Nino X Sebastián: Día de la cita (3)
-En casa de las quintillizas-
Nino: *Arreglándose para salir*.
Miku: *Pasando a su lado* Te ves muy emocionada hermanita.
Nino: Como no tienes idea Miku *la voltea a ver* ¿qué me dices?, ¿me veo hermosa?
Miku: Sería vanidoso decírtelo siendo que somos iguales.
Nino: Aquí la diferencia es que yo acabo de contribuir en mi belleza y tú estás vestida de casa, ¿cómo me veo?
Miku: Te ves bien Nino, traes algo muy propio de ti.
Nino: *Delineándose los ojos* Tn me habló de que debo ser claramente como yo soy, supongo tú has de hacer lo mismo con él.
Miku: Claro, ¿ya olvidaste la vez en que salimos y tú criticaste mi ropa de tianguis?, así es como visto yo.
Nino: *Maquillándose la cara* Me sorprende que Tn se fije tanto en ti considerando el tipo de hombre que es, él se arregla mucho en comparación a ti.
Miku: Tampoco me rebajes, uso delineador y en ocasiones rímel en las pestañas, y eso al parecer es suficiente para Tn, y con tu permiso, me los voy a poner *se pone al lado de ella junto al segundo lavabo del baño y viéndose al espejo para pintarse*.
Nino: *Mostrándole sus cosméticos* Mírame a mí, lo que tú usas es uno de los muchos que uso, deberías también pensar en el labial, el enchina pestañas, el maquillaje, las sombras, los brillitos, el barniz de uñas, créeme que todo eso les fascina a los hombres.
Miku: ¿Cómo te ha servido eso hasta ahora?
Nino: *Poniéndose en blanco* Ah... tengo a Sebastián ahora.
Miku: Una vez peleamos por esto, pero fuera de cualquier tipo de cuestión, la belleza externa no lo es todo.
Nino: ¿Sigues prefiriendo la belleza interna?, tú novio está un poco fuera de eso.
Miku: Aún no hemos formalizado, y él es un poco de ambos, lo que quiero decir es que a los chicos no solo les interesa el aspecto de las mujeres, también les atrae nuestra personalidad.
Nino: *Terminándose de pintar los labios* Eso dices tú, pero tu novio no oficial dijo algo muy distinto.
Miku: ¿Ah sí?
Nino: *Poniéndose sombras en los poros* Según él, a los hombres les interesa, la apariencia física de las mujeres y ya.
Miku: ¿En serio?
Nino: Muy en serio, fue uno de sus consejos de hombre, quizás es algo contrario a ti.
Miku: Independientemente de que él lo haya dicho o no, Tn está conmigo a pesar de que no consiento mucho mi apariencia, él dice que soy la que mejor viste de las 5.
Nino: *Volteándola a ver* ¿En serio?
Miku: Muy en serio *guarda su rímel y su delineador* y por cierto voy a ir a verlo, está esperándome afuera.
Nino: *Sorprendida* ¿Vino por ti a la casa?
Miku: Así como lo hizo en nuestra primera cita *a punto de irse* pero esta vez me divertiré con él en su casa.
Nino: ¿Llevas algún anticonceptivo?
Miku: *Se detiene* ¿Eh?
Nino: Quizá lo necesites, nunca se sabe qué pueda pasar.
Miku: *Bajando la mirada* Tienes razón, pero... no tengo ninguno.
Nino: Conociendo a Tn él no dejaría pasar un detalle tan sutil como ese, pero estaría bien ir prevenida en dado caso.
Miku: Dudo mucho que lo hagamos apenas en nuestro primer encuentro de intimidad, pero si es responsable al momento, yo misma le daré la oportunidad de hacerlo.
Nino: Solo no vayas a cometer una estupidez hermana.
Miku: Haré lo que tenga que hacer *tomando su bolso y preparándose para irse* adiós, y suerte con Sebastián.
Nino: Tú con Tn, adiós.
-En casa de Sebastián-
Sebastián: *A punto de irse* Mamá, ya me voy.
Mamá: *Lo voltea a ver* Cuídate hijo, y diviértete.
Sebastián: *Viendo al comedor* ¿No ha llegado Adachi?
Mamá: Creo que está con su amiga.
Sebastián: ¿Su amiga?
Mamá: No te dijo que hizo una amiga en...
Sebastián: Si me lo comentó, pero no creí que hasta faltaría a comer únicamente por eso.
Mamá: Ella tendrá sus razones, aunque a veces no la comprendamos, pero por mientras tú ve a pasar el rato con... ¿cómo dijiste que se llama la chica?
