras, asumí todo lo malo que pueda pasar con tal de tener esta oportunidad.
La castaña asintió.
—Te mostraré las zonas de la isla.
Así Avery estuvo explicándole como la isla estaba dividida en distintas zonas, cada una con diferente función. Al este se encontraban las viviendas, al oeste los edificios de investigación, control, seguridad, entre otros. Al norte los lugares dedicados al sustento, sean comida, fabricas, medicina. Al sur se encontraban los portales, cerca de ellos los centros médicos, científicos; el centro de la isla estaba dedicado al entretenimiento, en afán de hacer una vida "normal" incluyeron cines, salas de juego y otros lugares que sirvieran para despejar las mentes de los habitantes, aunque estas no estaban abiertas todo el tiempo, era muy extraño que las personas pasaran más de unas horas de ocio allí. El puerto estaba ubicado en el noroeste para un mejor monitoreo.
—La isla está rodeada por un campo que la protege de intervenciones exteriores, por eso no puede verse satelitalmente, algunos kilómetros a los alrededores están ubicadas ciertas barreras, estas se disparan automáticamente cuando algo grande, especialmente barcos las cruzan, usualmente nuestras embarcaciones tienen un sistema que permite reconocerlas y desactivar estas alarmas. Si se detectan muchos barcos o armamento se activa el sistema de defensa y ataque.
La morena la miro extrañada —¿Cómo pude pasarlas?
—Al ser una embarcación pequeña y sin armamento, las barreras solo reportaron el ingreso sin atacar.
—Gracias al cielo no me dio por robarme un barco refinado —bromeó
—No estarías aquí para contarlo.
—Es un sistema muy bueno, quien lo haya diseñado sabe del tema, es brillante.
Alicia vio intrigada como las mejillas de la muchacha se tornaban de un rosa pálido, la castaña no cayó en cuenta de esto, pues no estaba muy acostumbrada a lo cumplidos.
—Trabaje muy duro en ello junto a un grupo de informáticos brillantes —desvió la vista—, fue la idea que me hizo calificable para participar de la expedición.
—Buen trabajo, cerebrito —dijo cariñosamente, la chica le generaba un sentimiento de protección—. Ese sí que es un logro.
—Oh, mira la hora... tenemos que ir al sótano —Cambió el tema.
Avery empezó a caminar hacia el lugar mientras la otra mujer reía fuertemente por lo tierna que había actuado su compañera.
***
En el área mecánica se encontraban trabajando Mark y Blaz, este último había solicitado la ayuda del pelinegro para adaptar los transportes creados al conductor de los mismos. Trabajaban en silencio, perfecta sintonía. Cuando el mellizo empezó una conversación.
—¿Cómo te hiciste esa cicatriz?
—¿Esta es tu idea de conocernos más? —inquirió con una ceja arqueada— déjame decirte que no nos volveremos los mejores amigos del mundo por responder un par de preguntas.
—No seas tan gruñón, por algo se empieza.
—Déjate de tonterías y concéntrate en el trabajo.
El pelinegro al notar que intentaba cambiar el tema decidió irse por otro que lo intrigaba.
—¿Qué es eso de las zonas de peligro que mencionaste hace tiempo?
Blaz lo miró con hastío, pensando en que ese chico no sabía callarse. Aun así, le respondió
—Es como se definen las zonas por habitabilidad en el exterior.
—Ya lo habías dicho antes.
—Entonces para que preguntas.
—Esperaba que fueras más específico.
El rubio suspiró mientras dejaba la herramienta que tenía en la mano sobre la mesa.
—Pongámoslo de esta forma —empezó a narrar—. Imagínate ser de los privilegiados, personas con familias importantes, vivir en una zona de peligro bajo o bases subterráneas que te permitan tener una falsa tranquilidad, un mediocre estilo de vida —apretó sus puños—, ahora imagínate ser alguien del común y vivir en una zona con daños ambientales, guerras menores, grupos rebeldes ¿No es lindo?
Mark tragó saliva, el relato era algo perturbador, él solo era un isleño.
