
tres
Manhattan, New York.
-Ohh, me gusta esa. -mencionó la castaña.
Kendall la observaba a lo lejos al otro lado de la habitación, Jones estaba en lencería frente a un grupo de fotógrafos profesionales quienes eran del equipo de la empresa Calvin Klein.
-¡Mi más preciosa rosa! -verónica se acercaba meneando las caderas de un lado a otro con una sonrisa juguetona, detrás de ella y a un paso apurado venía Kate, su 5ta asistente personal de la semana, quien aun trataba de acoplarse a la rutina de vero.
-¡Vero! ¡Qué placer! -exclamó Alana y se acercó hasta poder besar suavemente su mejilla.
-¿Felix y Sean están haciendo un buen trabajo? Necesito que esas fotos revelen lo tan bella que eres, Alana.
-No te preocupes por eso, Verónica. Creo que el lente de mi cámara captó un ángel caído del cielo! -exclamó Felix con la vista clavada en la pantalla de su cámara.
Verónica era la nueva directora creativa de la marca, quien últimamente había estado muy interesada en el trabajo de Jones. Tal vez era por la creciente notoriedad de Alana en el mundo de la moda mucho más de lo normal, o tal vez era algo en la forma en que Alana manejaba la atención y el poder que tenía sobre aquellos a su alrededor.
Mientras Verónica hablaba, Alana desvió la mirada hacia Kendall que aún la observaba desde el otro lado de la habitación. Había una tensión palpable entre ellas, una historia compartida que ninguna de las dos estaba dispuesta a mencionar, pero que ambas sentían con una fuerza inquebrantable cada maldito día.
Kendall levantó una ceja, manteniendo el contacto visual con Alana, no necesitaban palabras para comunicarse; su lenguaje corporal lo decía todo.
-¿Puedo tomar un descanso? Necesito ir al baño -sonrío nerviosa.
Verónica asintió complacida. -Por supuesto, querida. Haz lo que necesites para seguir brillando. -le sonrió.
Alana se alejó lentamente, sabiendo que Kendall la seguiría, y así fue; apenas unos segundos después, Kendall se excusó y la siguió hasta el baño, donde el ambiente se tornó más privado.
-¿Te estás divirtiendo, Kenny? -preguntó Alana en un tono suave pero cargado de insinuaciones, mientras se sentaba en los espacios entre los lavamanos.
Kendall se apoyó en el mismo con las manos a los lados de sus piernas, inclinándose un poco hacia Alana con su mirada intensa. -Siempre que tú estás cerca, Alana. -las dos intercambiaron una sonrisa, cada una con su propio motivo oculto.
Para Alana, era otro juego que jugar, otro escenario donde demostrar su dominio, pero para Kendall, era un desafío, una oportunidad de ver quién tomaría el control al final del día.
-Vi a Bella cerca y tal vez nos hagan posar juntas. ¿Como te haría sentir eso, Kenny?
Murmuró, sus manos tomaron con suavidad su cuello y la acercaron un poco más a su rostro, sus labios en cualquier momento se encontrarían pero la fuerza de sus miradas parecía ser un impedimento.
Su respiración se volvió un poco más pesada al sentir el contacto de las manos de Alana en su cuello.
-Me haría sentir... -Kendall dejó que sus palabras se desvanecieran mientras se inclinaba aún más cerca, sus labios rozando los de Alana, apenas un susurro de distancia entre ellos. -... curiosa, supongo. ¿Por qué? ¿Tu te sentirías incómoda?
-alana sonrió, sus ojos brillando con una mezcla de desafío en ellos.
-Incomodidad no es algo que sienta a menudo, Kenny. -su voz era baja, casi un ronroneo, y sus dedos se deslizaron por el cuello de Kendall, acariciando su piel con una suavidad que podía disfrutar.
El silencio entre ellas era ensordecedor, cargado de tensión, Kendall apretó más su agarre en la espalda de Alana, sintiendo cómo sus cuerpos se alineaban, el calor compartido entre ellas se amplificaba y la tensión que ya era casi palpable en el aire se hacía más presente.