Sebastián: *Saliendo* Nos vemos más tarde.
Mamá: ¿Ah?, adiós.
-Nino llega al café a donde habían acordado-
Nino: *Poniéndose junto a la puerta* -Dios, llegué 5 minutos antes de la hora acordada, aún estoy algo nerviosa, pero espero que esto salga bien-.
-En la parada cercana al café-
Sebastián: *Bajando del camión* -Estaré justo a la hora acordada, me veré muy interesado si se entera que llegué tan puntual; solo espero no esperarla durante más de media hora hasta que llegue *se dirige al café*.
Nino: *En su mente* -Quizás Miku si tuvo un poco de razón respecto a que me pasé un poco con mi insistencia de a dónde debíamos venir, yo terminé proponiendo todo y Sebastián solamente aceptó, tal vez no debí ser tan pedante en ese aspecto-.
Sebastián: *Encontrándola y acercándose a ella* Nino.
Nino: *Lo voltea a ver sorprendida* ¿Ah?, Sebastián.
Sebastián: *Mostrándose cortés* Hola, perdón por no haberte frecuentado durante la escuela, pero... ¿cómo estás? *la saluda de beso*.
Nino: Muy bien, jeje, estoy algo impaciente, y emocionada.
Sebastián: Me lo imagino, ¿Tn te platicó algo sobre mí o existe algo que quisieras saber antes de empezar nuestra cita?
Nino: Me dijo unas cuantas cosas que quizás no sean de mucha importancia fuera de lo normal; y a ti, ¿te dijo algo sobre mí?
Sebastián: Solo me dijo lo que supuse, y creo que al igual que tú no está nada fuera de lo que se pueda considerar normal jeje.
Nino: No verdad *sonríe*.
Sebastián: *Abriendo la puerta del café* Bueno, después de ti.
Nino: *Se sonroja* Jiji, gracias *pasa al café junto con Sebastián*.
-En el café-
Sebastián: *En su mente* -Desde este momento comenzamos la cita, trataré de relajarme y estar lo más tranquilo posible; ten calma y sé tú mismo así como lo dijo Tn, aún tengo oportunidad de no repetir lo que pasó con Ako, trataré de ser fuerte- ¿Dónde nos sentamos?
Nino: *Viendo una mesa para dos del lado de una pequeña terraza* Por allá, se ve más cómodo *toma la iniciativa por sí misma y se va a la mesa*.
Sebastián: *En su mente* -Tal y como dijo Tn, le gusta mucho ser escuchada- Ya voy *se va hasta con ella a esa mesa y se sientan juntos-.
Nino: *Sentada frente a Sebastián* -Tranquila Nino, estarás frente a él pero podrás verlo a los ojos, si te pones nerviosa voltea a su nariz, no hay nada de qué temer-.
Sebastián: *Sentado frente a ella* Nino, ¿qué vas a querer?
Nino: *En su mente* -Esta es la primera pregunta, lo hizo bien para ser sincera, se cumplió lo que Tn dijo, lo mejor será responder educadamente- Quisiera un cappuccino de vainilla con una rebanada de pastel de fresa.
Sebastián: Lo que órdenes.
Nino: *Sonríe*
-Sebastián se levanta y va a pedir a la barra-
Nino: *En su mente* -Que nervios, es tan guapo que aunque no lo vea me cuesta trabajo mantener las palabras con él, mmm... sé fuerte Nino, eres una mujer fuerte y lo tienes que demostrar-.
Sebastián: *Pidiendo las cosas* Sería una rebanada de pastel de fresa con un cappuccino de vainilla, también un pastel de chocolate alemán con un café americano por favor.
Encargado: El americano ¿chico o mediano?
Sebastián: Mediano por favor.
Sebastián: *En su mente* -Nino en verdad que es muy linda- *la voltea a ver de reojo*.
Nino: *Lo mira entre sonrojada y nerviosa*.
Sebastián: *Voltea de nuevo con el encargado* -Mmm... debo concentrarme, no ponerme nervioso ni despistarme por lo que su apariencia pueda afectar en mí-.
Encargado: *Le entrega las cosas* Aquí tiene su pedido.
Sebastián: *Lo toma* Muchas gracias.
-De vuelta a la mesa-
Nino: *En su mente* -Ok, todo está bien, no pasa nada, sigamos con la plática-.
Sebastián: *Trayendo el café y el pastel* Aquí tienes.
Nino: Gracias, eres muy lindo.
