Chào các bạn! Vì nhiều lý do từ nay Truyen2U chính thức đổi tên là Truyen247.Pro. Mong các bạn tiếp tục ủng hộ truy cập tên miền mới này nhé! Mãi yêu... ♥

1. Despierta

Sentí los fuertes murmullos inundando mi cabeza y mis sentidos, entumeciéndolos y dejándome completamente inmóvil sobre las hojas secas del bosque. Un hormigueo logró provocarme un estado de pánico; las alimañas de la noche estaban comenzando a hacer su camino sobre mi piel, escabulléndose bajo mi pantalón de chandal. Las fuertes picaduras de los insectos me hicieron gemir. Casi pude sentir el ardor de las futuras ronchas que aparecerían en mis piernas.

Tenía que moverme, levantarme y hacer mi camino a mi casa, aunque me tomara un largo tiempo encontrar mi camino en el bosque. No recordaba cómo había acabado allí, pero tampoco era momento de preguntarme cada mínimo detalle. Las últimas memorias que estaban en mi mente era una conversación con Lydia y Payton. Ambas querían hacerle un cambio a mi guardarropas, alegando que estaba utilizando demasiados colores oscuros y que ya me parecía a Derek.

Luego de eso...nada.

Mi mente estaba completamente en blanco, nublada y cubierta por una densa niebla que me impedía accesar a algunos recuerdos. Si pudiera dar un recorrido por mis memorias, seguramente terminaría estancada en medio de las lagunas que ya parecían mangles de lo espesas y confusas que parecían.

A mis oídos llegó el fuerte aullido de un lobo y me desesperé al no poder moverme. Estaba comenzando a sentir frío, mi piel tiesa y mi cuerpo temblando por las ráfagas de viento gélido que casi me cortaba. Emití un pequeño gemido y me concentré en mis sentidos, forzándolos a despertar.

Cerré mis ojos, intentando controlar el miedo que estaba comenzando a aumentar mi estado de parálisis. Mis latidos estaban demasiado agitados y difíciles de controlar, lo que me provocaba aún más problemas para concentrarme, pues todo lo que podía escuchar era el fuerte bombeo de mi corazón dentro de mi cabeza. Inhalé y exhalé de manera profunda durante un par de veces, así que cuando metalicé mis extremidades moviéndose, estas me obedecieron al instante.

Me senté en el suelo y mis manos se dirigieron de forma automática hacia mis piernas. Quería quitarme las alimañas que tenía, pero no encontré nada. Mis piernas estaban en perfectas condiciones y sin picaduras de insectos ni nada por el estilo. Fruncí mi ceño, y entonces escuché el crujido de hojas secas y de ramas romperse bajo el peso de alguien.

No estaba sola.

Con rapidez, me puse de pie y un fuerte mareo me azotó de la misma forma en la que el mar golpea contra los acantilados. El mareo me quebró en segundos. Comenzó por mi vista, nublándola y oscureciéndola, de modo que parecía que estaba mirando a través de un largo tubo. Luego afectó mi balance y casi caigo de bruces al suelo, pero me aferré al tronco de un árbol. Por último, se deshizo de mi audición. Todos los ruidos de la noche se escuchaban a cientos de kilómetros de distancia.

Estaba indefensa.

— Scarlett —canturreó una voz que me puso los pelos de punta porque la conocía demasiado bien.

Era la voz de Stiles. Sin embargo, su voz sonaba distinta. Más tosca, grave y, a su vez, afilaba. No existía rastro de su habitual humor, tampoco de la suavidad y sensibilidad que caracterizaba a mi amigo. Solo era una voz fría como la de un asesino.

Sacudí mi cabeza, recuperando mis sentidos y traté de enfocarme en mis alrededores, intentando averiguar de dónde provenía su voz. Parecía venir de todas partes.

¿Cómo era eso posible?

¡Estábamos hablando de Stiles Stilinski! Él ni siquiera era sobrenatural y decía que su única defensa era el sarcasmo. Así que perdónenme si dudaba de las capacidades de mi amigo. Lo conocía como la palma de mi mano. Él no podría estar actuando de esa manera.

