Capítulo XV: La Llama de la Última Voluntad
Gokudera, Yamamoto y Reborn habían estado caminando hacia el centro luego de que un hombre extraño se apareciera frente a ellos con cientos de avecillas, el derrotarlo había sido más fácil de lo planeado, lo que ninguno de los presentes se esperaba es que una de esas bolitas con alas comenzara a cantar el himno de la escuela a la que dos de ellos asistían, por lo que habían decidido seguirle para ver a donde les llevaba.
El basebolista no tardo en notar que el pequeño animalito los guiaba hacia el centro del antiguo parque pero no dijo nada pues creyó que era una mera casualidad el que los llevara hasta ahí, sin embargo cuando frente a ellos apareció un hombre de cabellos azabaches y mirada asesina todos notaron que el avecilla pronto desapareció dejándoles frente un nuevo peligro.
-Reborn - Una chica de cabellos rosa apareció viendo con marcada duda al grupo de chicos que estaba en aquel lugar
-Bianchi - El pequeño de patillas frunció ligeramente su ceño dándose cuenta de que la joven venia sola - ¿Dónde está Tsuna?
-Le hice venir hace unos minutos - La de mirada esmeralda frunció su ceño con preocupación - Ella ya debería de estar aquí
-¿Ustedes son los miembros de Vongola? - El adulto de piel morena observo con molestia al grupo que estaba frente a él
-¿Quién eres? - El de cabello plateado poso su mirada retadora en el hombre mientras sacaba sus bombas
-Él es Mukuro Rokudo - El hitman acomodo su fedora para tratar de evitar que un pensamiento negativo lo embriagara sobre donde estaba su alumna - Es uno de los hombres más peligrosos y más buscados del bajo mundo
-¿Tu eres quien atacó a los estudiantes de Nami-chu? - El azabache menor observo con su típica sonrisa despreocupada al adulto aun cuando sabía que era peligroso
-Eso no te interesa - El de las cicatrices reviso rápidamente a los presentes - ¿Dónde está el décimo Vongola?
-¿Por qué te diríamos donde esta? - La italiana saco algunos de los platillos que aun tenia para defenderse si era necesario
-Esta pelea no tiene sentido si él no está - El de mirada azulada tomo la bola de acero que llevaba como arma dispuesto a alejarse - Es mejor que se larguen
-No nos iremos sabiendo lo que le has hecho a nuestros compañeros - La mirada chocolate oscuro del japonés se mostró mucho más seria y vacía debido al actuar del mayor
-Que molestia - El de cabellos azabaches comenzó a girar su bola de acero antes de elevarla al cielo y lanzarla contra los presentes
-¡Cuidado! - Una sexta voz se escuchó en el lugar haciendo que todos se movieran rápidamente del lugar esquivando por muy poco el ataque
Una vez todos estuvieron a salvo del ataque fueron capaces de notar a la castaña que estaba parada frente a ellos como si fuese una barrera para evitar que aquel sujeto volviera a tratar de lastimarlos.
-¿Quién eres? - La Vongola se mantuvo serena mientras comenzaba a interrogar al mayor
-Me llamo Mukuro Rokudo - El de cicatrices observó con claro interés a la recién llegada a escena
-Eso no es cierto - La de orbes chocolate se acercó un par de pasos mientras fruncía el ceño - Dime ¿Quién eres?
-Pero Juudaime - El de las bombas observo con duda a su líder mientras trataba de entender lo que decía
-Mukuro Rokudo es un asesino despiadado que no se tienta para deshacerse de todos los que estén a su paso - La menor caminó segura hacia donde estaba su atacante mientras su mirada reflejaba la seriedad de sus palabras - Pero cuando este sujeto lanzó su ataque cerró los ojos como si no quisiera ver lo que hacía
-Eso no... - El de piel morena notó como la chica sonreía ligeramente como sí supiese algo que no estaba diciendo, sin embargo su rostro pronto mostró nuevamente seriedad
-¿Quién eres? ¿Cómo te llamas?- La futura mafiosa se acercó a mayor con preocupación marcada en su mirada - ¿Por qué dices ser Mukuro?
-Me llamo Lancia, yo... - Un grito de parte del adulto logró que todos se pusieran de manera defensiva mientras este apretaba fuertemente su cabeza - Eres una chica muy inoportuna, eso vas a tener que pagarlo
-¡Juudaime! - El de orbes esmeralda trato de acercarse a su líder en el momento en el que el adulto levantaba su arma
La bola de acero fue lanzada con una fuerza sobrenatural sobre la joven mafiosa la cual no tuvo siquiera tiempo de prevenir el ataque, esto causó que la bola golpeara toda su espalda y la dejara totalmente inmóvil. Cuando el adulto notó que la chica quedo totalmente inconsciente solo pudo suspirar y ver al resto del grupo que parecía deseoso de sangre.
