Hoy era un día especial. Hoy Mew Suppasit; mi novio, estaba de cumpleaños.
En vez de estar deprimido por no poder estar a su lado y estar en el desolado condominio, no estaba ni triste, ni molesto, estaba en realidad muy concentrado en las redes sociales revisando que ocurría y esperando cuando daría inicio el concierto de mi amor.
Si, ya parecía un fanboy extraño pero no podía evitarlo. Me gustaba ver que hacía mi pelicastaño. Adoraba verlo interactuar, bromear y cantar. Cuando cantaba me dejaba hecho lágrimas y si, gritaba, quizás la vecina del lado pensaba que estaba loco. No la culpaba por pensarlo.
Estaba muy orgulloso de Mew. Lo que más admiraba era su fortaleza y determinación, ya que apesar de los obstáculos el pudo levantarse y superarse a sí mismo. Definitivamente estoy enamorado. Muy enamorado de mi Mew.
Es ridículo que antes pensaba que el amor era soso y que las muestras de afecto no eran tan necesarias, pero desde que Mew llegó a mi vida derribo todos mis muros.
Haberlo elegido como mi compañero de Tharntype fue la mejor decisión que tome. Estaba seguro de eso.
Seguí revisando Twitter y después me fui a Instagram. Lance un suspiró mortificado y observé la publicación de Mew, se veía tan hermoso y sexy, podía sentir como mi corazón se movía anheloso en mi pecho y como mi cara se le dibujaba una sonrisa por si sola. Mis dedos picaban con las ansias, quería felicitarlo pero me cohibia, me sentía acorralado.
Desde que Mew y yo estamos en el foco y parece que nos vigilan constantemente no puedo hacer cosas sencillas como comentarle una foto o darle like a una publicación, era estresante a veces porque me moría por hacerlo, me moría por comentarle algo tonto en una foto o poner emoticones, pero no podía. Era injusto. Mis labios se abultaron en un puchero y cruce mis brazos viendo fijamente mi celular en la mesita de estar. La foto de Mew se burlaba de mi.
¿Por qué tenía qué ser tan sensual?
Volví a tomar el teléfono en mis manos temblorosas y analice el panorama un rato ¿Qué podría pasar si comentaba una sencilla felicitación? Quizás nada y yo me estaba ahogando en un vaso de agua. Quizás nadie se daría cuenta o lo tomarían como algo normal. Dándome más animos comencé a teclear pero me detuve al instante.
¿Qué debería poner? Algo como un feliz cumpleaños con un emoticón de un corazón, no, demasiado cursi, debía ser discreto y los corazones llamaban mucho la atención. O tal vez unos emoticones de una torta con fuegos artificiales, sonaba cool pero se veía muy frío y seco de mi parte. Aunque Mew y yo siempre hemos tenido un código de emojis no podía utilizarlo ahora, debía ser de otro modo. Me rebane los sesos pensando una manera cool y no sospechosa de felicitarlo. Aunque debía aclarar que ya lo había hecho, le escribí temprano por Line y después hicimos una vídeo llamada corta porque él estaba ocupado, pero sus últimas palabras fueron "En la noche te lo recompensare" Estaba ansiando la noche en realidad. Me conformaba con los pequeños momentos aunque fueran pocos.
Trone los dedos y comencé a escribir. Lo único que se me vino a la cabeza simple y sencillo fue un "Hbd na kub" Quise algo diferente pero definitivamente no era tan original ya que siempre felicitaba a mis amigos así, por esa razón considere que no se vería sospechoso y nadie lo tomaría en cuenta.
El sonido del timbre interrumpió mi mirada fija con mi felicitación que poco a poco estaba teniendo reacciones. Deposite el teléfono en mi mesita de estar y miré con duda la puerta porque no estaba esperando a nadie. Quería estar solo disfrutando en silencio el concierto en vivo de Mew, no tenía tiempo para otra cosa. Suspiré y miré por la mirilla de la puerta y me encontré con una sonriente cara que conocía muy bien.
¿Ni un día podía escapar de Mild? Qué osadía. Había esperado muy dentro de mi que entendiera mi mensaje que muy claramente decía "Ocupado en casa, no me molestes" pero no me sorprendía que le haya entrado por un oído y salido por el otro, él siempre era así. Ya me imaginaba a mi amigo en modo "Ya que tu novio está ocupado voy ayudarte a pasar por ello" en realidad estaba bien, no necesitaba de charlas motivacionales.
