-Joder, esto...es igual.-dijo Jazz.
-Todo es igual qué afuera.-comentó ,Aarón.
-No, esto no es igual.-interrumpió Mavra.-Se siente diferente.
-Si, es...muy...distinto.-dijo Kaori, hablaba cortadamente, cada vez se debilitaba más y más.
-Esperen.-interrumpió Alejandro.-¿Qué es eso?.-susurró y todos han alertado sus oidos.
El galope de un gran caballo de escuchaba cada vez acercándose más a los elegidos.
Hades.
-¡Es el!.-gritó Jazz
Hades se acercaba con su hacha por un costado, venía con la intención de arrancar algunas cabezas para agilizar el exterminio.
-No lo creo.-dijo Mavra y creó un campo de fuerzae frente de Hades.
Éste golpeó contra el campo de fuerza, su caballo se postró en dos patas y relinchó.
"No creí que lograrian llegar hasta aqui".-comenzó a reír.
-Pues ya vez que si.-interrumpió Jazz.
Hades bajó de su caballo y dando un chasqueo, éste se convirtió en un cuervo enorme y se fue contra los signos.
-"¡Lion fire!".-Gritó Marjorie y dejó crecer un enorme león de su brazo.
El león atacó contra el cuervo.
-Hades, no te tenemos miedo.-Dijo Marjorie.
"Me gustaría pelear contra los más fuertes y no contra basuras que creen tener superpoderes".-miró a Astrid, Drake y Alejandro.-"O contra estupidas enamoradas".-observó a Natalia.
-Hijo de puta.-dijo Natalia.
"Vamos, relajala perrita..."
Natalia tomó su arco y lanzó una flecha hacia Hades pero ésta, sin siquiera tocarlo, se pulverizo.
-Es tanta su fuerza que no lo podemos tocar.-dijo Mavra.
"Disfrutaré el espectáculo".
Hades se elevó en lo más alto y de él surgió una gran bola de humo negro.
Drago.
"Es hora de poner a trabajar a mi creación favorita".
-Le prometo que no lo defraudaré.-contestó Drago y extendió sus brazos para resivir aquél humo.
-¿Qué demonios estás haciendo ,Drago?.-preguntó Natalia, sus ojos se llenaron de lágrimas.
"Digamos que me ofreció su alma para trabajarla un poco..."
Natalia comenzó a llorar.
El humo entró por la boca de Drago o lo que aparentaba ser Drago. Éste comenzó a retorcer todo su cuerpo, gritaba pues sus huesos se pulverizaban y reacomodaban a su antojo.
Drago estaba cambiando.
-No, no...-susurraba Natalia, las lágrimas eran pesadas, bajaban por sus mejillas y al caer en el suelo se evaporaban tan rápido.-No otra decepción más.- cargó su arco con una flecha negra.-Drago...perdóname.-cerró los ojos y soltó la flecha.
Todos se encontraban boquiabiertos.
La flecha dio en la frente de Drago.
Éste...sonreía.
Drago tomó la flecha de su frente y la desenterró, el hueco se regeneró por si solo y Drago comenzó a reír.
-Bienvenidos a mi dimensión oscura.-dijo Drago mientras rompía la flecha en dos.
El escenario comenzó a cambiar, un bosque negro sin una alma más.
El traje que Drago llevaba puesto comenzó a derretirse.
"Alerta, alerta, alerta...alert... aler..."
El sistema del traje estaba totalmente muerto.
Drago se encontraba desnudo, pero sus ojos se tornaron negros, asi comenzó a crearse un traje muy elegante en él.-Siempre te dije que me gustaba vestir elegante, Natalia.-dijo.-Es hora de que algunos de ustedes mueran.
De su espalda unas enormes alas color negro surgieron.
-Éste poder.-decía al calentar un poco el cuello.-me resulta perfecto.-dio un salto y atacó contra Natalia.
-Es demasiado rápido.-gritó Jazz.
Tomando del cuello a Natalia, comenzó a golperla en el rostro, una y otra vez.
-¡Hijo de puta!.-Aarón corrió hasta con Drago para golpearlo, pero este también contaba con un campo de fuerza protector.
Natalia comenzó a sangrar se su nariz, cejas, ojos.-¡Drago, por favor, para!.-suplicaba.
Un portal comenzó a abrirse.
-Eres una estúpida al creer que me matarías con una estupida flecha.-Drago seguía golpenado a Natalia.-Ahora te arrancaré tu piedra para que mi señor Hades pueda recuperar lo que es suyo.
Natalia se encontraba en muy mal estado, no podía ni mover un solo dedo.- Drago, por favor...no lo hagas...
Drago comenzó a enterrar sus dedos en la garganta de Natalia.-Es hora de que mueras, perrita.
Una estaca de lava cruzó la espalda de Drago y lo elevó en el aire.-Jilipollas, te arrancaré extremidad por extremidad y se las meteré por el culo a Hades.-arrojó el cuerpo de Drago.
Natalia no podía ver bien, su mirada estaba cubierta de sangre, pero aquél salvador la cargó en sus brazos y habló.
-Muñeca, si te saco de ésta ¿ aún está en pie esa cita?
Natalia sonrió.
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