Chào các bạn! Vì nhiều lý do từ nay Truyen2U chính thức đổi tên là Truyen247.Pro. Mong các bạn tiếp tục ủng hộ truy cập tên miền mới này nhé! Mãi yêu... ♥

Catorce.

#MaeDay

Capítulo catorce: Hola, Glasswood.

—Papá, me voy a Glasswood —solté dejando los cubiertos sobre el plato.
—¿Qué? —preguntaron papá, Derek y... Max.
—He dicho papá.
—Pero yo soy tu papi —habló Max seriamente y yo lo miré.
—Comete eso antes de que te patee el trasero, Landcaster —señalé su comida con la cabeza y sonrió volviendo a comer.
—Bueno, pero explica eso... ¿Cómo te vas al otro lado del país? ¿Y la universidad? ¿El trabajo?
—Papá, es sólo una semana. Puedo pedir permiso en ambos lugares. En el restaurant nunca pido descanso y hago hasta las cosas que no me piden. Y en la universidad... Pues puedo convencer a los profesores, no hay problema con eso.
—Pero no entiendo, ¿a dónde quieres ir? Y no me respondas Glasswood, porque te conozco. ¿Quieres ver a tu abuelo?
—En parte sí, es una buena oportunidad para verlo. Pero también quiero conocer a Mia.
—¿A tuya?
—Mia.
—¡Tuya!
—¡Es Mia!
—¡Ya sé, es tuya!
—Papá —alargué y él río para seguir comiendo.
—Bueno, creo que no puedo hacer nada al respecto. Eres mayor de edad...
—Sí, no estaba pidiendo permiso, te lo decía por el auto.
—¿Ah? ¡No! ¡¡De ninguna manera!! —Derek se quejó golpeando el tenedor contra la mesa.
—Derek...
—Papá, es mi auto.
—No es tu auto, Derek —habló papá.
—¡Pero casi lo es! Ella perdió su licencia de conducir y ha sido mi auto desde entonces —Me señaló y yo tomé su dedo.
—Ella tiene nombre y licencia nueva de conducir —Me señalé con las llaves del auto— Además, cuando señalas a alguien hay tres dedos señalándote a ti.
—¿Ah sí? Pues... Pues —juntó todos sus dedos señalándome con un rostro de «en tu cara» y me reí negando con la cabeza.
—Te ves ridículo.
—Sí, ya sé —asintió bajando su mano para seguir comiendo.
—Entonces... ¿Puedo llevarlo?
—Si consigues permiso de la universidad y el restaurant, te llevas el auto.
—Te amo.
—Sólo si consigues ambos permisos, Mae.
—Lo haré, lo prometo. Gracias, pá.
—No hay de qué, botoncito. Y quiero fotos de ti y tuya.
—Mia...
—Por eso, tuya.
—Papá, basta.
—Está bien, está bien... De todos modos la decisión es tuya.
—¡Papá!

Mi papá rió bajito y se metió un gran bocado de comida para no seguir hablando.

—¿Ya puedo hablar? —preguntó Max alzando la mano.

Yo suspiré y seguí comiendo, de todos modos tenía cosas que hacer. Como comprar regalos y buscar la forma de pedir permiso en la universidad. Porque no sería tan fácil como le había dicho a papá.

—Buenos días.
—Buenos días, señorita. Quisiera saber donde puedo pedir permiso para faltar por una semana.
—¿Vas a faltar una semana?
—Eh, sí.
—¿Estás enferma?
—Uhm, no.
—¿Alguna urgencia?
—Algo así.
—¿Médica?
—No.
—¿Entonces?
—Voy a conocer a mi mejor amiga.

La secretaria del decano me quedó mirando y presionó algunos botones del teléfono sin apartar la mirada de mí.

