Capítulo XVIII: Cavallone
El sol comenzaba a brillar con suavidad mostrando así que el día acababa de iniciar para todos los habitantes normales de Namimori, sin embargo, las cosas no eran para nada comunes para una castaña que llevaba al menos un par de horas despierta debido a que su tutor no dejaba de tratar de torturarle para saber dónde estuvo todo el día anterior.
Podría decírselo y librarse unos momentos de sus tan dulces tutorías para que luego estas volvieran a iniciar por haberse ido sin avisar, pero ella prefería no decir nada sobre lo ocurrido el día anterior, principalmente porque el adorado y tierno hitman iba a regañarla por haber desaparecido de su hogar en la madrugada solo por el prefecto, alguien que no le caía del todo bien a Reborn.
Así que prefirió quedarse callada, sobre todo debido a que sabía que nada se iba a solucionar sin importar si hablaba o no, aunque sabía que su falta de comunicación sobre la situación se debía más a la situación que había ocurrido con el moreno antes de que se fuera, pero era algo que no iba a decirle al de patillas sólo para que le dijese que él sabía que el azabache de tonfas no era bueno para ella.
¿Por qué diablos su tutor tenía un instinto tan protector con ella tan pronto? No era ninguno de sus padres como para haberlo desarrollado a aquella velocidad, pero si era sincera no quería saber la respuesta a esa pregunta, muy dentro de sí estaba feliz con el hecho de que había alguien que finalmente se fijaba y preocupaba tanto por ella desde aquellos accidentes de su infancia.
Era mejor que no pensara en ello, lo hecho no podía cambiarse.
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Dos semanas habían pasado desde la discusión entre el demonio de Namimori y la décima líder de la familia Vongola, durante todo aquel mes la joven se había centrado en sobrevivir a las torturas de su tutor para "mejorar" sus habilidades, a los problemas que le generaba Gokudera por sus impulsos, a los nervios que le dejaba en punta Yamamoto por cómo no se daba cuenta de cuando estaba en peligro, al cansancio que le causaba Ryohei con su extremismo y finalmente a la falta de paciencia que sus dulces hermanos habían conseguido que obtuviese, todo eso sin agregarle la escuela y las tareas que no le daban ni un solo respiro.
Estaba exhausta física y mentalmente, sabía que no la iba a tener fácil siendo la cabecilla de una mafia, pero para empezar ella no quería y jamás quiso esa responsabilidad, como muchas cosas en su vida aquello era algo impuesto a lo que no podía huirle, pero por una vez quería que entendieran su posición, ella no quería ser la heredera de Primo, pero aun así todos estaban forzándola a serlo.
Solo quería volver a ser la chica que no tenía ni idea de las llamas que estaban en su interior, quería ser de nuevo la chica que había sido ignorada por sus compañeros por mucho tiempo, ¡Por Dios! Incluso aceptaría volver a fingir ser un chico con tal de que le dieran un respiro y le dejaran en paz por una vez con todo ese tema de la mafia más poderosa del mundo.
-Presta atención Dame-Tsuna - El arcobaleno no dudó ni un segundo en golpear con su mazo a la distraída joven para ver si así recuperaba la atención que esta llevaba privándole desde momentos atrás
-¿¡Por qué hiciste eso Reborn!? - La castaña acarició su cabeza mientras veía a León transformarse de nuevo a su forma normal y caminar hacía el sombrero del supuesto bebé para dormir ahí como si nada hubiese pasado
-Debes estar atenta a tu alrededor - El de patillas acarició dulcemente a su camaleón mientras mantenía una mirada seria en su alumna - Darte cuenta de las situaciones puede mantenerte a salvo, eso es algo que te servirá siendo mafiosa o no
-Entiendo - De nuevo aquellas lecciones relacionadas con la mafia le hacían sentir nausea por algún motivo, como si no pudiese soltarse de ellas por más que quisiera hacerlo, estaba atada a un mundo al cual no quería pertenecer
-Bien, ahora apresúrate - El adulto en cuerpo de niño se fijó en el reloj despertador de la joven antes de verle como si fuese un borrego al que iba a degollar sin dudarlo en lo más mínimo - Vas retrasada a clases
-¡Diablos! - Al notar la hora que era la joven Vongola no dudó ni un segundo en salir corriendo de su casa para poder llegar a tiempo a clases, llegar tarde era algo que le hacía sentir mucho más incómoda que antes - ¡Adiós mamá, te veo más tarde!
