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"English, lentes y confesion."

Con pereza la pecosa se deslizó en su asiento, bostezando, los padres se habían ido por un rato razón por la cual ahora todos se encontraban dando clase de inglés:— Can you say who's your Hero crush? In english, please. (¿Puedes decir quién el héroe con el que tienes un crush? En inglés, por favor)— le pregunto present Mic a Uraraka.

— ¡Egdshoot!— grito la castaña con un gran sonrojo.

— Oh, but, i need that in a sentence. (Oh, pero, necesito eso en una oración)— dijo el rubio con su habitual sonrisa y movimientos exagerados.— Miss Midoriya, please, answer my last question. (Señorita Midoriya, por favor, responda mi pregunta.)

— Well, Since his debut I have always loved Hawks, but, Eraser head had been my Platonic love before him. (Bueno, desde su debut siempre he amado a Hawks, pero, Eraser head fue mi amor platónico antes que el.)— confesó la pecosa, haciendo a Hawks sonrojarse, después de todo ella había confesado que lo amaba.

Present mic intento contener una risa, luego de esa clase iría donde Midnight a contarle aquel chisme:— Perfect.— la verdad era que todo habia sido un plan del rubio para sacarle aquella confesión a su alumna, las ventajas de ser un maestro.

(...)

— abre la boca.— dijo Mitsuki, metiendo una salchicha en forma de pulpo en la boca de la menor de los Midoriya.

— Mitsuki-san, dime, ¿aún viajaremos para el cumpleaños de mis niños?— pregunto Inko, limpiando la boca de Izuku.

Rei colocó un pedazo de carne en el porta comidas de la peliverde, mientras que por su parte la madre de Momo le daba un poco de carne de Kobe, igualmente la madre de Mina, la cual había quedado encantada con esta, le tendió un jugo de caja que había comprado. La madre de Ochako le tendió a la de cabellos verdes un pan de curry el cual ella misma había preparado para la chica de la que tanto hablaba su hija; Endeavor miraba la escena con el ceño fruncido, Hawks había estado molestandolo y el hecho de que la que consideraba una hija tuviera tanta atención no era de su agrado.

— Si, no puedo esperar.— dijo la rubia mientras sonreía.

— ya vuelvo, buscaré algo.— la pecosa mintió, quería saludar a algunas personas y si no se separaba del gran grupo no podría.

La peliverde se dirigió al salón, en busca de algunas personas, gracias a la gran cantidad de personas que se encontraban en Yūei aquel día las mesas en la cafetería eran difíciles de conseguir, al llegar a su aula la chica abrió la puerta, dirigiéndose hacia los dos hombres de cabello violeta que comían tranquilamente.

— tiempo sin verlo, señor Hajime.— dijo ella, acercándose y sintiendo nauseas gracias a la gran cantidad de comida que le habían dado.

— Oh, es bueno verte, pensaba que jamás hablaríamos. Tienes muchos rivales.— esto último era dirigido a Hitoshi, el cual se limitó a chasquear su lengua.— por cierto, ¿hitoshi te mostró la pijama de gatos que compro?

El hombre río, la pecosa lo imitó:— no he visitado su habitación últimamente, he estado algo ocupada, pero espero verla pronto.— respondio la pecosa.

— Bueno, si quieres puedes venir con nosotros después de saludar al resto, te noto algo ansiosa.— el hombre recargo su brazo en la mesa.

— gracias.— dijo la pecosa con una sonrisa para luego caminar hacia Tenya y Tensei.

Hajime sonrió:— bueno, me gusta, si no la quieres como novia la tendrás como madrastra.— bromeo el pelimorado, haciendo a su hijo gruñir.

La peliverde dio dos pequeños toques en la espalda de Tenya, haciendo a este girarse y sonrojarse ligeramente al notar que era ella:— Midoriya.— dijo el, rascando la parte de atrás de su cuello con nerviosismo.

— Oh, así que eres tu.— Tensei sonrió de forma gatuna.— Tenya me ha hablado mucho de ti.

El de silla de ruedas sonrio, gracias a lo dicho por el que anteriormente era un héroe profesional la peliverde miró al menor de la familia Iida con una sonrisa:— así que... les has hablado a tu hermano de mi.— la chica levantó y bajo sus cejas de manera juguetona mientras sonreía.

El peliazul se sonrojo y desvio su mirada:— es normal hablar de mis compañeros de clase.— dijo el mientras acomodaba sus lentes.

La peliverde sonrio, empinandose un poco para besar la mejilla del más alto, haciendo a este sonrojarse de gran manera, incluso sus lentes se empañaron:— entonces ¿por qué estás tan avergonzado si solo estamos hablando?— la chica río de oreja a oreja, haciendo que los ojos de Tenya brillaban.

