Capitulo 128
———————— Lugar desconocido.
La catarina y compañeros miraron asombrados el lugar frente a ellos. Luego de estar varados y desaparecidos por años en el universo de Peter Parker, finalmente habían encontrado su boleto a casa.
El colisionador. La máquina que era capaz de llevarlos de regreso a sus mundos.
Los niveles de energía que el dron de Ned estaba registrando soltaban datos que no eran posibles de creer. Muchas cosas que desconocía y conocía resaltaban por todos lados en su monitor.
— En definitiva, encontramos el colisionador. Estos datos... son difícil e increíble de creer.
Adrien miró hacia abajo, era una caída algo larga la que los separaba del fondo de la habitación. Aún estaba en construcción gran parte de aquella sala gigante pero lo que parecía estar terminado era la gran máquina giratoria.
— Si, perdería el resto de mis ocho vidas que me quedan.
— ¿Cuando perdiste la novena? — le preguntó Ned.
— Aquella vez que me volví loco, blanco y que casi destruyó la existencia misma de esta realidad — dijo.
— Oh, ya entendí. No fue una linda noche para todos.
— Ned — habló Marinette, mirando la cámara — ¿Sigues detectando la energía del All For One?
El dron se elevó un poco más y mapeo la zona alrededor hasta encontrar nuevamente el rastro que lo conducía hacia una sala ubicada cerca de uno de los extremos de la gran máquina.
— La señal lleva hacia la habitación de la esquina norte.
El dúo de héroes miró la dirección que su amigo les marcó hasta ver la puerta que daba hacia esa habitación. Había científicos deambulando por aquella zona, charlando entre ellos o compartiendo notas.
— Bien... intenta averiguar en qué parte debajo del río estamos y contacta a Peter — dijo Ladybug hacia Ned.
— Entendido, procuren que no los vean — el dron se elevó más en el aire y se alejó rápidamente.
El dúo de Paris se apresuró, se movieron entre las sombras del lugar y sobre los soportes de techo para evitar que los detectarán. Estaban sorprendidos por la seguridad y científicos que caminaban alrededor de la máquina.
— ¿Como demonios no vimos esto? Hay demasiado personal en este lugar — decía Adrien, su compañera lo escuchaba — y esa máquina de ahí es enorme, las piezas. ¿Cómo no vimos eso en todo este tiempo?
— No lo sé... demasiada discreción posiblemente. Además, estuvimos muy ocupados con otras cosas.
Continuaron su trayecto. Ambos se posicionaron sobre un pasillo vacío y bajaron en silencio, miraron hacia los lados y avanzaron nuevamente.
El ambiente se sentía raro por algún extraño motivo. Adrien miraba las paredes, en su mayoría decorados con Octagonos color verde.
Le daban malos recuerdos por alguna razón.
Fue entonces que oyeron un pitido detrás de ellos, se dieron la vuelta observando que había un elevador el cual parecía estar bajando justo en su pasillo. Adrien tragó saliva miró hacia los lados buscando un lugar donde esconderse.
El elevador se detuvo y las puertas se abrieron.
Seguido de ello cuatro patas mecánicas emergieron del interior que eran controladas por el doctor Otto Octavius que lo ayudaban a caminar. Octavius miraba unos documentos en sus manos hasta que dirigió su vista hacia enfrente.
No había nadie, el doctor continuó su trayecto. Se dirigía a la sala de control principal del Colisionador.
Por otro lado, los dos héroes estaban ocultos en el armario que Adrien encontró afortunadamente. El único problema era que el espacio adentro estaba demasiado reducido por lo que casi estaban pegados el uno con el otro.
— Bien... creo que se está yendo — susurró el rubio.
— Buena idea la de escondernos aquí — contestó la chica — ¿Cómo sabías que era un armario?
El chico le sonrió torpemente. Marinette entendió de inmediato, había improvisado. Se rio en voz baja.
— No lo sabías... no me sorprende viniendo de ti.
— Es un don de buena suerte — Chat le guiñó el ojo.
Ambos jóvenes se quedaron en silencio, mirándose a los ojos. Instintivamente, Adrien acercó su mano hacia la mejilla de su compañera y la acarició suavemente.
— Tu eres mi buena suerte... la gran Ladybug. ¿O señorita Catarina?
— Eres un idiota — dijo Marinette cerrando los ojos y riendo, su rostro se acercó un poco más al tacto de la mano de Adrien.
— Soy tu idiota.