Pocos minutos después de que la adolescente se fuese rápidamente a su academia apareció frente a la casa un auto extranjero bastante lujoso, de este bajó una persona de cabellos rubios que sonreía dulcemente al ver la bonita y sencilla construcción, desde donde estaba notaba la cálida aura que el lugar creaba.
-Así que esta es la casa del nuevo alumno de Reborn - Un grupo de hombres aparecieron rápidamente formando un área de protección alrededor para evitar que alguien apareciera - Bien, veamos que tanto puede enseñarle a mi nuevo hermanito
Sin más que decir se dispuso a tocar la puerta de la casa mientras mantenía su sonrisa, si su antiguo tutor le había llamado era por algo y era realmente interesante ver que podría querer de su persona alguien como el mejor hitman del mundo.
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Tsuna no había prestado tanta atención como debía a sus clases, tenía un mal presentimiento y sabía que su tutor tenía que ver con esa sensación tan incómoda, pero no sabía con exactitud qué era lo que el otro planeaba, después de todo le había dejado tranquila hasta cierto punto y solo se concentraban en aprobar las materias, aunque sin duda eso significaba que iba a cobrarle una larga y extensa factura llena de preguntas a las cuales quería respuesta.
De la nada la mayoría de sus compañeros de salón comenzaron a hablar en voz baja, como si tuviesen que contar algo, pero a su vez tenían miedo de ser escuchados por alguien que no debía saber el dichoso comentario, no le dio mucha importancia hasta que la puerta de su clase fue abierta por un miembro del club de disciplina que ella conocía bastante bien.
-Sawada-san, necesito que venga conmigo un momento - La heredera directa de Primo mantuvo contacto visual con el mayor hasta que se rindió y se levantó para abandonar su salón como el chico le había pedido
-Kusakabe-san - El azabache se encaminó pronto a un área donde ningún chismoso pudiese verles y observo con preocupación a su acompañante - ¿Ha pasado algo?
-Esto llegó al comité - Ante los ojos chocolate apareció un sobre de color crema que tenía un emblema que estaba tatuado en la mente de ambos jóvenes, avisándoles de algo malo - Creo que usted debería verlo antes que Kyo-san
La chica abrió lo más rápido que pudo el sobre que el mayor le había entregado, el sello de este ya estaba roto por lo que le fue más fácil sacar lo que había ahí, pero sin duda se arrepentía de aquella facilidad, porque lo que había dentro le había dejado en blanco la mente y sabía lo que significaba.
-¿Alguien más ha visto esto? - La morena elevó su mirada del contenido de aquel sobre al rostro del contrario para saber su respuesta
-Solo usted y yo Tsuna-san - El segundo al mando del comité de disciplina mantuvo su mirada de preocupación en la joven al temer lo que aquellas cosas podían significar para la vida de su jefe
-Bien - La Vongola asintió agradecida de aquello y doblo con cuidado el sobre para que el contenido no fuese a caerse - No le digas de esto a Hibari
-Pero - Los ojos azules de la mano derecha del demonio de Namimori mostraron sorpresa ante la orden que le había dado la menor
-Kusakabe - La voz de la mafiosa prontamente había cambiado de tonalidad, dando paso a una voz de mando que no aceptaba que le llevaran la contraria - Voy a encargarme de esto, tú encárgate de que él se mantenga sin saber de la situación
-Entendido Tsuna-san - Con un suspiro al azabache mayor no le quedo más que acatar la orden impuesta por su autodenominada jefa
Terminada aquella charla la joven regresó a su asiento tratando de disimular que todo estaba bien, sin embargo, ella sabía que no era así, algo grande estaba pisándole los talones al mayor y ella no iba a permitir que se le acercara más de lo que ya lo había hecho, tenía que proteger al azabache que había sido su amigo de tantos años aun si no se hablaran.
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El terminar las clases del viernes se consideraba un logro para todos los alumnos, el día viernes era símbolo de un descanso de clases de dos días, un descanso que se iba en hacer absolutamente nada y luego sufrir porque el lunes volvía a aparecer en su camino.
Sin embargo, para la futura líder de Vongola significaba que su tutor sería un demonio aun peor por dos días seguidos, no tendría descanso del estudio y por sobre todo no podría ver a sus amigos hasta nuevo aviso, lo cual sin duda alguna era un suplicio.
