Septiembre
Habla claramente, para que pueda entender lo que estás diciendo
¿Por qué no dices nada?
¿Qué hay con tu expresión?
Eres como un niño temblando
¿Vas a poner tu cerebro a trabajar?
Mediados de septiembre
Tarde-Noche
Residencia Akashi
-¿Por qué – dejo el Smartphone sobre su escritorio-. no contesta?
Seijuro llevaba cerca de medio día tratando de comunicarse con Ryota. Tenía tiempo que había escuchado la noticia de Kise y Haizaki pero con todo el trabajo que conlleva ser el sucesor de la empresa familiar no había podido confirmarla. Decir que se sorprendió seria poco, era demasiado raro que al principio pensó que era una tonta broma, pero al ver que salían más y más medios de comunicación con esa noticia empezó a tomarla en serio, en sus ratos libres trato de comunicarse con Ryota, en ocasiones no conectaba la llamada y en otras donde le contestaba obtenía respuestas ambiguas.
Empezaba a irritarse.
De nuevo tomo su celular y llamo a la peli rosa
-Akashi-kun? Es raro que me llames, en que puedo ayudarte?
-Hola Momoi, ha pasado mucho tiempo-. Hizo una pausa-. Iré directo al grano, sabes algo sobre Ryota?
Hubo un pequeño silencio.
-A decir verdad hace rato que no tengo comunicación con Ki-chan, he tratado de comunicarme con él pero las rara veces que me contesta es para decirme que está muy ocupado con el trabajo o la uni y me cuelga.
-Lo mismo me pasa a mí, entonces no sabes si su relación con Haizaki en verdadera.
-No, cuando escuche la noticia le marque pero no me contesto. Hace unos días me encontré con Tetsu-kun y me dijo que tampoco ha tenido contacto con él.
-...
-Ne, Akashi-kun, no será que Ki-chan...
-No saquemos conclusiones- medito unos segundos-. Te colgare, espera mi llamada.
-Unm. Bye bye
Si sus sospechas eran ciertas, no le agradaban para nada.
¿Hablas en serio? Ni siquiera he comenzado
Y ya estas temblando de pies a cabeza
Corres como un ladrón, pero no hay lugar donde esconderte,
¿Qué es lo que harás? Que estúpido, detente ahora.
Más tarde ese mismo día
-Si? – Se escuchó de un lado de la línea-.
-Momoi, tengo la excusa perfecta para poder despejar nuestras dudas. Nos vemos el sábado a las seis en punto en mi hotel, no contactes a Daiki, yo lo hare.
A Momoi se le hizo un poco extraño que no fuera ella la que tratara de persuadir a Daiki.
-Que es lo que estas planeando?- contesto-.
-Solo una pequeña reunión.
-Pero y Ki-chan?
-No te preocupes todos asistirán, después de todo soy absoluto.
Mentiras, todos dicen que mientes
Y si ya lo hiciste una vez, habrá una segunda vez.
Y luego todo se destruirá en pedazos,
Todos me lo advirtieron, pero por ti me volví loco.
Sigo cayendo una y otra vez
Sábado por la tarde
El departamento que habitaba Ryota se encuentra en un edificio de siete pisos, ubicado en unos de los mejores barrios al oeste de Tokio. Cuanta con una gran seguridad.
Haizaki Shōgo, sorteaba el tráfico de la hora punta lanzando maldiciones en voz alta mientras circulaba a toda velocidad en dirección al sur por la autovía 441. Ya conocía muy bien el camino. Entró en el aparcamiento de visitas, aparca, y a continuación se encamina a toda prisa hacia la entrada.
Las puertas magnéticas se abren para permitirle el acceso a un vestíbulo provisto de aire acondicionado.
Detrás del mostrador se encuentra una mujer de cuarenta y muchos años, leyendo las noticias de espectáculos en una pantalla de ordenador delgada como una oblea y del tamaño de una libreta. Sin levantar la vista, le pregunta:
-¿En qué puedo servirle?
-Vengo a ver a Kise Ryota.
La recepcionista levanta por fin lo ojos.
-¿Usted otra vez...?
-Sí, yo otro vez
-Razón de su visita?
- ... necesito una?
- Adelante
No es que le cayera mal la señora entrometida (así se refería Kise a ella) quería pensar que solo estaba haciendo su trabajo. A continuación da media vuelta y echa a andar al ascensor.
Una vez enfrente de la puerta de Ryota escuchó unos ruidos un tanto extraños. Toco la puerta.
Del otro lado de la puerta se encontraba un rubio un tanto enfermo. Que con todas sus fuerzas fue a recibir a su amigo.