Se acercaron un poco más, sentían sus respiraciones chocar la una con la otra. Oían claramente los latidos de su corazón de forma sincronizada. La tentación era demasiada.
Adrien acerco sus labios hacia los de la catarina pero esta colocó su mano sobre la boca del gato negro impidiéndole besarla. Aquella acción lo dejó confundido y desconcertado.
— Ya habrá un momento para esto... — le dijo la heroína — te lo prometo.
El chico cerró sus ojos y le asintió. Entendía la situación en la que estaban justo ahora, era irresponsable de su parte.
Volvió a abrirlos encontrándose con aquellos ojos azules que lo hipnotizaban. Marinette se acercó a él, besó la palma de su mano que tapaba los labios de su compañero y la quitó luego de aquel gesto.
— Me conformo con eso MyLady.
No perdieron más tiempo y salieron del armario, su siguiente parada la habitación donde se encontraba el rastro del All For One.
La luz se apagó de forma inesperada cosa que los sorprendió pero que ahora aprovecharían. Caminaron por unos pocos minutos hasta llegar a aquella habitación y entraron.
El lugar estaba algo frío, miraron alrededor mirando las luces intermitentes rojas que iluminaban aquella habitación. No había nada o eso es lo que ellos creían.
— Ladybug...
La catarina miró a su compañero y luego lo que estaba viendo. Había un extraño pilar conectado a unas tuberías que bombeaban un líquido raro, en el centro del pilar había una esfera que contenía algo extraño.
Unos puntos negros que se multiplicaban y desaparecían de forma constante que eran contenidos por el vidrio reforzado.
— Vaya... eso es raro.
Adrien se acercó y tocó el vidrio, se sorprendió un poco al ver como esos puntos se alteraban pero más fue su sorpresa al ver su mano temblar.
— ¿Que demoN!@$!!! — exclamó, su cuerpo se retorció hasta que fue lanzado hacia atrás.
— ¡Chat! — gritó su compañera al verlo.
El gato se píxeleo por dos segundos hasta volver a la normalidad. Se quejó en el suelo por el dolor que acababa de experimentar, nada agradable.
— ¿Estás bien?
— Siento como si mi cuerpo hubiera sido arrollado por un tren, seguido de la volcadura de un auto... — se quejó, se levantó del suelo con dificultad y se recargó contra la pared — por lo que más quieras... no lo toques.
La catarina miró aquellos puntos, sintió un escalofrío tan solo de verlos. Volvió con Adrien y lo ayudó a caminar.
— Volvamos a la superficie y salgamos de aqu...
— ¿Te gusta mi juguete nuevo?
Una voz salió de los megáfonos repartidos por todo el lugar, la voz misteriosa rápidamente fue reconocida por el dúo de héroes.
— Fisk...
— Costó una fortuna pero oye: no te lo llevas cuando mueres.
Estaban confundidos, preguntándose con quien estaba hablando Kingping. Salieron apresurados mirando hacia los lados, hasta que vieron una escena nada agradable encima del Colisionador.
Lugar donde estaba Peter Parker atrapado entre las garras del Duende Verde.
— ¿¡Araña!?
——————— Algunos minutos antes.
Bakugo y compañía aún caminaban por los túneles de servicio abandonados. Parecía que jamás acabaría, era sorprendente la distancia que está recorría desde la mansión.
El peli verde golpeó su antebrazo, zona donde veía un mapa holografico de los túneles y el cual estaba fallando. Gruño, volvió a golpearlo esperando que se arreglará lo cual fue el resultado opuesto.
— ¡Oh vamos!
— Déjalo ya, estamos muy abajo. La señal debe ser más débil — dijo el arácnido quien estaba al lado del japones quien siguió intentando, suspiró — ¿Estás seguro de que vamos por el camino correcto, Bakugo?
— Lo estoy cabeza de red. No serían tan estúpidos en ir en la dirección contraria, el otro túnel estoy cien por ciento seguro que llevaba hacia las alcantarillas de Queens.
— ¿Qué te hace pensar que su base secreta no esté debajo de mi viejo vecindario?
El rubio gruñó, un leve tic en su ojo se manifestó indicando que se estaba irritando. Incluso el mismo estaba considerando que posiblemente se había equivocado, ya no podía ir marcha atrás por lo que se quedó callado y continuó avanzando.
— Vamos... — se dijo a sí mismo Izuku, intentando reactivar su mapa.
El peli verde miró de reojo a su compañero, su desesperación y enojo que emanaba era detectable para el. Sabía perfectamente porque estaba en ese estado.
