
veintiocho ✨
Es como si hubiese viajado en el tiempo, directo al pasado, justo cuando tenía diez años y estaba en cuarto grado de primaria y todo eso es culpa de Tobías, que solamente se limita a cantar una absurda melodía aniñada sobre el amor.
— ¡Darling y Luke se aman, van juntos de la mano...! — grita Tobías en un cantito de niño de primaria. Le veo de manera seria, como si estuviese a punto de arrancarle su fabuloso cabello castaño de un tirón, él nota mi expresión puesto que se calla abruptamente, llevándose la mano a la boca para cubrírsela. Vaya idiota el que tengo por amigo.
—Me ves muy tranquila y todo, pero en mi mente ya te maté tres veces. — le digo tratando de no elevar mis comisuras en una sonrisa boba.
—Ya, lo dejo. — asiente rápidamente. — Oye, Darling.
— ¿Qué? — cuando le miro a los ojos frunzo la nariz por la claridad del campo, Tobías se encoje de hombros y sonríe.
— ¡Darling y Luke se aman, van jun...! — él no termina el maldito canto porque inmediato le atino un codazo en el abdomen haciendo que gruña y se aleje un poco de mí.
—No sabía que a Luke le gustaban las agresivas. — espeta aun con expresión de dolor. Yo solamente pongo los ojos en blanco, ya saben, lo que siempre hago con lo que dice Tobías.
—Cállate, Tobías, algún día crecerás y te darás cuenta de que la vida no es un juego lleno de bromas idiotas, cuando lo hagas te acordarás de mí. — digo tratando de hacerme la seria, es él quien pone los ojos en blanco esta vez. La verdad es que entre nosotros nos molestamos.
— ¿Que me acuerde de quién? ¿De la chica que cayó rendida a Hemmings? — frunce el ceño luciendo confundido, sus palabras me llegan, pero trato de no mostrar nada evidente a eso, así que de nuevo pongo los ojos en blanco.
—Idiota. — murmuro, pero me acerco a él para apoyar mi cabeza en su hombro, Tobías es alto, digamos que la del problema soy yo, ¿debería llamarle problema? Bueno, yo no soy baja como toda chica común de historias, pero tampoco soy una palmera, mi altura es como un arma, la verdad es que soy de estatura normal, olvídenlo, ¿Para qué más descripción?
—Bridget no debió contestarle al profesor de Literatura. — comenta seguido de soltar una risita. — Por su bocota ahora está acomodando libros. Ja, qué tonta.
A mi mejor amiga se le ocurrió responderle con un comentario listillo e irrespetuoso al señor Benson, según me dijo Tobías que comparte la misma clase con ella, el profesor se enojó y la mandó directo a rectoría y su castigo es acomodar algunos estantes de la biblioteca en sus descanses por hoy.
—Por lo menos esa será la única vez que se le verá rodeada de libros. — suelta divertida haciendo que quite mi cabeza de su hombro y le mire indignada.
—Que malo que eres, Bridget es inteligente. — defiendo a mi amiga.
—Sí, tienes razón. — Tobías dice de manera automática para luego sacar su celular y comenzar a revisar sus redes sociales. Ambos estamos sentados en una de las bancas, a lo lejos visualizo a Luke, él parece reírse a carcajadas con Michael y Cameron, todos lucen divertidos y por un momento quiero estar ahí, riéndome también, pero no puedo ir, iría contra mis principios, pues en la mañana le había dicho al rubio que no quería estar en el descanso con él, que quería estar con mis amigos y lo comprendió a la perfección. Pero Bridget no estando aquí, todo es menos genial, y no estoy diciendo que Tobías sea aburrido, amo a Tobías, es solamente que hace falta una parte.
Regreso mi mirada a mi amigo, pero él parece no notar mi mirada encima suyo porque tiene sus ojos clavados en la pantalla de su celular, las comisuras de su labio están levemente elevadas en una sonrisa torpe y tierna, y no soy chismosa o una entrometida, pero me dan ganas de ver que le hace poner esa expresión tan boba, así que alzo un poco mi cabeza hacía él, o más bien hacia su celular, se está mandando mensajes con alguien por medio de WhatsApp, trato de ignorar el hecho de que su fondo es una foto de su hermana menor haciendo una cara realmente adorable y me centro en el nombre del contacto y en el contenido de los mensajes, la mayoría de ellos están cargados de emojis de corazones muy gays. Vaya.