-Yo... comí en un lugar... - solo le dio tiempo para abrir la puerta y decir la mitad de una frase cuando su estómago lo hizo regresar al baño.
Haizaki fue tras de él.
Kise estaba de cuclillas enfrente del retrete devolviendo solo jugos gástricos, ya que el almuerzo lo había devuelto hace un par de horas.
-Qué asco, no veas- logro articular, mientras se levantaba para enjuagar su boca en el lavamanos.
-Quieres que olvidemos esto?- tomo su mano para ayudarlo a caminar hacia la cama.
-No, quiero terminar con esto y además creo que he vaciado todo el contenido de mi estómago.
Con la ayuda de Shōgo el cambiarse de ropa sería más rápido. Necesitaba arreglarse y verse un poco decente para la fiesta de bienvenida del peli plateado. Akashi había contactado con su manager para regañarle y avisarle de la fiesta que tenía planeada para su ''pareja'' según le dijo que quería hacer las paces con el e incluirlo a los milagros. Al principio se mostró renuente a la idea ya que eso implicaba verse con todos. Quiso zafarse de la invitación usando a Shōgo como excusa pero Akashi ya había amenazado a Haizaki, digo ya había hablado con él.
Detente
Deja de volverme loco
Solo ''detente''
No más, no puedo soportarlo más,
¿Por qué no te callas, cariño?
¿Por qué no te callas?
Más tarde ese mismo día
Hotel Akashi
La suite del hotel está decorada con tejidos en color crema y alfombra a juego. Las cortinas turquesa están cerradas, bloqueando la vista del centro de Tokio y de ojos entrometidos. Se encuentran mesas repletas de bandejas calientes con fuertes cubiertas de aluminio, y el aroma de comida pretenciosa invade la habitación. Ignorando las punzadas de horcajas en su estómago, Kise dirige su mirada ámbar a sus ex compañeros de juego qué se encuentran reunidos. Akashi Seijuro de facciones algo duras vestido con un traje oscuro y corbata a juego, su compañero Kooki. Momoi con un lindo vestido de encaje blanco. La luz y la sombra de seirin con trajes combinados. Midorima con su objeto de la suerte y la odiosa prima del pelirrojo. El gigante peli morado con el emo, su pareja de hace más de un par de años.
Kise pudo reconocer a la chica que estaba pegada a Midorima como una sanguijuela gracias a Takao.
-Por fin llegaron, la pareja de estrella de esta noche- saludo Momoi-.
Todos esbozaron una sonrisa casi autentica.
-Ha pasado mucho tiempo chicos, que gusto volver a verlos- con una sonrisa de comercial Kise saludo-. A lo cual Shōgo solo asintió.
-Ahora que empiece el interrogatorio- Akashi le ofreció un frasco vacío a Haizaki-. Ten, para una muestra de orina.
Las carcajadas no se hicieron esperar, claro excepto para la pareja de recién llegados.
-Oh! vamos solo es una pequeña broma- Kagami hablo aun con una sonrisa.
-SI, que divertido!!- contestó Ryota.- Que bueno que tomen también mi relación con él, de lo contrario tendría que buscarme otros amigos- miro a Shōgo y empezaron a carcajearse. Solo que a los demás no les dio mucha gracia.
Pasando el momento incomodo, un mesero ayudo a cambiar de aires ofreciendo bebidas.
-Y? para que uno ente otro debe salir primero? – Shōgo hizo referencia al as de la GoM.
-Daiki dijo que llegaría tarde...
Eso no terminaba de relajar a Kise pero por lo menos bajo un poco la guardia y los malestares de su enfermedad regresaron.
-Entonces es verdad, los dos están saliendo- dijo Kuroko-. Cuando Taiga nos habló de haberlos visto juntos no lo podíamos creer y luego lo de la tv.
No sabía cuánto tiempo tenían así que debía hablar rápido para salir corriendo. Explicando toda la historia sin muchos detalles y acentuando sus síntomas es como lograría salir de esto antes de que se tornara más incómodo. Unas cuantas pausas para ir al baño y muestras de cariño baratas, un poco más y podrían irse.
-Te dije que debíamos ir al médico antes de venir- con cara preocupada tomo de la mano a Kise -. Lo siento pero debemos ir a urgencias, cada vez estas peor.
Esta es tu última oportunidad, así que dilo
Dime lo que sientes
-Ki-chan, te encuentras bien?- Momoi llevaba rato preocupada pero la mirada de Akashi evitaba que hablara.
