-TRECE-
Un suave toque me hizo abrir los ojos. Me sentía muy cómodo y calentito en esa posición, así que volví a acurrucarme para disfrutar más de esa sensación. De nuevo, sentí que me apretaban el hombro, lo que me obligó a abrir los ojos de nuevo. Estaba muy aturdido, y todavía no había enfocado la vista, mis propios lagrimales me ordenaban que volviese a cerrar los ojos y que ignorase todo, pero oí una voz familiar.
-Mu, despierta, tenemos que volver a casa- Me llevó segundos identificarla como la voz de Shaka. ¿Por qué estaba él ahí?
Muy a mi pesar tuve que entreabrir los ojos. La sensación era parecida a la de un mareo, mientras que mis ojos aún no se habían acostumbrado a estar abiertos, y cualquier fuente de luz se distorsionaba haciéndolos parecer grandes estrellas.
Me llevó un rato situarme y recordar un poco de lo que había estado haciendo hasta ese momento. Claro, había ido a dormir a casa de Shaka, pero... ¿Cuándo me había ido a la cama? ¿Ya era de día? Frotando mis ojos empecé a tocar donde estaba apoyado, no se sentía como una cama ¿Había estado durmiendo en el suelo?
-Vamos Mu, levántate ya, ya has dormido una hora y mi hombro empieza a doler- ¿Su hombro? ¿Por qué le iba a doler su hombro? Sentí como unas manos intentaban incorporarme, y una brisa fría rozaba mis párpados haciendo que abriese los ojos completamente, disipando esa especie de neblina en la que sentía que estaba metido.
Estaba mirando al firmamento, las estrellas brillaban en una noche despejada, y si yo podía verlas significaba que no había techo, y por lo tanto que no estaba en una casa. Entonces al fin lo recordé, tendría que estar en el tobogán donde estábamos mirando las estrellas. Pero, ¿Por qué estaba allí? ¿A caso me quedé dormido?
Mis sospechas fueron confirmadas en el momento en el que escuché la música sonando. Una canción de los Beatles, había quedado en reproducción automática y ahora estaba sonando "Drive my car", no había nada más disonante que eso en ese momento.
Me fijé en Shaka y estaba sobándose el hombro, haciendo pequeños estiramientos. Justo ahí algo hizo "click" en mi mente. Debí haberme quedado dormido en su hombro.
¿Cuánto tiempo había estado durmiendo? Era imposible que no se hubiese dado cuenta. Estaba demasiado somnoliento todavía lo que significaba que había estado durmiendo al menos un buen rato. Encima mientras él me explicaba súper ilusionado cosas sobre las constelaciones. ¿Y voy yo y me duermo? Lo único que quería hacer en ese momento era darme un cabezazo contra la pared y desaparecer de allí.
Mientras pensaba en mil maneras de darme a la fuga, me fijé en que Shaka ya se estaba levantando. Hizo un par de estiramientos y me ofreció su mano.
-No te preocupes, no me importa que te hayas quedado dormido, al fin y al cabo es muy tarde.- Tartamudeó un par de veces y soltó una risa nerviosa, se notaba que no estaba muy suelto con las palabras.
Mientras tanto yo me digné a aceptar su mano e incorporarme en un silencio incómodo. Nada mas levantarme noté algo extraño en mi pierna derecha, como miles de pequeñas agujas clavándose a la vez. Exacto, se me había dormido la pierna, ¿Qué más me faltaba?
-¿Estás bien? Te noto un poco tenso- Sonaba preocupado, e hizo un ademán de acercarse a mí, pero le coloqué una mano en frente para indicarle que estaba bien. Le dediqué una sonrisa (falsa) y me puse a caminar intentando mover la pierna lo más normalmente posible.
Aunque pude ver que Shaka no se lo acabó de tragar, no dijo nada y simplemente caminó detrás de mí. Justo cuando conseguíamos crear un ambiente cómodo voy yo y me duermo en su hombro. Parecía que ese día no quería que me sintiese normal.