Sebastián: *Le sonríe* No fue nada.
Nino: ¿Qué te parece el lugar?
Sebastián: Me gusta mucho, la verdad es que no suelo venir muy seguido aquí debido a que frecuento más el cine y los restaurantes.
Nino: ¿En serio?, a mí también me gustan.
Sebastián: ¿De veras?
Nino: Si, hace poquito fui al cine a ver la última película de los vengadores.
Sebastián: *Burlándose* Nino, eso fue hace un año.
Nino: Jeje, ya sé, pero fue una de las que más me gustó, ¿no sé si a ti también?
Sebastián: De hecho, sí, Tn y yo somos muy amantes de los superhéroes, y vimos esa película más de tres veces.
Nino: Yo la vi con mis hermanas como unas 5 jeje.
Sebastián: Pues claro, como son quintillizas, fueron 5.
Nino: *Riéndose* Jejejejeje, sí verdad, nunca lo había pensado así.
Sebastián: Pues ahí tienes mi dato.
Nino: Jeje *agarrándose el cabello en son de pena* bueno, yo no soy mucho de frecuentar cines, pero... en cuestión a los restaurantes soy algo constante.
Sebastián: ¿De veras?
Nino: Claro, en realidad... mi hermana menor Itsuki es una gran amante de los restaurantes y puestos de comida, así que vamos casi de ley una comida al día a uno.
Sebastián: Vaya, me sorprende lo que se puede hacer cuando se tiene el dinero para disponértelo.
Nino: ¿Tú no lo haces?
Sebastián: Sí, bueno... no tan seguido ya que mis amigos que son Tn, Pedro y Jesús no frecuentan mucho el que salgamos así todos los días más que los fines de semana; pero... siendo que tú lo haces con tu hermana lo consideraría lógico ya que vives con ella y tienen más disposición para estar juntas.
Nino: Sí claro, pero... a veces también salgo con Christine y Ximena.
Sebastián: Ah tus amigas.
Nino: Y te entiendo, tampoco lo hago tan seguido *come de su pastel y toma de su capuccino* cuando mucho lo hacemos solo los viernes y los sábados.
Sebastián: Eso es bueno Nino.
Nino: Jiji.
Sebastián: ¿Sabes?, mi mejor amigo me ha hablado mucho sobre ti, y no sé si serás cercana a él o no, pero me dijo que te gusta mucho salir, y creo que lo estoy comprobando.
Nino: Jeje, así es, me gusta mucho salir y divertirme.
Sebastián: ¿Hay algún lugar en especial al que te guste ir?, así hasta lo podríamos agendar para nuestra próxima cita.
Nino: Eres muy listo Sebastián jeje, me encantan los chicos inteligentes, pero el lugar al que más me gusta ir es al spa y es a donde vamos a ir hoy luego del café.
Sebastián: Ok, ya veo *le echa un trago a su café y come de su pastel* pues mira, aunque vayamos hoy al spa, para nuestra próxima cita podríamos visitar un lugar en donde a ti te guste más entretenerte, si hoy vamos a tener una cita relajante ¿qué te parece si la próxima la tenemos un poco más animada? sería genial.
Nino: Tienes razón, ¿qué te parece si vamos a un karaoke y ahí nos divertimos cantando? *sonríe al finalizar*.
Sebastián: Me encantaría Nino, no soy muy bueno cantando, así que deberás darme unas cuantas clases cuando volvamos.
Nino: Jajajajajajaja, con mucho gusto.
Sebastián: *Terminando su pastel* Bueno ya terminé, ahorita pago la cuenta y nos vamos al spa.
Nino: Espérate, yo no he acabado.
Sebastián: Ah sí, lo siento. Pero puedo ir pagando de una vez.
Nino: *Sacando su monedero* Claro, ¿sería mitad y mitad?
Sebastián: No Nino, lo acabo de decir, yo te invito.
Nino: No, déjame pagar mi parte.
Sebastián: No Nino, permíteme ser el caballero y yo pago, ya para otra ocasión nos dividimos la cuenta, pero por ahora yo pago.
Nino: Vas a hacer que me dé pena que me invites.
Sebastián: Yo no tengo problema preciosa, para mí es un gusto poder compartir la mesa junto a ti.
Nino: *Se sonroja* Mmm... gracias.