-En realidad no, desde la mañana no me siento bien, pero no quería perderme nuestra reunión- mentira pensó-.
-Bueno, fue grato reunirnos de nuevo, gracias por agregarme de nuevo a tu sequio, pero pensare si le entro o no-. Shōgo arrastro casi a Ryota a la puerta.
Pero ya era demasiado tarde y lo inevitable llego, la puerta se abrió dejando que ojos plateados y azul zafiro conectaran, y de nuevo el inmenso odio surgió.
¿Lo siento porque?
Fue como una escena en cama lenta. Para poder defenderse, Haizaki tuvo que soltar a Kise, como una ráfaga Daiki se abalanzo contra él. Kise estaba en shock no podía moverse.
La sangre de Aomine hervía, estaba perdiendo en control de una forma inexplicable, era como si estuviera en la zona.
Haizaki hacia todo lo posible para defenderse, inconscientemente empezaba a molestarse.
Kagami trato de separarlos pero el peliazul lo golpeo, al mismo tiempo Murasakibara interfirió para apartar a Shōgo, pero este se zafo y fue a parar al piso con Aomine debajo de él, forcejaron y dieron unas vueltas tratando de obtener el control.
Midorima fue con Kise, quien había estado en el suelo todo ese tiempo.
Dijiste que lo lamentabas, pero también dijiste que era culpa mía
Al final, las disculpas vienen a ser todas las mismas
Kise se preguntaba si todo esto estaba de verdad sucediendo. Volviendo en si tomo valor y fue contra ellos, pero fue detenido por Midorima.
Miro a su alrededor para buscar algo que sirviera para separarlos, ya que los esfuerzos de Kagami no eran suficientes y Murasakibara había decidido unirse a los otros como observador. Fue entonces que en una mesa deslumbro unos baldes de hielo que mantenían las botellas de champagne fría. Se soltó del agarre de Midorima y fue tras ellas.
¿Entonces que soy yo?
¿Estás hablando en serio?
El sonido era ineludible, más parecido a un zumbido en sus oídos, con un balde en cada mano se paró a un lado de ellos, les arrojo el hielo de un solo golpe y de paso los baldes también los cuales rebotaron uno en cada cabeza.
Los dos se detuvieron.
Ahora ámbar-plateado-zafiro se conectaron.
Shōgo soltó a Daiki y se paró de golpe retrocediendo unos cuantos pasos.
Kise y Daiki se sostuvieron la mirada quedando separados a unos cuantos centímetros. Los dos tenían un remolino de sentimientos mezclados.
Se acabó, estoy cansado de esto ahora.
¿Qué se supone que debo hacer?
No deberías haberme hecho esto a mí
Todo había sido estrictamente planeado por Akashi, le dio la hora equivocada a Daiki ya que sabía cómo reaccionaría a Shōgo, y quería tantear el terreno antes de que el apareciera. Él fue uno de los que noto el repentino cambio en su relación. Para Akashi, Shōgo nunca fue digno, y que ahora empezará a salir con Ryota era el colmo, debía ponerlo en su lugar. Una gran farsa para hacer entrar en razón a Kise.
Incluso cuando no quiero tenerte frente a mí
Seré engañado y al final te daré todo, todo...
-Pero qué demonios es lo que te pasa-. Ahora era la sangre de Ryota la que empezaba a hervir.
-NO... - grito Daiki- Es, que demonios pasa contigo-. Estando con este tipo.
-No tengo porque darte explicaciones- señalándole y con pose firme dijo -. Tú no eres nadie para cuestionarme.
Eso descoloco al peli azul, aun si eso era cierto, lo tomo por sorpresa, dudo por un momento y contrataco.
-Ni siquiera sabes de lo que es capaz, si no lo hubiera detenido ese día no pensarías lo mismo. No sabes lo que estuvo a punto de hacerte...
-Sí, lo sé. Ahórratelo, el me lo conto todo.
...
-Es suficiente, ya no quiero escuchar ni una palabra que venga de ti- volteo a ver a Haizaki-. Nos vamos.
¿Qué puedes hacer cuando tu existencia se ha hechos añicos en un momento y la culpa la tiene tu pareja destinada? ¿Cuándo el dolor es tan intenso que no puedes soportar estar en el interior de tu propia piel?
La respuesta es simple pero no fácil. Continuar.
Tus labios, tus ojos, tu cabeza, tu cintura, tus pies, cada parte
Detente, deja de volverme loco
Solo detente, no más, no puedo soportarlo más,
¿Por qué no te callas?
¿Por qué no te callas, cariño?
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