Día de playa
Cuando se dio la vuelta con los conos de helado en mano, se llevó la grandiosa sorpresa de no ver a su novio por ningún lado. Sinceramente eso no era raro ya que era bien sabida su hiperactividad, lo raro era ver absolutamente todas sus cosas en el mismo lugar donde las dejo (junto a las del resto). Eso era lo raro, ya que ni su teléfono se llevó.
Dirigió su mirada a los lados, divisando a la lejanía a luzu enseñándole a surfear a auron, a lolito buscando a sus "hermanas" sirenas junto a mangel, Willy leyendo algún libro –probablemente- de asesinato y fargan enterrado en la arena a unos metros mientras alexby lo rodeaba de agua como castigo de vete tú a saber qué.
Decidió dirigirse a estos últimos y entregarle a Alex los helados, ya luego compraría otros para Rubén y el. Se encamino primero a la pequeña palapa del lugar donde un tio muy majo servía cerveza y cocos fríos, pero nada, rubius no estaba ahí. Ni en los baños, ni nadando, ni haciendo bromas. ¡Carajo! Ni siquiera se encontraba poniendo alguna mina por ahí.
No fue hasta que luzu lo vio dando vueltas por toda la playa que decidió acercarse a preguntar que sucedía.
-No encuentro a rubius por ningún lado- dijo simplemente, con esa semi-calma tan característica de el en momentos difíciles
-Oh- fue la respuesta de luzu, seguido de rascar su mentón tratando de hacer memoria –podrías preguntarle a lolito y mangel. La última vez que lo vi se dirigía hacia ellos
Recibió un <<gracias>> y luego vio al chico de orbes purpura correr hacia los rompeolas donde se encontraban sus amigos, mientras el regresaba a su práctica de surf.
Lamentablemente Rubén no se encontraba con los chicos, pero mangel le dijo algo que realmente hizo que su alma regresara a su afligido cuerpo
- ¿rubius?, está detrás de los arrecifes, pasando la silla del salvavidas- agradeció mientras emprendió su nuevo viaje en busca del chico oso. Y lo encontró, rodeado de muchos cangrejos...
Sí este no le hubiera llamado para que se acercará el probablemente se seguiría pensando que pasaba con su vida para encontrarse con tan absurdas situaciones como la que presenciaba.
-vegeeeeee ¡mira! - el chico de ojos verdes tomo al más pequeño de los animalitos y se levantó para ir con su novio y enseñarlo. Vegetta solo puedo sonreír ante la adorable y pura imagen que presenciaba. Por qué ver sus ojos brillosos y esa hermosa sonrisa adornando su rostro era el regalo más grande que los dioses pudieron darle.
Y hubiera sido más bonito de no ser porque cuando rubius le paso el cangrejito, este decidió que era buena idea pinzarle un dedo. Obviamente se enojó y tomo al chico de la mano para alejarse de ahí mientras este solo reía por la desgracia de su novio
-vegeeeee- como no le hacía caso acelero su paso solo para darle un beso en la mejilla y abrazarlo del brazo.
Definitivamente su novio era un cabrón ilegal y con una boca muy sucia, pero su dulzura con él era simplemente... encantadora.
Nuevamente esto hubiese sido todavía más hermoso de no ser por la cara de shock de sus amigos al verlos llegar, y que, al voltear a ver al chico a su lado, descubriera que todos los cangrejos de la anterior zona se encontraban siguiéndolo. Lolito se enojó porque a él esos animalitos no lo respetaban de ningún modo y rubius tuvo que saltar a defenderlos de ser caldo.
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