
Capítulo 21
—Ni se te ocurra ponerle una mano encima.-Masculló Cárter, su voz era tranquila pero dura y pude ver ese brillo en sus ojos del más puro coraje.
Y yo solo me quede con los ojos abiertos como platos desconcertada. Cárter lo había enfrentado.
Frank lo miro con enojo y a la vez asombrado de su acto. Él castaño aun seguía sujetando la muñeca de Frank pero cuando este se recompuso quito la mano con brusquedad de un tirón.
—Largate de aquí Cárter esto no es de tu incumbencia.-gruño Frank.
—Te equivocas...
—Cárter por favor.-dijo Adam en tono de advertencia interfiriendo en su pequeña pelea. Me soltó y fue con Cárter. –Frank tenemos que hablar, no hagamos esto mas grande, Cárter y yo hablaremos contigo a solas.-dijo dándole una mirada de advertencia a Cárter.
—Adam...
—Callate Cárter.–gruño Adam.
¿que estaba ocurriendo aquí?
Frank soltó un suspiro y cedió asintiendo. Desapareció de mi vista con su presencia autoritaria y de poder, y supuse que hablarían en el despacho.
—por favor Cárter traquilizate no queremos hacer esto mas grande.- Adam sujeto a Cárter de los hombros.
Cárter asintió apartando la mirada de Adam y sus ojos se encontraron con los mios, desvíe la mirada rápidamente.
No entendía que estaba pasando como había llegado a todo esto, y lo que mas me desconcertaba era la actitud de Cárter.
"Pero todo esto ocurrió por tú culpa si tan solo no fueras tan impulsiva" me riñó mi conciencia.
Lo bueno era que aun había una persona razonable, si no, no hubiera querido imaginar como acabarían las cosas.
Adam era de esas personas razonables y que sabia que hacer siempre de pendiendo de la situación encontraba una solución y eso me impresionaba de él. No actuaba por impulso si no que pensaba las cosas antes de cometer una estupidez todo lo contrario a mi.
Sentía un profundo dolor en el pecho por a ver permitido que se llevaran a Nora, solo había echo todo este lío y no había logrado sacarlas me sentía tan impotente y estúpida. ¿pero en que estaba pensando? Como se suponía que las sacaría de ese lugar cuando ni yo misma sabia como salir. Pero algo tenia seguro que yo las sacaría de ahí pasara lo que pasara no permitiría que ella estuvieran ahí mas tiempo. Pero tenia que hacer las cosas pronto, si no las venderían y no volvería a verlas.
—¿Estas bien?-pregunto Cárter tomando mi rostro entre sus manos, haciendo que lo mirara, se veía preocupado.
—Si.
—Hally yo...
—Descuida lo entiendo.-lo interrumpí.-solo ve Cárter, necesitan hablar con Frank.
Puse mis manos en las suyas y volví a sentir esa corriente eléctrica que solo me daba con él cuando podía sentir su tacto aún así, las quite te mi rostro y me aleje de él. Me voltee dándole la espalda para subir a mi habitación sin mirar atrás.
Sabía que Cárter solo cumplía con su trabajo, pero ¿por que tenia que ser algo tan despreciable como aquello? ¿Por que dañar a los demás? Me sentía tonta e impotente de no poder hacer nada para ayudar a Nora y Anna, y aun mas por que solo había metido en problemas a Cárter, y eso era demasiado para mi. Cárter me advirtió que no me involucrara, que eso no era de mi incumbencia, pero se equivocaba, lo era. De alguna manera lo era. ¿y ahora que haría? ¿que pasaría con ellas? ¿Y Cárter? Santo Dios en que me había metido.
Subí a la habitación y abrí la puerta, me sentía cansada y con un enorme dolor en el pecho, me sentía débil. Cerré la puerta detrás de mi y me recargue en ella, levante mi cabeza mirando al techo, tenia que pensar en algo antes de que todo empeorara ¿pero que podía hacer yo?. Fui deslizándome por la puerta hasta llegar al suelo y sentarme con las piernas flexionadas en mi pecho abrace mis piernas con fuerza aun con la vista en el techo recargando mi cabeza en la puerta.
—¿Hally eres tú?-la voz de Carmen me hizo fijar mi vista en la cama donde estaba ella.
—Oh si, lo siento si la desperté.-me reincorpore rápido del suelo y me acerque a ella.
—No te preocupes cariño mejor dime que a pasado.-¿esta mujer era vidente o algo por el estilo?
—No a pasado nada Carmen.–mentí y me hice la desentendida, no quería preocuparla
—Se que a ocurrido algo, así que mejor cuentame.-dijo con voz calmada.
—¿y usted como sabe que paso algo?
—Oh cariño yo simplemente lo se. Así que ahora dime, ¿que a ocurrido?- dio golpecitos a un lado de la cama para que me sentara a su lado y así lo hice.