— Deku, déjalo así.
El mapa se activó y una breve sonrisa apareció en el rostro del japonés. Hasta que se volvió apagar. Las emociones del chico finalmente detonaron.
— ¡Oh con una...!
— ¡Lenguaje! — le gritó Peter.
— ¡Lo siento si! — contestó molesto, cerró el aparato de su antebrazo y continuó caminando.
— Escucha, no dejes que tus emociones te controlen.
— No es fácil hacerlo. Tú sabes perfectamente cómo es luchar contra eso, quitando de la ecuación al alienígena posesivo.
— Si, lo mío fue un problema externo. En fin, necesito que te controles de ahora en adelante. Hammerhead va a pagar por lo que hizo — colocó su mano sobre el hombro de su amigo — no vamos a matarlo. ¿Quedó claro?
Izuku le desvió la mirada, apretó su puño. Su odio e ira era demasiada en contra de aquel mafioso. Por culpa de él, había perdido a una persona muy especial. Una que hizo todo lo que pudo para salvarlo y traerlo de regreso tras la invasión simbionte.
El solo recordarla lo llenaba de tristeza e ira.
Peter lo dejo en paz y continuaron su trayecto.
— Oye, Peter — hablo Bakugo — ¿Y que te hace pensar que aquel duende volverá?
— Ese sujeto... el de los portales. Vino con él y con Prowler. Es obvio que Hawk y Harry volvieron a contactar con la liga de villanos, requieren de los servicios del duende y de él para algo. Además...
— Ellos sabían que estábamos ahí — habló Izuku metiéndose a la conversación.
— Si, por lo que posiblemente nos estén esperando.
— Hawk, la liga, Harry, Prowler y Hammerhead— el rubio se llevó su mano a la barbilla intentando atar cabos — "¿Se requería de todos ellos por un simple frasco de All For One?" — pensó.
Un batallón solo por un contenedor y por ellos. No tenía mucho sentido, era obvio que había algo más por el que estaban ahí. Solo que aún no podía descifrar lo que era.
"Sensor de peligro y la punzada se activaron."
— ¡Bakugo, cuidado! — el primero en gritar fue Izuku.
El rubio miro a sus compañeros, el suelo bajo sus pies se partió y de este emergió el duende verde dándole un poderoso puñetazo que lo lanzó contra el techo. Fue sujetado por Harry.
— ¿Creyeron que no los estaríamos esperando? — dijo entre risas el duende, miró a Bakugo — lamento eso pequeña velita.
— Tsk... — gruño.
— ¡Déjalo ir! ¡Esto es entre tú y yo Harry!
— ¡Es de todos hombre araña! — dijo otra voz que igual salió del agujero.
Un traje verde y una gran cola fue vista. Peter e Izuku quedaron sorprendidos por lo que estaban viendo.
— ¿A pasado un tiempo o no? — el hombre fue revelado en un traje estilo escorpión, su máscara estaba contraída — Oh esto me trae recuerdos... ¿El chiste del lechero aún lo usas araña?
El otro sujeto era Scorpion. Uno de los primeros villanos akumatizados contra los que se enfrentaron de parte de Hawk Moth.
— ¿¡Mac!? — gritó Izuku al recordarlo — ¿¡Qué estás haciendo!?
— ¿Sorprendidos? No tienen idea de lo que esto me hizo falta hace años. Nunca pude detenerme y decirles lo que en realidad sentía cuando me separaron...
La cola del villano tomó una forma de ataque y su punta se iluminó.
— La última vez no pude utilizar todo el poder que se me otorgó, así jamás hubiera sabido que la fuerza y resistencia extra no era lo único que se me había otorgado.
Sus manos y punta desprendían un fluido raro.
— ¿Quién quiere ser el primero en probar mi habilidad especial?
— ¿Por qué? — esa fue la pregunta que salió de la boca de Peter — ¡Se suponía que serías mejor! ¡¿Acaso no importó lo de tus mascotas?!
— Claro que importó... pero este poder es mil
veces mejor que una estúpida e insignificante calificación. ¡Espere durante mucho tiempo! Hasta que él volviera a mi.
— Mac, se lo que siente tener poder — dijo Peter recordando su experiencia con el simbionte — pero Hawk solo te está utilizando. Cuando tengan lo que quiere se deshará de ti.
— ¿Ah si? — rio — bueno eso no me importa. Eso de tener poder y ser malo... — su máscara lo cubrió — me encanta.
