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[Volvemos al presente :D]
⊰✩⊱
5 meses después.
─Nunca antes habías llevado comida a alguien de tercer piso ¿cierto?
La pregunta salió de los labios del chico de cabellos marrón, quien luego de hacer aquella cuestión, giró a mirar a su nuevo auxiliar. Ambos entrando al ascensor que segundos antes había abierto sus puertas
─No...
─Bueno, ya debes saber que no son tan peligrosos, no al menos como los del cuarto o quinto piso. Sin embargo, aún así hay que tener cuidado con este paciente... especialmente a esta hora─Elevó su muñeca para poder ver la hora en su reloj de mano y poder cerciorarse que, efectivamente, pasaban de las 9─Ya debe de haber cambiado.
─ ¿Uhm? ¿A qué te refieres?
─Me refiero al paciente, obviamente.
─Ya, ¿y qué es lo que quisiste decir con "haber cambiado"? ¿Qué es lo que padece?─Cuestionó con ojos un poco curiosos el auxiliar.
─Ugh bueno... lo que tiene es TID.
─ ¿Qué? ¿Trastorno de identidad dispositivo?
─Ujhm.
─Whoaaa jamás he conocido a alguien con ese trastorno─Confesó un poco admirado ─ ¿Como es él? o bueno... ellos.
─Ellos...─Suspiró frotando su cuello ligeramente─Bueno, no son peligrosos, pero tenemos que tratarlos con delicadeza, especialmente a esta hora. Ella suele ponerse muy nerviosa y sensible por lo que hay que hablarle suavemente para que quiera comer y tomar su medicamento.
─ ¿Dijiste ella?─Los ojitos del auxiliar pelinegro no pudieron brillar más al recibir la confirmación del contrario─Oh, dios es sorprendente, aunque... un poco tenebroso.
Y después de decir lo último, su mirada cayó en aquella camisa de fuerza que yacía en el último nivel del carrito de servicio donde transportaban las pastillas y la comida.
─ ¿Lo dices por la camisa?
─Ujhm ¿por qué la traemos si dices que no es peligroso?
─Bueno... En las últimas noches esta personalidad en especial ha sido víctima de flashbacks e influencia pasiva causada por otro alter, el persecutor. En ocasiones se exalta e intenta hacerse daño, y otras veces... Umh nos intenta hacer daño a nosotros ¡pero no te preocupes! Es muy poco común que haga eso.
─Y-ya, entiendo─dijo poco convencido, pero aceptando su destino.
─Bien...─Habló repentinamente el de cabellos marrón sacando al contrario de su ensimismamiento, segundos después de un completo silencio─ Esto es lo que haremos. Vamos a entrar a la habitación y te encargarás de servir el agua en el vaso mientras yo voy con el paciente.
El de cabellos completamente negros asintió, su piel erizándose una vez vio las puertas del ascensor abrirse.
─Vamos Mark y relájate, en serio. Este chico no es peligroso...
Habitación 1, habitación 2, habitación 3.... por cada paso que daban, el de nombre Mark podía jurar sentir su corazón salir. Jamás se había sentido así.
Aquel piso era completamente diferente al primero y al segundo, donde había estado sirviendo por los últimos 14 meses y donde no se sentía aquel tenebroso, áspero y sombrío ambiente, tan similar a aquellos escenarios que pasaban en las películas de terror.
─Bien, aquí estamos─Anunció el que llevaba más tiempo sirviendo ahí una vez ambos se encontraron frente a la habitación marcada con el número 7─ ¿Estás listo?
Pero antes de que el de cabello marrón pudiera insertar la llave en la puerta y abrir, una voz masculina le llamó.
─Jackson...
─Oh ¡doctor Park!
─ ¿Cómo estás muchacho?
─Muy bien, ¿Y usted? Hace tiempo que no lo veía por aquí. ¿A qué se debe su visita?
Uhg tan curioso.
─Bueno, me han llamado. Tu superior por fin aceptó que necesita mi ayuda desde que la policía dejó de involucrarse.
─ ¡Oh! ¡Escuché algo así! Las denuncias fueron retiradas ¿Cierto?
Si, definitivamente, ese chico era muy curioso.
─Ah, algo así, pero si quieres luego hablamos de eso. ¿Cómo va él? escuché que las cosas se están complicando ¿no?
El castaño rápidamente asintió dando por hecho aquello que decía el hombre.
─Lo están intentando ayudar para que puedan dejarlo ir, pero él no quiere hablar, bueno, ellos...─Corrigió dando un rápido vistazo a su compañero
─ ¿Sigue manifestando el mismo patrón? ¿El principal no ha salido?
