Chào các bạn! Vì nhiều lý do từ nay Truyen2U chính thức đổi tên là Truyen247.Pro. Mong các bạn tiếp tục ủng hộ truy cập tên miền mới này nhé! Mãi yêu... ♥

Capítulo 7


A la mañana siguiente Darthañan y Frigglene se despertaron con toda la fatiga que aún tenían acumulada. Sus cuerpos y mentes se encontraban bastante desgastados, pero cuando sus ojos se encontraron no pudieron evitar sonreír. Ya se encontraban a salvo.

―Péinate, pareces un científico loco ― se burló Frigglene al ver la apariencia con la que amaneció su esposo.

―Estoy loco por ti― le respondió Darthañan, acercándose y besándola en los labios.

En ese momento Rivularis, el menor de los 5 hijos de Helvella abrió la entrada de la tienda. Sus ojos se abrieron de sobremanera, con tan solo 10 años todavía no tenía experiencia en el amor.

― ¡Aquí está el desayuno! ― dijo alarmado Rivularis, dejando los platos que traía en el piso y saliendo a toda prisa de la tienda.

Darthañan y Frigglene se miraron y estallaron en carcajadas. Lo habían logrado, habían escapado del inesperado asalto y habían sobrevivido en el extraño bosque donde se encontraban. Darthañan no pudo evitar pensar el resto de su familia, y Frigglene al notarlo agarró una de las frutas, que parecían pequeñas calabazas de color salmón, y se la embutió en la boca.

―Una cosa a la vez Darth.

Frigglene no se atrevió a asegurarle que todos se encontrarían bien. Darthañan parpadeo unos segundos y empezó a masticar la extraña fruta. Agarro la mitad y se pasó lo que había mordido antes de decir sorprendido.

―Esto sabe a pescado.

A Frigglene le pareció curioso, agarró una fruta y se la llevo a la boca.

― ¡Mmm! Se parece al salmón.

Ambos acabaron con las frutas en un instante, se medió arreglaron y se dispusieron a salir. La zona donde se estaban quedando se encontraba vacía y solo pudieron encontrar los 5 hijos de Helvella cuidando de Theodor y Elizabeth.

―Muchas gracias, en serio necesitábamos ese descanso ― dijo Darthañan acercándose.

―No hay problema― respondió Fusca levantándose del suelo ― pero no parece que hubieran descansado.

Fusca observo los rostros de los dos, sus ojos tenían ojeras y la suciedad de su piel era tal que de no ser por lo poco desarrollado de los órganos olfatorios de las criaturas florales habrían incomodado a más de a uno.

―Jajaja créeme que si descansamos― respondió Darthañan riendo.

Frigglene se acercó a donde los pequeños y los levanto entre sus brazos.

― ¿Cómo están mis pequeñines?

Los dos pequeños empezaron a reír.

―Espero no les hayan dado problemas― dijo Frigglene pasándole Theodor a Darthañan.

―No, ninguno― respondió Albella.

Rivularis casi suelta una carcajada al escuchar la respuesta de su hermana, pero no pudo evitar recibir un golpe de Latispora que si noto la mueca con la que contuvo la risa.

― ¿Dónde está su papá? ― pregunto Darthañan.

―Están terminando la ceremonia. Deben de estar en el altar donde nos encontraron. ― respondió Fusca.

―Perdón por la pregunta, pero ¿qué ceremonia están realizando? ― pregunto Darthañan mientras que Theodor le agarraba la nariz.

―Están votando un 10% de su producción en comida en el foso― respondió Latispora antes de que su hermano mayor pudiera hablar.

―Que desperdicio― no pudo evitar comentar Frigglene.

―Frigg― la amonesto Darthañan.

―Perdón― Frigglene se disculpó de inmediato por el desliz.

―No tienes que disculparte, lo llamaste como es. Lanzar comida por uno de los huecos de esta isla flotante es un desperdicio.

―Es un rito para agradecer al dios de la abundancia por todo lo que hemos recibido en el último año― Explico Fusca para evitar que el tema se descarrilara.

Su padre le había explicado muy bien cómo tratar el tema, no importaba si creía o no, estas ceremonias y ritos eran necesarios para las personas. Se trata de un pequeño grano de esperanza y agradecimiento entre los problemas de la vida, por lo que debería de promover estas reuniones para el bienestar de su pueblo.

― ¿Deberíamos de ir y acompañarlos? ―pregunto Darthañan

―No, ayer habíamos terminado con casi todo. Ya deben de estar devolviéndose ― respondió Albella.

―Hablando de eso...

De pronto el piso empezó a temblar, en las afueras del campamento se podían ver los enormes ents caminando. Y gracias al ruido de los endur moviendo sus arbustos y las pequeñas ubax hablando entre ellas que pronto se llenó de vida el campamento.

―Amigos míos, ¿Cómo amanecieron? ―pregunto Helvella abriendo sus brazos para abrazar a Darthañan, quien sin ningún problema le devolvió el abrazo. Fue Frigglene la que se sorprendió al ser abrazada y con incomodidad espero a separarse.