El problema de este fin de semana estaba en que Tsuna necesitaba centrar su atención en la información que tenía en sus manos y sabía por su intuición que el de patillas no iba a permitirle dar un respiro en cuanto a lo académico, así que tendría que buscar la manera de hacer lo que necesitaba sin que el otro lo supiese o estaría en un verdadero problema que no sabría explicar.
Fue una sorpresa para ella que sus amigos le dijeran que tenían algo que hacer y que no podrían acompañarla de vuelta a casa, pero se sintió más tranquila consigo misma al saber eso, pues así tendría que mentirles a menos personas sobre lo que necesitaba hacer ese fin de semana.
Pero claro que nada podía ser tan fácil en su vida, eso lo notó cuando observó a varios hombres de traje rodeando su casa de manera poco discreta, su mente le hizo preocuparse por la situación temiendo por su madre, pero pronto supuso que toda esa situación era culpa del asesino, pues de lo contrario él hubiese actuado desde un inicio para eliminar a aquellos sujetos.
Con un suspiro de cansancio decidió que lo mejor que podía hacer era pasar por medio de ellos de la manera más tranquila y disimulada posible para no tener que pelear o algo similar, después de todo había algo que no le había mencionado a nadie y era mejor que se lo dijese a su tutor prontamente.
No pudo dar ni medio paso cerca de su casa cuando al menos la mitad de los hombres que había visto antes la rodearon y la observaron con molestia, tenía que planear algo rápido o ellos iban a querer partirla en pedazos o peor aún, Reborn aparecería y le diría que necesitaba más entrenamiento.
-¿Quién eres? y ¿Qué quieres? - Uno de todos los hombres le tomó del brazo con fuerza mirándole como si fuese una amenaza andante
-Vengo a ver a Nana Sawada, la dueña de la casa - Obligó a su cuerpo a temblar y a sus ojos a llenarse con lágrimas para que los sujetos la dejaran en paz, lo cual no fue difícil debido a la cantidad de veces que lo había hecho antes
-Bien, le escoltaremos para confirmarlo - El sujeto le confirmó al resto con una mirada lo que le había dicho y ellos solo asintieron
-Sí, gracias - Su sonrisa se tornó nerviosa debido al mal presentimiento que tenía debido a los hombres, sin embargo, su mente solo podía agradecer que había logrado que la dejaran en paz
Cuando los hombres se alejaron pudo notar que el hitman estaba observándola desde la ventana de su cuarto, aquello era fantástico, él realmente la iba a poner a entrenar solo por aquella actuación de niña débil y ella realmente no tenía tiempo o fuerza para aguantar aquello.
No lo había notado por estar en sus pensamientos, pero uno de los hombres había tocado la puerta de la casa y se había puesto a hablar con su madre sobre su supuesta visita, la castaña mayor simplemente había seguido la corriente como si se tratase de un juego y se preguntó cómo era posible que alguien realmente pudiese creer que aquellos hombres eran parte de algo como un juego.
Una vez entró a su casa se decidió a ir a su habitación a descansar un poco de todo ese ajetreo, sin embargo, las palabras de su madre detuvieron por completo todo movimiento que esta estuviese por realizar antes de que voltease a verla en un claro estado de shock.
-¿Qué dijiste mamá? - Los ojos caramelo de la joven se fijaron en la mujer que estaba en la cocina haciendo la cena de lo más tranquila
-Dije que Reborn invitó a alguien para que juegue con ustedes - La sonrisa que la mayor mostró dejó ver claramente que ella estaba consciente de que la presencia ajena no era solo para "jugar" - Ambos están en tu habitación
-Entiendo - La menor asintió entendiendo prontamente el gesto oculto en el rostro de su madre como un signo de que debía tener cuidado - Gracias por avisarme mamá
La joven de cabellos castaños subió con prisa los últimos escalones que le faltaban para llegar al segundo nivel de su casa, realmente no quería pensar en las opciones que tenía el de patillas para invitar a su casa y de seguro hacerle sufrir aún más.
"¿Fon? No, aunque Reborn le pidiese volarme la cabeza él no lo haría, ¿Mamon? Sin duda lo haría si Reborn le pagara, pero no creo que Viper abandone su puesto con Varia por esto, ¿Algún otro arcobaleno? Es posible, pero no creo que quieran entrenarme si no puedo usar mis llamas sin casi matarme. Lo cual me recuerda que Reborn debe romper el sello pronto si no quiero volver al hospital, pero no quiero que me dispare porque después será una tortura peor, ¡Que problema!"