-Esta no es su batalla - El mafioso tomó su arma y se dispuso a alejarse del lugar - Lárguense o sufrirán las consecuencias
-¡Las consecuencias las pagaras tú! - El menor del grupo saco sus bombas dispuesto a atacar al adulto - ¡Nadie lastima a Juudaime!
-Creo que Reborn nunca ha escuchado eso Gokudera-kun - Una voz ligeramente más grave se dejó escuchar provocando que todos dirigieran su vista hacia donde la escuchaban
Con la sorpresa marcada en el rostro todos voltearon a ver a la castaña que estaba parada como si nada detrás del falso Mukuro, sin duda sus brazos cruzados y la seriedad en su rostro impactaba, pero lo que realmente tenía en un shock momentáneo a los presentes era el hecho de que sus ojos caramelo ahora tenían una tonalidad anaranjada pero no había ningún rastro de las llamas del cielo o algo similar.
-Sabes Lancia, odio la violencia porque no trae nada bueno - La joven mafiosa observó con una expresión completamente seria a los presentes - Sin embargo no puedo evitar pelear si eso significa que mis amigos estarán en una pieza
-¿Quieres morir aquí niña? - El recién mencionado jaló la cadena de su arma para preparar un nuevo ataque contra la menor
-Si es el precio de que la gente que amo este a salvo - La única heredera de Vongola movió su cuerpo para posicionarse de manera que pudiera pelear contra el adulto - Entonces estoy dispuesta a pelear hasta desfallecer
El azabache solo observó con diversión a la chica y dispuesto a acabar con ella finalmente fue que lanzó una vez más su bola de acero, sin embargo en lugar de huir la muchacha solo mantuvo una posición que la ayudo a detener el ataque finalmente.
-Debes dejar de ver solo las distracciones - Lancia no tardo demasiado en aparecer justo al lado de la menor
La Sawada dejó caer la bola mientras se movía rápidamente esquivando el ataque del mayor para poder ser ella la que tuviera el último golpe, cuando el hombre finalmente cayó de rodillas fue que los orbes caramelo volvieron a la normalidad dejando así a una chica casi sin fuerzas y con una respiración agitada.
Fue este mismo motivo el que evitó que la menor notara como un muchacho de lentes lanzaba su ataque directamente en su contra, pero cuando fue consciente de ello lo único que pudo hacer fue ver el cuerpo de su anterior rival caer después de haberle protegido.
-Lancia-san ¡Resista! - Tsuna observo con total dolor al adulto mientras trataba de que este se mantuviera consciente
-Mi familia le dio un hogar a Rokudo y él los destruyo - El mafioso sonrió con tristeza mientras tomaba con cuidado la mano de su antigua rival - Por favor, detenlo y dale un descanso a mis seres queridos
Con el hombre finalmente inconsciente fue que los Vongola se alzaron victoriosos, sin embargo aquella victoria no les sabía para nada dulce a los menores, por su parte un tutor demoniaco veía con duda e interés a su alumna mientras trataba de entender lo sucedido.
-Yamamoto, quédate con Lancia hasta que reaccione - La castaña se levantó secando las lágrimas que habían aparecido debido a la acción del adulto de momentos atrás
-Entendido - El basebolista asintió mientras observaba como sus compañeros se alejaban, él mejor que nadie sabía que era más prudente estar lejos de su amiga por su propio bien en un momento como ese
-¿Qué paso contigo ahí atrás Dame-Tsuna? - El de patillas observaba interesado a la menor, las cosas parecían ponerse mucho más divertidas de lo que imaginó - ¿Por qué tus ojos se tornaron naranjas si aún tienes el sello?