―Todo muy bien, gracias por su hospitalidad― respondió Darthañan.

―Tonterías, de haber sabido que tendríamos invitados mamíferos no los habríamos hecho dormir en el suelo.

―Poder dormir en un lugar seguro es más que suficiente― aseguro Frigglene.

―Ya verán como los vamos a atender cuando volvamos a Vorpiax― Dijo Helvella despelucando a los dos retoños y dirigiéndose a sus hijos.

―Den la orden para que todos se preparen, salimos en media hora.

― ¡Si, señor! ― respondieron los cinco al tiempo partiendo hacia diferentes lugares del campamento.

Darthañan no pudo evitar hacer una mueca de incredulidad al escuchar eso. En el campamento había por lo menos 100 individuos, de los cuales unos 15 eran enormes ents de unos 12 metros. Nunca había visto en su vida un grupo de este tamaño estar listo en 30 minutos, ni siquiera los escuadrones de elite de su familia.

― ¿Nos estas discriminando por ser flora? ― pregunto Helvella con una sonrisa en su rostro.

―No, no es eso. Es solo que...

―Te parece difícil que seamos rápidos― lo interrumpió Helvella.

―No me refiero a eso.

―Jajaja mira a tu alrededor― Helvella empezó a reír mientras giraba con los brazos abiertos.

Tanto Darthañan como Frigglene pudieron ver como los ents recogían las tiendas por una cuerda que tenían en la parte superior y las colgaban en sus ramas. Los Endur y Ubax pasaban por donde los ent habían dormido y arreglaban el suelo donde los gigantes habían enterrado sus raíces la noche anterior. Fue entonces que Darthañan entendió que podían estar listos tan rápido por lo poco que cargaban con ellos, y la forma en que las tiendas estaban diseñadas para poder ser recogidas por los ents sin mayor problema.

― ¿No es la gran cosa verdad? ― pregunto Helvella haciendo una mueca de desilusión.

―Aunque en una guerra poder vivir de los nutrientes del suelo, agua y la luz solar, mientras eres más rápido de lo que creen tus oponentes es algo bueno― se respondió a sí mismo en voz alta con una sonrisa.

En ese momento llego Fusca.

―Padre, ya está todo listo.

―Bueno, vamos a donde las monturas. Ustedes dos ya verán mi hermosa Vorpiax en todo su esplendor― dijo Helvella empezando a caminar hacia el sur.

Lo siguieron junto con todas las criaturas en el campamento hasta que empezaron a adentrarse en el bosque. Cuando Darthañan y Frigglene vieron las monturas sus ojos se abrieron de sobremanera. Frigglene se recuperó más rápido, pero a Darthañan le costó creer lo que estaba viendo. Las monturas de los ent eran unos enormes Sauropodxylones, gigantes dinosaurios de cuello largo cuyos cuerpos eran de madera (Sauropod, el nombre de la especie de dinosaurio; Xylon, Madera). Los Lepiotas empezaron a montar sus Deerxylon, ciervos de madera, mientras que las Ubax se reían al subir sobre sus Leaftoads, Sapos hoja.

Los endur aprovechando que sus cuerpos eran de arbustos se subían y acomodaban sobre los ent y sauropodxylones.

Helvella al ver la cara de Darthañan sonrió y grito con fuerza.

― ¡Hegani!

―Si mi señor― respondió un viejo ent que ya se encontraba sobre su sauropodxylon.

― ¿Podrías llevar a nuestro invitado contigo?

―Como mi señor desee―respondió el árbol.

Helvella se dio un manotazo en la frente.

―No te lo estoy ordenando, te lo estoy preguntando.

El ent miro con confusión a Helvella.

―Olvídalo, no sé cómo eres lo suficientemente inteligente para ser mi secretario financiero y no entender lo que acabo de decir.

El ent pareció ignorar eso ultimo y estiro una de sus ramas para que subiera el humano. En ese momento por instinto Darthañan volteo a ver a Frigglene. Su esposa suspiro y asintió. Darthañan sonrió y subió de inmediato.

―Estas cuidando de tres retoños― comento Helvella mirando con intriga la reacción de Frigglene a su comentario.

El ent subió a Darthañan y luego volvió a estirar su rama para Frigglene.

―Es porque sigue siendo un niño por dentro que me enamore de él― respondió Frigglene subiendo sobre la rama.


-----------------------------------------------------------

Hola, mis mejores deseos para ustedes y sus familias durante estos tiempos difíciles.

Acuérdense de unirse a la pagina de Facebook de Leyendas de héroes:

https://www.facebook.com/Leyendasdeheroes/

Para los que me puedan apoyar y quieran leer hasta 10 capítulos por adelantado también pueden seguirme en Patreon:

https://www.patreon.com/danielruar

Bạn đang đọc truyện trên: Truyen247.Pro