Abrí la puerta y lo miré con el ceño fruncido. Él me ignoro olímpicamente y entró en el ancho condominio con muchas bolsas de comida. Ya estaba imaginando su lema "Un hombre deprimido necesita comer" joder no estaba deprimido, estaba bien. Quizás extrañaba mucho a Mew más de lo que podía decir pero estaba conforme, lo esperaría en la noche, compartiriamos una cena, después besos y abrazos y mi día terminaría feliz.
Mild se dirigió a la cocina. Bufé y cerré la puerta. Cuando me acerque mi amigo estaba sacando los aperitivos de la bolsa; pepitos, galletas, ponquesitos, una gran torta y muchas bebidas y siguió sacando más y más comida.
¿Acaso quería ponerme gordo? Definitivamente estaba exagerado al traer tanta comida. No estaba deprimido y no necesitaba ahogarme en comida. Pero parecía que la ideología de Mild era esa, pensando en mi bienestar y preocupándose de manera muy sobreprotectora.
—Enserio estoy bien—le dije y lo miré seriamente—No necesito ahogarme en comida.
Mild me estudio, se acercó y comenzó apretarme las mejillas. Qué molesto se ponía cuando pensaba que necesitaba apoyo emocional.
—Quizás debí traer alcohol. Si definitivamente ahogarse en alcohol suena mejor—concluyo y dejo de apretarme las mejillas.
Suspiré alto y le apunte la frente.
—¡Dios mío, deja de actuar así! Estoy bien. Mew y yo no terminamos nuestra relación solo nos separa un concierto y cuando termine tendré a mi hombre en casa. Estoy bien. Si sigues mirándome como esperando que fuera a sufrir de llanto excesivo, déjalo, no pasara.
Mild abulto las mejillas y me miró buscando alguna pista de tristeza pero no halló ninguna. Así que se encogió de hombros y fue a poner los aperitivos que trajo en una bandeja. Cuando todo estuvo acomodado en la bandeja la coloco en la mesita de estar y se tiró en el sofá.
—Pensé que estabas en modo depresión ya que no puedes estar en su concierto y se que te hubiera encantado estar ahí para actuar como todo un fanboy enamorado.
Me senté a su lado y le sonreí.
—Puede que tengas razón en algo, me hubiera encantado ir y apoyarlo de cerca, pero sabes que no se puede y aunque debería deprimirme nuestra situación actual no lo hace. Horita antes que llegarás iba a ver el concierto en vivo.
Mild agarró una papita y la mastico gustoso.
—Y yo preocupándome por ti. Estaba dando vueltas en mi casa porque ignorabas mis mensajes, llegué a pensar seguro debe estar a punto del colapso llorando en la bañera.
Rode los ojos fastidiado.
—Eres tan exagerado—articule y agarre un ponquesito de chocolate. Fuera la dieta, arriba el desenfreno—Y si no lo comprendiste quería estar solo. Te dije que no me molestaras.
Mild pareció ofendido y agarró su pecho.
—Es que la amistad se ha perdido en estos años. Para que quiero enemigos si te tengo a mi lado apuñalandome el corazón—dramatizo y yo lo ignore.
Adoraba a Mild. Era uno de mis mejores amigos. Pero a veces quería patearlo y ponerle una media en la boca haber si se callaba.
—Eres tan molesto—confesé irritado, pero mi rostro cambio cuando observé la torta de chocolate.
Era hora de hacer maldades, de romper reglas y llenar mi pancita de amor. Aunque me prometí hacer ejercicio, sacar cuadritos como los de mi novio y hacer dietas excesivas, definitivamente hoy defraudaria a la señora lechuga. Lo siento señora lechuga pero aquella torta me está tentando.
Tome un pedazo de la torta y cuando la probé fue como tocar el cielo con las papilas gustativas. Mild me observó burlón.
—¿Dónde quedó el chico qué haría dietas y que estaba comprometido con la lechuga?—se burlo.
—¡Jodete! Hoy comeré como un jaguar.
Mild soltó intensas carcajadas y cuando se detuvo me miró.
—Y antes que yo hiciera tu día feliz ¿Qué hacías precioso?
Alce las cejas.
—Odio que me llames precioso. Me da escalofríos. —comence a temblar dando mi punto y él cruzo los brazos mirandome con un ceño fruncido.
—Pero cuando Mew lo hace te brillan los ojos y pareciera que estos fueran a botar corazones. Es horroroso si me preguntas.
