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Chapter XII: Alpha.

Advertencia

Escena de acoso sexual y lenguaje obsceno.

Taehyung estaba tan nervioso que su cola parecía haber cobrado vida propia. Se movía de un lado a otro sin cesar ni un segundo.

Acababan de ser avisados que el presidente llegó al centro sin antelación alguna y la reunión con el lobo se llevaría a cabo en unos minutos. Los nervios lo atacaron y el enojo también, Seokjin debió anticiparse y anticiparlos a ellos para una visita de esa clase.

Jungkook no se veía para nada contento.

—No vayas a morderlo. – Taehyung pidió y le sostuvo sobre sus hombros la tela de la camisa.

Ingresaron al cuarto para cambiarse luego de haber estado jugueteando en el arroyo. Allí les fue dada la noticia que se prepararan para abandonar la cúpula y quien lo hizo fue el mismo Seokjin. Según parecía, la orden que había dado a los empleados no fue cumplida por miedo a una reacción agresiva del lobo.

El felino soltó un fuerte estornudo de repente, tal vez se debía porque se mantuvo varios minutos con la ropa húmeda puesta luego de salir del arroyo, sus defensas no eran las mejores y la presión en su zona nasal le conformaban que eso fuera el inicio de un resfriado.

—Cálmate un poco. – Jungkook gruñó. – Eres tú el que está más alterado. Deberías quedarte aquí dentro. – Se cruzó de brazos y Taehyung lo miró con reproche. – Tu temperatura se está elevando, vas a enfermarte. – Aseguró.

Jungkook era más sensiblea todo lo que rodeaba  que cualquier humano o híbrido que se haya visto antes. Ya conocía el calor corporal que el castaño desprendía de forma constante, hacia un rato que este se comenzaba a ser más intenso y aunque era imperceptible para alguien más, incluso para Taehyung mismo, Jungkook notó al instante que su temperatura comenzó a variar.

—No voy a quedarme, estoy bien. – Concluyó y por su tono le dio a entender que ni siquiera entraría en discusión. – No sé qué quiere hablar contigo, tampoco sé quiénes estarán allí... – Tragó pesado antes de continuar. –... ¿Crees poder manejarlo?

No respondió, sólo lo miró fijo a los ojos. El temor era claro en las pupilas de Taehyung, no le agradaba para nada la idea de que quisiera seguirlo fuera de allí, estaría más tranquilo si sólo decidiera quedarse resguardado allí dentro, pero él no quería entenderlo.

Tal como aquella vez cuando limpió el helado de la comisura de sus labios Taehyung quedó paralizado en el instante que se dobló sobre él de repente y pasó la lengua por una de sus mejillas.

— ¡O-Oye! – Las cosquillas que causó el lobo cuando hundió el rostro en su cuello lo hicieron carcajearse sin poder evitarlo. Jungkook movía la cabeza en círculos refregándose contra él. – ¡Deja de lamerme! – Pronunció entre risas al sentir en húmedo musculo contra la sensible piel de esa zona, el contrario no obedeció y repitió aquella acción varias veces.

El pelinegro lo rodeó con sus brazos y lo dejó inmóvil mientras seguía con lo suyo.

— ¡¿Qué pasa contigo tan de repente?! – Tenia la cara sonrojada y aunque ese comportamiento tan meloso no lo molestara al menos necesitaba que Jungkook le avisara antes de perder la cabeza y cometer ese tipo de acciones.

Dejó de luchar por separarse en el momento que le hincó los colmillos justo sobre su hombro. Jungkook nunca se habia atrevido a  morderlo y dolió bastante, el ardor se apaciguó luego de que el causante lamiera sobre la herida.

— ¡¿Por qué me mordiste?! – Reclamó una vez  decidió que fue suficiente de su desquiciado comportamiento y por fin se separó de él. Con todo el rubor esparciéndose por su rostro y esa expresión "enojada" lejos de lucir intimidante sólo ocasionaba que Jungkook quisiera morderlo otra vez sólo para divertirse.

Jungkook se inclinó hacia adelante y pegó su frente contra la del felino para que este le prestara total atención a sus palabras.

—Todo va a salir bien. – Aseguró. – Haré lo mejor que pueda para no atacar a nadie.

Las últimas palabras que fueron dichas con una sonrisa inocente y algo sarcástica antes de que la puerta de la cúpula fuera abierta lograron justo el efecto contrario de traer consigo tranquilidad.