-El sello está perdiendo fuerza Reborn - La joven suspiró mientras seguían caminando hacia el edificio que estaba a unos metros de distancia - No niego que siga ahí porque de lo contrario hubiera podido usar mis llamas, pero se ha debilitado lo suficiente como para darme más fuerza y velocidad
-Si es así debería quitarte el sello de una vez - Fue en ese momento que el hitman notó a su pequeño colega cambiando sin parar de forma - Oh vaya
-¿Qué le pasa a Leon? - La Vongola se acercó con cuidado a su tutor para ver al pequeño camaleón cambiando de forma sin parar
-Su cola se le ha caído, estará así por un tiempo - El arcobaleno miró seriamente a la chica antes de tomar a su mascota con mucho más cuidado - Lo mejor será seguir avanzando
-Tienes razón, es hora de terminar con esto - Apenas había dicho aquellas palabras cuando el cuerpo de la menor se dirigió hacia el piso debido a su cansancio
-Cuidado Juudaime - El joven italiano tomó a su amiga con cuidado de dañarla más y suspiró al notar la cantidad de golpes que tenía - Recibió demasiados golpes de esa bola
-Es sorprendente que no estés muerta aún - La de cabellos rosa observó las heridas de la más joven notando que la mayoría de ellas deberían haberla dejado fuera de combate
El grupo fue caminando con lentitud debido al esfuerzo que hacia la castaña por avanzar aun cuando sabía que caería inconsciente si seguía esforzando demasiado su cuerpo, pero para ella no había nada más importante que encontrar a Rokudo pues aun si sentía que Kyoya estaba en problemas su intuición le decía que había alguien más a quien también debía ayudar.
En cuanto estuvieron dentro del edificio principal no tardaron en notar la presencia de uno de los chicos que los había atacado tiempo atrás, Tsuna trato de dar un paso adelante para enfrentarlos por sus ataques anteriores pero fue detenida por su amigo de cabellos grises que estaba más que serio.
-Juudaime déjeme esto a mí, por favor siga adelante - El más joven del grupo mostró sus bombas demostrando que estaba dispuesto a combatir contra el chico
-Pero Gokudera-kun - La Sawada observó con preocupación a su amigo pero cuando quiso dar un paso sintió como todo giraba a su alrededor, por lo que prefirió no moverse demasiado
-Fue a usted que Lancia le pidió el favor de vencer a Rokudo - Gokudera sonrió con calma para darle más confianza a la mayor antes de que se fuera - No lo decepcione Décima
-Bien - Con un asentimiento de parte del resto fue que todos empezaron a subir dejando de último a la líder - Cuídate por favor
La de mirada chocolate subió al otro nivel mientras observaba de reojo como su mano derecha se preparaba para pelear contra el chico de lentes, confiando en el de orbes esmeralda fue que la fémina terminó de subir solo para darse cuenta de algo demasiado terrible.
-¡Fuuta! ¿Qué haces aquí? - Ambas chicas observaron con sorpresa la presencia del mayor de los pequeños que habían estado cuidando
-Kufufufu, veo que ya conocen a mi pequeño aliado - Una voz se dejó escuchar mientras la sombra de un cuerpo se mostraba en el fondo del cuarto
-¿Aliado? - La mayor de las féminas observó con odio al muchacho que estaba frente a ellos - Fuuta jamás traicionaría a la familia
-Eso es obvio, de hecho hizo su voto de silencio, pero eso no evita que pueda hacer otras cosas - Con un movimiento inesperado el castaño se lanzó contra la italiana apuñalándola con un tridente
-¡Bianchi! - La castaña se quedó estática al notar a la mayor en el piso debido a lo recién hecho por el menor - Fuuta ¿Por qué?
-El no parara hasta atravesar al décimo Vongola - La voz hizo temblar a la más joven pues sentía que ya la había escuchado antes pero no de aquella manera tan cruel
-Fuuta basta por favor - Las palabras parecían no ser escuchadas por lo que la chica se acercó y tomó el rostro del niño entre sus manos - Mírame, Fuuta mírame
-... - Los ojos miel del menor se mantenían totalmente vacíos mientras trataba de apuñalar a su acompañante que no le dejaba mover sus brazos
-Fuuta, Tuo sei il mio fratellino - La muchacha hizo presión en la mano donde el pequeño tenía el arma para que la tirara de una vez - Sabes que jamás voy a dejarte atrás, tu hogar está a nuestro lado
-Sorella? - Los ojos del castaño volvieron a brillas mientras este observaba con sorpresa a su denominada hermana
-Vamos a casa Fuuta - La voz suave y melodiosa de la mayor hizo que el pequeño llorara debido a que sentía de nuevo aquel calor dentro de sí
En cuanto aquellas palabras fueron dichas el pequeño cuerpo del italiano se desplomo del cansancio haciendo que la fémina consciente no dudara en tomarlo en brazos para evitar que se lastimara.