Al entrar a su habitación se movió ligeramente para evitar por poco un mazo que iba directo a golpear su cabeza, aquello sin duda le había dicho dónde estaba el hitman, ahora tenía que esperar por el ataque que seguramente vendría de otro lugar de su cuarto, pero hasta que lo sintiese venir tendría que actuar.
-¡Reborn! ¿Por qué ibas a golpearme? - La morena observó con molestia y temor en partes iguales a su tutor, sabía que retar a ese sujeto era pésima idea
-¿Qué fue esa actuación tan lamentable Dame-Tsuna? - El de apariencia de niño observó con molestia a su alumna, principalmente por el hecho de que había evitado el golpe que quería darle
-Eso justamente, una actuación - El suspiro que salió de sus labios mostró la molestia que sentía ante la situación - Si hubiese peleado de seguro alguno de ellos hubiese podido dispararme o algo similar, así que busque la ruta de supervivencia más rápida posible, la cual era fingir debilidad
-Esa fue una buena idea - Una voz se escuchó y la futura mafiosa notó que había una silla giratoria bastante impresionante en su cuarto, por lo que supuso ahí estaba el aliado de tortura de Reborn
No pudo evitar ver con sorpresa a la persona que iba a ayudar a su tutor para hacerle sufrir cuando la silla se giró finalmente, su cabello era de un rubio brillante y sus ojos eran de un color chocolate oscuro bastante bonito, sin embargo, su asombro no era debido a la hermosa figura delante suya, sino que era por quién era esa persona específicamente.
-Veo que te has quedado sin palabras ante mi presencia querida - Una sonrisa presumida apareció en los labios ajenos debido a la cara de la Vongola - Aunque es algo bastante lógico
-Cállate - El bebé se lanzó a golpear con su mazo a la otra figura en la habitación - Tú quedaste peor al saber que Tsuna no era un chico
-¿Eh? - La castaña parpadeó un par de segundos confundida y observó más detalladamente a la otra persona presente
-Bueno, es cierto - Los ojos de tonalidad café oscuro se posaron en la dueña de la habitación - Hay muchos comentarios sobre el futuro heredero de Vongola, principalmente que es un chico, así que mi sorpresa es normal al encontrarme con otra chica
-¿Estoy escuchando una queja? - El arcobaleno transformó a León en una pistola y le apuntó a su invitado mientras le veía con ojos retadores
-Para nada Reborn - Los dos italianos se vieron fijamente por unos segundos, uno retando a que el otro dijese algo que no debía
-Tu... - La voz de la japonesa se escuchó ligeramente cortada, pero fue lo suficientemente fuerte como para que los otros dos se fijaran en ella
-Oh, perdona mi falta de modales - El cabello rubio cayó en uno de sus hombros mientras se levantaba para darle la mano a la otra mafiosa - Mi nombre es Diana Cavallone y soy la líder actual de la familia Cavallone
Tsuna solo pudo tragar con fuerza y mostraba una sonrisa nerviosa mientras estrechaba aquella mano, su mente trataba de procesar lo más rápido posible el hecho de que la líder de una mafia estaba en su habitación como si ella no fuese la futura heredera a la que podía matar para deshacerse de la mafia más grande del mundo, de hecho, parecía realmente cómoda de estar ahí.
-Dame-Tsuna - El asesino volvió a alzar su mazo contra la futura Vongola, la cual no pudo escapar del golpe debido a que su mente seguía centrada en la chica que estaba frente a ella
-¡Reborn! - La castaña vio con molestia a su tutor, todo había ido demasiado bien como para que las cosas no le comenzaran a salir mal en menos de un día - Por cierto, ¿Qué hace ella aquí?
-Debido a tu mal desarrollo de los últimos días he decidido que necesitas a alguien que pueda hablarte un poco más sobre el futuro que tendrás como líder de Vongola - El hitman observó un segundo a la rubia antes de centrarse de nuevo en su alumna
-Pero ya te he dicho que no quiero ser parte de la mafia - La voz de la futura Vongola sonó mucho más aguda de lo usual, demostrando lo poco conforme que estaba con las palabras de su tutor
-Pero tendrás que serlo Tsuna - La voz de la Cavallone sonó mucho fría y sin sentimiento, lo cual hizo temblar un poco a la más joven - Reborn ¿Nos das un momento a solas?
El bebé lo pensó por unos segundos, el dejar a su antigua alumna con la actual sonaba a una mezcla directa para un desastre colosal, sin embargo, él mejor que nadie sabía que Diana tenía en común algunas cosas con la castaña, algo que sin duda alguna sería beneficioso para que ella aceptase más rápido su cargo.