(Ok, quizás este dato pueda sonar un poco irrelevante ahora, pero es necesario aclararlo; el pelo de Nino en este punto de la historia es largo y no corto, me he estado tratando de fijar mucho en ese detalle durante todos estos relatos y por eso la he tratado de mostrar como tal con cada una de las imágenes que pongo, pero como ya vieron rompí esa regla en las dos imágenes anteriores y fue porque las fotos de Nino con el pelo largo para ciertos contextos se me están acabando y quizás ya no las muestre mucho en lo que resta de la historia hasta que llegue la parte en la que se corta el pelo. Pero es todo, si quieren saber cómo llega al punto de cortárselo pues sigan leyendo y manteniéndose al tanto con la historia).
-Saliendo de la cafetería-
Sebastián: *En su mente* -No sé si solamente fue su belleza, pero el hecho de que visitáramos la misma cafetería en donde tuve mi primera cita con Ako quizás también fue un factor para que me pusiera más nervioso con ella en este lugar-.
Nino: *Viéndolo con una sonrisa* Sebastián, ¿te gustan mis uñas?
Sebastián: A verlas *la voltea a ver* que bonitas, ¿cómo te las haces?
Nino: Yo no me las hago, de hecho... voy a un salón de belleza.
Sebastián: ¿Y ahí te ponen el barniz, te liman las unas y te hacen prácticamente todo?
Nino: Exacto, me las dejan así de bonitas para verme lo más femenina y colorida posible, me hacen tanto manicure como pedicure, que bueno que te gustan.
Sebastián: ¿Ósea que también tienes pintadas las uñas de los pies?
Nino: Jeje, sí, ¿quieres verlas?
Sebastián: No me las puedes mostrar aquí en la calle.
Nino: Bueno, te las muestro cuando lleguemos al spa.
Sebastián: Ok, me muero por verlas.
Nino: Y yo me muero por enseñártelas.
Sebastián: Eso sonó un poco raro.
Nino: *Tomándolo del brazo* ¿Por qué?
Sebastián: Bueno, es que...
Nino: No pasa nada, son solo mis uñas y nada revelador, de hecho, para eso me las pinto para que las puedan ver *volteando la mirada* bueno, eso sí sonó mal *viéndolo* para que tú las puedas ver.
Sebastián: Gracias por el detalle, pero...
Nino: *Viendo su celular* Ya está llegando el Uber, vámonos *lo toma de la mano y se van*.
-En el camino-
Nino: *Viendo con interés a Sebastián* Y tú... ¿tienes algo en especial?
Sebastián: *Medio nervioso* ¿Especial en qué sentido?
Nino: Bueno, yo tengo mis uñas y mis listones en forma de mariposas, y tú...
Sebastián: Bueno, en realidad yo...
Nino: *Interrumpiéndolo* No, no me lo digas *se acerca a él rompiendo un poco su distancia* mmm...
Sebastián: *Poniéndose un poco más nervioso* ¿Qué haces?
Nino: *Se hace a un lado* Usas un perfume muy rico, ¿es eso verdad?
Sebastián: *Aceptando su idea* Ah... sí, es eso precisamente.
Nino: *Sonriendo* Lo sabía, huele muy rico, ¿lo usas muy a menudo?
Sebastián: Ah... no, solamente cuando salgo...
Nino: *Interrumpiéndolo de nuevo* ¿Con chicas como yo?
Sebastián: No, bueno sí, mira en realidad...
Nino: *Volteando la mirada* Lo siento, creo que estoy siendo un poco grosera en invadirte con tantas preguntas, pero... perdón, estoy un poco ansiosa.
Sebastián: ¿Nino?
Nino: Sí, pero... *la voltea a ver de nuevo* ¿lo usaste solamente hoy para mí?
Sebastián: Eh... pensé que te gustaría.
Nino: *Emocionándose* Ah... que lindo eres, gracias, me gusta mucho, hueles muy bien Sebastián.
Sebastián: Ah... gracias, supongo.
Nino: *Poniéndose un poco nerviosa* Mmm... ¿me dejarías... tomar tu mano?
Sebastián: *La voltea a ver serio*.
Nino: No, digo, si no quieres yo...
Sebastián: *Toma la mano de Nino delicadamente teniendo anteriormente experiencia en eso*.
Nino: *Quedándose sorprendida* Ah... mmm... jeje -me tomó la mano por sí solo, no sé por qué, pero me gusta-.
-En el Spa-
Nino: *En recepción* Muchas gracias.
Recepcionista: De nada, que lo disfruten.
Sebastián: *Sentado en el sillón de espera* -Espero no tener que hacer nada comprometedor que abuse de mi confianza-.
Nino: Sebas, vamos adentro.
Sebastián: *Se pone de pie* Sí ya voy.