Le pase un brazo por los hombros y le susurré a el oído con picardía—Eso es lo que hace el amor querido amigo, cuando te enamores lo entenderás.
Se alejó de mi y me apunto con un cojín de manera infantil.
—Alejate, horita me pegas lo cursi. He perdido a mi duro Gulf y ahora me queda este blandito Gulf; todo romántico y cursi. Tan enamorado de su Mew.
Sonreí divertido y me abalanze contra el para hacerle cosquillas. Mild comenzó a pegarme con cuánto cojín conseguía y después nos reímos como locos.
—Ya verás te enamoraras—le guiñe el ojo y moví mis cejas.
—No gracias—negó y negó y de repente se levantó y comenzó a mover las caderas—Soy soltero y hago lo que quiero. Soy soltero y hago lo que quiero—canto, agarró el control remoto y lo utilizó como micrófono.
Se veía ridículo pero debía admitir que me estaba sacando una gran sonrisa y estaba haciendo mi tarde más llevadera.
—Tengo novio y me hace el sabroso. Tengo novio y jugamos a los esposos. Tengo novio y cuando las luces se apagan hacemos el delicioso.—me levanté y le quite el control remoto. Mi amigo hizo una mueca asqueado y se dejó caer en el sofá.
—Que repugnante. Mis hermosos oídos corrompidos y dañados. Gracias señorito Kanawut, esa canción me perseguirá el resto de mis días.
Detuve mi canto y me deje caer en el sofá. Estaba sonriendo a lo grande. Me encantaba molestarlo y verlo enfurruñado, pero me desagradaba cuando se invertian los papeles y el terminaba haciéndome rabiar.
Mild sacó su teléfono de su bolsillo delantero y comenzó a revisar sus redes sociales. A pesar que dije que iba a estar pendiente del concierto de mi novio me distraje con otra rodaje de torta y la saboree gustoso. Hasta que el salto y el chillido de Mild me hicieron ensuciar mi hermosa camisa blanca.
—Te odio—gruñi y mire con dolor mi camisa blanca con el logotipo de un gatito. Era una de mis favoritas y estaba arruinada. Comencé a pensar en agarrar una rodaja de torta y embarrarle la cara pero su voz aguda y sus saltitos excesivos me detuvieron.
¿Qué podía ser tan increíble y alucinante para qué actuará de ese absurdo modo?
—No podrás creer esto, Gulfito... Pero eres tendencia en twitter.
Me miró y batió sus pestañas, yo me quedé de piedra ¿Por qué motivo sería tendencia? No había tenido ningún evento, ni había hecho nada llamativo en las redes sociales. Hasta que la realidad me golpeó y solo se me vino a la mente "Waanjais" me di palmaditas en las mejillas.
—No creo que sea porque felicité a Mew. Es absurdo. Solo es un hbd na kub, nada del otro mundo.
Mild me miró como si yo hubiera descubierto que la tierra es redonda y no rectangular.
—¿Nada del otro mundo? No amigo mío fue algo épico. Las Waanjais están celebrando, muchas dicen que el Mewgulf renació de las cenizas, otras dicen que eres una leyenda por felicitar a Mew.
No pude evitarlo y me puse rojo de vergüenza y le arrebate el teléfono de las manos. Cuando mire el teléfono esperando que fuera una broma de Mild para molestarme, no lo era, En realidad si era tendencia en Tailandia por una simple felicitación. Estaba sorprendido. Sabía que las Waanjais eran fuertes y leales pero esto era inaudito.
Estaba tan sonrojado que me ardía toda la cara. No quería llamar la atención y logré lo contrario, llame mucho la atención. Estaba esperando que Mild lanzará la primera burla y no me decepcionó.
—Tan necesitado de tu macho—sonrio y hizo posiciones obscenas con sus dedos, se detuvo y me miró con mucha diversión—Esto es hilarante, ya lo habías felicitado y igual recurriste a esto. Te he perdido amigo mío.
—Esta bien, quizás soy empalagoso y cursi y si lo felicité muchas veces en el día de hoy, pero no pude evitarlo, era algo más fuerte que yo. No era para demostrar nada, solo quería hacerlo. Dejar mi huella en su foto aunque sabía que Mew no la respondería.
Mild suavizó su semblante y me paso un brazo por los hombros acercándome a él.