─Mjum, él no ha salido ni una sola vez en los últimos tres meses. Y si, se sigue manifestando el mismo patrón de la última vez que usted estuvo por aquí; Uno en el día y otro en la noche, no ha cambiado para nada...
─Ya... entonces, ¿ninguno de los dos ha querido hablar o decir cómo está su anfitrión?
─Nou. El doctor Jang ha intentado de todo, desde promesas hasta tratos, pero aún así se niegan a cooperar.
─ ¿Incluso la chica?
─Ujhm. Ella no ha querido hablar absolutamente nada, es más cuando lo intenta hacer comienza a llorar y gritar "¡No lo hagas!" incluso nos ha intentado atacar. Lo que nos lleva a pensar que es porque la están intimidando mediante flashbacks o incluso manipulando por medio de la influencia pasiva.
─Tiene lógica.
─Yep y el chico, bueno, usted sabe cómo es. Dice que no dirá ni una sola palabra hasta no verlo a él y saber que está bien.
El doctor Park JungSoo, ese hombre que había estado encargado del caso de Kim Taehyung hasta que este fue arrestado y encerrado en un hospital mental, suspiró lentamente en tanto trataba de ordenar sus pensamientos cerrando los ojos por un par de segundos.
─Ya veo...─Asintió un par de veces, sus ojos abriéndose y clavando en un punto en tanto consideraba en su mente la posibilidad de hacer una llamada─Bueno, esa comida es para él ¿cierto?
─Ella─Corrigió─Sip, estábamos a punto de dejársela...
─Muy bien─Park asintió teniendo muy en claro el objetivo de su visita ahí─ Entonces los acompañaré. Entremos...
⊰✩⊱
Mi Yoonie~
Lo siento mi amor...
Sé que no es la manera, ni mucho menos el momento. Sé que justo ahora tú y tu familia están lidiando con un enorme problema así como sé que es injusto que yo te escriba y te venga con otro más, sin embargo, tengo que hacerlo... tengo que decir que tengo que dejarte.
No es aceptable y entenderé si no quieres hablarme más.
Luego de que sepas que me fui del país para estudiar, vivir y a casarme con tu mejor amiga en el extranjero, entenderé si decides olvidarte de mí después.
Lo entenderé perfectamente, sin embargo, si decides mantener tu mente abierta y confiar en mí, te prometo que volveré.
No puedo darte detalles justo ahora, pero sé exactamente qué hacer, solo tienes que ser paciente y esperar por mí.
Tú ya arriesgaste todo una vez, ahora me toca a mí hacerlo y protegerte...
Espero no me olvides.
Te amo tanto Seok Jin.
Recibido, 31 de diciembre. 2:34 pm
Seok Jin miró su celular, su pecho llenándose de ese "no seque" que siempre lo invadía cuando leía ese último mensaje escrito por su novio.
Ya era 5 de Junio y sobre la mesa, el periódico de esa mañana yacía extendido mostrando sin descaro alguno el encabezado que presumía tener la página principal.
"Multimillonario dueño de Empire Building Company, pierde en la corte y es declarado culpable: Será rápidamente trasladado al centro penitenciario de Seúl"
Releyendo el título por enésima vez, el de cabellos azabaches suspiró mientras que en su celular salía de la bandeja de mensajes para dirigirse al apartado de llamadas, sus dedos marcando con rapidez ese número que en los últimos tres meses había sido tan recurrente en su teclado. La habitual respuesta negativa presentándose nuevamente.
─ ¿Donde estas mi amor?─Susurró bloqueando su celular. Sus ojos cerrándose con cansancio─Todo se está resolviendo, pero tú no... no hay rastro alguno de ti.
Lo último que Seok Jin había obtenido de su novio había sido ese último mensaje de texto en su bandeja de entrada.
En aquel tiempo, luego de recibir aquello, el pelinegro se había apresurado en llamarle al menor y exigirle una explicación de lo que sus palabras decían. No obstante, cuando quiso comunicarse a dicho número, este ya se encontraba fuera de servicio haciéndole confirmar que, en efecto, todo lo que decía el texto era verdad.
Poco después de una semana del arresto de Taehyung y de la desaparición de los hermanos Min, algo así como una serie de noticias asociadas a Empire Building Company había estado llenando los titulares de las noticias en televisión y en los diarios de Seúl.
Primero un encabezado donde se aseguraba la unión de acciones de dicha compañía con el adinerado empresario Kim Seung Hyeon, el padre de Kim Jisoo, se reveló como noticia en todo el país: Al parecer "la unión" consistía en un matrimonio protagonizado por los dos primogénitos de dichas partes, un matrimonio claramente obligado que se realizaría a las afueras del continente asiático.
