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Itsuki X Jesús: Cita No Declarada

-Salen del centro de atención y se van a una cenaduría-

Jesús: *En su mente* -No sé si lo que hice fue la mejor decisión, pero no se podía hacer nada más, ya no tengo mi celular, ya estoy aquí, y dejar a Itsuki aquí sin más para irme a trabajar sería muy grosero-.

Itsuki: *Volteándolo a ver* Jesús, ¿ya sabes que vas a elegir?

Jesús: *Tomando el menú* No, aún no.

Itsuki: Jeje, te entiendo, cuesta mucho decidirse ¿verdad? *prendiéndosele el foco de nuevo* ya sé, ¿qué te parece si elijo por ti?

Jesús: ¿Elegir por mí?

Itsuki: Sí, bueno... ¿no te molesta verdad?

Jesús: Para nada.

Itsuki: *Toma el menú* Muy bien, mmm... ¿te parece si pedimos lo mismo?

Jesús: ¿Qué es lo mismo?

Itsuki: Yo voy a pedir pozole.

PRODUCCIÓN: Señor, ¿no cree que repite muchas veces el pozole en sus relatos?, si no se lo da a Chika se lo da a Sana, a Miyako, a Kaguya, a Miku y a cualquier otra waifu.

AUTOR: Ah bueno, es mi historia, yo decido.

PRODUCCIÓN: Podría variarle un poco ¿no?

AUTOR: Nel.

PRODUCCIÓN: ¿Por qué sigo trabajando para usted?

Jesús: No me caería mal un pozole ahorita.

Itsuki: Pues pidamos pozole *le hace una seña al mesero* por cierto, ¿pozole rojo o verde?

Jesús: Rojo porfas.

Itsuki: Sí, sabe mejor.

Mesero: *Se acerca* Buenas tardes, ¿qué van a pedir jóvenes?

Itsuki: Serían dos pozoles rojos por favor *voltea con Jesús* ¿chico o grande?

Jesús: Chico.

Itsuki: *Voltea con el mesero* Sería un pozole chico y uno grande.

Mesero: Claro que sí, en un momento se los traigo.

Itsuki: *Voltea con Jesús* Me gusta lo lindo que es este lugar, mira...

Jesús: Es bonito, tú fuiste la que lo eligió, ¿vienes aquí seguido?

Itsuki: Más o menos... una vez por semana.

Jesús: ¿Una vez por semana?

Itsuki: Sí, lo frecuento todos los miércoles.

Jesús: *Sorprendido* ¿Todos los miércoles?

Itsuki: Sí, los jueves voy a comer a vips, los viernes a Sanborns, los sábados al Arguende, los domingos a una taquería frente al ocaso y los lunes...

Jesús: Ok, ya entendí, ya entendí, todos los días visitas un local diferente.

Itsuki: Sí, bueno... entre semana como con mis hermanas, pero... cuando ellas tienen compromiso yo tengo mi plan determinado de a dónde ir en caso de que ellas no estén.

Jesús: ¿Qué acaso no comen siempre juntas?

Itsuki: Sí lo hacemos, pero... ahora que todas estamos en la prepa y nos movemos de un lado a otro a veces no compartimos la mesa.

Jesús: Pero siempre se reúnen para las asesorías con mi amigo Tn y Fuutarou.

Itsuki: Sí, pero nos reunimos a las cuatro después de clases, no llegan directamente a la casa a comer ni nada; de hecho, ahora que Fuutarou está saliendo con Yotsuba y Tn con Miku, ahora ellas los frecuentan más a ellos que a nosotras.

Jesús: ¿Tn ya se le declaró a Miku?

Itsuki: No que yo sepa.

Jesús: ¿Qué me dices de Fuutarou a Yotsuba?

Itsuki: Tampoco que yo sepa, solo sé que ahorita Sebastián está con Nino porque su cita de ayer se prolongó hasta la noche y durmieron juntos.

Jesús: ¿Qué?, ¿Nino y Sebastián durmieron juntos?