Por otro lado mi pierna estaba en esa fase donde se empieza a desentumecer y cualquier movimiento que hacía me dolía. Prácticamente estaba reteniendo las lágrimas.
Pasamos al lado de la piscina y esta vez no había nadie, cosa que me extrañó en demasía, pues la gente que sale por la noche se suele quedar hasta bastante tarde. No pude aguantar mi curiosidad y desbloqueé mi móvil para ver la hora. Una vez más me quedé ciego, tenía que dejar de poner el brillo al máximo. Cuando ajusté el brillo pude ver en el reloj de la pantalla de inicio que eran las dos y media de la madrugada.
Bueno, si antes tenía ganas de estamparme contra una pared ahora quería tirarme por un acantilado ¿Eso quería decir que había estado dormido una hora y media (como mínimo) en el hombro de Shaka? Tendría que pagarle el médico luego si le había hecho algo en el hombro por mi culpa.
Mientras pensaba en cuanto me costaría arreglarle el hombro a Shaka ya habíamos llegado a su casa. La verdad es que no me di cuenta hasta que le vi colocando las llaves en la cerradura para dejarme paso.
Entré a su casa y me encontré con las luces apagadas, por lo que esperé a que Shaka acabase de entrar y que así encendiese la linterna de su móvil. Subí las escaleras detrás de él y entramos a su habitación.
-¿Qué te parece si nos ponemos ya los pijamas? Así podemos ir a dormir cuando queramos- Shaka me habló mientras estaba rebuscando en su armario. Por lo que pude entrever, no había nada colocado en su sitio, cosa que me hizo reír en mis adentros.
-Claro, ¿porque no?- Shaka pasó al lado mío y sin mirarme a la cara se dirigió al pasillo, parando a los pocos pasos.
-Yo me cambiaré en el baño, ya tengo el pijama preparado- Asentí, no tenía ningún problema con ello, al fin y al cabo era su casa.
Cerré la puerta y me dirigí a la mochila que había traído, sacando de allí mi pijama morado de verano. Me cambié bastante rápido, y me puse a ver el móvil mientras que esperaba a que Shaka volviese. Realmente me preocupaba haber hecho enfadar a Shaka quedándome dormido mientras me explicaba cosas.
No pude seguir pensando, pues sentí unos toques en la puerta. A través de la rendija se filtró la voz débil de Shaka.
-¿Puedo pasar?- No sonaba muy animado, pero no le di importancia, quizás tenía sueño.
-Adelante- Intenté no gritar demasiado, pues temía que la familia de Shaka se despertase.
La puerta se abrió con lentitud y vi a Shaka saminar apresuradamente hacia un cesto en una esquina de la habitación, dejando allí su ropa. Sin levantar la vista del suelo, se dirigió hacia la cama. Se agachó y sacó otra cama de debajo. No me había fijado hasta ese momento que su cama era en realidad una cama nido.
El que estaba rehuyendo mi mirada se me hizo demasiado evidente cuando directamente se metió en la cama sin decirme nada. He aquí donde mi crisis existencial entró en juego. ¿Debería preguntarle qué pasaba o no? ¿Y si no le pasaba nada?
Pero había que admitir que mirases por donde lo mirases ese comportamiento era raro. Shaka no era ese tipo de persona, además, nunca se comportó así conmigo. Estuve un rato mirando a su espalda pensando que hacer. ¿Estaría realmente enfadado por haberme quedado dormido?
Finalmente decidí preguntar, si algo aprendí de los libros que había leído era que las cosas siempre resultan más fáciles cuando se hablan. Tomando aire (y con un poco de miedo) llamé a Shaka. Él se dio la vuelta y se sentó, quedando cara a cara, mas en todo momento rehuyó mi mirada. Iba a preguntarle, pero dejó con las palabras en la boca, pues él habló primero.