Sin embargo, eso no fue lo último que consternó a Seok Jin─quien estaba seguro que dicho suceso involucraría a su novio─ si no fue aquel segundo titular que apareció rápidamente a los tres días después:
"Salen a la luz supuestos actos ilícitos realizados dentro de EBC. La investigación del caso se encuentra en proceso"
Y al quinto día una nota más.
"Min Doo Hwan, dueño de EBC, es arrestado por falsificación de facturas y supuesta colaboración con la mafia: Su caso será llevado a la corte la próxima semana"
Eso definitivamente había descolocado a medio país, haciendo que las acciones de dicha compañía cayeran a lo más profundo y por ende, el matrimonio entre los primogénitos rápidamente se cancelara.
Todo, absolutamente todo estaba tomando forma.
El verdadero "enemigo" estaba yendo a prisión y el inculpado de nombre Kim Taehyung, junto a su familia, se estaba liberando de aquella serie de demandas que habían aparecido de la nada, una vez que se confirmaron que estas eran falsas.
Todo estaba mejorando, incluso Kim Jisoo había regresado al país, pero los Min... el novio de Jin, aún no aparecían.
─Mi cielo...
El de cabellos negros tuvo que llevar rápidamente su mano hacia su rostro para poder limpiar la lagrima que había osado resbalar por su mejilla, una vez escuchó esa maternal voz llamándole.
─Oh, mamá─Despabiló su cara y se forzó a sonreír.
─ ¿Estás bien mi vida?
─Uhg si, no te preocupes ¿hay noticias de Taehyung?...
Pero ella sabía que no lo estaba.
YoungMi estaba segura que los últimos meses, desde que repentinamente desapareció Min Yoongi para ser más exactos, su hijo estaba luchando contra una batalla que a la pelirroja le era difícil comprender; la batalla del despiste, del abandono y a pesar de que la mujer siempre quiso preguntarle qué era lo que le estaba haciendo tanto mal, no podía hacerlo, no cuando su hijo mayor siempre evadía el tema y ponía primero algo que estuviera relacionado con él protagonista de la situación "más importante" por la cual en ese momento estaban pasando: Kim Taehyung.
─Sabes que no me tienes que mentir ¿cierto?
─ ¿Uhm? ¿De qué hablas?
─De que estás fingiendo─Le señaló, el mayor desviando la mirada─Se que puede que lo que hagas sea para olvidarte de sea lo que sea que te esté dañando pero... soy tu madre, recuerda que conmigo no tienes que disfrazar tus emociones.
Seok Jin asintió, su pecho sintiéndose realmente cálido al sentir las manos de su madre acariciar con delicadeza sus mejillas.
─Prometo... prometo que cuando salgamos de esto te contaré absolutamente todo.
─ ¿Sin dejar nada de lado?
─Ujhm. Sin dejar nada de lado.
El mayor sonrió y tomó las delicadas manos que aún se encontraban regalando sutiles caricias en sus mejillas.
─Bueno mi amor. Esperaré pacientemente hasta que te sientas listo para hablar ¿okey?─El contrarió asintió y sonrió cuando la mujer tuvo que ponerse de puntitas para dejar un maternal beso en su frente─Solo mantén en mente que así te sientes indispuesto para hacerlo, yo estaré ahí siempre, aunque no te haga decir nada. Estaré para no dejar que te desmorones o que tu rostro pierda ese perfecto y hermoso brillo que te caracteriza. ¿De acuerdo?
Fueron esas palabras y el hecho de que se encontraba suficientemente sensible, lo que hizo al chico nublar de nueva cuenta sus orbes.
─De acuerdo...
Y lo siguiente que vino fue un cariñoso abrazo que hizo sentir al pelinegro completamente protegido. Un abrazo que disipó todo temor que por unos instantes le invadió. Ese materna abrazó que le regresó toda esperanza y le dio fuerzas para seguir esperando.
─Señora Kim ya estoy listo...─Jungkook dijo adentrándose a la habitación una vez el abrazo de madre e hijo terminó─ ¿Nos vamos?
Seok Jin ladeó la cabeza y Young Mi formó una ligera "o" con sus labios al recordar lo que le iba a comentar a su hijo.
─Ah, claro Kookie, salimos en 5...
El castañito, con una sonrisa llena de emoción y esperanza, asintió para luego avisar que esperaría por ellos en la estancia.
─ ¿A dónde vamos?─cuestionó Jin girando a ver a su madre.
─De hecho venía a decirte cariño. Doctor ParK llamó.
─¡Ohu! ¿En serio?