Su cola se aproximó a toda velocidad contra el arácnido quien lo esquivó. La punta se impregnó en la pared inundándola de aquella extraña sustancia.
— En pocas palabras: Le encanta ser villano. ¿Habrá algún supervillano que no esté loco en tu mundo? — le dijo Izuku a Peter.
— Me hago esa pregunta cada que me levanto de la cama. ¡Encárgate de Gargan, yo iré por Harry! — se balanceó acercándose hacia el duende.
— ¡De nuevo cara a cara relámpago verde! — exclamó Scorpion quien se aproximo con sus manos extendidas para tocarlo.
Izuku lo esquivó, no iba permitírselo. Le dio un golpe en todo el abdomen que le sacó el aire y lo hizo retroceder. El villano lo miró entre sorprendido y molesto.
— ¿¡Qué!?
— Creo que te olvidaste de unas cosas Gargan, me hice más fuerte mientras tu esperaste — sus rayos verdes aparecieron con más potencia — no será como hace cinco años.
— ¡Ahhh! — su cola fue rápidamente en contra del japonés.
El chico lo esquivó pero no contó con que la punta de la cola regresara de inmediato. Rozo su hombro cortándolo, Izuku se llevó su mano hacia la herida observando como su sangre se mezclaba con aquella sustancia verde.
— Oh ahora verás, de lo que soy capaz.
— Ah... — se quejó, sentía su hombro arder.
Miró a Gargan percatándose que ahora estaba mareándose, se sentía más débil.
— Es una toxina...
— ¡Acertaste! — afirmó Scorpion apareciendo delante del héroe, le dio un puñetazo que hizo retroceder a Deku — ¡Ahora es mi turno de ser el lechero!
Su puño iba a tocar nuevamente a Deku, sin embargo, los látigos negros lo impidieron. El japonés como pudo se levantó y le asestó otro golpe haciéndolo retroceder.
El peli verde se elevó en el aire con ayuda de sus látigos y con el don de flotar.
— ¡Vaya, eso sí no lo esperaba! — los músculos de Gargan se tonificaron aún más — Será más emocionante el matarte.
— Inténtalo, pequeño Gargan... — habló algo débil.
Ambos volvieron a acercarse y comenzaron nuevamente una pelea cuerpo a cuerpo.
Por otro lado, Peter y Bakugo peleaban contra el duende verde. Las explosiones del rubio se estaban intensificando cada vez más y más haciendo retumbar todo a su alrededor.
— ¡Controla tus explosiones un poco! — le gritó el arácnido.
— ¡No me des ordenes araña! — apareció frente al duende lanzándole una poderosa explosión — ¡Ahhhh!
Harry chocó contra la pared aún lado de él mientras Bakugo impactaba sus puños contra su enorme cara de monstruo moliéndolo entre golpes y explosiones. El duende contraatacó lanzándole una bola de fuego que salió de su boca.
El chico se cubrió del ataque mientras el mismo lo lanzaba hacia atrás. El duende intentó abalanzarse sobre el japonés, Peter se lo impidió al caer sobre su espalda y llenarle los ojos con telaraña.
— ¡Intenta pensar con claridad!
— ¡Eso fue hace tiempo! ¡Mi mente esta clara! — le contestó, emprendió el vuelo y comenzó a golpearse contra las paredes alrededor intentando hacer caer al héroe.
— ¡Sabes que es inútil! — habló Bakugo aproximándose hacia el duende.
— ¡Espera, espera!
Una explosión salió de las manos del japonés, la potencia fue tanta que terminaron atravesando el muro por completo. Terminaron cayendo sobre un almacén abandonado, el peli verde se dio cuenta de la situación.
— ¡Chicos!
— ¡Tu atención es conmigo! — grito Scorpion, el villano golpeó en el rostro al héroe.
— ¡Ahh! — los látigos negros se abalanzaron sobre el akumatizado, lo envolvieron y azotaron consecutivamente contra el suelo.
Finalmente, Scorpion atravesó el suelo y quedó atrapado entre los escombros. Izuku no pudo más y cayó de rodillas al suelo, su cuerpo le dolía al tratar de combatir la toxina.
— One For All.... ¡45%! — exclamó, su poder se desató a su alrededor liberando los rayos contenidos.
De alguna forma el liberar parte de su poder lo ayudaba a sentirse mejor. Su pequeño descanso no duró mucho, el suelo se volvió a partir y emergió el villano listo para el segundo round.
En un acto rápido detuvo con sus manos la cola del villano, se aferró a ella y comenzó a girarlo en círculos haciéndolo chocar contra las paredes.
