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Capítulo 20


— Hally detente. –escuché el grito de Cárter detrás de mi. Pero no me detendría, no lo  haría.

Escuche aún los forcejeos cada vez más cerca, estaba como loca entre los pasillos corriendo desesperada por encontrar a la chica. No sabía que estaba haciendo, pero ya no podía más con esto. Estaba actuando impulsivamente de nuevo y lo sabía, pero por primera vez estaba de acuerdo con eso, aún con los problemas que ello me traería.

Recorrí los pasillos desesperada y pude reconocer que efectivamente yo ya había estado ahí. La primera vez que vi a Adam fue en ese lugar y estaba ahí, vi la habitación y una puerta.

Me pare en seco al ver a dos chicas de rodillas a unos pasos de mi. Estaban atadas de las manos y una lloraba como nunca sus ojos cafés se veían hinchados y su maquillaje corrido tenía su caballo negro echo un desastre y el labio roto. Yo estaba horrorizada por la escena, la otra chica era rubia y estaba desmayada. No sabía que hacer, esto era... Mierda.

¿en que te estas metiendo Hally?

Había tres tipos que me daban la espalda mientras que ellos lastimaban a las chicas.

La chica que aún seguía consiente me vio y palideció al igual que yo. Tenía miedo. Me miro con los ojos como platos le hice un ademán de que se callara y le di miradas tranquilizadoras, ella comprendió que yo solo quería ayudarla el problema era que no sabía como; pero los hombres se dieron cuenta de que la chica me veía y se giraron. Me escondía rápido impidiendo que me vieran.

—Tenemos que encontrar a la otra chica que se a escapado debe de estar por algún lugar de la mansión. –pude escuchar hablar a uno de los hombres. ¿Una chica se había escapado?

Vi como uno de los hombres salía de la habitación y se iba sin mirarme. Bien sólo quedaban dos. Di un pequeño vistazo con cuidado de que no me pudieran ver. Para mi suerte, los otros dos hombres estaban volteados dándome la espalda. Uno de ellos habría la puerta con una llave. Tenía que darme prisa ya las encerrarían. Busque algo que me pudiera servir para defenderme, pero no había nada sólo un pequeño florero en una mesita. Eso no me servía de mucho, pero era mejor que nada.

— Hay que darnos prisa. Así podremos alcanzar a los demás y buscar a la chica.

Uno de los hombres cargo a la chica que se encontraba inconsistente y la metió a la habitación bajando unas escaleras. Él otro hombre estaba haciendo lo mismo pero la chica forcejeo con él, y eso me dio tiempo de aparecer y golpearlo con el florero, haciendo que soltara un gruñido de dolor dejándolo aturdido, no perdí ni un segundo para tomar a la chica y salir corriendo. La chica me seguía aún confundida y estaba temblando. Nuestros pasos eran torpes y pesados, la chica no tenia fuerzas para correr, pero como pude la arrastre conmigo.

—Tranquila te sacaré de aquí.-Murmuré aun corriendo con la chica detrás de mi.

¿y como harás eso genio?
Dijo mi conciencia pero la ignore, aunque tuviera un punto, ¿como mierda le haría para sacarla de aquí?

La tenia sujeta del brazo, corrimos mucho hasta poder guiarme bien y salir del laberinto de pasillos que había. Pero aun me faltaba una chica. La chica que se había escapado todavía debería andar por la mansión, no podía escaparse era casi imposible salir de aquí sin mencionar que había guardias en la entrada principal del gran muro que nos separaba del resto, y todo alrededor estaba cercado no había manera de salir, pronto la encontrarían y mi plan era encontrarla antes que ellos.

Pude ver a varios hombres de Frank buscar por los alrededores así que tuve que esconderme. Voltee a ver a la chica, santo dios. Esa chica era mucho mas chica que yo. Lo mas probable era que tuviera trece o catorce años pero con todo el maquillaje y vestido que traía la hacían lucir un poco mayor como de mi edad.

—¿Qué edad tienes?

—Trece años  .-respondió apenada y con un hilo de voz apenas audible, estaba asustada.

Se parecía tanto a ella.

—Tranquila no dejare que te hagan mas daño ¿Te han lastimado mucho?-Santo cielo, el verla así me hacia sentir una punzada de dolor en el pecho. Ella me recordaba tanto a Julisa y sentía la necesidad de protegerla. –¿Qué a pasado?

Se veía nerviosa, tenia miedo lo sabia por sus ojos y que no había dejado de temblar sin pensarlo me arroje a ella para envolverla en un abrazo ella tardo varios segundo para corresponderme el abrazo. Estaba confundida y asustada no la culpo yo estaba igual el día que llegue a esta casa, claro que en la circunstancia de ella no tenia otra opción como la tuve yo.

— ¿P-por que ha-haces to-todo esto?-preguntó con la respiración entrecortada y con lágrimas cayendo de sus ojos.