-En el hidromasaje-
Sebastián: *Viendo el lugar* Guau, me sorprende lo grande que es.
Nino: *A un lado de él* Y eso que no has visto lo demás.
Sebastián: Creo que me sorprenderé mucho el día de hoy.
Nino: Ya lo creo *yendo al baño y vestidor de mujeres* ve a ponerte tu traje para bañarnos juntos.
Sebastián: Sí claro.
-En el baño de hombres-
Sebastián: *Cambiándose* -Dios... esto me pone más nervioso que nunca, llevé a Ako a las albercas junto con Tn y también Riko, pero esto es muy distinto, ¿qué debo hacer?, ah... solo seguiré los consejos de Tn y la propia experiencia que tuve con Ako, ay... pero eso no me quita los nervios-.
-En el baño de mujeres-
Nino: *Cambiándose* -Mmm... estoy a punto de mostrarle mi cuerpo a un hombre, que avergonzada estoy, necesito tranquilizarme y hacerme a la idea de que no me va a ver desnuda, solo me va a ver en traje de baño, eso es, tengo que repetírmelo varias veces "solo me va a ver en traje de baño y no desnuda", bien. Tengo muchos nervios, aunque esta fue mi idea aún así no dejo de pensar en lo nerviosa que estoy-.
-En la tina del hidromasaje-
Sebastián: *Entra antes que Nino* Ah... uf, el agua está muy calientita, se siente muy bien.
Nino: *Sale del baño y vestidor cubriéndose con una toalla* -Mmm... sé fuerte, tienes que quitártela-.
Sebastián: *La voltea a ver* Nino.
Nino: *Aparta la mirada por reacción* Mmm... Sebas... Sebastián.
Sebastián: Ven, el agua está muy calientita.
Nino: *Moviendo lentamente su mirada hacia él* Este... está bien *se dirige a paso lento al yacusi* Dios...
Sebastián: *La voltea a ver* ¿Tienes frío?
Nino: *Haciéndose la despistada* Ah... sí, es que... eso de quitarme la falda y la blusa y quedarme en el bañador este... si te da un poco de frío.
Sebastián: Bueno, si tienes frío pues metete, al fin y al cabo, a eso venimos.
Nino: Ejem... sí, jeje *voltea por un momento la mirada y luego mira de nuevo el yacusi* -vamos Nino, tú puedes, deja la vergüenza atrás y hazlo- mmm... *se quita la toalla y muestra su cuerpo en bikini frente a Sebastián*.
Sebastián: *La voltea a ver por reacción*.
Nino: *Nota su mirada y no puede evitar ponerse roja*.
Sebastián: *Tratando de romper el hielo y la incomodidad* Vamos, metete.
Nino: *Viendo el meterse al yacusi como su solución* Sí *se mete de inmediato*.
Sebastián: *Viéndola con una sonrisa* ¿Cómo se siente?
Nino: Este... a gusto.
Sebastián: Yo te lo dije, ¿aún sientes frío?
Nino: No, ya no.
Sebastián: Que bueno.
Nino: Je.
Sebastián: *Viéndola de frente* Eres hermosa.
Nino: *Lo mira de reojo* ¿Eh? *no puede mantener su vista sobre él*.
Sebastián: Sí, eres muy linda, eres... eres en verdad muy guapa Nino.
Nino: Gracias, Sebas.
Sebastián: *Viendo los interruptores para el hidromasaje* ¿Quieres que... ponga el hidromasaje de una vez o...?
Nino: *Sin voltearlo a ver* ¿Podrías esperar un momento?
Sebastián: Claro, yo no tengo problema.
Nino: *Se pone instintivamente a temblar por no poder aguantar la vergüenza*.
Sebastián: *Siente levemente el movimiento del agua* Nino ¿estás temblando?
Nino: *Lo voltea a ver rápidamente* ¿Ah?, no, solo... me moví para acomodarme.
Sebastián: No me mientas *pone su mano en su frente* ¿te está dando calentura?
Nino: *Quita por reacción de nervios su frente del tacto de Sebastián* ¡No! *lo voltea a ver de nuevo tratando de disculparse* digo, no, solo... perdón, no es nada, es solo... *baja la cabeza* a quién engaño, la verdad es que... tengo mucha pena.
Sebastián: *Poniéndose compasivo con ella* Nino.
Nino: Lo lamento, creí que podía hacer esto de la forma más casual posible para que lo disfrutáramos en nuestra primera cita, pero solo lo terminé arruinando, perdón, yo... soy una tonta, soy una total inexperta *saltando algunas lágrimas* de haber sabido que me pondría tan pudorosa hasta para usar un traje de baño hubiera sugerido otro sitio, perdóname Sebastián.