El crujir de las hojas se hizo más potente, provocando que todos mis sentidos se pusieran en alerta. Mi cuerpo actuó por inercia y comencé a correr de forma torpe, evitando mirar hacia atrás.

Voltea, Scarlett, susurró una voz helada y filosa dentro de mi cabeza. Negué. No lo pienses más. Ambos sabemos que quieres hacerlo, ¿tu curiosidad no podía más que cualquier otra cosa?

Tragué en seco y detuve mis pasos. Me estaba dejando llevar por la voz, pero era cierto lo que me decía. En mi interior, sí quería hacerlo, quería darme la vuelva y enfrentar a la persona que me estaba siguiendo. Pude ver mi reflejo en medio de un charco de agua en el bosque, iluminado por la luna llena. Yo misma podía apreciar lo aterrada que lucía, peor que cuando comencé a adentrarme en el mundo sobrenatural.

— Esta no soy yo —susurré.

Giré sobre mis talones y me sobresalté al ver a Stiles frente a mí, una sonrisa escalofriante formándose en sus labios. En sus ojos no había esa calidez que siempre había, sino que se veían oscuros y vacíos, casi como una casa abandonada en el medio del bosque. Como los restos de la casa Hale. Bajo estos había profundas ojeras negras y su piel lucía más pálida de lo normal, casi lucía...enfermo.

¿Qué le estaba sucediendo a Stiles?

¿Qué me estaba sucediendo a mí?

— ¿Por qué huyes, Scarlett?

— Y-Yo...—tartamudeé sin saber qué decirle.

Stiles miró hacia un punto a su derecha y pude ver el tocón del Nemeton. Una puerta enorme se encontraba cerrada sobre este.

— ¿Por qué no la abres, Scarlett? —me preguntó, extendiendo una mano hacia mí—. ¿Confías en mí, Scar?

Una hilera de balbuceos incomprensibles salió de mis labios. Estaba nerviosa, atemorizada y confundida. Era una mezcla excesivamente peligrosa que no quería tener en mi sistema. La peor parte de mí misma la estaba mostrando en esos momentos. Estaba siendo insegura, miedosa y débil.

Yo no era débil.

Continué mirando hacia el Nemeton, sintiendo la curiosidad cosquillear bajo mi piel.

— ¿Qué hay detrás de la puerta?

Stiles encogió sus hombros.

— ¿Confías en mí? —insistió.

Apreté mis labios en una fina línea.

¿Confiaba en Stiles?

Más pudo mi curiosidad que cualquier otro pensamiento. Claro que confiaba en Stiles, pero en aquel de ojos cálidos que me sacaba de quicio millones de veces, no en el que se encontraba frente a mí.

— Claro que sí, Stiles —murmuré.

Acepté su mano y ambos nos dirigimos al tocón del Nemeton. Stiles de detuvo frente a las prominentes raíces que se alzaban alrededor del tocón, y me incitó con la mirada a que continuara mi camino a la puerta. Con un poco de dificultad debido al temblor de mi cuerpo, logré subir al Nemeton y alcancé el pomo de la puerta.

— Ábrela —ordenó.

Dudé durante un segundo.

— ¿Por qué quieres que lo haga? —murmuré.

— Hazlo.

— Solo dime por qué —pedí.

— ¡Ábrela! —gritó.

Y, entonces, desperté en medio de la cama de Derek. Una capa de sudor cubría mi frente, cuello y pecho. Llevé mi mano derecha a este último y sentí mis latidos desbocados.

— ¿Estás bien? —la voz de Derek me trajo de vuelta a la realidad. Sentí su ligera barba raspar mi hombro cuando se acercó a mí, depositando un beso en esa zona.

Moví mi cabeza en gestos afirmativos.

— Fue solo un mal sueño.

Mhm —esperó unos segundos—, vamos a volver a dormir.

Con suavidad, me obligó a acostarme de nuevo junto a él. Pasó sus dedos por mi cabello, adormeciéndome durante unos segundos, pero antes de que Morfeo lograra abrazarme, me aparté. Había algo mal y logré averiguar de qué se trataba.