La castaña estaba tan concentrada en su hermanito que apenas fue consciente de que frente a ella aparecía un muchacho con peinado de piña que la veía con diversión en su rostro, justo de la manera en la que los niños ven un juguete nuevo.
-Vaya, así que el décimo Vongola es una chica - Una sonrisa traviesa apareció en los labios del muchacho mientras observaba a los tres presentes
-¡Tu! - La mafiosa no tardó en notar que el chico era el mismo del parque de unas horas atrás - ¿Cómo pudiste hacerle esto a un niño?
-Él se lo hizo solo - El de cabellos azules se acercó a la muchacha con una mirada coqueta - Yo solo le di un pequeño empujón
Al terminar de decir aquello un arma paso frente al mayor distanciándolo de la joven mafiosa de inmediato causando que los únicos presentes fijaran su vista en la entrada de la habitación pues de ahí había llegado el ataque.
La sorpresa no se hizo esperar cuando vieron al prefecto de Namimori siendo ayudado por un italiano que veía también de mala manera al heterocromático que se había acercado demasiado a su amiga.
-Ave-kun ¿Te has soltado ya? - El líder de Kokuyo observó con diversión a los recién llegados
-Por herir a los estudiantes de Namimori, lastimar al niño y acercarte demasiado a la omnívora - El presidente del comité de disciplina mostró su otra tonfa mientras su mirada seguía fija en la del otro - Te morderé hasta la muerte
-¿Solo con un arma? - De la nada la tonfa que lo había atacado antes salió volando de nuevo en dirección del de mirada plateada - ¿Qué?
-Créeme, él no está solo en esto - La única fémina observó con aún más molestia al mayor mientras tenía a su hermanito aún en brazos - Lastimaste a personas importantes para mi así que lo pagaras
El primer golpe contra el ilusionista vino del lado del azabache que no se tentó en mandarlo directamente contra la castaña que acababa de dejar a un lado el cuerpo del castaño menor para así poder patearlo con fuerza.
Aun cuando el joven de cabello en forma de piña trataba de defenderse solo podía moverse un poco antes de que alguno de los golpes volviera a tomarlo por sorpresa, por lo que con molestia el número de su mirada cambio ocasionando que el suelo comenzara a derrumbarse.
-¿Qué es esto? - La de orbes caramelo sintió como iba cayendo como si fuese directamente al infierno - ¡Reborn!
-Cálmate Dame-Tsuna - El de patillas golpeó con algo de fuerza a la más joven para calmarla - Esa es una de las habilidades de Mukuro Rokudo, eso se debe a que posee llamas de Niebla
-¿¡Niebla!? - La joven cielo observó con sorpresa a su tutor antes de ver a los otros presentes - ¿Quieres decir que hace ilusiones?
-Así es joven Vongola - Mukuro sonrió interesado debido a que notaba que la chica trataba de disimular algo - Pero soy diferente al resto de ilusionistas, yo he pasado por los 6 caminos del infierno
-En otras palabras, eres un monstruo - El pequeño en traje observó con molestia contenida al adolescente debido a la forma en la que veía a su alumna
-Tú no puedes decirme nada Arcobaleno - El cuerpo de la castaña tembló ligeramente debido a la última palabra mencionada, llamando así la atención de tres personas - Ahora, aprovechando un poco la debilidad de tu compañero, ¿Qué tal si nos divertimos Vongola?
Una ilusión fue dirigida directamente a la única chica dejándola totalmente debilitada ante los ataque del mayor, de pronto una sensación de mareo y agotamiento la golpeó y sintió como su cansancio se hacía presente haciendo que el de mirada dispareja aprovechara para atacarla, sin embargo un ataque directo había evitado que diese un paso en su dirección.
-Aléjate de ella - La mirada del prefecto mostraba toda la fiereza que estaba conteniendo en esos momentos
-¿Tanto te preocupas por ella alondra? - El líder de Kokuyo solo río mientras trataba de alejar al otro - Quisiera hacer un trato contigo pero la necesito a ella para mis planes
-No me interesa hacer un trato contigo, no dejare que toques a la omnívora - Con eso dicho fue que el prefecto le lanzó otro ataque para comenzar a pelear
Ambos chicos comenzaron a pelear ante la atenta mirada de un pequeño bebé y de un par de adolescentes que aún trataban de lograr que la castaña se levantara debido a que está aún se sentía muy cansada aunque estaba segura que tenía que ver con alguna ilusión que el otro muchacho había hecho.