Taehyung se acomodó la camisa que Jungkook había desarreglado y cubrió donde le mordió con la manga, intentó componerse y pasar desapercibido una vez estuvo en la sala de control. Sin embargo, bastó una rápida mirada y un estornudo de su parte para que Seokjin se diera cuenta que el híbrido castaño no estaba en muy buenas condiciones. Tenía las mejillas sonrojadas y cada cierto tiempo se sorbía la nariz, lo que era indicio que estaba pronto a resfriarse.

Tuvo el amago de examinarlo por completo para asegurarse que estuviera bien, pero la presencia detrás de él no lo dejaba tranquilo y decidió posponerlo. Ya se encontraban frente a frente, lo que ocurriría ahora escapaba de sus manos.

—Señor Presidente. – Le nombró y se hizo a un lado para que pudiera ver al lobo. – Ellos son Jungkook y Kim Taehyung. – El último mencionado se inclinó en un venía al ser presentado, el pelinegro por su parte se quedó inmóvil con expresión seria y ahí fue donde comenzó la prueba para probar que tan buena era la salud cardíaca de Kim Seokjin.

Acostumbrado a agasajos y muestras de respetos dirigidas hacia él, Choi Sooyun se sintió un poco ofendido, sin embargo mantuvo la compostura y sonrió amable.

Acordaron que el hombre mayor y el híbrido hablarían a solas, Taehyung se vio renuente ante la situación, pero no dijo una palabra. No quería soltar el brazo de Jungkook mientras caminaban, no tenía nada que ver en eso y aún así parecía ser el más afectado, se sentía amenazado y sus instintos lo orillaban a no separarse del pelinegro.

—Jefe. – Todos detuvieron el paso cuando escucharon la joven voz de uno de los empleados, al tener las miradas sobre él se inclinó para saludar y luego de enderezarse observó sólo a Seokjin. – Las autoridades de Nerium acaban de llegar.

Ese nombre ocasionó que la cola de Taehyung se esponjara al instante. Seokjin dio la orden de que se les dejara ingresar y captó en seguida la mirada asombrada del castaño.

— ¿Nerium? – Preguntó y alzó la voz un poco más de su tono usual. – Hyung, ¿Qué significa eso?

—Quieren llevarse a Jungkook. – Fue algo brusco soltarlo de esa manera, sobre todo por lo sensible que se encontraba el felino, pero no tenía más opción, no había tiempo para ser delicados.

—Pueden seguir a la sala. – Namjoon intervino de inmediato y ofreció al presidente, su intención era evitar que el lobo se cruzara con esas personas. – Recibiremos a Nerium como es debido y luego pueden discutir el tema de Jungkook, ¿Le parece bien?

Sooyun tuvo la intención de asentir, mientras menos contacto tuviera con Nerium sería mejor para él, debía mantener una actitud profesional y muchas veces los funcionarios de ese país llevaban al límite su paciencia.

—No hace falta.

Era tarde para proseguir como Namjoon había planeado, dos oficiales con la bandera de dicho país en el uniforme ya estaban frente a ellos y lo que más indignación causó es que se atrevieran a llevar a una semi humana con un collar y una cuerda, como si de un animal en cautiverio se tratase.

Tenían la obligación de mostrar respeto mutuo, por lo que todos a excepción de Jungkook se inclinaron en una pronunciada venia.

Ni siquiera habían dicho las suficientes palabras y ya al tener ese tipo de exhibición con una híbrida representaba un desafío para ellos.

Los ojos de Jungkook brillaron de furia en color dorado cuando reconoció el símbolo en ese uniforme y la especie de la chica que llevaban con ellos. Como era posible olvidarla sí algunas veces mientras dormía esa bandera izada en el cielo rodeado de soldados armados que disparaban y mataban a diestra y siniestra sin importarle la vida de las personas que acababan lo perseguía en sus pesadillas.

—Ustedes... – Dijo entre dientes y asomó los colmillos, su corazón latía con fuerza furioso, la media sonrisa de superioridad que adornaba la cara de esos humanos estaba llevando su ira a otro nivel.

La híbrida de cabello largo y plateado alzó la mirada al escuchar tal gruñido, todo su cuerpo se estremeció, el olor del lobo llegó a sus fosas nasales y sus pupilas se dilataron en el instante que se percató de quién estaba frente a ella.