Tensei observaba la escena con una sonrisa, nunca había visto a su hermano actuar de esa manera:— ven, tengo un pañuelo para limpiar tus gafas.— la chica tomo los lentes del peliazul alejándose un poco.

— no sabía que podías relajarte, Tenya.— susurro Tensei, observando como su hermano observaba a la peliverde con una sonrisa.

— relajarse es fundamental, si no lo hacemos nuestras funciones motoras no funcionan de la manera adecuada.— dijo el chico, volviendo a sus habituales movimientos robóticos.

Tensei suspiro, definitivamente su hermano jamás aceptaría que se había enamorado:— las tengo.— la chica sonrio, extendiendo la mano en la que sostenía los lentes hacia el peliazul.— pero no te las daré.

— Esto no es correcto, Midoriya.— dijo el chico, intentando tomar sus lentes.

— muy lento.— dijo la pecosa mientras sonreía.— vamos Iida, relájate.

— no es correcto hacer este tipo de cosas, mucho menos en el aula en la que muchos héroes pasaron sus...— antes de terminar el chico fue interrumpido por la peliverde, la cual lo tomo de la corbata, haciendo que se agachara.

El rostro de ambos solo se encontraba a unos tantos centímetros:— Vamos, señor no rompo las reglas, esto no es hacer nada ilegal. Estamos en la hora del almuerzo.— la pecosa soltó la corbata del chico, el cual se reincorporó, sintiendo el calor en su rostro.

Tensei tomo una bolsa de papas que guardaba en una mochila que colgaba de sus silla de ruedas, metiendo una papa en su boca y observando la escena con diversión:— Entonces, dadas las circunstancias, haré todo lo posible por recuperar mis lentes.— el chico sonrió, haciendo que el corazón de la peliverde comenzara a latir más rápido.

El chico se lanzó sobre la peliverde sin éxito, sin embargo logró tomarla de la cintura con una de sus manos y arrinconarla contra un pupitre, enredando sus piernas con las de ella mientras que esta solo movia su brazo para que el no tomara sus lentes, al final la pecosa se rindió y el chico tomó sus lentes. Tensei observo la escena con sorpresa, nunca se le pasó por la cabeza que su hermano haría algo como aquello, por otro lado los hombres de la familia Shinso observaban la escena con el ceño fruncido.

— esto no es nada divertido.— dijo Tenya, colocando sus lentes en su lugar mientras intentaba retener una sonrisa.

— oh, claro que lo es, puedo notarlo. Quieres sonreír.— dijo ella, picando la mejilla de Tenya.

Hitoshi se levantó de su asiento, acercándose a ellos y alejandolos para luego abrazar a la pecosa por los hombros:— puedes ir a mi habitación hoy, si quieres, te estaré esperando con gusto.— el pelimorado hizo que la pecosa lo observara a los ojos, sin embargo, Tenya tomo la mano de esta y la separo un poco de Hitoshi.

— No es correcto que la sostengas así.— dijo el con el ceño fruncido.

— ¿Lo que estaban haciendo si esta bien?— pregunto Shinso, por su parte el padre del pelimorado y el hermano del peliazul comían papas juntos mientras observaban la escena.

— tengo que venir a visitar a Tenya más seguido.— comentó Tensei.

— Si, haré lo mismo con Shinso.— el ojeroso metió una papa a su boca y sonrio.

Katsuki, el cual se encontraba buscando a la peliverde por órdenes de su madre, presenciaba la escena con el ceño fruncido ¿por qué el tenia que ver cuando ella se encontraba en esa clase de situaciones?. Cansado de ser el espectador el rubio entro al aula y tomo a la pecosa, apartando a esta de los dos chicos que la sostenían anteriormente, saliendo del salón.

— Vaya giro de los acontecimientos.— dijo Tensei para luego reír junto a Hajime.

— Katsuki, me lastimas.— dijo la peliverde mientras era arrastrada por el rubio.

— Callate.— sentenció el rubio.

Ambos entraron a la prácticamente vacía biblioteca, la pecosa caminaba a paso rápido detrás del rubio mientras este se mantenía callado, al llegar a una parte alejada de la entrada el rubio acorraló a la peliverde contra una estantería, la diferencia de altura era bastante, sin embargo, el se encontraba ligeramente agachado para así poder mirarla a los ojos.

— Deja de hacer eso, por favor.— katsuki se apoyó en una de sus manos mientras que con la otra sujetaba la tela de su uniforme, justo en la parte en la que estaba su corazón.— me duele.

La impotencia mataba lentamente al oji escarlata, se sentía impotente por no haber ayudado en nada a la personas que más amaba, se sentía impotente porque sabía que aún estaba dolida y no podía hacer nada al respecto. No hay palabras que puedan consolar a un alma dolida, lastimada y rota, ¿cómo haces para consolar a una persona que está pasando por el dolor más grande de su vida?, el de perder toda la esperanza, el de perder su libertad, no solo el haber quedado cautiva; la peliverde había perdido su libertad para amar, no quería relacionarse sentimentalmente con nadie, no quería herir a nadie. Pidiendo a gritos volver a tener una pequeña chispa de emoción.