Finalmente lo soltó arrojándolo por el agujero que Bakugo había creado, lanzó un látigo negro que se adhirió al pecho de Scorpion y se acercó a toda velocidad para propinarle un poderoso puñetazo en toda la cara.
Scorpion salió a toda velocidad e impactó contra uno de los contenedores abandonados de aquel almacén destruyéndolo y atravesándolo por completo.
— Tsk... — gruño Scorpion.
— "¡Levántate ahora!" — fue la orden que vino por parte de Hawk Moth.
El hombre araña, esquivó las garras del duende verde balanceádose a su alrededor. Le propinaba unas patadas cuando tenia oportunidad.
Se posiciono nuevamente sobre él con una cuerda de telaraña improvisada que colocó sobre el cuello de Harry.
— ¡¿Qué están haciendo con el All For One?!
— ¡Es una sorpresa para todos ustedes! — contestó — ¡En especial para el!
¿El? ¿A quien se estaba refiriendo Osborn?
Las garras del duende destruyeron la cuerda sobre su cuello y luego atraparon al arácnido, Harry hizo que Peter lo viera cara a cara.
— ¡La máquina solo es el comienzo Peter! — reveló entre risas — ¡Formamos parte de un plan más grande a partir de ahora!
— ¿La máquina? — se preguntó Bakugo — ¡¿De qué máquina hablas?!
Para sorpresa de todos, múltiples bolas de fuego en forma de calabaza aparecieron alrededor del duende y estas se dirigieron contra el rubio del don de explosiones.
Bakugo las destruyó rápidamente.
— ¡En un momento te atiendo personalmente musulmán!
El duende verde se llevó a Peter. Ambos se dirigían contra un puesto de observación abandonado que había por la zona.
— ¡El colisionador! ¡De eso estás hablando!
— ¡Siempre acertando Peter! ¡Ahora muere! — lo lanzó.
El chico no pudo reaccionar, terminó destruyendo por completo aquella zona hasta impactar contra un contenedor abollándolo. Se recompuso de inmediato.
— ¡Harry, pon atención! — le dijo, esquivó un contenedor que se le fue lanzado — ¡No voy a permitir que tú ni la liga abra otro portal a otro mundo!
— ¡Eso no depende de mí! — su voz se tornó aún más monstruosa de lo que ya era — Así que hazme el favor y déjame matarte.
— Lo siento no está en mis planes — tiró una red y se balanceó alrededor del villano soltándole patadas y golpes — ¡No quiero ver a Nueva York siendo destruida por un posible agujero negro! Tal vez en Canadá, pero no en esta ciudad.
Le dio múltiples puñetazos en el rostro, el duende le rugió y procedió a lanzarle múltiples esferas de fuego que impactaron en los alrededores esperando darle al arácnido.
La pelea de Scorpion y Deku continuaba debajo de la confrontación de los otros dos. El villano se movía bajo tierra y atacaba a diestra y siniestra al peli verde, su sensor de peligro lo alertaba pero por la toxina en su cuerpo se le dificultaba ser rápido.
— ¡Kacchan, ocupo una mano! — le gritó a su amigo.
— ¡Tengo mis problemas Deku! — contestó, estaba repeliendo las múltiples bolas de fuego que se le acercaban.
Scorpion emergió del suelo, el héroe de verde siguió utilizando sus látigos como ataques a larga distancia para repeler los constantes intentos de ser nuevamente intoxicado.
Podía sentir como su cuerpo volvía a la normalidad, la toxina del villano tenía un tiempo límite de estar en tu cuerpo.
— ¡Qué esperas! — exclamó Scorpion.
Los rayos verdes se intensificaron en el japonés, las piedras y escombros a su alrededor comenzaron a flotar y sus ojos se tornaron blancos.
— Tu lo pediste...
Desapareció, lo siguiente que el villano supo fue que estaba incrustado contra la pared de concreto y el aire siendo sacado de su cuerpo.
— ¡Maldito! — gritó lleno de rabia — ¡No voy a permitir que vuelvan a separarme de este poder!
Contraataco, alejando al chico de él. Su ira alimentaba su Akuma el cual fortaleció a su portador dotándolo de más fuerza y resistencia.
Izuku permaneció en silencio y calmado a comparación de su rival el cual estaba extasiado y riendo como un maniaco al sentir todo su poder recorrer su cuerpo.
— ¡Admira esto! ¡El verdadero poder! — exclamó, su cuerpo parecía a ver crecido un poco — ¡No voy a dejar que me quiten lo que merezco!