—Señor, tenemos una alumna del código 3368. Sí. Bien. No. Bueno. Está bien. Sí. Perfecto. Lo haré. Anotado. Sí, señor. Pasa —la chica agitó la cabeza haciendo una seña hacia la puerta— el decano espera.
—¿Tengo que pedirle permiso al decano? —pregunté abriendo los ojos.
—Sí.
—¿Y qué se supone que es un código 3368?
—Es confidencial. Pasa, el decano espera.

Dicho esto, no volvió a hablarme y siguió con su trabajo. Yo la miré un poco más y luego caminé hacia la puerta, toqué y un grueso «adelante» se oyó detrás. Abrí asomando la cabeza y un señor gigante estaba en sentado en la oficina.

¿Por qué me meto en estas cosas? Ah, sí. Todo por culpa de Mia.

—Buenos días, señor.
—Buen día, puedes sentarte, Griffin.
—Eh... Sabe mi apellido, ¿puedo preguntar cómo?
—Tengo una relación de nuestros mejores alumnos, estás aquí justo debajo de Gunn, ¿lo ves? —preguntó señalando una lista donde estaban nuestras carreras y fotos.
—Sí, ya veo.
—Entonces, ¿qué sucede?
—Yo... Quisiera pedir permiso para faltar una semana.
—¿Faltar? ¿Es alguna urgencia médica?

¿Por qué todos preguntan eso? ¿Me ven cara de enferma?

—No, señor. Es que voy a viajar y necesito faltar sin que me quiten puntos o me pongan falta.
—¿Y por qué faltarías una semana, Griffin?
—¿Quiere saber la verdad o prefiere que quede bien?
—Bueno, si me mientes estarías haciendo mal.
—Lo sé, y nunca miento. Por eso estoy aquí y no haciendo las maletas.
—Entonces puedes explicarme —me invitó a hablar y jugué con mis dedos para empezar a contar mi historia.

De como conocí a mi mejor amiga y como la iba a volver a conocer.

—Desvirtualizar —habló con una voz aguda. Entrecerré los ojos al notar lo que estaba pasando, el grandullón sacó un pañuelo de su gran saco y se limpió un par de lagrimillas— me siento muy conmovido justo ahora. A lo largo de mi vida docente nunca había escuchado una historia así.
—¿Eso significa que puedo ir? —pregunté emocionada.

El me miró y con una gran sonrisa dijo:

—No.

¿Qué dijiste, viejo?

—Pero... Dijo que estaba emocionado.
—Y lo estoy.
—¿Entonces? ¿No va a darme el permiso?
—Maebell, hay una opción, pero dudo que quiera aceptarla.
—¿Y cuál es esa opción?
—Hacer trabajos para ganar esos puntos que perderá al faltar.
—¿Qué trabajos?
—Sería... Trabajo comunitario dentro del campus.

¿Qué?

—¿Como qué?
—Por ejemplo, es por dar un ejemplo... —el decano sacó un plano del campus y señaló— está el huerto, necesita ser limpiado y nadie ha querido hacerlo.
—Pero... El huerto está... Muy sucio.
—Sí, bueno. Es una semana, es una idea... Una pequeña opción —habló moviendo las manos y empecé a golpear el piso.
—Lo haré —asentí mirándolo.
—¿Segura?
—Muy segura. Me parece justo.
—Entonces... ¿Regresas de esa semana y empiezas con el huerto?
—Sí. ¿Me puede hacer un permiso en papel?
—Por supuesto —asintió aún asombrado.

Y es que el huerto estaba lleno de... Asco.

Siendo un huerto, nadie había acercado ahí como en... ¿Ocho años?

Pero yo lo haría, conocer a mi amiga estaba dentro de mis planes. Y cuando tengo un objetivo, voy a por ello. Cueste lo que cueste.

El decano imprimió una carta donde yo apelaba a un permiso a la universidad para faltar por una semana y el hombre afirmaba que podía. Tenía sello y firma del tipo, oye. No era cualquier cosa.

—Muchas gracias, señor.
—Bueno, gracias a ti. No creí que aceptarías. Y sería bueno si no comentaras mucho de esto con tus compañeros, no se suele hacer esto aquí.