—Por que yo no estoy de acuerdo con todo esto...-susurré mirándola a los ojos que me miraban confundida. —yo trabajo aquí, como empleada domestica, también fui secuestrada por así decirlo y por varias cosas que no te puedo contar ahora me dieron a escoger otra opción y era estar aquí como una empleada.

Parecía aturdida por mis palabras.

—¿Por... Por qué me estas a-ayudado?-preguntó

—Por que quiero ayudarte, quiero que salgamos de aquí. No me gusta todo lo que esta pasando estoy harta de todo y no me parece justo que chicas como tu sufran de esta manera.-fui sincera, ya estaba cansada. Y no soportaba mas esta situación.

—Gracia...-dijo con voz temblorosa.

Le di una sonrisa tranquilizadora.

—Te sacaré de aquí.

—¿y como harás eso?

—Tu no te preocupes por eso, solo confía en una completa extraña, que te ayudará a salir de aquí.-a pesar de la situación pude sacarla una pequeña sonrisa.

—¿Lo prometes?-pregunto con cierto brillo en sus ojos, y se me estrujó el corazón.

—Te lo prometo.

Escuche un grito desgarrador y enseguida todas las alarmas de mi cabeza empezaron a sonar era la otra chica. La chica a mi lado empezó a temblar de nuevo y se sujeto a mi brazo como si fuera a desaparecer. Los hombres empezaron a corre a donde se había escuchado el grito de la chica. Y yo corrí tras de ellos con cuidado de que no nos vieran. Los seguí hasta el patio trasero donde había unos cuatro hombres de Frank que sujetaban a una chica de cabello rojo. La chica lloraba a mas no poder y tenia la cara roja, pude observar moretones tenia hematomas en la cara, santo dios, ¿que le habían echo?
Antes de poder reaccionar la pelinegra corrió hasta donde estaba la chica de cabello rojo.

—¡Anna!-grito la chica.

Mierda.

Sin antes pensarlo me eche a correr detrás de le palinegra. La otra chica levanto la mirada para encontrase con ella.

—Nora.-murmuro la chica asombrada y con lágrimas en los ojos.

En un parpadeo la pelinegra fue atrapada y estaba rodeada de hombres de Frank, todo parecía estar en cámara lenta, y al ver a mi alrededor me cruce con su mirada, me miraba con miedo en sus ojos con desesperación. Estaba atrapada no sabia que hacer. Aparte mi mirada de él en cuanto Nora empezó a gritar, los hombres la estaban golpeando y la arrastraban a el interior de la mansión junto a la pelirroja. Sentí como alguien me tomaba de los brazos y me jalaba al igual que ellas al interior de la mansión. Me empujaron y jalaron pero yo seguía forcejeando al igual que Nora, todo era un mar de llantos, gritos y agresiones. Pude ver a Cárter parado sin mover ni un musculo.

—¿Qué esta pasando aquí?.-escuche una voz áspera y fuerte que hizo callar a todos.

Lo mire a los ojos aun sujeta de los brazos por un hombre, sentía mis mejillas arder del mas crudo coraje lo odiaba tanto. Frank poso su vista en mi, y se veía sorprendido y a la vez muy molesto, y a mi no podía importarme menos.

—Lo sentimos señor una de las chicas se había escapado y tuvimos que buscarla y nos encontramos con ellas dos que también habían logrado escapar.-explicó uno de los hombre.

Frank y yo seguíamos con la vista fija en el otro.

—Como siempre causando problemas.-Masculló con brusquedad.

—Y usted como siempre siendo una basura.-escupí con rencor.

Solo pude sentir un fuerte ardor en la mejilla donde me había dado una bofetada haciendo que volteara el rostro aun lado.

—Hasta aquí a llegado tu suerte maldita gata.

Tenia una inmensa necesidad de golpearlo lo odiaba con todas mis fuerzas y solo quería verlo acabado. Sentía tanta impotencia al no poder hacer nada.

— Ya saben que hacer. –les dijo a sus hombres. –largo.

—¡No!-grité, tome todas las fuerzas que tenía para luchar contra el hombre que me tenia sujeta, luche como nunca lo había echo, hasta que logre darle un golpe con mi codo y luego una patada haciendo que me soltara.

Sin pensarlo dos veces me lance sobre Frank y lo golpee con todas las fuerzas que tuve le plante una cachetada con todas mis fuerzas. Sentí como alguien me tomaba de la cintura separándome de Frank.

—¡Hally!-escuche la voz alarmada de Adam que me tenia sujeta a él. Y me tranquilice un poco.

—Eres una maldita...-Frank estaba a punto de soltarme otra cachetada pero una mano se lo impidió.

Pude ver a Cárter furioso, con su semblante frío y serio pero pude ver en sus ojos un destello de coraje. Me quede de piedra.

Todo esto se había convertido en un caos. Y yo en gran parte era culpable de todo lo que estaba pasando.

¿pero en que lío me había metido?

Maratón 2 / 3.

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