El peli verde siguió callado, comenzó a mover sus pies de forma consecutiva cosa que dejó confundido a Scorpion.
— ¡¿Nervioso?! ¡Admites que soy más poderoso que tú!
Izuku siguió repitiendo los movimientos de forma cada vez más rápida, parecía estar acumulando energía en sus piernas hasta que finalmente se detuvo.
— One For All 45%... — dijo en voz baja.
Fue oído por Gargan.
— ¿Y ahora que dices?
Un destello rojo apareció.
— Fa Jin.
Izuku fue impulsado a toda velocidad, extendió sus piernas las cuales colisionaron con el pecho del villano quien de pronto apareció incrustado nuevamente contra la pared totalmente fuera de combate.
El chico se quedó observándolo, mientras a sus espaldas se materializaba una silueta.
— Vaya... lo despertaste y supiste usarlo de inmediato. ¿Como lo hiciste? — era el tercer portador del One For All.
Izuku no pudo responder y cayó de rodillas.
— Oh, aún no lo dominas. En ese caso aun no requieres de mi presencia — con eso dicho, desapareció.
El chico gruñó, le dolía su cuerpo debido al don que acababa de utilizar. Miro hacia delante observando a Scorpion totalmente fuera de combate, era obvio que su jefe estaría enfurecido.
Su mano le temblaba.
— ¿Qué... fue lo que hice?
Mientras miraba su mano, otra silueta apareció detrás de él. Su sensor de peligro se activó de inmediato, de forma descontrolada. Eso lo asustó y de inmediato se dio la vuelta.
Una explosión se interpuso en lo que el peli verde veía y el causante fue el duende, lanzaba sus esferas de fuego por todos lados. Bakugo las destruía pero eran demasiadas, la araña se balanceaba por la zona.
— ¡No dejan de venir! — gritó Katsuki.
— ¡Tu sigue destruyéndolas! — le respondió el arácnido — ¡Whoaaa!
Una de aquellas esferas de fuego explotó delante del arácnido, se desorientó. La situación fue aprovechada por el duende que lo atrapó con sus pies azotándolo contra el suelo.
— ¡Pet—!
El rubio se distrajo al ver al castaño atrapado, otra persona salió de entre las sombras y le dio un puñetazo. Era Prowler.
— Hola de nuevo.
— ¡AHHH!
Bakugo intentó golpearlo con una explosión, el ladrón fue rápido y conecto otro golpeo cancelado su ataque, finalmente le conectó un golpe haciéndolo caer al suelo.
— Tsk... — Intentó lanzar otra explosión pero sus manos soltaron solo pequeñas chispas — No, ahora no...
— ¿Se te acabó el sudor? Que pena — Prowler presionó del cuello del rubio.
— Eres... un.... — dijo entre dientes Bakugo — ¡Deku! — gritó el nombre de su amigo.
— Lamento decirte que Deku, no va poder ayudarlos esta vez.
Un portal apareció en el suelo, era grande. Succionó un poco del material y cajas que había por el lugar, era como un remolino. Los primeros en irse por aquella cosa fueron el duende y Peter seguidos de Katsuki y Prowler.
Estaban en la sala gigante del colisionador.
Prowler y Bakugo caían casi a la par, el rubio logró lanzar una pequeña explosión que lo alejo del ladrón e intentó planear para aterrizar.
— ¡AHHHHHH!
Otra persona gritó llamando la atención del japonés, miró de donde provino la voz. Había alguien más cayendo a toda velocidad hacia una muerte asegurada. Con las últimas fuerzas que le quedaban lanzó otra explosión y se impulsó a toda velocidad.
La atrapó en el aire.
— ¡Te tengo! — observo que estaban por llegar al suelo, intentó lanzar otra explosión pero de sus manos ya no salió nada — ¡Carajo!
La otra persona que iba encapuchada extendió su mano y una telaraña salió de sus antebrazos, la red se enganchó en la pared lo que los suspendió en el aire salvándolos de estamparse.
— ¿Que?
Bakugo miró la red, se soltó y cayó al suelo seguido del otro individuo. Se acercó a él y le quitó la capucha revelando su identidad.
— ¡¿Miles?! — exclamó.
— ¡¿Bakugo?!
Ambos se miraron.
— ¡¿Qué estás haciendo aquí?! — exclamaron ambos al mismo tiempo.
Sin duda alguna, Miles Morales tenía una historia que contar del que estaba haciendo ahí.
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