— ¿Cuándo volviste de Sudamérica? —pregunté, frunciendo mi ceño.

— ¿De qué hablas, Scarlett?

Sentí el miedo escalar por mi cuerpo con cada segundo que pasaba. Apartándome de los brazos de Derek, me puse de pie de la cama y pude ver la puerta del loft ligeramente abierta.

— ¿Por qué está la puerta abierta, Derek? —interrogué con un ligero toque de temor en mis palabras.

— Tú la dejaste abierta cuando viniste —respondió con naturalidad y una calma preocupante.

Yo conocía lo protector que era Derek con su loft y sus cosas. Él simplemente no dejaría que yo olvidara la puerta abierta si íbamos a dormir, en especial con las constantes amenazas que nos rodeaban. Siempre buscaba protegerme y no dejaría que alguien entrara a intentar matarme en medio de la noche cuando ambos estábamos vulnerables.

— ¿Por qué me permitiste dejarla abierta? Alguien puede entrar —murmuré con temor, pensando en mi sueño.

— Pero tú la dejaste abierta —objetó.

Negué.

— No, no lo hice.

— Sí lo hiciste, amor.

Hundí mi entrecejo.

— Tú nunca me llamas de esa forma, Derek —lo acusé. Retrocedí unos cuantos pasos, acercándome a la puerta. Frente a mis ojos pude ver a Derek convertirse en Stiles, el mismo Stiles que había visto en mi sueño—. ¿Cómo llegaste hasta aquí?

Stiles sonrió.

— Me dejaste entrar.

¡Despierta, Scarlett!

Desperté con un grito en mi cama. Mi habitación estaba ligeramente oscura, apenas los rayos de sol estaban comenzando a colarse por mis cortinas oscuras. Todo mi cuerpo temblaba por el miedo y el estado de pánico en el que me había encontrado en mis sueños. ¿Cómo era posible tener un sueño de otro sueño?

Pasé las manos por mi cabello, sentándome con mis rodillas pegadas a mi pecho. Estaba intentando de analizar las constantes pesadillas que habían estado rondando mi sueño desde que Derek se marchó para Sudamérica y todos parecíamos estar perdiendo el control de la oscuridad que nos rodeaba. Todas y cada una de las pesadillas habían tenido que ver con puertas. Puertas que debía abrir, puertas que se habían quedado abiertas. Y en todas aparecía ese Stiles que lucía tan distinto.

¿En qué demonios nos metimos cuando decidimos hacer los sacrificios?

— Scarlett, cariño, ¿te encuentras bien?

La voz de mi madre atravesó la madera de la puerta, invadiendo mi habitación cerrada con llave. Había cambiado la cerradura desde que ella decidió comenzar a entrometerse en mi vida y la única persona que tenía la llave era Payton. Mi prima no me traicionaría de ese modo cuando sabía el disgusto que tenía con mi madre. Además, ella había decidido mantenerse alejada de ese problema que solo daba espacio para madre e hija.

Tocó la madera de la puerta con sus nudillos de forma insistente.

— ¿Puedes abrir la puerta para saber que estás bien?

¡Oh, qué ironía! Ahora sí le importa.

Es una pena que a mí ya no me interese su cariño o su repentina preocupación por mí.

Mi teléfono vibró en mi mesa de noche avisándome de la llegada de un nuevo mensaje.

De: Payton🐾
¿Otra pesadilla?

Tecleé un simple «Aparentemente» y lo envié. A los pocos segundos recibí una respuesta de su parte.

De: Payton🐾
¿La puerta estaba cerrada o abierta esta vez?

Suspiré. Payton sabía todas las pesadillas que he tenido con lujo de detalle. No tenía muchas personas a las que contarles mi situación. Scott y Stiles estaban fuera de la imagen porque ellos también estaban teniendo sus problemas aunque no lo admitieran. Derek seguía sin regresar a Beacon Hills y no quería angustiarlo con mis pesadillas, y estropear sus pocos momentos con su hermana.

Para: Payton🐾
Ambas.

La respuesta llegó de inmediato.