Itsuki: Según Nino solo fue porque se les hizo tarde, pero respetaron el espacio del otro, aunque ahorita ella sigue con él en su casa después de clases.

Jesús: ¿Fuutarou y Tn también andan de cita?

Itsuki: Ellos no, bueno... Yotsuba mencionó que ella iba a salir con él mañana, pero hoy están en asesorías.

Jesús: ¿Tú no tienes asesorías hoy?

Itsuki: No, Yotsuba fue a casa de Fuutarou a que la asesorara. Lo mismo hizo Tn de hecho, llevó a Miku a su casa para asesorarla el día de hoy.

Jesús: En pocas palabras, todos tienen una quintilliza en su casa.

Itsuki: Todos menos yo.

Jesús: ¿Ichika también?

Itsuki: Pedro fue a buscarla a su grabación en la pastelería, tengo entendido que se ven durante los descansos.

Jesús: Vaya que Pedro sabe cómo invertir su tiempo.

Itsuki: *Viéndolo compasiva* ¿Tú no?

Jesús: Difiero un poco con eso.

Itsuki: ¿No crees que deberías organizarte y hacer más las cosas que tú quieres hacer?

Jesús: Sí, eso quisiera, pero te lo repito de nuevo, no sé cómo.

Itsuki: *Viéndolo con una sonrisa* Yo podría ayudarte.

Jesús: ¿En serio?, ¿cómo?

Itsuki: *Poniéndose algo nerviosa* Bueno... ah... he aprendido últimamente a manejar mis tiempos.

Jesús: ¿Cómo lo haces?

Itsuki: Así como cuando te mencioné que puedo organizar los lugares y los restaurantes que quiero visitar de día a día; también puedo organizar mi tiempo, mis estudios, mis horarios de descanso, el tiempo que veo la tele, mi celular, todo, de hecho... te sirve en aquellos momentos en donde te preocupas bastante por tus estudios.

Jesús: *Mostrando interés* Cuéntame más.

Itsuki: Este es el asunto, te puedo pasar mi hoja de horario y tiempos que utilizo para mi día a día, de semana por semana; imprímela, colócala no sé en tu pared, en el refri, en una libreta, cualquier lugar donde la puedas tener a la vista para que puedas seguir tus horarios y nunca te encuentres tarde o atareado con una determinada cosa.

Jesús: ¿Dónde tienes ese horario de tiempos?

Itsuki: En mi celular, te la puedo pasar ahora por WhatsApp.

Jesús: Gracias, pero no tengo mi celular.

Itsuki: Vaya problema, no importa, si quieres... podemos ir a mi casa y yo misma te la imprimo.

Jesús: ¿Lo podrías hacer por mí?

Itsuki: Sí claro, mira, tú me ayudaste cuando iba a caer de las escaleras y yo bien puedo devolverte el favor con mi hoja de horario y actividades diarias.

Jesús: Asumía que con reparar mi celular y la mica ya cubrías todo.

Itsuki: Sí, pero ayudar nunca está de más.

Jesús: Gracias.

Itsuki: *Sonriendo* Para servirte.

-Guardan silencio brevemente-

Jesús: Por cierto, ya que lo mencionas, sigo sin entender ¿qué hacías parada en las escaleras cercanas a los baños justo al momento en el que yo salí a revisar mis mensajes?

Itsuki: *Poniéndose algo nerviosa* Ah, ah... bueno yo... mmm... estaba buscando a mis hermanas y creí que alguna de ellas podía estar en los baños.

Jesús: ¿Buscabas a tus hermanas?

Itsuki: Sí, eso hacía, soy... soy constantemente despistada.

Jesús: Ya veo, lo entiendo, no pasa nada, todos solemos perder de vista a los demás.

Itsuki: Sí ¿verdad?, jeje.

-Les traen su pozole y comienzan a comer-

Itsuki: Mmm... este pozole está muy rico...

Jesús: *Cautivándose por la sonrisa de Itsuki* Que bonita sonrisa tienes.