Cuando el panorama estaba volviéndose rojo a su alrededor y el razonamiento comenzaba a pasar a segundo plano Jungkook volvió en sí al sentir como el felino se pegaba más a su brazo y se escondía tras su espalda sólo dejando a la vista las peludas orejas inclinadas hacia atrás.

Taehyung estaba tenso y asustado, los ojos del chico brillaban con miedo al ver a esos hombres frente a él. Jungkook decidió relajarse y con el mismo brazo que el felino sostenía lo empujó un poco más tras él.

—Con todo respeto... – Seokjin se puso delante de ellos dos, su ancha espalda y tono imponente sorprendió en cierta forma al pelinegro. –...El híbrido presente fue rescatado de su territorio y su presencia aquí representa un trauma para él. Señor presidente, con su permiso, voy a tener que pedirles que se retiren. – Impuso mientras se sostenía las manos detrás de su cadera.

Por la actitud que Taehyung adoptó Jungkook comprendió al instante que el mayor se refería a él y la ira antes reprimida se hizo más grande.

—Entonces saquen al semi humano de aquí. – Jamás había tenido que forzarse a tener tanto autocontrol como en ese momento escuchando las palabras del hombre con la bandera en el uniforme.

Choi SooYun se aclaró la garganta y tomó las riendas del encuentro nada amistoso.

—Fueron citados aquí por mí. – Los zapatos resonaron señoriales al colocarse delante de ellos. – Este centro y sus ingresados están bajo el mando de Kim Seokjin, tanto ustedes como yo debemos tomar en cuenta sus palabras.

A los contrarios no les parecía nada agradable lo que había detrás de esa oración y como cada vez que tenían reuniones diplomáticas en Acalypha sentían su dignidad pisoteada.

—Iré con el lobo y luego nos ocuparemos de nuestros asuntos, mientras tanto los encargados de aquí les indicarán donde pueden ponerse cómodos para esperar. – Fue la última orden de Choi SooYun y debía cumplirse tal como dictaba.

Namjoon se encargó de dirigirlos lejos de allí y la forma en que tiraron del collar de la híbrida hizo que más de uno apretara los dientes con frustración. Todos los músculos de Taehyung se tensaron en el momento que Seokjin lo separó de Jungkook para que esté procediera con los que ya habían acordado.

—Jungkook. – No quería sonar tan desesperado, pero no podía hacer nada al respecto, los vellos de su cuerpo estaban erizados, ser alejado del calor y del aroma del pelinegro lo afectó más de lo que podía disimular.

Seokjin entró en una crisis de nervios cuando los ojos de Jungkook se volvieron más brillantes luego de escuchar a Taehyung llamarlo, se estaba enfadando de verdad y no era el momento indicado para que perdiera el control.

—Estará bien. – Afirmó y jaló al híbrido para que dejarlo detrás de él. – Cuanto antes salgas de ahí más rápido nos desharemos de esas personas, ¿Comprendes, Jungkook? – No le importaba que el presidente haya escuchado sus palabras, lo más importante ahora era mantener lucido el razonamiento del lobo.

Jungkook asintió y luego de darle una última mirada a los ojos acuosos de Taehyung siguió la espalda del otro humano que lo dirigió a un amplio salón.

Cuando en ese ancho y largo pasillo sólo quedaron ellos dos Kim Seokjin se inclinó hacia a un lado y dando un hondo suspiro tomó la temblorosa mano de Taehyung para evitar caer.

— ¿Estás bien? – La pregunta iba dirigida al híbrido, pero este pensaba que el mayor debía preocuparse primero por él mismo porque lucía como si en cualquier momento fuera a colapsar.

—Hyung, ¿Que tiene que ver Nerium en todo esto?

Seokjin se reincorporó y lo invitó a caminar junto a él mientras le explicaba a profundidad la situación. Taehyung se alteró por un momento luego de entender que era lo que hacían allí y porque habían sido citados, fue tranquilizado gracias a la afirmación de Seokjin que no tenían nada para probar sus alegaciones y al final Jungkook se quedaría con ellos.

— ¿Por qué trajeron a esa híbrida con ellos? – El felino estaba más calmado, sostenía la manga de la bata color salmón que era usual en el uniforme de Seokjin, caminaba con tranquilidad aunque no tenía idea de por qué lo había llevado a esa área del centro.