Fue un movimiento que logró lastimar con el tridente al prefecto el que hizo que la castaña prestara total atención debido a su preocupación, sin embargo cuando él ilusionista cayó sin más debido a un golpe casi salvaje por parte del azabache fue que la fémina dejó salir todo el aire que estaba conteniendo debido a la pelea.
-Supongo que han ganado - El de cabellos azulado sonrió casi con locura preocupando a la muchacha - Pero les aseguro que este no es el final
Ante la incrédula mirada de los presentes el dueño del tridente sacó un arma y viendo con una sonrisa a la única chica consciente fue que se disparó sin pensarlo en lo más mínimo, poco después de ello los presentes notaron a la mayor de las adolescentes ponerse lentamente de pie.
-Bianchi, ¿Estás bien? - El hermano menor de la chica se acercó a ayudarla para que no se hiciera aún más daño
-Si Hayato - Por algún motivo la de pelo rosa tenía el tridente del de peinado frutal y sin pensarlo apuñaló al de cabellos claros - Más que bien
-¿Qué demonios? - La castaña frunció el ceño al darse cuenta de la mirada de la chica - Espera un momento ¿¡Mukuro!?
-Veo que no es fácil engañarte Vongola - El cuerpo de la italiana cayó y pronto el que se le quedó viendo con aquellos ojos dispares fue otro - Pues sí, esa no era una bala normal y este tampoco es un tridente normal, y en cuanto logre apuñalarte o siquiera herirte ligeramente con él te volverás mi marioneta
-Kyoya, él... - Al ver el cuerpo del prefecto de la disciplina caer fue que noto la gran cantidad de heridas que este llevaba consigo debido a sus peleas con el otro chico
-Vaya que este tipo da miedo, ser capaz de pelear con un cuerpo en este estado - El mayor trato de entender como un ser humano podría pelear con un cuerpo totalmente inutilizable aunque su pregunta pronto tuvo una respuesta - Realmente es interesante
De pronto la puerta se abrió mostrando a los otros chicos que los habían atacado preocupando a la castaña pues sabía que no tenía fuerzas suficientes para vencerlos, con demasiado esfuerzo se puso de pie pues no quería que alguien como él se declarara ganador sin antes haber peleado solo por el hecho de que tenía poseídos los cuerpos de sus amigos, cayo un segundo pero trato de levantarse nuevamente, sin embargo algo llamo rápidamente su atención.
Una pequeña luz brillo justo frente a la Vongola dejando ver a un pequeño camaleón con una forma amorfa que parecía estar haciendo algo, cuando la luz acabo un par de guantes de lana cayeron sobre el regazo de la más joven.
-¿Unos guantes? - La menor observo al pequeño camaleón que no paraba de cambiar de forma y con un rápido movimiento se los colocó notando con una sonrisa el número 27 que ambos tenían bordados
-Se acabaron tus trucos Vongola - El ilusionista no tardo en lanzarse con un cuerpo que no era el suyo contra la chica, sin embargo al topar el tridente en el guante este repelió el ataque - ¿Qué? ¿Cómo fuiste capaz de desviar el ataque?
-Yo... - La de mirada caramelo saco su mano del guante mostrando que con ella venia una pequeña bala - Reborn, Leon nos dio una bala ¡Hay que usarla!
-No puedo disparate Dame-Tsuna - El hitman se movió de su lugar evitando los ataques que le lanzaban a el también antes de ver fijamente a su alumna - Aun tienes el sello de tus llamas, si te disparo otra bala podría matarte
-Supongo que sabemos quién gana Vongola - El actual cuerpo que era el portador del tridente se lanzó contra la más joven para acabar de una vez con todo - Despídete
Reborn trato de ir hacia su alumna para tratar de retrasar el ataque en su contra, sin embargo los cuerpos poseídos de los hermanos italianos habían decidido centrar su atención en el evitando que pudiera lanzarse a salvar a la heredera de Vongola.
El de joven del yoyo se acercó para apuñalar a la castaña y así poder poseerla, sin embargo esta no dudo en lo más mínimo de tomar el tridente y apretarlo con fuerza para alejarlo de su cuerpo, lo cual causo que sus guantes comenzaran a brillar mostrando unos guantes negros con áreas metálicas y una llama apareció sin más en su frente.