Itsuki: Gracias, ¿en serio crees que tengo bonita sonrisa?

Jesús: No bonita, preciosa.

Itsuki: *Se sonroja* Mmm... vas a hacer que me chivié.

Jesús: ¿Qué tiene de malo?, así hasta te pones más contenta.

Itsuki: Pero vas a hacer que me dé pena.

Jesús: No sientas pena, puedes tenerme la confianza de que todo te lo digo con el mayor de tu respeto.

Itsuki: Me gusta que me respetes; pero no sé, esto es un poco nuevo para mí, ya que... esta es la primera vez que salgo con un chico.

Jesús: *Sacándose de onda* ¿En qué momento convertimos esto en una cita?

Itsuki: *Avergonzándose* Bueno, este... estamos saliendo ¿no?, estamos comiendo juntos, compartiendo mesa, estamos solo tú y yo, eso es una cita.

Jesús: Bueno sí es una cita si lo enfocamos al contexto de la palabra y la situación, pero... bueno, tú me entiendes.

Itsuki: *Voltea la mirada* -Mmm... somos muy chicos, y relacionarme con un muchacho de mi edad está mal, al menos eso creo- *voltea con Jesús* -pero... Jesús es muy lindo conmigo, y... también es guapo; no lo sé, quizás... solo quizás...-.

Jesús: ¿Si me oíste?

Itsuki: ¿Ah?, sí claro, solo estamos comiendo ¿verdad?

Jesús: Compartimos mesa y eso es lo importante, de hecho podríamos repetirlo en alguna otra ocasión.

Itsuki: *Emocionada* Claro, cuando tú quieras, yo estaré super encantada y dispuesta a repetirlo en cualquier otro restaurante, incluso aquí.

Jesús: *Viéndola* Claro, y no me cansaré de decírtelo, tienes una muy linda sonrisa.

Itsuki: Y yo no dejaré de agradecerte tu halago, gracias.

-Más tarde terminan de comer, pagan la cuenta y Jesús se va con Itsuki como prometió a su casa en el departamento-

Itsuki: Vamos, es aquí.

Jesús: *Caminando junto a ella* ¿Aquí vives?, este departamento en verdad que es lujoso.

Itsuki: Aquí he crecido desde los 13 años, vamos, te va a gustar.

-Abre el portón, suben los elevadores y llegan hasta el piso de las Nakano-

Itsuki: *Abriendo la puerta* Bienvenido, mi casa es tu casa.

Jesús: *Entrando junto con ella* Gracias Itsuki.

Itsuki: *Se quita los zapatos y las calcetas y se sienta en el sillón* Ven, siéntate.

Jesús: ¿Ah?, claro voy *se sienta junto a ella*.

Itsuki: *Lo mira medio colorada*.

Jesús: *Viéndola* ¿Por qué te quitaste los zapatos?

Itsuki: Ah... para estar más cómoda, siempre lo hago.

Jesús: Bueno, venía a que me dieras la hoja y...

Itsuki: *Tomando el control de la tele* Antes de pasar a eso, ¿no te gustaría que viéramos... no sé, un programa de entrevistas, o tal vez... documentales de canguros?, a mí me gustan mucho.

Jesús: ¿Programa de entrevistas, documentales de canguros?

Itsuki: A mí me gustan, seguro a ti también te deberían de gustar.

Jesús: *En su mente* -Sé que Itsuki trata de hacer lo mejor posible por animarme y hacerme sentir mejor, pero... esto quizás es demasiado-.

Itsuki: Vamos, también tengo carnita asada para hacer recalentado, podríamos... ya sé, algo que a mí me ayuda mucho a desestresarme es hacer yoga y abdominales, podríamos practicarlos juntos.

Jesús: ¡Itsuki!, creo... creo que sería mejor que fuéramos al grano del asunto.

Itsuki: *Baja la cabeza* Yo todo lo que quiero es ayudarte.