—Eso es lo que venimos a averiguar, necesito que mantengas la calma, ¿Si? Sé que pasaste por mucho, pero ahora estás a salvo. – Aseguró y Taehyung asintió, comprendía porque estaban allí, las gruesas voces ya le eran familiares.

En esa área parecida a un comedor recibían a las visitas, por lógica allí se encontraban los dos funcionarios de Nerium y la híbrida que llevaban. Taehyung tragó pesado, no ingresaron al salón, se mantuvieron pegados a la pared junto a la puerta abierta para no ser vistos.

Ambos humanos estaban en la inmensa mesa de madera. La híbrida estaba sentada en el suelo junto a un rincón con las piernas pegadas contra su pecho mientras las abrazaba con fuerza y hundía el rostro en sus rodillas. No podían verla, aparte de tener la cara tapada la cascada de cabello plateado la cubría en gran parte, a pesar de esto aseguraban que estaba llorando por los gemidos y el movimiento involuntario de sus hombros.

Taehyung quiso ayudarla, la cadena del collar estaba amarrada a una de las sillas de los hombres para dejarla cautiva cerca de ellos.

—No podemos hacer nada por ella. – Seokjin murmuró al conocer las intenciones del menor. – Aunque estén en nuestro territorio es una ciudadana de Nerium, eso nos deja de manos atadas.

—Sus orejas se parecen a las de Jungkook. – El comentario de Taehyung le confirmó que no estaba alucinando, desde que esa semi humana apareció en su campo de visión notó ciertas similitudes con el lobo calamitoso que habían capturado. — ¿Cree que...?

—Sh. – Le calló y se pegó más a la puerta para escuchar las palabras que llamaron su atención.

—No estábamos equivocados, el lobo es un Alfa. – Aseguró uno de los hombres con las cejas fruncidas. – La híbrida entró en celo ni bien lo escuchó gruñir, debemos llevarlo con nosotros si o si. No creo que exista otro como él.

Su compañero volteó hacia la chica quien seguía ocultando su rostro. Una sonrisa maliciosa se extendió en sus labios.

— ¿Entonces de verdad estás en celo? ¿Tan rápido? – La híbrida de grandes y espesas orejas sollozó más fuerte y apretó aún más el abrazo sobre sus piernas. – Cuéntame que es lo que sientes, ¿Cosquillas? ¿Eh? ¿Estás húmeda? – Soltó una carcajada y Seokjin tuvo que apretar los puños para controlarse.

—Deja tus asquerosidades para después. – Reprochó el otro. – Debemos pensar en cómo sacaremos al lobo de su custodia.

—No entiendo por qué te preocupas tanto. – Colocó una mano bajo su barbilla y lo miró aburrido. – Estaba en nuestro territorio y escuché que es muy agresivo con los humanos e incluso con otros híbridos, nos lo entregarán por voluntad propia. — Volvió la vista a la peli plata. – Ya deja de lloriquear. Nos llevaremos a tu Alfa para que te revuelques y te aparees con él, deberías estar contenta.

El agudo gruñido que escapó del pecho de Taehyung apareció sin permiso, escuchar esas palabras le revolvió el estómago y una gran molestia apareció. Ese sonido hizo que la híbrida levantara la cabeza y dándose cuenta de su presencia los miró con grandes ojos suplicantes de un azul tan intenso que rompieron el corazón de Seokjin.

—Mira, sólo así levantas la cabeza. Eso te emociona, ¿Cierto? – El cuerpo del hombre les obstruyó la vista y tapaba a la chica casi en su totalidad, aún así fueron capaces de percibir como sus piernas temblaron con terror. – Oye,  Jae. ¿No tengo permitido divertirme antes de dársela al lobo? Está caliente, ni siquiera tendré que esforzarme.

La alzó a la fuerza y sostuvo su barbilla para que su compañero pudiera apreciar su rostro lleno de lágrimas, este no hizo más que rodar los ojos.

—Es asqueroso que te excites con un animal.

—Vámonos. – Seokjin tomó la mano de Taehyung y se dio la vuelta para largarse de allí, no podía soportar más esa escena.

Lo último que vio el felino le trajo horribles recuerdos de sus experiencias. La chica indefensa luchaba por liberarse mientras el hombre con un agarre que a simple vista era doloroso hacia el amago de succionarle los labios.

— ¿Seguro que no podemos hacer nada? – Preguntó bajito con las orejas gachas y apretó la mano del mayor entre sus dedos.