— ¿Quién es Itzamar? — le pregunto inocentemente, logrando sobresaltarlo, él me ve a los ojos con una expresión de incredulidad, mira al aparato que ya está bloqueado y luego a mí.
— ¿Me estabas espiando? — me interroga, le observo divertida cómo desencaja la quijada en señal de indignación y me encojo de hombros. — Eso no se hace, Darling Sophia, ¿Tú madre no te enseñó modales?
— ¡Tobías e Itzamar se aman, van juntos de la mano, se besan, se besan! — canto la misma melodía que estaba usando Tobías antes y vaya que esto se siente genial, pues él me ve serio con los brazos cruzados.
—Te odio. — me dice.
—No, tú me amas... bueno, pensándolo mejor, debes de amar más a esa Itzamar. — me encojo de hombros inocentemente y cuando le escucho gruñir no puedo retener la carcajada.
Toma esa, Tobías Jefferson. Ja.
♥♥♥
—Parecía que te estabas divirtiendo hoy en el descanso con Tobías. — me dice Luke mientras intenta tomar mi mano para entrelazarla con la suya, pero al fin cedo y trato de no distraerme por su contacto. Ambos vamos caminando por el pasillo de la escuela, el timbre de salida ha sonado al fin y la última clase que tenía era matemáticas, junto con Luke y sus coqueteos sacados de internet.
—Sí, estaba molestándolo. — me limito a contestar, le sonrío y él me devuelve inmediatamente el gesto. La mayoría de los alumnos ya se han acostumbrado a vernos juntos, pero hay algunos que aún siguen fijándose en nuestras manos unidas y en ese tipo de detalles.
—Darling, mi madre ha quedado fascinado contigo, quiere que vayas a casa algún día, ya sabes, para visitarla, mi familia te adora. — me cuenta como si hubiese ganado algún concurso y eso me hace sonreír, Luke es tierno.
—No sé si pueda pronto. — él asiente y cuando al fin salimos de aquel feo edificio, Luke me hace parar, poniéndose enfrente de mí y tomándome ambas manos.
—Oye, este viernes habrá una fiesta en casa de Michael, él me dijo que te invitara, la verdad es que yo quiero que vayas también, todo sería tan aburrido sin ti, Darling por favor...
La mirada que me da es de súplica, él sostiene mis manos en un apretón cariñoso, su boca se forma en un ligero puchero y sin dudas eso me hace decir que sí.
—Iré. — acepto y todo se vuelve demasiado lento cuando le veo acercarse a mí para depositar un beso en mi frente, mi corazón ha comenzado a ir deprisa.
—Gracias por aceptar, te llamaré más tarde, te quiero, Darling. — Luke me lleva a su dirección para abrazarme, y tal vez decir esto es de locos, pero trato de aspirar el aroma de su perfume. — Adiós, mi querida.
Luke se aleja de mí para irse por el otro lado, y mientras le veo alejarse no aparto la mirada, su mochila roja va enganchada en sus hombros, parece relajado con su entorno, todo él me ha dejado mareada, hecha un desastre por dentro y me maldigo, me maldigo porque conozco este sentimiento a la perfección.
-
Okay, esta es la cosa, les dejaré 5 reactions pics o sea reacciones de cómo podrían quedarse cuando terminen de leer esta fanfic. No es spoleir de cómo será el fin, puesto que solamente son expresiones... Así que, estas son las reacciones que considero yo, que probablemente lleguen a adoptar.
NO HAY LÁGRIMAS EN NINGUNA, VIERON? Soy buena. Ggg.
Si les gustó, ya saben qué hacer, votar y comentar, por fis.
Les quiere. -Kat.
Bạn đang đọc truyện trên: Truyen247.Pro