Alana, lejos de resistirse, dejó que sus manos recorrieran el cuello de Kendall, sus dedos trazando líneas suaves pero firmes en su piel, su aliento cálido rozando los labios de Kendall, casi una advertencia.
Kendall la miró a los ojos, con una mezcla de deseo y mucha lujuria, sus dedos deslizándose por la columna vertebral de Alana, explorando cada centímetro.
-Muy pronto lo harás... -susurró, antes de cerrar la distancia entre ellas y capturar los labios de Alana en un beso que era tan feroz como lo había sido la tensión entre ambas.
No era nada que no hubieran hecho antes, ni siquiera se preocupaban por el lugar donde estaban, en eso tenían tanto en común... desde la vez que sin planearlo se encontraron en un evento de Dior y terminaron en el backstage haciendo cosas indebidas ya no se preocupaban por quien podía verlas y pensar de ellas en situaciones así.
La puerta del baño se abrió de golpe, y las risas que estaban apenas llenado el aire se detuvieron abruptamente cuando vieron a Kendall y Alana en una posición que no dejaba lugar a dudas sobre lo que estaba pasando. Los ojos de las recién llegadas se abrieron con sorpresa, y entre ellos, destacaban los de Bella Hadid, por supuesto. Quien quedó completamente inmóvil al cruzar miradas con Kendall.
La sonrisa que adornaba su rostro hace un segundo atrás se desvaneció por completo, su mirada pasó rápidamente de Kendall a Alana, como si tratara de procesar lo que estaba viendo, no le sorprendía el hecho de que estuvieran juntas, sino el hecho de que lo hacían sin ningún reparo, en un lugar tan público como un baño, mostrando tan poco respeto por su presencia.
Kendall, notando el cambio en el ambiente, soltó a Alana con una rapidez increíble, parecía nerviosa, e incluso se notaba algo ¿arrepentida?
-Bella...
Era extraño verla sentirse así, con una mezcla de arrepentimiento y ansiedad, especialmente cuando esta no era la primera vez que Bella las veía juntas, sin embargo, algo era diferente ahora, tal vez la frialdad en los ojos de Alana, o la intensidad de la mirada de Bella, que ya no era solo de sorpresa, sino de como si algo en ella se hubiera quebrado.
Alana, con la misma calma que había mantenido desde el principio, ajustó su ropa sin mostrar la menor señal de arrepentimiento, se deslizó del lavamanos y aterrizó suavemente sobre sus pies, mirándose hacia el espejo como si lo que acababa de ocurrir fuera una rutina más en su día, observó su reflejo, pasando un dedo por sus labios para limpiarlos, dejando claro que nada, ni siquiera la presencia de Bella, podía alterar su compostura.
-No creí que les gustara dar espectáculos... -murmuró Bella.
El comentario cayó en la habitación como una sentencia, pero Alana apenas parpadeó. Kendall, por otro lado, bajó la mirada y rascó su cuello con nerviosismo, su postura revelaba una posible inseguridad que no había mostrado antes.
Alana captó ese cambio y su mente se llenó de pensamientos que la hicieron sonreír con sarcasmo. ¿De verdad? pensó mientras observaba a Kendall a través del reflejo. ¿Ahora Bella la ponía nerviosa? La risa sarcástica que escapó de sus labios resonó en el baño, un sonido frío y sin una pizca de remordimiento.
Alana se giró lentamente, enfrentando a Bella con una sonrisa fría en sus labios, pero antes de continuar con ella miró a ver a Kendall. -¿En serio, Kenny? -Alana dejó escapar entre risas la burla evidente en cada palabra. -¿Bella te pone nerviosa ahora? Vaya, no sabía que habías desarrollado una nueva debilidad...
-Alana... -la voz de Jenner fue un tanto cansada, o tal vez le advertía en que cuidara sus palabras.
-¿Que? -la miro abriendo sus ojos, algo ofendida. -¿Crees que le haré algo? ¡Dios, no! ¡Ella y yo somos amigas! ¿No es así, Isabella?
Bella se mantuvo firme y en silencio, su mirada verde tan intensa iba y venia de Kendall a Alana y así sucesivamente, hasta que se encontró con los ojos de Jones llenos de posible maldad.