—No si todos se enteran, meteríamos al presidente en una disputa política y por ahora lo necesitamos de nuestro lado. – Explicó. – Pero matarlos cuando salgan de aquí y hacerlo parecer un accidente siempre es una opción.

Se sentía mal por reírse de la insinuación del castaño, no pudo evitarlo su tono tan decidido le causó gracia. Agradeciéndole en silencio entrelazó sus dedos con los ajenos y no los soltó por un largo tiempo, quizás cuando lo rescataron a él del territorio de Nerium también trajo muchos problemas para Seokjin y hasta que consiguió su objetivo este no se rindió.

Él podía caminar con libertad, comía lo que quería, socializaba con quien le agradara y actuaba como se le antojara, lo que pasó antes de ser rescatado pocas veces lograba afectarlo, en esos momentos pudo verse en el pellejo de esa híbrida, asustado, maltratado y temblando por tener el tacto de alguien indeseado sobre su piel, el infierno para él acabó hace unos años y aunque estaba agradecido por ello era horrible pensar que no todos corrían con la misma suerte.

Por la frustración que sentía Seokjin no medía la rapidez con la que caminaba y en el momento que cruzaron por un pasillo fue sorprendido por otra persona, estos dos terminaron chocando entre sí.

—Lo sien... - El mayor dejó la oración a medias y puso una mano en su cintura cuando reconoció contra quien había chocado. – De casualidad, ¿No vas a averiguar sobre la híbrida que trajeron a mis espaldas? – Inquirió y no necesitó que Namjoon le respondiera para saber que tenía razón, la actitud nerviosa que este adoptó ya le daba la respuesta.

—No... – Alargó con una sonrisa inocente mientras se rascaba la nuca, la ceja enarcada de su socio le dejó saber que mentir ya era en vano. - ...Si. – Admitió. – Pero iba a contártelo todo en seguida. – Dijo como excusa.

Alegando que le había ahorrado el trabajo Seokjin rodó los ojos y lo empujó al mismo tiempo que jalaba a Taehyung para dirigirse hacia su oficina y discutir sobre lo que acababan de escuchar.

Esa híbrida era un lobo calamitoso igual que Jungkook, lo que significaba que la raza no estaba extinta como se creyó por mucho tiempo. Tenía entendido que las hembras poseían la misma fuerza y agresividad, no entendía como esa peli plata había terminado de esa manera, pero lo averiguaría y lo que sea que los funcionarios de ese nocivo país estuvieran planeando no daría resultado.

Mientras tanto, Jungkook se encontraba frente a frente con un humano que no conocía de nada y lo único en lo que podía concentrarse su mente es en lo que ocurrió afuera. Taehyung se encontraba en el mismo espacio que las personas que destruyeron su territorio y asesinaron a su manada, no podía quedarse tranquilo si eso le acribillaba en la mente.

— ¿Tu nombre es Jungkook? – El lobo asintió como respuesta, aquella era una sala de reuniones, la mesa de vidrio estaba rodeada por numerosos asientos y ninguno de ellos se encontraba ocupado. Él no tenía intenciones de ponerse cómodo y al presidente le parecía más interesante rodearlo y examinarlo. - ¿Jungkook...? – Arrastró la última letra.

—Sólo Jungkook. – Habló con voz gruesa un poco fastidiado por la insistencia.

Al principio Choi Sooyun lo observaba como si fuera una atracción de circo, se obligó a mantenerse relajado y condescendiente al repetirse una y otra vez que debía salir de allí cuanto antes, tenía un mal presentimiento, tal como esa noche cuando se enfrentó contra la pantera sólo que esta vez lo tenía más intranquilo el hecho que el felino no estaba junto a él. El humano pareció notar su intranquilidad y decidió inquirir en ello con intención de que el pelinegro confiara un poco más en él.

Jungkook respondía sus preguntas con sinceridad y de manera concisa, averiguó sobre el tiempo que vivió en el bosque y como se adaptó a la vida del centro, con honestidad no había mucho para contar, lo más resaltante de toda historia siempre terminaba siendo ese híbrido de gato al que vio por poco tiempo.

—Has creado un vínculo con el minino, ¿No es así? – Cuestionó con los labios estirados y por poco se sintió victorioso al ver el reflejo de una sonrisa en el lobo, sus ojos ya no brillaban dorados, los colmillos se habían escondido, Kim Taehyung lo doblegaba incluso cuando no estaba presente. - ¿Qué hay de tus padres?

