VII [2/5]
Sonic.
Abrí los ojos pesadamente, la luz que entraba por las persianas de la ventana logro despertarme, si Amy estuviese aquí, me habría levantado de la cama hacia mucho rato.
Siempre solía levantarse temprano, para ir al trabajo, yo solo me levantaba cuando oía gritos desde el ventanal que daba con la ciudad, y era ahí, cuando sabia que debía entrar en acción.
Con pesadez, me levante de la cama, arrojando las sabanas y mantas, al lado opuesto. Para que las mismas, no me molestasen cuando me sentase para ponerme las zapatillas típicas de todos los días, y todos los años.
Eran nuevas todos los meses, pero el mismo modelo. Todo el mundo pensaba que llevaba las mismas zapatillas por alrededor de 30 años.
Me levante por completo, estirándome...Apenas al tocar el piso con los pies descalzos, una corriente me recorrió...El día estaba fresco, y aun húmedo, como ayer en la noche...
Ayer en la noche...
Sonreí, el rostro de Amy apareció en mi mente como un fugaz recuerdo de cómo estaba hace unas cuantas horas...Se veía tierna con las púas mojadas, y los ojos bien abiertos, esperando un beso de mi parte...Un beso que nunca di, y ahora...Nunca mas tendría la oportunidad de dar.
Ella había sido seria con su decisión, yo, la respetaría...
No quería que ella me odiase...Quería terminar como amigos...Por lo menos, darle un buen final a lo nuestro...
''En otro mundo, podría amarte'' Me había susurrado...Había aguantado la frustración de escuchar eso...se que, en este mundo, aun me quería...y lo haría por un largo tiempo...Era mi Amy... Mi-....
Yo mismo me interrumpí, esos pensamientos volvían a mi...Todavía pensaba en que estaría otra vez conmigo, y que era mía...Cuando en realidad, nunca lo fue.
Me encaminaba hacia la perilla de la puerta, pero antes, escuche la voz de Aurora.
—Deberíamos preguntárselo a Papá cuando salga del cuarto...No es normal que mamá no este en casa a esta hora...
¿Cuánto tiempo había pasado durmiendo? La voz del Spazz se escucho como un susurro, parecía haberse levantado recién, ya que un bostezo fue lo que oí antes de las palabras adormiladas saliesen de su boca.
—Mamá esta en la casa de Alix, Ken acaba de pasarme un mensaje cuando se lo pregunte...Llego tarde ayer, según lo que recuerdo haber leído.
—¿Por qué no vas a buscar tu teléfono, y re-lees los mensajes..? —Flash esta vez.
—Porque no se donde esta, y no pienso buscarlo. —Casi podía ver como Aurora rodaba los ojos, mientras Flash solo negaba levemente. Si había algo en el basto mundo que Flash nunca perdía, era su teléfono...Tenia demasiadas fotos de Alix como para perderlo, o por lo menos eso había comentado Aurora en alguna que otra comida familiar...Si hubiese prestado atención, tendría mas detalles.
—Vamos a timbrarle, gastare alrededor de un dólar llamándote, así que espero que valga la pena, copia barata de mi. —Dijo Aurora, mientras podía imaginarla negando levemente, eran comunes ese tipo de escenas en nuestro hogar.
De pronto, algo dentro de las sabanas empezó a vibrar, seguido de un ''Fiesta Fiesta, Pluma Pluma Gay''.
Me acerque rápidamente, y al ver el teléfono de Spazz ahí, solo se me ocurrió una pregunta ''¿Qué hace el maldito teléfono aquí?''
—Creo que esta en el cuarto de Papá...Porque desde ahí vienen la canción...Por cierto, gracias Idiota.
—Siempre es un placer ponerte tonos nuevos en el teléfono, Hermanito. —Dijo Flash, seguido de una risa de Aurora.
Escuche pasos acercarse...No me quedaba otra manera que escapar...
Mire la ventana.
—¿Papá? —Pregunto Spazz, la perilla empezó a sonar, indicando el hecho de que, pronto, la puerta se abriría.
—Siempre quise saltar de una ventana...
Me susurre a mi mismo, mas para darme animo que otra cosa...Mire hacia abajo, y recordé los tantos cerros de la ciudad...Este salto, no era nada.
Me subí al marco de la ventana, y cuando estuve listo...
—¿Padre..? ¿Qué haces en la ventana..?
—Eh...Tomar aire fresco...Si.
Me tire de la ventana. Cayendo al piso...No le daría el placer a mi hijo de ver como me quejaba por el dolor de la columna...Así que, apenas caí, empecé a correr...
—¡PADRE! —Spazz gritaba, mientras solo me veía, desde el segundo piso del lugar, aunque, a juzgar por la rapidez en la que me fui, no debería haberme visto demasiado...
Estaba corriendo a la velocidad de la luz, como siempre solía hacerlo... Pero esta vez, no era por querer divertirme, o salir un poco de la rutina...Era porque estaba escapando de mi hijo, y su teléfono...El cual cantaba una curiosa canción.
Pare en seco.
Mi meta, en ese instante, era borrar las fotos enviadas por Kendall, y, que los chicos, olvidasen que su madre se encontraba en otra casa que no era la nuestra...
El bendito teléfono había dejado de sonar, pero en ese mismo instante, una oleada de mensajes llegaban, Aurora y Flash parecían estar atomizándome, con el propósito, de que dejaste el teléfono...Mensajes como ''Q estas haciendo papá..?'' o la variación; ''K ases papá'' llegaban a cada instante, seguido de ''Flash me esta copiando'' o ''Flach mhe ezta kopiando''
Apague el teléfono por unos minutos, mientras empezaba a caminar. Sabia perfectamente a donde ir para que el teléfono fuese desbloqueado.
El era un genio haciendo lo que mas le gustaba...y yo, era un genio echando las cosas a perder.
—¿Hooooolaaaa? —Grite, frente a la puerta decorada con pequeñas flores, seguido de mi grito, y unos pequeños golpeteos, la agradable conejita me abrió la puerta.
—Mr. Sonic, siempre es un placer verlo. —Dijo ella, para después solo sonreírme y hacerse a un lado, dándome el paso hacia el interior de la casa.
No había cambiado mucho desde la ultima vez que la había visto, tenia un total aire Vintage, y estaba segura, que a mi mejor amigo, eso no le gustaba tanto.
—Tu compañero de aventuras esta por aquí, sígame señor Sonic...
—Cream, no es necesario que me llames señor... —Le dije, con una sonrisa comprensiva.
—Oh, bueno...Es la costumbre...Supongo. —Espeto. Estaba algo tensa.
Bajamos las escaleras hacia el ático, y ahí, encontramos a mi amarillo amigo...
—¡Tails!
—¡Sonic!
Nos dimos un largo abrazo. El, como siempre, se encontraba con su bata de experimentos, y sobre la mesa, un montón de tubos de ensayo.
—Supongo, que hay cosas que nunca cambian...—Le sonreí. Seguido de eso, le tendí el teléfono. —Necesito desbloquear esto...
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