-¡Oh, vamos! ¡No puedes quedarte callada ahora, Bells! -exclamó. Se fue acercando hasta casi invadir el espacio personal de la otra modelo, quien era claramente un poco más bajita que ella en estatura.
-Alana, ya basta... -esa fue Jenner.
Bella mantuvo su postura, pero era evidente que la cercanía de Alana la incomodaba, sus ojos, normalmente llenos de confianza, ahora mostraban una mezcla de tensión y alerta.
Cuando Alana puso su mechón de cabello detrás de su oreja, Bella cerró los ojos por un momento, respirando profundamente, como si intentara mantener la calma.
-Un juego... -repitió Bella en voz baja, abriendo los ojos para mirar a Alana con confusión. -¿Eso es lo que piensas? ¿Que todo esto es solo un juego?
Alana sonrió mordiendo su lengua con un toque de superioridad, como si disfrutara de la reacción de Bella. -Por supuesto, todos jugamos, bella. -explicó. -Solo que algunos solo somos mejores que otros...
Bella no dijo más, simplemente bajo la mirada algo derrotada o quizá herida, y se dio la media vuelta no sin antes no darle una última vista rápida a Kendall quien parecía bastante nerviosa.
El grupo de chicas que se había mantenido ahí en silencio observando salieron detrás de Bella cuando cruzó la puerta, permitiendo que Kendall soltara un largo bufido.
-Dios...
Alana volteo su cuerpo una vez más al espejo y se miro fijamente, permitiéndose cerrar los ojos y suspirar profundamente.
Por un instante, la máscara de frialdad y control pareció desvanecerse, revelando una fugaz y casi invisible vulnerabilidad, pero solo fue eso: un instante. Cuando abrió los ojos de nuevo, la mirada fría y despreocupada había vuelto, y el control estaba una vez más firmemente en sus manos.
Kendall, que había estado observando en silencio, finalmente habló. -¿Oye, estás bien? -su tono era cauteloso, como si no estuviera segura de cómo sobrellevar a la Alana que acababa de ver.
Se acercó por detrás, extendiendo sus brazos con antelación para poder abrazarla, sin embargo Jones fue más rápida y se dio la vuelta poniendo una mano frente de ella que evitaba que pudiera acercarse un paso más.
Kendall se detuvo en seco cuando Alana levantó la mano, marcando claramente un límite que no se atrevía a cruzar, la expresión de Kendall, que antes mostraba preocupación, ahora reflejaba total confusión.
-Si vas a arrepentirte después de cada vez que me tocas, quizás deberías pensar mejor antes de hacerlo, ¿no crees?
-susurró Alana, con un tono que no dejaba claro si lo decía en serio o en broma.
Kendall río de manera nerviosa. -¿De que hablas, Lann?
Alana rodó los ojos y simplemente se dio la vuelta para salir de ahí, no quería escuchar como Kendall negaba que le asustaba lo que Bella o el mundo pudiera pensar, por que luego de aquello Jones tenía muy claro que Kendall no era lo que necesitaba.
[>>>]
-Me mandó miles de mensajes diciendo que eras una real hija de puta. -exclamó la morena.
-Eso es un halago para mi, Justine. -se burló. -¿Por será que se lo toman tan personal, uh? -expulsó el humo del cigarro por su nariz.
Estaba con Justine Skye afuera de un bar esperando a que Fai y Kaia salieran del baño, ya que habían decidido salir por unos tragos como cada jueves.
-Sabes como es Bella, amor. -dijo mientras retocaba su labial. -Además a todo esto, ¿por que te encaprichaste con Kenny?
-No me encapriché, solo continue con lo que teníamos, es todo. Estaré bien si ella al final de todo dice "no, en realidad siempre me gusto Bella" -imitó su voz. -Es decir, perra, yo estaré bien con eso
Kaia y Fai salieron riéndose de algo que no las otras dos chicas no terminaron de escuchar, sin embargo notaron que dos personas extras venían siguiéndolos.