De: Payton🐾
No crees que deberías hablarlo con Deaton? Quizá él sepa un poco más de lo que te ocurre.

Para: Payton🐾
No. Seguramente tiene que ver con lo que me advirtió. Eso de mis conexiones siendo poderosas y arrastrándome a la 'muerte' con Scott y Stiles.

De: Payton🐾
Conexiones... ¿Has pensado que quizá tus pesadillas no sean producto de tu oscuridad, sino de la oscuridad que rodea al par de tontos? En especial si Bilinski tiene algo que ver en ello.

Lo pensé durante un segundo. Podía tener razón. Sus palabras me hacían muchísimo sentido a decir verdad. Quizá la oscuridad que rodeaba mi corazón ni siquiera me pertenecía. Tal vez le pertenecía a mis amigos.

Para: Payton🐾
Tienes un punto.

De: Payton🐾
Lo sé... Espera un segundo, creo que escuché algo.

— ¡Bilinski, ¿qué demonios crees que estás haciendo?! —escuché a Payton gritar desde su habitación.

Me apresuré a salir de la mía, cruzando el pasillo para llegar a la habitación de mi prima. Stiles se encontraba tapándose los ojos con sus manos. A pesar de la oscuridad, podía ver su piel adquirir un tono rojo por la vergüenza. Payton dormía con una camisa y en bragas, por lo que eso era lo que había visto.

— ¿Por qué demonios duermes en bolas, Clayton? —preguntó él, histérico.

— ¿Yo? ¡Fuiste tú el que te metiste en mi habitación por la ventana! ¿Quieres explicarte?

Alcé mis cejas.

Este par tenía que dejar sus problemas matrimoniales para después.

— Pues perdóname por ello, pero nunca he estado en la habitación de Scarlett, así que no sabía cuál ventana era la suya —Stiles volteó a verme de forma acusatoria.

Encogí mis hombros.

— Lo siento, Stiles. No meto chicos a mi habitación.

Metiste a Derek, me recordó mi subconsciente.

No, él se colaba en mi habitación. Hay una gran diferencia en ello.

Tanto Stiles como Payton me miraron sin creerme. Rodé los ojos, fastidiada con ese pequeño detalle. ¿Acaso a todos les interesaba mi relación con Derek o qué? ¡Ya no hay privacidad en este mundo!

— Lo que sea. Clayton, ponte unos pantalones por el amor a Cristo, nadie quiere ver tus velludas piernas —acotó Stiles.

Payton bufó.

— Ver mis piernas ha sido lo mejor que te ha sucedido, Bilinski.

Después de haberte besado, quiero añadir, pero me mantuve en silencio. Interrumpir sus discusiones era peligroso. La última vez en lugar de lanzarle un zapato a Stiles, Payton me lo arrojó a mí. Creo que todavía me duele la cabeza por ello.

— No lo creo, Clayton.

Payton sonrió.

— ¿Sabes lo que oí? Tu corazón acelerarse cuando dijiste «No lo creo» —lo echó al medio.

Casi me reí. Casi.

Stiles se sonrojó de forma evidente y aclaró su garganta para salir de su propia vergüenza.

— De todos modos, venía a hablar con Scarlett —Payton y yo nos miramos—. A solas.

— Sí sabes que en cualquier lugar de esta casa voy a escucharte, ¿no? —le recordó Payton.

Stile suspiró.

— Esto es incómodo. Bueno, ¿has tenido algún tipo de sueño extraño? —preguntó, pero no me dio tiempo de responder—. ¿Algo con puertas abiertas y un miedo constante de que alguien va a entrar? —Sentí que mi rostro palideció—. Las estás teniendo, ¿no es así?

Asentí.

— ¿Cómo lo supiste?

— Porque son mías, Scarlett. Y, de algún modo, te está afectando a ti.

________________

Primer capítulo ya que se confundieron con el prefacio (lo cual era mi propósito). Recuerden que Scarlett no recordaba gran parte de su infancia y tampoco a Payton. ;)

¿Qué les parece? 7w7r

Chau y hasta la próxima ❤️

Bạn đang đọc truyện trên: Truyen247.Pro