-El modo Hyper ¿Cómo es posible? - El de patillas observo a su alumna con una cara llena de tranquilidad, sin embargo dentro de él estaba realmente sorprendido de verla usar sus llamas aun cuando el sello estaba aún puesto
-Vamos a terminar con esto Rokudo - La joven no tardo en golpear al muchacho dejándolo inconsciente - No es como si tuviera mucho tiempo tampoco
Los cuerpos poseídos por el de peinado de piña comenzaron a lanzarse a atacar a la Sawada, la cual no dudaba en evitarlos y golpearlos con una fuerza que Reborn no le había visto usar, pronto quienes la atacaron fueron los Gokudera y a diferencia de antes solo recibía los golpes tratando de encontrar una apertura para poder dejarles inconscientes sin lastimarlos.
Una vez todos estuvieron inconscientes fue que el ilusionista regreso a su cuerpo y la observo con una sonrisa, no había esperado que la más joven tuviera tanta fuerza para obligar a un sello a abrirse por unos momentos con tal de darse una ventaja.
-Tengo que admitir que no esperaba eso de ti Vongola, estoy realmente impresionado- El de cabellos azulados aplaudió un par de veces antes de observar al que tenía cuerpo de bebé y sonreír de lado - Y creo que tu tutor también
-Solo acabemos con esto - La de mirada anaranjada solo junto un poco sus guantes haciéndolos compartir sus llamas antes de lanzarse a pelear con más animo contra el otro
La chica se acercó notando todas las llamas llenas de oscuridad que rodeaban al de ojos dispares por lo que trato de controlar sus llamas para poder purificar el aura tan oscura que este tenía consigo, pero era hacer aquello o pelear contra el mayor, así que no le quedo de otra que centrarse en el combate.
El hitman no paraba de ver el combate, su alumna estaba peleando como si hubiera sido entrenada desde antes para ello, y era cierto que Iemitsu le había enseñado a defenderse pero estaba seguro que no a ese nivel, su mirada se desvió un segundo hacia el piso donde estaba el prefecto de la disciplina, de cierta manera si unía los detalles era obvio que él era quien le había enseñado a la chica, pero ¿Por qué lo había hecho?
Los ataques entre ambos adolescentes seguían siendo precisos en su búsqueda de dejar fuera de combate al otro, sin embargo el cuerpo de la menor comenzaba a cansarse y a pasarle factura por usar sus llamas de aquella manera por lo que con un golpe directo la castaña quedo de rodillas ante el mayor.
-Fuiste realmente buena peleando, pero se notaba que no querías hacerme daño realmente - El de peinado frutal negó con su cabeza antes de mostrar una sonrisa de satisfacción en su rostro - Ahora esa forma de ser tan amable será tu castigo
La heredera de Vongola trato de moverse pero su cuerpo había dejado de reaccionar así que no le quedó otra opción mas que levantarse y esperar a que el ilusionista se acercara lo suficiente, por su parte el líder de Kokuyo observaba con total interés el cuerpo que apenas podía sostenerse en sus piernas, con una mirada llena de diversión creo una ilusión para tratar de atacar una última vez a la muchacha.
Sin embargo su guardia había bajado ante cualquier ataque que no viniera de ella y del arcobaleno, por lo que no pudo prevenir el ataque directo que vino detrás suyo mandándolo directo a la más joven, una vez este estuvo demasiado cerca fue que la chica uso todas las llamas que podía para purificar el aura a su alrededor y mandarlo a volar al mismo tiempo.
Con el ilusionista finalmente derrotado las llamas finalmente desaparecieron y solo mostraron a una castaña que veía con una sonrisa de agradecimiento al prefecto recién levantado que había sido quien le había ayudado a ganar.
-Gracias Kyo... - La Sawada ya no pudo decir más pues su cuerpo cayó totalmente inconsciente debido a que se había pasado de su límite
Debido a su estado el mayor no había dudado en tomarla en brazos para sacarla del lugar ante la atenta mirada del tutor de la misma, el cual normalmente lo hubiese detenido, pero por esa vez dejaría que se la llevara, porque así no tendría tanto que explicar sobre los sujetos que aparecieron segundos después de la retirada de ambos adolescentes.
Vindice.
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Traducciones:
Tuo sei il mio fratellino: Tú eres mi hermanito
Sorella: Hermana
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Se les dice que escojan el género de Mukuro y cuando veo las votaciones están empatadas porque quieren ambos géneros por igual ;-;
Así que he decidido hacer un par de maniobras para complacer a todos (Y no, no incluyen donceles)
Eso es todo, lamento la tardanza, pero el siguiente capítulo ya está bastante avanzado así que espero subirlo antes de que acabe el mes o a inicios del siguiente.
Eso es todo, nos leemos pronto.
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