─Mhjm. Me dijo que le hablaron del centro psiquiátrico para restituirlo en el caso de nuestro Tae─Expresó emocionada─Me dijo también que quiere que vayamos ya mismo al hospital para hablar con nosotros ¿No es asombroso? Por fin vamos a tener una noticia de su progreso, ¡incluso puede que nos dejen entrar a verlo!─Terminó, el brillo en sus ojos delatando la inmensa esperanza que había entrado a su pecho luego de recibir dicha noticia.
Desde el arresto al de diferentes personalidades, hace tres meses exactamente, había sido sumamente difícil para la familia el poder ver al menor, o saber algo de él siquiera.
Si, gracias a estrictas normas patrocinadas por la fiscalía en la que Taehyung había sido detenido, el personal de la institución mental se había limitado a dar información del menor y a autorizar la entrada al recinto a los familiares. Incluso se habían apoderado de los estudios del doctor Park y habían sacado a este del caso, alegando que, como ahora estaba en sus manos, la situación del chico ya no sería más de su incumbencia.
Y pelearon. SunHee, la madre de Jimin, incluso contactó a su ex esposo el abogado para que este analizara la posición de Taehyung y ayudara a reafirmar la veracidad de las palabras impuestas en las denuncias contra Woo Dakho.
Estaban dándolo todo. La familia Kim junto a los Park y los Jeon, estaban buscando por cielo mar y tierra algo, lo que sea que les ayudara a poder ver tan siquiera a Tae. Hasta que un día no hace mucho, dichas denuncias desaparecieron por arte de magia.
Exacto, nadie sabía qué era lo que había pasado, pero sí que les regresó el alma al cuerpo cuando recibieron la llamada de la fiscalía diciendo que todo proceso contra él de diferentes personalidades, había terminado.
─Entonces...─Habló Seok Jin su semblante cambiando a uno notoriamente más animado en tanto tomaba su chamarra─Vayamos al hospital. Doctor Park y TaeTae nos han de estar esperando...
⊰✩⊱
─Bueno...
─ ¡Hola amor! ¿Cómo está todo allá?─fue lo primero que Jungkook escuchó al contestar la llamada entrante de su madre en su teléfono.
─Oh bueno, doctor Park nos mandó llamar─Explicó el castañito─Ahorita la señora Kim está hablando con él dentro del hospital mientras Seok Jin y yo esperamos en el auto. No... no nos dejaron entrar─Su voz poco a poco se apagó.
─Mi vida ten paciencia, es un avance que les hayan hablado. Estoy segura que a partir de hoy todo irá bien. Muy pronto verás a tu TeTe...
El estómago del menor se estrujó con tan solo escuchar eso último. Quería que se hiciera verdad. Aquello que le decía su madre, él rogaba por que ocurriera.
─Yo... en verdad espero eso.
─Vas a ver que si, ¡te lo dice tu madre que siempre tiene razón!—Le fue inevitable al menor no reír.
Soltando pequeñas carcajadas y con su ánimo volviendo a subir, continuó con la llamada de su madre, quien hace un par de días había tenido que regresar a Busan por motivos de trabajo.
─Bueno corazón, te tengo que dejar. Te llamó a las 5 para que me cuentes cómo transcurrió todo ¿de acuerdo?
Después de recibir un asentimiento y escuchar lo mucho que el menor la quería, Hee Sook colgó.
El tiempo estaba pasando muy lento.
Minutos después de colgar la llamada, Jungkook comenzó una charla trivial con Seok Jin acerca de la música y sus distintos géneros. También hablaron un poco de mascotas y la posibilidad de que la Sra. Kim aceptara en su casa a una, hasta que vieron a esta misma salir del edificio frente a ellos y caminar en su dirección. Ambos chicos deteniendo la conversación para concentrarse en lo que estaban próximos a escuchar.
─Mamá...
La expresión de la mujer estaba en blanco una vez subió al auto, ambos jóvenes esperando ansiosos para que dijera algo. La mujer suspiró y llevó la mirada al menor de los dos.
─S-señora Kim ¿todo bien?─Cuestionó Jungkook cuando su suegra lo miró, su ritmo cardiaco desembocado y sus manos sudando en espera de las palabras de la mayor, para luego sentir como un terremoto de emociones agitó en su interior, poco después de escuchar aquellas cuatro palabras.
─Jungkook, Dakho quiere verte.
*
*
*
Capitulo de recapitulación y solo les aviso que esta madre ya se prendió.
¿Quién a parte de Jk dejó de respirar cuando supo que vería a Dak?
:'D
¿Llevan la cuenta regresiva?
*
*
ILY❤️
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