Sebastián: *Limpiando sus lágrimas* Nino... tranquila, no llores, no arruinaste nada.
Nino: *Viéndola con cara de tristeza* Sebas...
Sebastián: Yo estoy tan nervioso como seguramente tú lo estás en este momento, y créeme que lo he estado desde que comenzamos nuestro encuentro en el café, y no te culpo por tu inexperiencia ni mucho menos por tus nervios. Yo soy tan inexperto en el tema como tú, y de no ser por mi mejor amigo seguramente estaría más perdido de lo que de por sí ya lo estoy *acariciando su rostro* no te sientas presionada, que yo no tengo nada qué exigirte; eres una mujer hermosa y eso es todo lo que me importa, mientras tú estés para mí es más que suficiente.
Nino: *Sonriendo consolada* ¿Lo dices en serio?
Sebastián: No pido nada más de ti, si estás nerviosa es algo completamente normal; pero no te presiones, solo sonríe y eso me basta.
Nino: *Sonríe mostrándole su mejor sonrisa* Sebas...
Sebastián: Así, mira que bonita te ves, te ves más hermosa cuando sonríes.
Nino: *Instintivamente lo abraza y se mantiene unida a él*.
Sebastián: *La corresponde sutilmente*.
-Se mantiene así con ella durante unos cuantos segundos-
Sebastián: ¿Ya te parece que ponga el hidromasaje?
Nino: Sí, por favor.
Sebastián: De acuerdo *oprime el botón y comienza las burbujas para el hidromasaje*.
Nino: Ah... que rico...
Sebastián: *Sintiéndolo por primera vez en mucho tiempo* Dios mío, esto está increíble.
Nino: *Dejándose llevar por los masajes* Si... yo te lo dije, es como estar un rato tocando el cielo.
Sebastián: Esto es sin duda el cielo, ojalá no me fuera de aquí.
Nino: Tenemos tres horas para aprovechar el spa, así que hay que disfrutarlas.
Sebastián: Saliendo de aquí ¿qué te parece si vamos al sauna?
Nino: Tenía pensado ir a los tratamientos faciales, pero está bien, vamos al sauna saliendo de aquí.
Sebastián: *En su mente* -Tn me dijo que era impulsiva y se solía enojar si hacías alguna cosa distinta a lo que ella planeaba, pero la veo muy tranquila al decir verdad-.
Nino: *Se vuelve a acercar a Sebastián para que la abrace*.
Sebastián: *La corresponde* Nino...
Nino: *Acurrucando su cabeza sobre él* Sebas...
-En el sauna-
Sebastián: *Entra junto con ella* Según recuerdo, tenemos que accionar este botón *lo presiona* y regular la temperatura con este regulador que indica el nivel de grados puestos sobre el humo dentro del cuarto.
Nino: Así es, me sorprende lo rápido que deduces las cosas Sebas, no me equivoqué cuando te dije que eres muy inteligente.
Sebastián: Je, me gustaría serlo realmente *se sienta en la banca del sauna*.
Nino: *Se sienta junto a él* Pero lo eres, para mí eres muy listo *volteando la mirada* bueno, quizás tu mejor amigo dijo algo muy distinto cuando le pedimos que fuera nuestro tutor y mi hermana Miku te mencionó, pero para mí que te subestima, eres inteligente para mí simple punto de vista femenino.
Sebastián: Gracias Nino, pero... la inteligencia se marca por muchas otras cosas aparte de saber deducir y hacer las cosas.
Nino: Pero eso no te hace menos inteligente, al menos no para mí, de hecho... me gusta.
Sebastián: *Viéndola* ¿Qué cosa?
Nino: Lo listo que eres, creo... que eso de cierta forma te vuelve especial dentro de muchos aspectos, eso y... aparte de ser guapo *sonríe apenada* jiji.
Sebastián: Yo no soy ni inteligente ni guapo.
Nino: *Viéndolo algo indignada* Una mujer te dice que lo eres.
Sebastián: Sí, pero... *razonando lo que va a decir* olvídalo, lo siento *viéndola de frente* me alegra que exista una mujer que en verdad note mi valía como hombre, aún y aunque haya existido... *se corta al hablar*.
Nino: *Viéndolo confundida* ¿Haya existido qué?, ¿alguna otra mujer que no lo haya notado?