-De acuerdo - El arcobaleno transformó de nuevo su arma en su compañero y salió de la habitación - Iré con mamma y los niños a cenar
La habitación se mantuvo en silencio por algunos minutos luego de que el hitman se fuese, al inicio había un tipo de tensión en el aire que demostraba la incomodidad de ambas chicas al quedarse solas, pero luego de aquellos minutos en silencio esta pareció desaparecer rápidamente, como si nunca hubiese existido, o, mejor dicho, como si hubiese sido fingida su existencia.
-Bien, ya estamos solas - La rubia sonrió dulcemente mientras se acomodaba de mejor manera en su lugar - Es bueno volver a verte Tsunayoshi, aunque es solo Tsuna ¿Cierto?
-... - Los ojos chocolate se posaron en la mayor y pronto el temor en estos desapareció para dar paso a la mirada tranquila que siempre tenía su portadora - ¿Qué haces aquí Diana?
-Vaya actitud la tuya - La italiana sonrió con la molestia mostrándose en sus ojos de manera bastante clara, aunque el resto de su cara no lo mostraba - Mi antiguo tutor me llamó para que entrenara con su nuevo alumno, así que vine para sorprender a mi hermanito, aunque la sorpresa me la lleve yo
-¿Desde cuándo se sabe que soy el posible siguiente heredero? - La japonesa se sentó en el borde de su cama y se cruzó de brazos mientras observaba a la mayor
-No desde hace mucho - Diana peinó sus cabellos mientras veía por la ventana un par de segundos - Obviamente solo las familias más cercanas al noveno sabemos de tu existencia, aunque probablemente solo yo sepa que eres la hija de Iemitsu, para los demás en la mafia los rumores que dicen van desde Xanxus hasta un posible hijo ilegitimo de Nono
-Ya veo - La Vongola se dejó caer en su cama dando un suspiro bastante largo - Supongo que es mejor así, quizá de esta forma si encuentren a otro heredero
-¿¡Qué estás diciendo Yoshi!? - La mafiosa se levantó de su lugar indignada - ¡El ser la siguiente líder es tu derecho como descendiente de Primo!
-¡Pero no lo quiero! - Un suspiró salió de los labios de la castaña mientras cerraba sus ojos - Siempre he querido una vida normal, el ser parte de la mafia no es algo que desee
-Tsuna - La mayor se sentó en la cama y llevó su mano a la cabellera ajena para acariciarla - Desde que supiste del verdadero trabajo de tu padre debiste suponer que tu vida sería todo menos tranquila
-Sí, pero... - "No puedo debatir eso" Pensó de inmediato la Sawada, no había forma de negar algo que desde muy corta edad sabía
-Eres la única que puede tomar el cargo de Decima Vongola, tienes que aceptarlo - Los ojos chocolate se enfocaron en la ventana de la habitación y en lo que estaba más allá de ella - Sé lo difícil que es el tomar un cargo que no quieres, pero es el deber que te corresponde
-Pero la mafia es sangre, muerte y sufrimiento - Los ojos caramelo trataron de enfrentarse a los contrarios mostrando la negativa aún persistente en su dueña - No puedo lidiar con eso
-Entiendo que es algo duro de digerir y enfrentar - Ambas miradas se conectaron prontamente y la mayor no dudo en seguir con su discurso - Pero tú, Tsuna, eres capaz de cambiar eso
-¿Qué? - La Vongola no dudó en sentarse de nuevo en su cama para poder prestarle más atención a la contraria
-Vongola inició como una organización que buscaba proteger la muy amada Italia de Primo, fue el segundo líder el que cambió todo - Una de las manos de la rubia se dirigió a los cabellos castaños ajenos y comenzó a despeinarlos afectuosamente - Tsuna, si tu quisieras podrías devolver esa luz a Vongola, volver a darle ese antiguo propósito
-¿Sola? Eso será imposible por completo - La castaña no tardó nada en quitar la mano de la otra de su cabeza y verle como si hubiese dicho una tontería
-Tienes a tus guardianes, tienes a tu tutor y me tienes a mí, la primera de muchos aliados - Una sonrisa apareció prontamente en los labios de la chica - No estás sola Tsuna
-Gracias Diana - La mirada caramelo mostraba mucha más calma al escuchar aquellas palabras, era reconfortante saber que alguien cuidaba su espalda aun si no quería ser una mafiosa
-Es un placer Tsuna - La Cavallone dio un asentimiento y mantuvo su sonrisa para seguir inspirándole confianza a la menor
Ambas estaban tan ensimismadas en su conversación que no fueron capaces de notar al bebé de traje que las había estado escuchando desde hace varios minutos atrás. Reborn se había perdido el inicio de la charla, pero eso no había evitado que escuchara el resto, notando como su alumna mayor había sido capaz de calmar ese miedo en la futura líder.