Solté un suspiro y me digne a contarle, no tenía por que ocultarle las cosas a Carmen y tal ves ella podría ayudarme a tomar una decisión y darme un buen consejo.
—Me metí en problemas Carmen y no solo a mi, si no también a Cárter y Adam, y ni mencionar a Nora y Anna.-estaba frustrada y preocupada, y sobre todo ansiosa por saber que pasaría ahora.
A donde quiera que iba provocaba problemas, yo solo soy una molestia para los demás.
—¿De que estas hablando Hally? ¿como esta eso de que te haz metido en problemas y por cierto quienes son Nora y Anna?-preguntó la mujer confundida.
Solté un suspiro de cansancio y le conté todo lo que había pasado, y Carmen sólo me escucho atenta hasta que termine mi explicación. Se veía realmente preocupada y ni mencionar lo nerviosa que se encontraba, me dio un abrazo y ese gesto me hizo preocupar aún más, tal vez ella pensaba igual que yo, había cavado mi propia tumba. De esta simplemente no escaparía. Como dijo Frank hasta aquí se había acabado mi buena suerte. Si a eso se le podía llamar suerte. Y aun así eso no me importaba, no me preocupaba tanto estar encerrada, lo que me preocupaba en realidad era Nora y Anna, a ellas si tenia que sacarlas de ese horrible lugar.
—¿Carmen que tengo que hacer?-susurré con la vista fija en un punto muerto de la habitación.
—No lo se niña.-dijo en un susurro apenas audible.– pero sabes hay algo que si se.
Me voltee a verla desconcertada y tenia una pequeña sonrisa en su rostro.
—¿Que?
—Como sacarte de aquí.
¿Que?
La palabra asombro se quedaba corta estaba estupefacta ella sabia como sacarme de aquí, ¿pero como? Tenia los ojos como platos estaba que se me salia el corazón. ¿de verdad saldría de aquí? Y lo mejor podría salir con Nora y Anna.
—¿Q-Que, pero co-como?... No..no entiendo–No podía ni hablar estaba que no me la creía.
—Hally yo te puedo sacar de aquí.-dijo tomando mis manos.
—¿enserio? ¿y como se supone que saldré de aquí? Esto es una prisión no es fácil salir de aquí Carmen, la única que puede salir eres tú y los hombres de Frank.
—Hally llevo trabajando en esta casa desde hace muchos años y la conozco como la palma de mi mano, así que tu no te preocupes yo te sacaré de aquí antes de que Frank te haga daño.
—¿como hará eso?
Una sonrisa sincera se dibujo en su rostro.—confía en mi.
Solo fui capaz de asentir. Que mas podía preguntarle si solo me decía que confiara en ella y lo hacia, así que me pondría en las manos de esa buena mujer. Por un parte no queria que carmen se involucrara en esto ya tenia a mas personas en problemas por mi culpa y no queria que Carmen fuera una de ellas.
—Hally tengo que hablar con Frank...
—Oh no, no, no.-la interrumpí.- Carmen no quiero meterla en problemas a usted también, deje las cosas así por favor.
—No puedo hacer eso niña, tengo que hablar con él, ¿sabes? yo no solo soy una empleada cualquiera. Además tu no me meterás en problemas, tú no te preocupes te daré unos días.
—¿De que hablas como que unos días?.-Carmen cada ves me desconcertaba mas y mas. ¿que tramaba esta mujer?
Carmen sonrió.-Hally, Frank quiere matarte pero sabes ni Adam ni Cárter lo permitirán y es obvio que mucho menos yo, y Frank no podrás hacer nada contra eso, así conseguiré que no te moleste por unos días luego te ayudaré a escapar. Cariño Frank no querrá tener a sus dos mejores hombres en contra, no le conviene.
Vaya Carmen ya tenia todo un plan definitivamente yo amaba a esa mujer. Carmen era muy inteligente y por el contrario a mi sabia como arreglar las cosas adecuadamente.
—¿por que hace todo esto?
—Por que te quiero Cariño, los quiero muchísimo a Lía, Cárter, Adam y a ti los quiero.-dijo mientras una pequeña lágrima rebelde resbalaba por su ojo, parecía que estaba recordando algo, y una sonrisa triste se formo en sus labios.
No me gustaba ver a Carmen así, yo también la quería era la primera en recibirme de la mejor manera aun sin conocerme me ayudo mucho a sobre llevar lo que estaba pasando. Me acerque a ella y la abrace.
—yo también te quiero Carmen, eres la mujer mas increíble que he conocido.
Me devolvió el abrazo y cuando se separo de mi limpio su rostro y me dio una sonrisa mas feliz. Pero sabía que algo estaba mal, que algo le ocurría a esa maravillosa mujer.
Solo esperaba que todo saliera bien, que las cosas se pudieran arreglar y sobre todo que pudiéramos salir de este encierro y no solo yo, si no todos.
Maratón 3/3
Espero que les haya gustado. Y nos leemos hasta la próxima semana. Besos:*
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