Sebastián: *Tratando de guardárselo* No, nada, gracias por tu reconocimiento Nino *tocándole sutilmente una pierna* yo también pienso que eres muy guapa, así que... creo que es mutuo.
Nino: ¿Sebas?
Sebastián: *Le soba un poco la pierna* Tranquila, no pasa nada.
Nino: *Se calla y no hace más preguntas*.
-Pasan unos minutos de silencio y el cuarto se empieza a calentar por el vapor-
Sebastián: Es increíble, hace casi 10 años que no me metía a uno de estos.
Nino: Yo vengo un poco más seguido, pero nunca paro de disfrutarlo; ¿tu viniste cuando eras niño?
Sebastián: Sí así es, mi familia y yo no teníamos mucho dinero cuando era niño, pero una vez se le concedió a mi hermana como regalo de cumpleaños, y lo disfrutamos todos en familia.
Nino: *Volteándolo a ver comprensivamente* ¿Tu familia era pobre?
Sebastián: *Poniéndose serio* Sí así es, lo éramos cuando yo y mi hermana éramos pequeños.
Nino: Me gustaría escuchar más, ¿cómo vives ahora?
Sebastián: Te lo contaré; cuando nací mi madre se divorció de mi padre teniendo que hacerse responsable ella misma de mí y de mi hermana menor, nunca tuvimos mucho dinero, mi mamá trabajaba haciendo la limpieza en varias casas y nosotros la apoyábamos sacando buenas calificaciones y vendiendo cosas en la escuela; pero cuando entré a la secundaria, mi mamá se casó con el dueño de un restaurante de lujo y así vivimos hasta hoy en día; al principio creí que tendría problemas con él, pero fue muy amable y lo he podido considerar como mi padre, ahorita mi hermana está cursando su primer año de preparatoria y yo ahora soy lo que puedes ver, un chico del promedio saliendo con una hermosa chica de alto nivel.
Nino: Jeje, linda historia *poniéndose seria* y la verdad es que te comprendo.
Sebastián: *Confundido* ¿Eh?
Nino: En realidad mis hermanas y yo no siempre vivimos rodeadas de lujos y mucho dinero; en realidad cuando nuestra madre vivía, vivíamos en un apartamento donde mi mamá pagaba diariamente el alquiler, no teníamos mucho dinero y mi madre se esforzaba día con día para darnos una vida mejor, y así fue hasta cuando nos dejó.
Sebastián: Lo lamento mucho.
Nino: Si, pero también siento que mi actual padre es un gran hombre, y al igual como tú dices lo puedo considerar como mi verdadero padre en quien puedo confiar.
Sebastián: *La voltea a ver sonriéndole*.
Nino: *Apenada también le sonríe*.
Sebastián: Al decir verdad creo que somos más parecidos de lo que pensé originalmente.
Nino: Y yo también pienso lo mismo.
Sebastián: *Se acerca sutilmente al rostro de Nino* Nino...
Nino: *Lo mira de frente* Sebas...
Sebastián: *No puede apartar su vista de ella, acerca lentamente sus labios a los suyos y la besa suavemente*.
Nino: *Entre los sentimientos y la confusión lo corresponde y también lo empieza a besar*.
Sebastián: *Intercambia suavemente besos en los labios con ella hasta que se detiene poniendo su frente sobre la de ella* Ah... Nino.
Nino: Sebas.
Sebastián: *Poniendo sus manos sobre su cabeza acariciando sutilmente entre sus listones* Te amo.
Nino: *Despega su frente de con la de él y lo mira con los ojos entre llorosos* ¿Sebas?
Sebastián: Me gustas mucho, Nino.
Nino: Mmm... mmm... Sebas yo... *soltando una lagrima* ijih... yo... *voltea su mirada y lo mira una y otra vez* ijih... yo también te amo, me gustas mucho *se suelta a llorar* ijih...
Sebastián: Nino... *la toma con ambas manos y la besa sorpresivamente*.
Nino: *Tratando de liberarse y desahogar desesperadamente sus sentimientos lo corresponde ahora desatando más su forma de besarlo*.
Sebastián: *La besa de la misma manera dejándose llevar por el momento y los sentimientos que llevaba cargando tanto con ella como con la chica que una vez lo traicionó en el pasado*.
-Pasan así unos cuantos segundos hasta que se separan-
Sebastián: Te quiero.
Nino: *Sonriéndole* Por cierto, ¿ya viste mis uñas?
Sebastián: *Voltea a ver sus pies* Son muy bonitas.
Nino: ¿Te gustan o no te gustan?