—¡Aquí están! —exclamó Kaia. —¡Ella es de la que te hablaba! —señaló a Alana quien frunció sus cejas.
La chica castaña de bonitos ojos y pecas salpicadas en su cuello y brazos ladeo la cabeza y sonrió. —Tu eres la famosa Alana Jones...
—La única. —sonrío para después darle otra calada a su cigarrillo. —¿Y tu eres?
—Gracie, Gracie Abrams —extendió su mano para que la modela pudiera tomarla, lo cual hizo solo para acercarla y poder besar la mejilla de Gracie. —Haz sido el crush de mi hermano por años...
—murmuró la castaña.
—¿Tu hermano se parece a ti, Gracie? Por que de ser así, tal vez pueda considerarlo en mi lista... —murmuró con una sonrisa coqueta, la cual no pasó desapercibida por nadie.
Gracie dejó escapar una risa suave, sorprendida pero halagada por la respuesta de Alana. —Es casi idéntico a mi...
Alana alzó las cejas y sonrió mordiendo su lengua, Justine observó la interacción con una sonrisa divertida, y Kaia entrecerró los ojos como si estuviera analizando cada detalle.
—Tienes suerte que en este momento este más interesada en las chicas —le guiño el ojo.
—Okeyyyy —ese fue Fai. —Creo que estamos avanzando muy rápido, pero déjenme decirles que estamos en medio de la calle.
—¿Vienes con nosotros? —le preguntó Kaia a la más baja de estatura quien asintió aún bastante hipnotizada por la energía tan magnética que estaba transmitiendo Alana en ese momento.
Sin decir mucho más, se dirigieron al auto descapotable de Fai que estaba parqueado a tan solo unos metros, Justine y Kaia fueron adelante junto al chico pata dejar que Gracie y Alana fueran detrás.
—¿A que te dedicas? Siento que te e visto antes... —Alana que tenía el brazo sobre los hombros de Abrams rodeandola, le tuvo que hablar cerca del oído ya que el fuerte y ruidoso aire de la fría noche no la dejaba escuchar lo que Jones tenía que decirle.
Gracie se giró un poco para que Alana pudiera escucharla mejor, la cercanía entre ambas haciendo que la conversación se sintiera más íntima y más interesante.
—Soy cantante —respondió Gracie, su voz suave, apenas audible sobre el rugido del viento—Tal vez me hayas visto en alguna presentación o en redes. Pero, honestamente, no creo ser tan famosa como tú. —picó su pecho con un dedo mientras mordía su labio.
Alana sonrió un poco intrigada. —Una cantante, ¿eh? Quizás te haya visto, o quizás no lo suficiente.... —su tono era bajo, y un tanto seductor, lo cual tambien no perdió la oportunidad de rozar su mano suavemente contra el brazo de Gracie.
Gracie, mantuvo su mirada en Alana, sonrió un poco más ampliamente. —Bueno, tal vez tenga que asegurarme de que me veas más seguido, entonces. —su respuesta fue juguetona.
—Tenlo por seguro, guapa. —se inclinó y beso su mejilla haciendo reír a la castaña.
El camino fue bastante rápido y divertido, Gracie era amiga lejana de Kaia, y el encontrarla esa noche en el baño de aquel bar había sido un santo milagro para Alana, quien esa noche se encontraba sola y con muchas ganas de divertirse.
Justine intercambio miradas cómplices con Kaia en la parte delantera, sin embargo solo le subieron a la música que se reproducía y dejaban que el universo hiciera de las suyas. Pronto llegaron al apartamento de Lana, el cual se encontraba solo en ese momento, agradecía que Kendall ya no frecuentaba tanto como tan solo algunos días atrás.
El ambiente se llenó rápidamente con la energía vibrante que habían traído desde el auto, Justine y Kaia se acomodaron en el sofá, mientras Fai se dirigía a la cocina en busca de algo de beber.
—¿Que quieres beber? —murmuró Jones detrás de la castaña.
—Lo que sea que tu. —sonrío. Alana asintió y se dio la media vuelta para ir con Fai mientras veía como G se dirigía al mismo sofá que sus demás amigas.