A pesar que el semblante del lobo se oscureció de repente Sooyun no se arrepintió de hacer tal pregunta, de vez en cuando Jungkook dejaba salir un comportamiento tosco delante de él, no quiso darle demasiados detalles, un "Los humanos destruyeron mi hogar" fue lo único que dijo y la forma de referirse a su especie era una de rechazo absoluto.

No podía ignorar eso, si Jungkook no entendía que aquello solo se acreditaba a un grupo de personas y decidía generalizar es una alerta de peligro que debía descartar.

— ¿Odias a los humanos? – Por fin el presidente había tomado asiento y descansaba la barbilla en sus dedos cruzados.

—Sí. – Jungkook sabía que esa no era la respuesta correcta, pero no mentiría. – Tú le temes a mi especie, ¿No es así? – La pregunta tomó por sorpresa al mayor, ver el aura de superioridad del lobo lo hacía sentir como si los papeles se hubieran invertido y ahora él era el objeto del interrogatorio.

— ¿Qué te hace pensar eso?

—Esto que estamos haciendo ya me da una respuesta clara. – Jungkook se sentó de igual forma y quedaron frente a frente con la mesa entre ellos. - ¿No es la primera vez que está frente a uno? – Asintió. – Entonces ¿Por qué piensas que voy a atacarte?

Las palabras lo dejaron mudo, hace un rato quería asegurarse que Jungkook supiera diferenciar que había humanos buenos y humanos malévolos, no todos estaban dentro de la misma bolsa, pero en ese instante y desde hace días él se estaba dejando llevar por todo lo que los libros escritos por personas y no por híbridos decía sobre su especie.

—Es imposible saber quién es bueno y quien es malo si no los conoces a ninguno. – Expresó el híbrido. – Yo sólo he conocido la parte mala de la humanidad, a penas puedo decir que existe un solo humano en quien podría confiar. – La imagen de Kim Seokjin parándose delante de él y enfrentado a esas otras personas por el bienestar de cierto híbrido llegó a su mente. – No pueden pedirme que comience a creer que todos son buenos de un día a otro, si alguien me ataca voy a responder, es así de simple, ¿No harías tú lo mismo?

Sooyun lucia sorprendido luego de escuchar su conclusión, creyó que sería él quien estudiaría el comportamiento del lobo, no al revés, ahora sabía que había sido detallado a profundidad desde la primera vez que se vieron el uno al otro. Los animales actuaban por instinto, los humanos por razonamiento, por lo tanto los híbridos poseían ambas capacidades y eso era lo que despertaba el temor en ciertas personas, incluso en él mismo.

Pensar que otra especie es más fuerte que la tuya generará que ataquen para destruir sin pensar demasiado, Choi Sooyun también tuvo ese pensar cuando se enteró de la existencia de Jungkook, mátalo antes de que te mate, acabalo antes de que el otro lo haga contigo, era lo que regía la lógica de los humanos y ahora que se daba cuenta de ello Sooyun se preguntaba quién era el verdadero problema.

Él tuvo la intención de matarlo, si hubiera llegado allí con una tropa armada listo para atacar lo más probable es que el lobo se habría convertido en una bestia y pasaría a la historia como el enemigo cuando en realidad fue él quien lo provocó.

Llegó de buena manera, con un trato igualitario y lo que consiguió a cambio fue un joven híbrido dispuesto a compartir ideales, la especie de Jungkook no se trataban de bestias incontrolables que se alzaron contra la humanidad, fueron los humanos quienes se enfrentaron a ellos de la peor manera por miedo.

—Jungkook. – Sooyun extendió la mano derecha hacia adelante y el mencionado lo observó renuente. – Creo que... Ambos tenemos mucho que aprender sobre el otro.

El híbrido se lo pensó un poco más antes de aceptar su mano y estrecharla.

Seguían representando una amenaza para él, sobre todo quienes se encontraban allá afuera con una loba cautiva, sólo por ese momento se permitiría ceder. Debía salir de allí de inmediato y encontrarse con el testarudo felino, quería estar junto a él y decirle que ya no tenía nada de qué preocuparse antes de que ese mal presentimiento que cada vez se volvía más intenso terminara por hacerlo enloquecer.

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♥Nos vemos pronto♥

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