Sebastián: Me gustan mucho.
-En casa de Sebastián-
Sebastián: *Afuera de su casa con ella* Nino, me la pasé muy a gusto contigo el día de hoy, gracias.
Nino: *Viéndolo sonrojada* Gracias a ti por acompañarme y hacerme... tan feliz en una sola tarde.
Sebastián: Tú me hiciste más feliz que cualquier otra mujer en mi vida Nino, y eso que vivo con dos.
Nino: *Le da un leve beso en los labios* Eres muy lindo.
Sebastián: ¿Gustas pasar?
Nino: ¿Puedo?
Sebastián: Mi casa es tu casa.
Nino: *Sonríe* Gracias.
-Adentro de la casa-
Sebastián: *Entrando a su cuarto con ella* Perdona si lo tengo un poco desordenado, no esperaba tu venida.
Nino: No te preocupes, yo... -es la primera vez que entro al cuarto de un chico-.
Sebastián: Ya son las 8:30 de la noche y no sé si alcances a tomar el transporte público, pero...
Nino: *Viéndolo* Está bien.
Sebastián: ¿Está bien qué?
Nino: Pasaré la noche contigo.
Sebastián: ¿Ah? -iba a decir que le podía dar un aventón a su casa-.
-Minutos más tarde-
Sebastián: *Llevándole unos hot-cakes al cuarto* Ten, los preparé para ti.
Nino: *Los toma sentada en la cama* Gracias *comienza a comer*.
Sebastián: *Se sienta junto con ella* Mi mamá y mi hermana menor están dormidas, quizás se me pasó un poco la mano al hacer esto, pero...
Nino: Mañana iremos a la escuela, no te preocupes, saldremos antes de que tan siquiera nos vea.
Sebastián: Por la que tengo miedo es por Adachi, salimos casi igual.
Nino: Podríamos adelantarnos.
Sebastián: Cierto, no es mala idea.
Nino: Saldremos una hora antes ¿ok?
Sebastián: Ok.
-Al día siguiente-
Sebastián: *Se despierta una hora antes de la cama* Ah... al parecer ya es hora *voltea a ver a su lado de la cama* ¿ah? *se sorprende al no ver a Nino* ¿Nino? *ve a su alrededor* Nino *se levanta a prisa de la cama y corre escaleras abajo*.
-En la cocina-
Nino: *Lo voltea a ver mientras prepara un omelette* Sebastián, buenos días jeje, ¿te gustan los omelettes?
Sebastián: *Sin dejar de estar agitado* ¿Estás cocinando?
Nino: Ah... sí, ¿se te olvidó que sé cocinar?
Sebastián: No, pero... no era necesario que me...
Nino: *Sirve su omelette en un plato y se lo entrega* Aquí tienes.
Sebastián: Pero...
Nino: *Tomando el suyo* Cómelo rápido que tenemos que irnos.
Sebastián: Sí, gracias Nino.
Nino: *Le guiña el ojo* De nada.
Sebastián: *Se sienta a la mesa*.
Nino: *Se sienta junto a él y con su tenedor toma un trozo del omelette de Sebastián*.
Sebastián: *Sacándose de onda* ¿Qué haces?
Nino: *Ofreciéndole el bocado* Aquí va un avión... di ah...
Sebastián: ¿Tienes ganas de jugar tan temprano?
Nino: El avión se va a desviar si no llega hasta tu boca...
Sebastián: *Se ríe por su ternura y se lo come* Mmm... está muy bueno.
Nino: *Poniéndose dulce* Soy buena ama de casa ¿verdad?
Sebastián: Eres buena cocinando.
Nino: ¿Te gustaría que en otra ocasión... lave tu ropa, te ayude a arreglar tu cuarto o... te prepare algo de cenar?, yo puedo hacerlo si tú quieres.
Sebastián: Gracias Nino, pero... no me gustaría abusar de tu confianza.
Nino: No es ningún abuso, de hecho... si vamos a empezar a salir quizás sería bueno empezar a hacernos favores mutuamente.
Sebastián: Sí, pero... mmm... yo no sabría con qué compensártelo a ti.
Nino: No te apures por eso, yo ya tengo mis intereses definidos, cuando tú tengas los tuyos dímelos; pero por mientras... puedo ayudarte con lo que sea de la casa que necesites.
Sebastián: *En su mente* -Nino es muy dulce conmigo, yme derrite el corazón que lo sea, pero... no sé hasta que punto esto será bueno;es casi lo mismo que hizo Ako cuando comenzamos a salir-.
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