Jesús: *Sintiéndose culpable otra vez* Mmm... te agradezco por lo que haces por mí, pero... estoy seguro de que tú también tienes cosas por hacer.

Itsuki: *Viéndolo de frente* Jesús, las tengo, pero aún y con eso quiero priorizar mi tiempo para ayudarte y estar contigo, para mí significa mucho.

Jesús: *Siente un poco más de culpa y no sabe cómo responder*.

Itsuki: Pero está bien, si no quieres ver conmigo entrevistas ni documentales de canguros, está bien.

Jesús: No, lo siento, está bien, veré la televisión contigo; y... podemos botanear si tú quieres, para mí... no hay ningún problema.

Itsuki: Jesús, no lo trates de hacer como sintiendo lastima, lo estoy haciendo por ti, no por mí.

Jesús: *Toma su mano* Veré las entrevistas y los documentales contigo, y cuando terminemos también podemos hacer abdominales y yoga. Me entusiasma saber lo que puedes ofrecerme Itsuki.

Itsuki: ¿En serio?

Jesús: Sí.

Itsuki: Muy bien.

-Itsuki enciende el televisor y tal y como dijo, ven algunos programas de entrevista y algunos documentales sobre canguros (dato curioso es que el animal favorito de Itsuki es el canguro)-.

Jesús: *Trayéndole carne recalentada a Itsuki* Aquí tienes.

Itsuki: *Toma una tirita de carne* Gracias *se la come* mmm... que rica está.

Jesús: *Se sienta nuevamente con ella* ¿te gusta mucho la carne?

Itsuki: La carne es sin duda mi alimento favorito de todos, es... es todo lo bueno de lo fuerte, lo salado y lo dulce en un solo bocado.

Jesús: ¿La carne también tiene dulce?

Itsuki: Algunas sí, por ejemplo, esta *toma otra tirita y se la come*.

Jesús: Pues voy a probarla.

Itsuki: *Antes de que Jesús tan siquiera mueva la mano, se adelanta y toma ella misma un trozo de carne* Abre grande...

Jesús: ¿Qué haces?

Itsuki: *Sosteniendo la tira de carne* Ya lo hice una vez con el pan, así que abre.

Jesús: *Abre la boca y se come la tirita de carne* Mmm... está rica.

Itsuki: *Sonríe con la cara colorada* Mmm...

Jesús: Por cierto, cuando acabemos...

Itsuki: *Interrumpiéndolo* Mira, ahí hay un cangurito bebe entrando por primera vez a la bolsa de su madre, ay que lindo...

Jesús: *Viendo la tele* Sí, es cierto *viéndola a ella* pero te decía...

Itsuki: *Sigue hablando* Y ahí hay otro, son tan chiquitos y lindos, como me gustan... mmm...

Jesús: *Se queda viendo idiotizado la belleza y ternura de Itsuki al momento de distraerse con las crías de canguros en la tele* -Itsuki es tan linda que no puedo resistirme a mirarla mientras la veo sonreír y dejarse llevar por lo que tanto le gusta y la hace ser ella misma, es muy linda; pero... tengo cosas que hacer, no sé si en verdad valga la pena que haga todo esto por mí mientras toda la gente que me compra está haciéndome sobre pedido justo ahora en este momento. Yo... sinceramente no sé qué pensar- *mira a Itsuki de pies a cabeza y no puede dejar de pensar en ella* -creo que mi tiempo lo vale completamente, me estoy divirtiendo mucho-.

Itsuki: Jesús, cuando acabemos... hagamos el yoga y los abdominales.

Jesús: Claro, Itsuki.

-Pasan las horas y los minutos, ambos terminan sus actividades planeadas y Jesús se prepara para irse-

Jesús: Uf... esto estuvo muy bueno, nunca creí que se pudiera sentir tan bien hacerlo.

Itsuki: *Viéndolo* Practico yoga y hago abdominales cuando me levanto antes de irme a la escuela.

Jesús: Estoy seguro de que te ayuda a quemar mucha grasa e incluso azucares.