Se deslizó por la cocina en busca de una botella que le gustaba mientras Fai optaba por sacar algunas cervezas del refrigerador. —¿Te la vas a....?
Alana sonrió mordiendo su labio. —¿Que te hace pensar eso, mi querido Fai?
Fai levantó una ceja, observando a Alana con curiosidad y diversión. —Una botella de tu arma secreta, más tu encanto de siempre... no me sorprendería que te la estés intentando llevar a tu cama...
Alana rió suavemente mientras sacaba una botella de tequila de uno de los estantes.
—No es cuestión de querer, Fai. —lo miró con una sonrisa pícara. —Es cuestión de saber cómo hacerlo.
Fai negó con la cabeza, sonriendo mientras abría el par de cervezas que recién sacaba del refrigerador. —Claro, claro. Solo no la rompas, ¿si? No queremos otra chica llorando por tu culpa. —fingió una pronta preocupación.
—¿Yo? —Alana fingio ofensa, llevando la mano al pecho. —Nunca haría algo así.
Con una sonrisa juguetona, tomó las bebidas y le sacó la lengua a Khadra antes de dirigirse de nuevo a la sala, donde Gracie la esperaba con una mirada curiosa.
Kaia y Justine se vieron entre ellas cuando Alana le mostró la botella de tequila a la nueva, era una botella que casi no bebía ya que con solo un par de shots podía dejarte bastante mal, sin embargo ninguna de las dos dijo nada más.
—¿Te gusta el tequila?
—Depende de la compañía. —dijo Abrams. —Suele pegarme bastante fuerte, así que...
—¡Oh, no te preocupes por eso, Gracie! Ally es una buena compañía en este tipo de situaciones. —se adelanto a decir Kaia.
Sin muchos rodeos, continuaron hablando y riendo despreocupadamente esa noche, no falta mencionar que el cometido de Alana se cumplió, y luego de varias rondas de caricias y muy funcionales piropos que en algún momento Kendall le había dicho, Gracie estaba más que hipnotizada y tentada a la idea de acompañar esa noche a Jones.
A la mañana siguiente, Abrams despertó por el sol quemando su espalda desnuda, y sin compañía alguna en la habitación. El lugar estaba en silencio, y solo quedaban rastros de la intensa noche anterior: ropa desordenada en el suelo, una botella de tequila vacía en la mesa, y el leve perfume de Alana aún impregnado en el aire.
Se cubrió con las sábanas de seda blancas y camino hasta el baño en puntillas, tratando de no revelar que estaba ya despierta, quizá por que imaginaba que Alana estaría en el baño, sin embargo fue una suposicion muy apresurada y se encontró sola una vez más.
Su ropa estaba doblada sobre el lavamanos, su celular y bolso de igual forma, claro sin ningún mensaje más que el de su amiga Phoebe, con quien se encontraba inicialmente la noche anterior.
Se vistió bajo el sonido de su celular llamado a su amiga, quien por supuesto no contestó. Cuando pudo ponerse sus pantalones y bajo la mirada a su cuerpo se encontró con una marca roja que incluso ya comenzaba a tornarse morada.
Ya completamente vestida se miro una vez más al espejo, había algo en ella diferente, tal vez era el hecho de que las marcas en su cuerpo se hacían cada vez más visibles al pasar los minutos, o que ansiaba ser tocada una vez más por la modelo, como si fuera algo que la regresara a la vida.
Bajo por las escaleras, una vez más notando que se encontraba totalmente sola en el apartamento, sin rastro de las demás personas que la acompañaban ayer, solo había una una solitaria nota en el living que parecía muy frío en ese momento.
"De nada, G."
—Alana.
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N.A: Alana va ser una hija de puta, y puedo asegurarles desde ahorita.
(este momento es clave para el futuro)
Oigan, igual perdón por desaparecer como 1 semana, apenas ando adaptándome a la vida estudiantil luego de muchas vacaciones jajdjaja
Díganme si les gusta, si no y que esperan
ESO SI, TIENEN QUE COMENTAR Y VOTAR O NO SABRÉ SI QUIEREN QUE ACTUALICE 😁😁😄 (chantaje)
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