-¿He hecho algo mal?- Su voz sonaba triste, muy triste. Por un momento pensé que se refería a mí, pero no, tuve que repensármelo para darme cuenta de que se estaba refiriendo a si mismo. ¿Por qué tendría él que haber hecho algo mal? En cualquier caso sería yo el que hubiese cometido un error.
Y si así fuese, ¿Por qué tendría que importarle? He visto a Shaka con los otros y nunca le importó lo más mínimo lo que pensasen o dejasen de pensar sobre él. Y sin embargo ahí estaba, delante de mí, rehuyendo mi mirada por un motivo que ni yo mismo entendía. Vino a mi mente el momento en el que conocí a Shaka y lo mucho que me había intimidado, y por un momento temí haber cambiado de dimensión mientras dormía. Miré a Shaka y parecía casi desesperado por una respuesta.
-¿Por qué crees que has hecho algo malo?- Miré a Shaka, denotando clara confusión. Él volvió a apartar la mirada cuando dejé de hablar, fijando un punto a su izquierda y entrecerrando los ojos.
-Cuando te despertaste parecías muy distante, casi ni me mirabas, y pensé que había hecho algo mal- Se veía que le costaba decir aquello, pero a mí me costaba creérmelo. Por otra parte no podía hacer otra cosa que admirar mi habilidad para darle la vuelta a la tortilla, no solo él no estaba enfadado conmigo, sino que pensaba que yo estaba enfadado con él. Qué ironía.
-Shaka, de verdad no estoy enfadado contigo, no tienes porqué disculparte, simplemente estaba preocupado por haberte molestado y no quería molestarte más.- Los ojos de Shaka se abrieron como platos por un instante, pero en seguida volvió a recuperar la compostura y me miró fijamente.
-¿En serio?- Asentí con la cabeza y él soltó un suspiro. Nos quedamos en un silencio incómodo durante un rato. ¿Ni siquiera resolviendo las cosas podía tener un respiro o qué? Estuvimos mirándonos hasta que alguien se dignó a hablar.
-¿Qué te parece si hacemos algo? ¿Te apetece ver un documental?- Shaka tomó la palabra, cosa que agradecí a los cielos, y no solo eso, sino que también propuso algo que hacer para distraernos, dos por uno, pleno. Asentí en total conformidad y el sacó su ordenador, poniéndolo a los pies de la cama donde iba a dormir yo.
Decidimos poner uno sobre mitología, pues él ya había tenido su momento para hablar de astronomía. Los dos nos recostamos en nuestras respectivas camas y apagamos la luz para verlo mejor.
A los pocos minutos de empezar el documental, pude escuchar una especie de ronquidos que provenían de la cama de Shaka. Exactamente, se había quedado dormido. No pude evitar sentir curiosidad por ellos, pues la verdad que eran muy extraños. En realidad no eran ronquidos, sino respiraciones profundas que al soltar el aire por la boca hacían una especie de ruido parecido a "phiu".
No pude evitar reírme internamente y observarlo un poco más, pero al rato me empecé a sentir como un acosador que espiaba a la gente al dormir, y me obligué a apartar la mirada.
Como no estaba viendo el documental y Shaka se había quedado dormido, decidí apagar el ordenador y disponerme a dormir, pues el día de mañana sería largo.
-------------------
NOTA DE LA AUTORA:
Vamos a tomar esto como un capítulo de calentamiento más que como un avance real, pues necesito agarrarle el tranquillo otra vez a esta historia jajsjsj
Además necesito disculparme porque es muy corto, pero no se preocupen, porque el domingo o el lunes subo ya un cap en el que al menos avancen algo uwu
Y por último, perdón por la corrección, pero es que tuve percances de último momento y necesitaba subirlo :(
Igualmente: HYACINTHUS HA VUELTO (yay!)
Bạn đang đọc truyện trên: Truyen247.Pro