—Puede que me burle mucho de lo cursi que te haz vuelto últimamente, pero no está mal querer demostrar tu amor, si es cursi, pero lindo a la vez.
Mi sonrisa se adueñó de toda mi cara. Mild era el mejor. Un amigo como él no se conseguía seguido, agradecía tenerlo y agradecía que apoyará mi relación y que tanto a mí como a Mew nos alentará.
El sonido de la puerta me hizo mover la cabeza de inmediato, y ahí lo vi, mi amado Mew vestido con un suéter negro y unos jeans. Al verme sonrió dulce y perfecto y el nudo en mi garganta me hizo difícil el tragar saliva, me levanté y le salte encima. Él pareció sorprendido y retrocedió pero me sostuvo, lo abrace por el cuello y le di un suave beso.
—¿Alguien me extraño mucho hoy?—su tono juguetón y orgulloso.
—Me declaró culpable—murmure y me hundi en su cuello pasando mi nariz por su suave piel.
Mild gritó desde el sofa—¡Ayudaaaa! ¡Mis ojos sufren por el cursi amor! ¡Me enfermo! ¡Me ahogo!—siguió implorando por ayuda.
Me baje de encima de mi novio, le saque el dedo del medio y él me saco la lengua. Volví a mirar a mi hermoso hombre que estaba en el pasillo buscando algo. Cuando Mew entró me quedé petrificado.
¿Qué día era hoy? ¿El día de los inocentes? Había ocurrido lo de la tendencia en Twitter por una simple felicitación y ahora Mew cargaba un retrato mío casi semi desnudo enseñando mi espalda mientras mi bata caía.
Joder ¿Quién había sido la mente maestra de este regalo? Obvio una Waanjai. Pero necesitaba su nombre, quizás pidiera uno de Mew el día de mi cumpleaños.
Mild que estaba tomando una Coca-Cola en ese momento la escupió y se levantó para tocar el retrato, pero mi Mew le miró con el ceño fruncido y alejó su mano.
—Mi retrato. Mi hombre. No tocar.
Cuando Mew decía que era su hombre se me derretía el corazón. En este momento seguro estaba lanzado corazones alrededor de mi novio.
Mild alzó las manos vencido.
—Que posesivo, pero tranquilo Mewcito es tú retrato y tú hombre. Imaginarme con Gulf me enferma, es como si cometiera incesto—admitió y minutos después su semblante cambió y sus ojos se volvieron brillantes—Las Waanjais son tan geniales. El mejor fandom, orgulloso de ser parte de el.
Aún para mí era un misterio como Mild podía ser un Waanjai, pero lo era y uno muy fiel. A veces me daba miedo su nivel de compromiso con el fandom. Si antes de esto me hubieran dicho que mi extraño amigo apoyaría mi ship con Mew y ayudaría para unirnos me hubiera partido de la risa. Pero era real, Mild era un Waanjai pero uno quejoso. Se quejaba de que éramos cursis pero si nos oía peleando entraba en modo cupido y actuaba como mediador. Era irónico, pero asi era Mild, un Waanjai raro y bipolar.
—Voy a colocar este retrato en nuestra habitación—me dirigió una mirada cegadora y pecaminosa que hizo que sintiera un cosquilleo en mi estómago y mi vientre. Pero aunque amaba el retrato y admiraba a quien lo había hecho, imaginar el retrato en nuestra habitación me daba vergüenza y cuando estaba apunto de refutar que sería raro ver mi cuadro en las mañanas, Mew me interrumpió—Necesito su ayuda—pidio y se dirigió de nuevo al pasillo.
Mild y yo lo seguimos. Y volví a quedarme congelado ¿Por qué el día de mi cumpleaños no fue tan genial cómo él de Mew? Es que, Dios, le regalaron una lavadora ¿Quién regala una lavadora? ¿Y porqué Mew la trajo?
Mis dudas fueron respondidas cuando observé la parte delantera de la lavadora. Mi firma y mi girasol al frente. Oh, esto debía ser una broma.
Mild pareció divertido con la situación.
—Amo a las Waanjais. Quizás me enamore de una Waanjai, sería la mejor decisión de mi vida—me miro y yo internamente sabía lo que venía—¿Quién regala una lavadora firmada por su ídolo? Yo no lo haría y menos se la regalo a Mew el daña lavadoras número uno.
Mi novio cruzo los brazos tratando de actuar serio pero no le quedaba. En su rostro bailaba la diversión.
—Vienen mal de fábrica. Lo juro.