Itsuki: Así es, es importante quemar grasas, azúcares y colesterol para tener un mejor cuerpo y mejor balance en el día a día.

Jesús: ¿Eso te lo enseñó Tn o Fuutarou?

Itsuki: No, yo... lo he venido haciendo desde los 12 años.

Jesús: Quizás tú también desde chiquita te preocupabas mucho por temas que ni siquiera debían de preocuparte a tu corta edad.

Itsuki: *Acercándose a él* En ese caso, seríamos dos, tú empezaste un negocio a tu corta edad y lo has sabido mantener con mucho esfuerzo y dedicación; al igual yo, planteé querer tener una vida saludable practicando yoga y haciendo ejercicio para no engordar ni descuidar mi figura con lo que como, y me ha sabido rendir hasta el día de hoy.

Jesús: Pero no creo que esto te haga esforzarte de más como lo hace el negocio para mí.

Itsuki: ¿Eso crees?, no es tan fácil cuando lo haces a diario, pero... es necesario; si lo que tú haces te ayuda y te beneficia de una u otra forma para tu estabilidad y tu salud, no importa cuál sea el esfuerzo y el sacrificio que tengas que hacer para hacerlo y mantenerlo según sean tus prioridades.

Jesús: ¿En serio?

Itsuki: Sí, pero recuerda; todos los esfuerzos y el trabajo que hagas tampoco te tienen que desmotivar ni privarte de lo que verdaderamente importa en tu vida.

Jesús: ¿Qué cosa?

Itsuki: Ser feliz.

Jesús: *Baja la cabeza sintiendo un duro golpe por sus palabras*.

Itsuki: Trata de recordarlo, siempre.

-Guardan un momento de silencio-

Itsuki: Bueno *saca la hoja impresa de su rutina de actividades diarias y se la entrega* aquí tienes, espero que te sirva.

Jesús: *Toma la hoja con un aura de refortalecimiento personal* Gracias.

Itsuki: Mira, quizás el cambio pueda ser difícil al principio, pero nunca nos debemos de oponer a él; porque por más difícil o pesado que sea, siempre nos obrará para bien, eso me costó entenderlo al principio, pero el tiempo me hizo darme cuenta de que es lo mejor para uno cuando tenemos toda la presión encima y nuestro cuerpo simplemente no puede más.

Jesús: *La ve impresionado* ¿Itsuki?

Itsuki: *Toma su hombro* Jesús, no te rindas y no te eches para atrás cuando sientas que el tiempo está sobre ti, porque no es así como funciona.

Jesús: ¿Eh?

Itsuki: El tiempo no está sobre ti, el tiempo es tuyo, y solo tú decides lo que quieres hacer con él.

Jesús: *Se queda nuevamente sin palabras*.

Itsuki: Eso me lo dijo una vez mi madre, y mi padre lo repitió el día que se fue *viéndolo de frente soltando algunas lágrimas* tú tenlo presente, siempre, Jesús.

Jesús: *Asiente con la cabeza, se da la vuelta y de dirige a la puerta para irse*.

Itsuki: Cuídate mucho.

Jesús: *Aún sin poder dejar de pensar en lo que le dijo* Tú también.

-Permanece parado junto a la puerta sin levantar el rostro ni la mirada mientras él e Itsuki guardan silencio-

Jesús: *No resiste más, suelta un par de lagrimas y de da la vuelta dirigiéndose hacia ella* Itsuki...

Itsuki: *Se sorprende de su reacción y recibe un abrazo de él* Ah... Jesús.

Jesús: *Abrazándola fuertemente* Gracias, muchas gracias Itsuki.

Itsuki: *Lo corresponde de la misma manera* De nada *le acaricia la cabeza rozando su cabello*.

-Permanecen así un breve momento hasta que Jesús la suelta-

Jesús: Te veo mañana.

Itsuki: *Lagrimeando mientras lo ve* Claro, nos vemos mañana.

Jesús: Adiós *se va*.

