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FUSHIGURO MEGUMI» PHOTOGRAPH

Una pequeña gota de sudor, que brilla bajo el incandescente sol de verano que no perdona a nadie, se desliza en caída libre por uno de los costados de su sien mientras que Diana se mantiene inamovible en su lugar tras encontrar aquello que la ha encandilado con su belleza innata. El crepitante sonido de las cigarras resuena a su alrededor, arrullando a la joven hechicera de primer año que se concentra en enfocar la lente de su cámara hasta que esta le muestre algo que le convenza.

Muerde su propia lengua, rezando internamente porque la persona al otro lado de la lente no decida despertar de su sueño hasta que ella haya conseguido lo que quiere, y sonríe para sí misma cuando, con un sonido sordo y antinatural que quiebra un poco con el ambiente, la cámara consigue plasmar de forma eterna esa imagen que sus ojos no pueden parar de apreciar embelesados. Observa su propio premio con orgullo, sabiendo que gracias al objeto que se encuentra entre sus manos podrá revivir ese momento las veces que quiera y cuando quiera.

— ¿Terminaste de fotografiarme?

La voz somnolienta por poco le hacen tirar su cámara. Levanta la mirada, encontrándose a través de la distancia con los oscuros ojos de su chico, y le dedica la sonrisa más inocente que su repertorio le permite mientras Megumi se acomoda a los pies del gran árbol de cerezo contra el que se quedó dormido leyendo. Cierra el libro con cuidado y lo deposita a un lado para luego hacerle una suave seña a la chica de que se aproxime. Sin esperar segundas invitaciones, la chica se levanta de su lugar y se acerca a él.

— ¿Puedo ver?

— Sabes que no puedes borrarlas — le recuerda, sosteniendo con recelo el objeto y manteniéndolo alejado de las manos masculinas.

— Sabes que no lo haré — la calma frunciendo ligeramente el ceño para luego tirar del antebrazo de ella y hacer que se recueste a un costado de su cuerpo.

Suspirando, apoya su cabeza sobre el fornido pecho que se mueve al arrullador compás de su respiración y le entrega una de sus posesiones más valiosas sin decir nada más.

— ¿Cuánto tiempo puedes vivir al entrar en una fotografía?

Sin que Diana lo pueda evitar, su rostro se reconstruye en una expresión que refleja una desilusión profunda mientras que obliga a sus labios a formar una pequeña sonrisa que pueda enmascarar todo ese sentimiento.

— Casi veinte minutos. Sigo practicando para hacerlo durar más tiempo, pero consume mucha energía y me comienza a sangrar la nariz... — explica, a lo que Fushiguro solo asiente en silencio con una expresión serena y una sonrisa ligera que lo hace ver más afable de lo que es o la mayoría cree.

— Me gusta tu técnica — admite, rodeando con uno de sus brazos la cintura ajena para aproximar todo lo posible ambos cuerpos. — Es muy especial.

— Dile eso a los estúpidos ancianos... — murmura ella, recordando la manera en cómo esos vejestorios menospreciaron la técnica de hechicería que representa a su familia.

— Sabes que son unos idiotas. No les tomes atención... Has estado tomando muchas fotos — comenta, devolviéndole la cámara tras echar un curioso vistazo a las últimas fotos que su novia tomó. Algunas eran de los chicos de tercer año comiendo, Gojo sensei posando, el maestro Yaga creando sus famosos muñecos, Nanami sensei leyendo el periódico e Itadori y Nobara siendo tomados por sorpresa desde atrás por la chica tras gritarles.

— Sí... Un par de fotos nunca van mal.

Diana no dice nada más y deposita con cuidado la cámara a un lado. Se aproxima al familiar rostro de Megumi con sus intenciones escritas en sus ojos y, tras tomarse su tiempo para admirar su atractivo congénito, de deslizar sus dedos por esas mejillas que poseen apenas una incipiente barba adolescente, se permite juntar sus labios con los del muchacho que la acogen de una manera perfecta. Si bien el hechicero tiene el presentimiento de que algo no cuadra del todo en esa escena perfecta, en la que podría permanecer el resto de su vida sin problemas, prefiere mantenerse en silencio y darle por su lado a su pareja que parece estarle ocultando algo.

Se abrazan a pesar de que el calor le grita a la gente que mantenga su distancia. La chica inspira su aroma de forma profunda y se permite cerrar los ojos para poder saborear mejor el momento.

Permanecen de esa manera, escuchando como el viento mece las hojas de los árboles y las cigarras cantan, hasta que la voz susurrante de Fushiguro decide romper la calma con una pregunta que ella ya se esperaba.

— Esto es un recuerdo, ¿verdad?

Una sonrisa triste tira de las comisuras de los labios de Diana al oírlo. Es tan perceptivo que llega a dar miedo.

— Sí.

— Ya veo... — bisbisea, aumentado el agarre en el cuerpo femenino como si temiera que este se desvaneciera en el aire de un momento a otro. —¿Cuántas veces lo has repetido?

— Ya he perdido la cuenta — admite y, por el tono que emplea, Megumi ya se imagina la posible razón.

— Sabes que te amo, ¿cierto?

Con los ojos humedecidos, percibiendo la fastidiosa picazón en su nariz que le advierte que se avecina la lluvia, se aclara la garganta en un tonto intento por disimular el dolor que le envenena.

— No tienes idea de cuánto te extraño... — murmura, apretando los párpados, percibiendo como su propio cuerpo le avisa que su tiempo está llegando a su fin.

— No, seguro que no, corazón.

Esas palabras, acompañadas por un cálido beso en su cabeza, son lo que se lleva consigo cuando es expulsada de la fotografía, otra vez. Con el pecho en llamas, abre los ojos encontrándose con el techo de su habitación, el cual está repleto de diversas polaroids de sus antiguos compañeros, profesores y amigos hechiceros que ya no se encontraban con ella. La habían dejado sola.

— Qué vida de mierda... — maldice casi sin voz, sentándose en su cama para tratar el sangrado de nariz mientras escucha el caos en el exterior.

Desde el 31 de octubre del 2018 que su vida se ha estancado en el pasado, recordando continuamente lo que fue y sin esperanzas de lo que será de ella o del resto de la humanidad ahora que ellos no están. 

No se suponía que iba a ser triste, pero terminó saliendo esto y, sinceramente, me gustó. No puse spoiler alert porque, en sí, no he spoileado específicamente nada del manga. Se los dejo a su imaginación.

Eso, besos y espero que les haya gustado. Gracias por leer 💙

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