Capítulo 13
22 de octubre 2024
El presente se sintió como una neblina constante desde que Liam se fue. A pesar del dolor abrumador, no podía ignorar las señales. Él estaba intentando decirme algo , de eso estaba segura. Los pequeños incidentes no podían ser solo coincidencias: la radio encendiéndose sola con su última canción, los susurros en la oscuridad, y ese papelito con el dibujo de las flechas y la frase "Little Things", su letra grabada en mi memoria.
Necesitaba respuestas, algo más allá de lo tangible, algo que me permitiera entender si Liam, de alguna manera, seguía aquí. Tenía que averiguar cómo contactar con él . Así que me sumergí en el único lugar donde podía encontrar cualquier cosa: Internet.
Pasé noches enteras leyendo sobre el "entremundos", una teoría espiritual que hablaba de una conexión entre el mundo de los vivos y el de los muertos, una especie de puente que solo podía cruzarse bajo ciertas circunstancias. La mayoría de las páginas eran confusas, pero todas coincidían en algo: el amor o el sufrimiento profundo podían abrir esa puerta.
Había que encontrar un camino, una forma de abrir ese vínculo, de escuchar lo que Liam estaba intentando decirme. Él no se había ido del todo , lo sentía con una certeza abrumadora. Así que, a pesar de lo loco que sonaba, decidí hablarlo con las personas que más confiaba.
Estábamos todos en mi casa, una reunión que se sentía tan nostálgica como dolorosa. Zayn, Niall, Louis y Harry habían venido para pasar tiempo conmigo y con Bear. Sabía que Liam hubiera querido que estuviéramos juntos, que nos apoyáramos, pero el vacío de su ausencia era palpable.
—Necesito contarles algo —dije, mi voz más seria de lo habitual, interrumpiendo el momento en que Niall y Harry intentaban hacer reír a Bear—. Y sé que lo que voy a decirles va a sonar... raro. Pero necesito que me escuchen.
—Siempre te escuchamos, Bella —respondió Zayn, inclinándose hacia adelante, con esa mirada protectora que siempre tuvo desde que nos conocíamos.
Respire hondo antes de continuar, sintiendo que mi corazón palpitaba con fuerza. No quería que me creyeran loca , pero algo me decía que ellos también sentían que había algo más en todo esto.
—Desde que Liam... se fue —empecé, titubeando al pronunciar esas palabras—, han pasado cosas extrañas. Cosas que no puedo explicar. Señales, mensajes. Siento que está tratando de comunicarse conmigo. Y creo que hay una manera de... de encontrar. O de al menos hablar con él de alguna forma.
Los chicos intercambiaron miradas de preocupación. Harry fue el primero en hablar, con suavidad.
—Bella, lo siento, pero... estás pasando por mucho. Perder a Liam... todos lo estamos sintiendo. A veces, el dolor puede hacer que veamos cosas que no están realmente ahí.
Niall afirmó, claramente incómodo con la dirección que estaba tomando la conversación.
—Sabemos lo mucho que significaba para ti —agregó—, pero, ¿no crees que tal vez estás viendo lo que quieres ver?
Me mordí el labio, sabiendo que esa reacción era la que había esperado, pero aún así me dolía.
—No, no lo entienden. Esto no es solo dolor. Son señales reales . La radio, el papel, la canción... es como si él estuviera tratando de hablarme.
Louis, siempre el más escéptico, niega con la cabeza suavemente.
—Bella, entiendo que quieras creer eso. Todos lo extrañamos, pero tal vez... deberías concentrarte en Bear, en ti misma. No en buscar respuestas en lo que ya no está.
El nudo en mi garganta se hizo más grande. Sentía que no me estaban tomando en serio, que pensaban que estaba loca , que mi dolor estaba distorsionando la realidad. A punto de rendirme, estaba a punto de decirles que olvidaran todo, cuando algo increíble sucedió.
La lámpara sobre la mesa parpadeó una, dos veces, y luego la luz se apagó por completo. Todos nos quedamos en silencio, tensos, cuando de repente la radio, que había estado apagada, se encendió de nuevo . La misma canción: Teardrops .
El aire en la habitación cambió de inmediato. Un frío inexplicable nos envolvió, y cada uno de los chicos quedó paralizado. Zayn, siempre el más racional, se levantó lentamente y caminó hacia la radio, pero antes de que pudiera apagarla, algo aún más desconcertante ocurrió.
Un vaso sobre la mesa se movió por sí solo . Rodó lentamente hasta el borde, cayendo al suelo con un estruendo que rompió el silencio. Nadie se movió, nadie dijo nada. Todos estábamos boquiabiertos, con el corazón latiendo a mil por hora. Harry fue el primero en hablar, su voz apenas un susurro.
—¿Vieron eso?
Zayn, con los ojos abiertos de par en par, se giró hacia mí, su expresión completamente seria.
—Bella... esto no es una coincidencia.
—Es Liam... —dije, con la voz rota pero firme—. ¿Lo ven ahora? Él está tratando de decirnos algo.
El escepticismo en sus rostros se desvaneció de inmediato. Ya no era solo mi palabra , ahora todos habían sido testigos de algo inexplicable. Louis, quien había sido el más reacio a creer, se pasó una mano por el cabello, claramente perturbado.
—Joder, Bella... ¿cómo lo hacemos? ¿Cómo seguimos esto?
Me tomó unos segundos procesar que me estaban creyendo. Finalmente, después de semanas de sentir que estaba sola en esta locura, tenía su apoyo.
—He estado investigando —les expliqué, mi voz más firme ahora—. Hay algo llamado el entremundos . Es un lugar entre la vida y la muerte, un espacio donde se supone que es posible contactar con quienes ya no están... si están intentando llegar a nosotros. No sé exactamente cómo funciona, pero creo que Liam está en ese lugar. Y está intentando decirnos algo.
Zayn asintió, más decidido ahora.
—Entonces lo hacemos. Si Liam está ahí y está intentando hablar, no lo dejaremos solo.
—Estoy contigo, Bella —dijo Harry, con una determinación en sus ojos que no había visto antes.
Louis y Niall asintieron también. Ahora era un equipo , todos comprometidos a ayudarme a encontrar a Liam, sin importar lo que eso significara o a dónde nos llevará.
El camino que teníamos por delante no sería fácil, y sabía que íbamos a enfrentar más dudas, miedos y desafíos. Pero también sabía, con cada fibra de mi ser, que esto era lo correcto. Liam estaba tratando de llegar a mí, y no iba a descansar hasta que lo entendiera completamente .
—Bien —dije, respirando hondo—. Comenzamos.
Bạn đang đọc truyện trên: Truyen247.Pro