Asentí y me alejé del lugar. Me despedí de la secretaria y salí de la oficina encontrándome a Joseph en el pasillo.

—Hola, Muffin.
—Coucou —Lo abracé fuerte y sonreí pellizcando su mejilla— ¡te veo pronto! —saludé agitando la mano y seguí corriendo ya que debía ir al restaurante. Eso sería más fácil, Chef me quería y la supervisora era amable.

—Horas extras.
—¡¿Horas extras?!
—Sí, Mae —asintió la supervisora. Chef había hablado con ella, pero al parecer no había logrado mucho.
—Pero...
—Al menos ocho horas. Son dos horas por día, he reducido a no contar viernes y sábado porque Chef habló conmigo.

Bueno, algo consiguió.
Suspiré y me rasqué la nuca. Ya estaba ahí, no podía no aceptar.

—Bien, acepto.
—Mira, lo que podrías hacer es llegar una hora antes, e irte una hora después. O tal vez quedarte dos horas más. No importa el orden, con tal de que completes esas horas, no hay problema.
—Sí, está bien. Ya veré como me organizo, ¿cree que pueda hacerme una carta? Debo mostrarle esto a mi padre para que me preste el auto.
—Sí, por supuesto —Me sonrió y empezó a teclear cosas en la computadora.

Mia, Mia, Mia, esto es sólo por ti. Más vale que me compres algo en Disney.

—Muchísimas gracias —sonreí tomando el papel y salí por mi bicicleta para regresar a casa.

Entonces recordé algo... O alguien, en realidad: Grace.

—Mae, dime.
—Buenos días, señora Gunn. Quisiera pedir perdón antes que nada. No podré ir esta semana con Grace.
—¿Y por qué?
—Me voy de viaje por una semana, en cuanto vuelva me pondré al día con todo, lo prometo.
—Bien... Bien, está bien. Buen viaje.
—Gracias, señora.
—Adiós —colgó.

Pesada.
Y sigo sin saber su nombre.

Corrí por toda la casa hasta llegar a mi habitación y abrí la maleta. Metí ropa como para una semana. Me tomó una hora, pero lo hice. Estaba nerviosa y emocionada y todo se caía de mis manos.

—Mae, cálmate —Me golpeé en la cara para cerrar la maleta con éxito— ahora estoy hablando sola de nuevo.
—¿Realmente lo harás? —preguntó mi hermano apoyado en el marco de la puerta.
—No... Sólo estoy preparándome para ir al parque.
—Ja, ja. Muy graciosa.
—Por supuesto que sí. He esperado casi tres años por esto, ¿por qué no lo haría? Tenemos un viaje pendiente a Disney también. Y será genial porque para ese entonces, no tan lejano, ya nos conoceremos personalmente... Ya sabes cara a cara.
—Es que estás loca.
—Te llevaría, pero sigue dándote vergüenza.
—Es que no la conozco, y no sé...
—Eres tonto.
—Gracias.
—No hay de qué, ¿me acompañas al teatro a despedirme de papá?
—Espera, ¿te vas ya?
—Claro, no voy a perder el tiempo.
—Pero...
—Nada de peros, me voy ya. ¿Vienes?
—Pero está Max abajo...
—De todos modos se va a invitar —reí tomando mi maleta, pero mi hermano la tomó y sólo cargué mi mochila.

Dicho y hecho, fuimos al teatro de papá junto a Max que sólo subió al auto sin preguntar a donde íbamos y entré a la sala de ensayos.

—Antes que nada —saqué los dos permisos y se lo entregué— los conseguí.
—Me sorprende la capacidad que tienes para conseguir todo lo que sueñas, botoncito.
—Aprendí de los dos mejores —guiñé el ojo y me abrazó.
—Supongo que vienes a despedirte —dedujo al abrazarme.
—¿Cómo sabes?
—Me abrazas más fuerte de lo normal.
—¿Y eso qué tiene que ver?
—Siempre haces eso cuando te vas a un lugar sin mí.
—Me voy a Glasswood por una semana.
—Saluda a tu abuelo de mi parte.
—Lo haré —asentí y besó mi cabeza.
—Me encantaría acompañarte, pero siento que debes hacer esto sola.
—Pienso igual.
—Que te vaya muy bien, botoncito. Te amo.
—Y yo a ti, pá. Gracias por esto, de verdad.