—Eso no es lo peor, ahora imagina ser la última clase de personas, que no sirven de mano obrera para ganarse el "privilegio" de vivir en una zona media. Estas personas se volvieron salvajes, adaptados a los cambios climáticos extremos de su entorno, como animales buscando únicamente su supervivencia, esta es una zona de peligro alto, donde una persona normal no aguantaría más que unos días; ellos lograron habituarse al lugar, pero a cambio dieron lo que los volvía humanos.
—E-estas personas —tartamudeó— ¿Han hablado alguna vez con alguna de ellas?
—Son salvajes, desarrollaron su propio lenguaje, por suerte nada de lo que tienen ellos es sus zonas sirve para los altos mandos, de lo contrario los habrían erradicado hace tiempo.
Blaz miró al vacío, pensando en cómo el castigo de las personas comunes era ser desterrados a esa zona, tirándolos a su suerte —como basura— donde lo único que podría salvar su vida era el instinto de supervivencia. Pasó el tiempo suficiente metido en sus pensamientos como para que el pelinegro se animara a preguntar.
—¿Qué hay de la otra?
—¿Las zonas de peligro extremo? —inquirió— son otra historia, no hay humanos que puedan sobrevivir más que unas horas allí, es la pena de muerte actual, a los delincuentes mayores se les tira en ellas para ver sus muertes de forma lenta.
—Eso es inhumano.
—Si ves la historia está llena de actos de la humanidad que han sido más inhumanos, crueles... que buenos.
Ambos se observaron por un largo rato, pero cada cual estaba perdido en sus pensamientos, hasta que el rubio habló.
—No vale la pena que pienses en ello, de todas formas, no hay nada que puedas hacer contra eso —aconsejó—. Levi me advirtió que tarde o temprano lo preguntarían, ya que el no quiso contarles más, me sorprende que tu hermana no esté aquí para saber la historia.
—Quería saberla primero —desvió la mirada—, como esta es más horrible de la que nos contó Levi, prefiero que ella no se entere.
El joven de la cicatriz asintió comprendiendo los motivos, esa acción hizo que tuviera un mejor concepto del muchacho.
—Podrían ser peores las historias —interrumpió una voz—, más si has visitado las zonas de peligro alto.
Ambos jóvenes miraron asombrados la presencia de Alicia, que parecía tener el don de aparecer en los momentos más oportunos, a su lado estaba Avery con una mueca avergonzada.
—No queríamos ser groseras e interrumpirlos mientras hablaban, pero tampoco era nuestra intención escuchar a escondidas su charla —Se disculpó la castaña—, estaba enseñándole el lugar a Alicia.
La morena rio con entusiasmo.
—Estaban tan inmersos en la charla, que a la pobre chica le dio vergüenza interrumpirlos —expresó con emoción— una interesante platica.
—¿Has estado en un lugar de peligro alto?
—Una que se acabó, la curiosidad de este chico no tiene nivel.
Hablaron al mismo tiempo, lo que ocasiono una risa entre todos los presentes. Entraron los miembros faltantes y los miraron con caras interrogantes.
—¿A qué se debe tan buen humor? —preguntó con sorna la pelinegra.
—Que bien que se estén llevando mejor —dijo el líder del grupo con los pulgares arriba.
—Es una historia para otro día —guiñó un ojo al pelinegro, este se encogió en su lugar, la castaña y Blaz compartieron una mirada de diversión.
—Está bien —aceptó el pelirrojo mientras la melliza se enfurruñaba—, veo que ya te han dado el recorrido, es perfecto.
—¿Vas a comentarles de mis clases?
—Eso mismo —admitió mientras veía con autoridad al grupo—. Alice dará unas clases de supervivencia que abarcaran parte nuestras mañanas, son esenciales —notificó.
—Pero, ¿Qué pasará con los entrenamientos? —objetó la pelinegra.
—Han avanzado mucho, de cualquier manera, las clases solo ocuparan la mitad de la mañana.
—Es una excelente idea —indicó el rubio, la castaña asintió de acuerdo—. Dado el historial de viajes —añadió—, seria increíble por si nos perdiéramos en la otra dimensión.
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