—Sigue diciéndote eso daña lavadoras ¿Acaso usan la lavadora para sesiones sexuales? ¡Son asquerosos!
Mew se acercó a Mild y le pincho la mejilla—Tener sexo arriba de una lavadora es maravilloso. Te lo recomiendo.
Mild se tapó los oídos y comenzó a decir "lerolerolero tengo orejitas de carnero" yo solo me reí.
Nos pusimos en marcha y arrastramos la lavadora hacia nuestro condominio. A los segundos Mild entró y tomo una de las bolsas de aperitivos y se dirigió a la puerta.
—Me voy, me voy, no quiero tener pesadillas, porque ustedes juntos es igual a excesiva azúcar y sexo destructivo—agrego y se fue como si tuviera un cohete en el culo.
Exageraba como siempre, mi Mew estaba tan cansado que no me sorprendería que se desplomaron en nuestra cama horita. Cuando entre en el cuarto ya Mew estaba con un pijama y se había escondido en las sábanas lilas. Sonreí y gatee hasta él. Me abrace a mi dulce Mew y mi mano comenzó acariciar su pecho, mi nariz rozó su cuello y su piel se erizo. Sus dedos acariciaron mi espalda con suavidad.
—¿Cariño, viste el concierto?—pregunto. Y de repente me inundó la culpa.
Levanté mi mirada y sus hermosos ojos me miraron tan brillantes y preciosos como dos gemas.
—Lo siento amor, pero Mild me distrajo y arruino mi momento de admirarte. Me siento un mal novio ahora.
Su sonrisa no se borró y beso mi frente.
—No estoy molesto y no debes disculparte, entiendo, pero me hubiera gustado que lo vieras, ya que cante una canción que dice todo lo que siento por ti.
Mi corazón latió emocionado, me sentía tan enamorado. Tan dichoso que Mew fuera mío, solo mío. Y el solo hecho que haya pensando en mi cuando canto la dulce cancion me emocionaba y me hacía rebotar en una nube de felicidad absoluta.
—Me odio, me odio. Estoy que traigo a Mild y lo golpeó.—suspiré para preguntar—¿Cuál canción era?
—Say you won't let go de James Arthur.
Me quedé mirándolo fijamente. En realidad no conocía la canción pero la buscaría mañana. Necesitaba saber que decía la letra, necesitaba saber porque Mew la había elegido para mí.
—Se que no la conoces pero mañana la cantaré para ti.
La idea me emociono. Amaba escucharlo cantar. Su voz dulce me calmaba, me hacía sentir en paz, como si su voz pudiera mejorar la maldad del espeso mundo.
—Ya quiero que sea mañana—me acurruque y lo apreté contra mi. Sus dedos aún acariciaban mi espalda pero después subieron y acariciaron mis cabellos. La suavidad de su toque me recordaba que este hombre me amaba.
—Se que te dije que te recompesaria pero estoy muerto de cansancio. Mañana prometo llenarte de todo mi amor mi bebé—prometió y beso mi cabeza—Te amo.
Sonreí—Tambien te amo.
Aunque no había ido al concierto de mi novio, aunque este estuviera cansado y ya dormido en mis brazos, aunque no pudiera gritar mi amor, no cambiaría nada de esto. Amaba cada segundo, cada momento y me conformaba con acurrucarme a su lado y escuchar su pausada respiración. Mis momentos favoritos eran estos, llegar a casa y refugiarme en sus brazos.
Mew era mi hogar. Y nuestra relación era compleja y complicada pero valía la pena. Él valía la pena.
˖♡
¡Hola hermosuras! Hoy les traigo un one shot que fue creado después del cumpleaños de Mew, no lo publique porque no lo había terminado. Me inspire en muchos hechos que pasaron ese día.
1. El retrato de Gulf que le dieron a Mew, fue mi parte favorita. Yo estaba tipo: Las Waanjais son tan geniales.
2. La lavadora firmada por Gulf. Si yo hubiera tenido esa lavadora no la regalo y menos a Mew (Sorry Mew pero una lavadora firmada por Gulf no ocurre todos los días)
3. Mew canto varias canciones en inglés pero cuando escuché "Say you won't let go" lloré como imbécil, la letra es tan bonita.
4. Gulf fue tendencia en Twitter por su felicitación a Mew.
PD: Mild en este OS me representa en personalidad.
Bueno sin más que decir, espero les haya gustado. Loviuu, se me cuidan ♡
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