-Bien, parece que se llevan mejor - El hitman entró por la puerta de la habitación y enfocó su mirada en sus estudiantes
-Por supuesto Reborn - La rubia se levantó de la cama haciendo una pose extremadamente dramática, lo cual fue un dolor visual para las otras personas en la habitación - ¿Dudabas de mí?
-Es hora de cenar, mamma está esperando - El arcobaleno del sol decidió ignorar por completo lo dicho por su antigua alumna y decidió centrar más su atención en la actual
-De acuerdo - Tsuna asintió y se levantó también de su cama, sabía que si se tardaba demasiado los niños se comerían su comida
-Espera Reborn - Diana comenzó a dar vueltas en su lugar como si estuviese buscando algo - ¿Has visto a Enzio?
-¿Enzio? - La Sawada parpadeó confundida, la última vez que ambas chicas se habían visto Enzio no existía
-La tortuga de Diana - El asesino no se movió de su lugar en lo más mínimo, solo observaba el pánico de la mayor de las mujeres y el desconcierto de la menor
-No pudo haber ido muy lejos - La voz de la rubia sonó completamente desesperada - Ese pequeño es un desastre si está cerca del agua
Un ruido similar al de una explosión sonó en el baño de la parte de arriba de la casa haciendo que las dos jóvenes se viesen fijamente antes de correr hacia aquel lugar, solo para ver una tortuga de un tamaño bastante prominente en medio de aquella área.
-Enzio ¡Ahí estas! - El alivió en la voz de la italiana se mostró rápidamente, claro que no fue igual para la dueña de la casa
-Me debes un baño Diana - La heredera de Primo se dio la vuelta sin decir más y se encaminó al comedor, se negaba a dejar que aquello le sacara de sus casillas por completo
-¿Eh? - Los ojos de color café mostraron confusión antes de ver todo el destrozo que había en el lugar, algo que sin duda debía resolver pronto
Con aquella interacción fue que Tsuna confirmó que no iba a poder hacer ningún movimiento o investigación sobre lo que había en el sobre de aquella tarde, algo que sin duda le molestaba, pero no era momento de decirle a Reborn esa historia, así que hasta entonces debía seguir manteniendo un perfil bajo.
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En otro lugar algo lejano de la tranquila ciudad de Namimori se encontraba un hombre revisando los papeles de su empresa con la mayor de las tranquilidades, claro que eso se detuvo cuando la puerta de su despacho fue tocada y una mujer entró a este.
-¿Ya tienen su localización? - Los ojos carmín del caballero se posaron un segundo en su asistente y luego volvieron a los papeles que tenía en la mano
-Si señor - La castaña caminó hasta estar lo suficientemente cerca de su jefe y dejo un solo documente en su escritorio para luego regresar a su lugar - Esta en Japón, más específicamente en Namimori
-Bien, vigílenle - El hombre despidió a la mujer mientras mantenía su mirada fija en la foto que acababa de obtener, sus manos la tocaron con cuidado aquella imagen donde se encontraba una niña de cabellos y ojos chocolate claro abrazada de un chico un par de años mayor de cabellos azabaches y ojos de tonalidad platinada - Pronto vas a pagar por lo que hiciste
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Hola a todos! Bienvenido una vez más a esta historia, me disculpo por la tardanza, pero por ciertos motivos no fui capaz de hacerlo hasta ahora.
De cualquier forma espero que les gustara el capítulo y que no me maten muy profundamente por el hecho de que Dino es una chica, quería que por una vez Tsuna tuviera más conexión con Dino que solo el que sean torpes líderes de mafias entrenados por Reborn, y creo que el que los Cavallone también tuviesen una líder mujer que pasó por situaciones similares a las que Tsuna pasará ayuda a que ella acepte su destino como décima mucho más rápido y también le ayuda a entender que puede confiar en los demás.
Como sea, hasta aquí el capítulo y las notas, gracias por leer y nos volveremos a leer pronto.
PD: Hay varios nombres conocidos durante este capítulo ¿Alguien tiene idea de por qué Tsuna sabe de los arcobaleno?
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