Entonces Derek se unió a nosotros y miré un poco hacia arriba.

Aquí también estás tú, má.

Ohhhh —alargó Max abrazándonos también— somos una gran familia.
—Max... —hablamos todos y él se separó estirando el labio.
—Bueno, ven —reí abrazándolo.
—Buen viaje, Mae. Y saluda a la fea de mi parte.
—Lo haré.
—Y de parte de Derek, porque sé que quiere.
—Por supuesto —reí y lo miré.
—Dale un abrazo de mi parte, enana —Derek me abrazó y sonreí acariciando su espalda.
—Ahora sí me voy. Puedo llevarlos a casa antes...
—No, regresáremos caminando, no hay problema —habló mi hermano y yo asentí.
—Botoncito —papa me llamó y estiró su mano.
—Papá, no...
—Por favor.
—Papá, pero trabajo... No es necesario.
—Toma —insistió poniendo algo en mi mano— compra algo allá. Y traeme chocolate.

Le di un último abrazo antes de irme y caminé a la salida.
Pasé por un mercado para comprar un par de cosas para Mia y las metí al auto.
Manejé varias horas, hice un par de paradas, y una de ella fue en una gasolinera.

Joseph.
@JoePGunn

«@MaeGriffin_ ¿Todo bien? ¿Por qué no viniste a trabajar?»

Mae.
@MaeGriffin_

«@JoePGunn Mucho mejor :) Después de lo que hablamos decidí hacer algo. Nos vemos, ya hablé con la supervisora».

Joseph.
@JoePGunn

«@MaeGriffin_ Buen viaje ».

Y luego de agradecerle seguí manejando. La última parada la hice para escribir algo más.

Mae.
@MaeGriffin_

«Update: Estoy viva».

Y llegué.

Toqué la puerta y sonreí cuando abrió.

—Abue.
—Mi chiqui —sonrió abrazándome.

Hola, Glasswood.


-----

SI TENGO UN SUEÑO YO, VOY A POR ELLO. SI QUIERO ALGO YO, VOY A POR ELLO. VOY A POR ELLOOO YO, VOY A POR ELLOOOOOOO.

Jeje, holi.

Me he unido al club de @AccioCandies #ElClubdelosfinalesdecapituloquetedejaconquererleermasxqlodejasasixqxqxqxqxqxqxqxq.

Tiene un nombre largo, estamos trabajando en recortarlo.

Ya veo venir el mensaje de la sas a lo "sabía que lo ibas a dejar ahí".

Oigan, que el capítulo es casi casi de 2000 palabras, no puedo hacerlo más largo. Ya suficiente con la maratón kajsksjsksjkss.

TAREAAAAAAAA.

Ya que estamos con esto de los internet friends, los que tienen conmigo tiempo, haciendo tareas y tal, sabrán que antes hice algo así.

Quiero que le escriban a su amigo/amiga de internet. Ya sea uno o varios, la tarea de hoy es que le escriban lo genial que es tenerlos como amigos. Y QUE ME MANDEN CAPTURAS. Ya sea por facebook, instagram, twitter. Estaré dando RT, y le daré laik y corazonareé (?) las fotos.

Quiero que le alegren el día a esos amigos, hoy estamos todos sentimentales, oks. Ya si quieren luego le dicen que soy yo quien los mandó skjsjsjs. ESTARÉ ESPERANDO SUS CAPTURAS DE PANTALLA EH.

Los quiero, bai.

Nah mentira. Así no es.

Baaaaaaaaaaaai

Bạn đang đọc truyện trên: Truyen247.Pro