— Yo... quiero hacerte bien, pero soy un desastre. Y los desastres destruyen a las personas, no las arreglan.— dijo el, el rostro de la chica se llenó de lágrimas que no eran suyas.— pero, por favor, no estés con ellos. Amame a mi. Es único lugar en el que encajo es contigo.

— pensé que solo me querías como algo pasajero.— katsuki soltó una risa amarga.

— Estoy enamorado de ti desde que tenemos cuatro años ¿no te has dado cuenta? Me gustas, me encantas.— dijo el, limpiando sus lágrimas para luego comenzar a acariciar el rostro de la peliverde.— me gusta tu voz, tu estupido cabello de arbusto, tu forma de ver todo lo bueno en todos, incluso en tipos como yo, amo todo de ti.

Antes de poder ser interrumpido el rubio siguió:— Quiero ver las estrellas contigo, quiero bailar contigo mientras suena la canción que siempre me hace pensar en ti, quiero que cuando te sientas triste yo pueda ser la primera persona que busques. Quisiera que entendieras cómo me siento.— el rubio retido el cabello de la frente de la chica mientras seguía acariciando su rostro.

— aveces pienso que te amo más de lo que jamás me amaras, y tengo miedo, es aterrador el hecho de que el solo pensar que puedo perderte me hace sentir miserable.— dijo el, manteniendo contacto visual con la peliverde.— esto es una puta mierda.

Katsuki golpeó la estantería, haciendo que un libro terminara por caer en su cabeza:— carajo.— dijo el mientras acariciaba la parte en la que había sido golpeado.

— No sabía que pensabas eso de mi.— dijo la peliverde, agachandose y tomando el libro que había caído de la estaria, soltando una pequeña risa ante el título.— "el amor es una una mierda, jake austen." Es casi poético, el autor es tan grosero como tú.

El rubio miró mal a la peliverde, ante esto ella suspiró:— Katsuki, en este momento no quiero estar con nadie, no lo niego. Realmente me gustas.— comenzó a hablar ella, el rubio se sorprendió por aquella declaración.

— pero también hay otras personas que me gustan y estoy realmente confundida.— dijo ella, rascando la parte de atrás de su cuello.— solo necesito un tiempo, para superar todo y pensar, prometo darte una respuesta. Solo esperame.

El rubio chasqueó su lengua:— como sea.— dijo el, pateando la estantería y haciendo que otro libro cayera en su cabeza.

— ¿qué tienes contra los libros?— pregunto al chica con gracia mientras observaba al rubio maldecir mientras acariciaba su cabeza.

La chica colocó el libro en su lugar, luego de eso Katsuki la abrazó, haciendo que ambos caminarán de aquella manera hacia la salida de la biblioteca:— ¿qué haces?— pregunto la pecosa entre risas.

— tu solo sigue caminando.— dijo el rubio, riendo ligeramente.

(...)

— Ahora es tu turno, ______, ¿cómo saldrías de esta situación?— pregunto Aizawa, observando a su encadenada estudiante de pies a hombros.

— esto me parece totalmente injusto, ¿por qué mi hermano y yo somos los únicos a los que encadenan así?— pregunto la peliverde mientras giraba.

— ambos tienen dones de fuerza.— dijo Aizawa.— tu eres más peligrosa que el, solo tomo medidas.

La peliverde comenzó a balancearse, así pudiendo poner su pie en una de las paredes, comenzando a correr por esta cada vez más alto, haciendo que la cadena se soltara desde arriba, al caer la chica se limitó a usar su fuerza y romper las cadenas que aún tenía.

— debí poner más.— dijo Aizawa mientras anotaba los puntos para la peliverde.— es todo por hoy, despídanse de sus padres yo ya me voy.

El azabache se retiró con pereza del lugar, sin saber lo que le esperaba al llegar a la sala de profesores.

Hola.

Más corto de lo usual, lo , lo siento.

Solo que quería publicarlo y solo tenía la mitad, así que dije: al la de All might.

Aguante Iida, cuatro ojos supremacy.

Ame al Katsukito. Lleva años soportando la ceguera de Rayis. Después de todo lo que ha visto y hecho no podía dejarlo sin su confesión.

¿Les gustaron las Banners? Yo las hice, si necesitan cosas así hablenme al dm y con gusto lxs ayudo.

Por cierto, pronto la Rayis perderá su Florecita, si saben a lo que me refiero.

No diré más y me iré en señal de paz.

Opiniones del cap aquí->

Lxs amo.

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