Itsuki: *Se tira sobre el suelo* Ah... Jesús.

-Jesús sale del departamento y regresa de vuelta a su casa-

Jesús: *Entrando a su casa* Ya llegué...

Mamá y papá de Jesús: *Lo voltean a ver sorprendidos*.

Mamá de Jesús: *Lo voltea a ver* Hacía tiempo que no tardabas tanto en llegar a la casa.

Jesús: Tuve un asunto con mi celular y lo mandé a reparar en compañía de una chica.

Papá de Jesús: *Se pone de pie* ¿Una chica?, ¿saliste con una chica?

Jesús: Se podría decir, pero en sí solo fuimos a comer, reparar mi teléfono que sigue en reparación por cierto, y... un poco más.

Papá de Jesús: ¿Cómo se llama?

Jesús: Se llama... Itsuki.

Mamá de Jesús: Que lindo nombre.

Papá de Jesús: ¿La traerás a la casa?

Jesús: Quizás, pero por ahora me empezaré a enfocar en mí mismo, o al menos... en aquello que me haga estar feliz conmigo mismo.

Ambos: *Lo voltean a ver sorprendidos*.

Jesús: Tengo que ir a mi cuarto *se va*.

-En el cuarto de Jesús-

Jesús: *Tomando el teléfono de su casa le llama a Pedro* Bueno.

Pedro: *En la línea* Jesús, ¿dónde estabas?, te he estado tratando de localizar desde que salimos de la escuela, ¿estás bien?

Jesús: Sí estoy bien, solo salí a reparar mi celular, todo está bien.

Pedro: Claro, y dando por hecho ese asunto, ¿estás incomunicado?

Jesús: Tengo el teléfono de mi casa, con él podré ponerme en contacto contigo sobre cualquier cosa.

Pedro: Sí claro, pero... ¿qué pasara con el negocio?

Jesús: Podrá esperar, no te preocupes.

Pedro: ¿Lo dices en serio?, tenemos muchos clientes y necesitan nuestra atención.

Jesús: Podremos atenderlos a todos sucesivamente, pero abramos un hueco de espera durante un breve momento, y solo si es urgente pongámonos al margen.

Pedro: Yo estoy atendiendo algunos, pero son bastantes para serte franco.

Jesús: Te ayudaré con lo demás, pero será todo de forma leve amigo, que para mantener este negocio no necesitamos explotar nuestras capacidades de más, respetemos nuestros limites como seres humanos e incluso... como jóvenes.

Pedro: *Algo sorprendido* Te siento muy diferente a como lo has estado estos últimos tres días.

Jesús: No es por nada, pero solo siento que ya viene siendo hora de cambiar nuestro ritmo laboral, que estoy seguro nos hará rendir mucho más a largo plazo.

Pedro: De acuerdo, si así lo crees conveniente entonces tranquilicemos nuestro ritmo de trabajo.

Jesús: Será lo mejor.

Pedro: Jesús.

Jesús: ¿Qué pasa?

Pedro: Cambiaste tu forma de pensar de una manera un poco remota, me quiero preguntar ¿qué fue lo que te hizo cambiar tan drásticamente en una sola tarde?; seguramente fue una mujer.

Jesús: ¿Qué te hace pensar eso?

Pedro: Estoy casi seguro que nada hace cambiar tan drásticamente la manera de pensar de un hombre que la intuición de una mujer; ¿quién fue amigo?, ¿fue acaso Itsuki?

Jesús: *Poniéndose muy serio* ¿Podrías guardar el secreto?

Pedro: ¿Lo quieres esconder?

Jesús: Solo mantenlo entre los dos por ahora amigo, al menos... hasta que lleguemos a la playa.

Pedro: ¿A la playa?

Jesús: Hay algo más que quiero decirte, dile a Tn que sí prestaré mi camioneta para ir a la playa este sábado, dile que ahí nos vemos.

Pedro: ¿Estás completamente seguro?

Jesús: Amigo, tú díselo.

Pedro: Muy bien.

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