Chào các bạn! Vì nhiều lý do từ nay Truyen2U chính thức đổi tên là Truyen247.Pro. Mong các bạn tiếp tục ủng hộ truy cập tên miền mới này nhé! Mãi yêu... ♥

Capítulo 16: Don Críptico

Capítulo 16: Don Críptico. 

—Gra...gracias.

Apenas sabía hablar, estaba demasiado conmocionada y que me hubiese quedado embobada mirando el cuerpo de Claws no colaboraba.

Le había matado. Estaba frente a un asesino. Vale, sí, muy probablemente de no haber intervenido el cadáver que estaría tendido en el suelo fuese el mío. Pero eso no quitaba el acto tan frío de arrebatar una vida.

¿Tendría que sentirme agradecida o aterrada?

—No hay tiempo. Si quieres luego me invitas a un café, preciosa, pero el resto de los rastreadores no tardarán en venir —dijo captando de nuevo mi atención que se alejó de Claws.

¿Cómo?

Fruncí el ceño con confusión, pero antes de que pudiera replicar me atrapó de la muñeca y comenzó a arrastrarme bosque a adentro.

El corazón me dio un vuelco mientras, confusa, tropezaba detrás suya. Era lógico apartarse del cuerpo, aunque no comprendía las libertades de este chico. Gruñí por lo bajo, no obstante opté por seguirle sin oponer resistencia. Lo último que necesitaba es quedarme de nuevo sola con una manada de asesinos pululando por allí.

Giró tan bruscamente que a punto estuve de comerme un árbol. ¿A dónde se dirigía? Escupí un par de hojas que me había tragado. Íbamos tan deprisa que el mundo era un borrón verde a mi alrededor.

Se detuvo con tanta sequedad que choqué de bruces contra su espalda. Con la mejilla aplastada contra unos duros músculos, parpadeé, intentando concentrarme en la situación por muy rocambolesca que fuera.

—Joder —maldijo entre dientes antes de arrastrarnos a un pequeño hueco debajo de un tronco caído — tendremos que esperar.

Conduje las rodillas a mi pecho, procurando no asfixiarme por el poco espacio disponible y achiné los ojos para ver a través de la oscuridad que apenas me permitía vislumbrar las facciones del chico. Muy bien, Thara, ¿en qué lío estás ahora?

—¿Quién eres? —Susurré.

Como toda respuesta posó una mano sobre mis labios, para acallarme.

Sh, tendremos tiempo de presentaciones más tarde. Escúchame en silencio, ¿está bien? No tengo ni idea de quien eres, pero creo que no soy el único que ha mosqueado a los matones de Hanry —me estremecí— ahora mismo estamos en su lista de los más buscados y créeme no nos conviene estar ahí.

—¿Y por qué estás tú en esa lista?

Flexionó el brazo para acercarse más a mí, hasta que pude sentir su respiración abanicando mi rostro. Abrí los ojos ligeramente, abrumada.

—No les hace gracia que los nuevos se le insubordinen. Pero si te retienen a la fuerza en una manada con un alfa lunático después de haber contemplado como exterminaban a la tuya... no sientes especial afinidad.

Ya había oído hablar suficiente de la manada de los alrededores para adivinar que su actuación era más sangrienta de lo que acostumbraba. No obstante el término exterminar y otra manada me bombardeó. ¿Quién sería capaz de matar a sangre fría a decenas de iguales? ¿Le habría pasado eso a la manada de Luke?

¡Mierda, Luke!

La última vez que lo había visto estaba en plena pelea con el otro omega, Vixen. Una inmensa ola de preocupación me embargó y que mi imaginación engendrara decenas de posibles muertes brutales a manos del omega no colaboraba a remitir.

Tenía que encontrarlo. Y no estar acurrucada en un asqueroso agujero con un desconocido que hasta el momento no me inspiraba mucha confianza. Bien, me había salvado la vida, pero también me había arrastrado a vete tú a saber donde, ¿y si solo era una forma de disfrutar desgarrándome de arriba a abajo? Nadie me puede llamar paranoica a la hora de desconfiar de hombres lobo, ¡hombres lobo!

Estamos hablando de seres presuntamente ficticios con impulsos asesinos. No sabía nada acerca de ellos, de sus costumbres o rituales. Y la verdad me apetecía bien poco.

—Tengo que irme —murmuré intentando deslizarme fuera.

Me retuvo por el antebrazo y tiró de mí hacia atrás. Caí chocando la espalda contra su pecho.

—No te muevas.

Comencé a sacudirme hasta que me rodeé con los brazos, inmovilizándome contra él. Respiré profundamente, enrabietada.

—¡Suéltame bola de pelo!

—Vas a hacer que nos maten a los dos —siseó en mi oído antes de taparme la boca.

Iba a continuar con mi arranque de cólera cuando un chasquido a pocos metros me puso alerta. Y que los músculos que me retenían se tensaran a la par no contribuyó a que me sintiera muy segura, que digamos.

—¿¡Cómo qué todavía no los habéis encontrado!?

Jadeé contra la palma del extraño. La sangre se me heló en las venas y un profundo miedo me bloqueó. Aquella voz grave y rasposa... se me hacía atrozmente conocida.

En efecto, a mi viejo compañero de celda Kramer.

Y por lo que parecía no estaba nada contento, no había rastro de la sosegada burla con la que se dirigió a mí. Parecía más bien rabioso.

—Son más escurridizos de lo que parece —contestó otra voz claramente de mujer, aterrada — mandamos a los omegas detrás de la chica, pero Mikhail ha encontrado a Claws muerto y Vixen sigue desaparecido.

Kramer bufó.

—¿Y el otro?

¿El otro? ¿Luke o Don Críptico? Incapaz de moverme solo pude apegarme más a la mole que me mantenía sujeta.

—Tampoco hay ni rastro.

Bueno, si Vixen no había vuelto es que, al menos, Luke se lo había puesto difícil. Cerré los ojos, rezando porque estuviera a salvo, o al menos con vida.

—¿Ni rastro? Solo es un nubu que ha jugado con mi paciencia. Ahora mismo estará corriendo lo más lejos que pueda, lamentablemente a Hanry no le gusta que se burlen de él. No estará nada contento si regresamos con las manos vacías, ¡otra vez! ¿y quién crees que pagará las consecuencias?

—Pero... Kramer — balbuceó la mujer.

Hubo un golpe seco que resonó por la fantasmagórica quietud de la espesura que nos rodeaba.

—¡Encontradlos! — Rugió.

—¿Sigues queriendo salir ahí fuera? — me susurró en voz queda al oído mi compañero de agujero.

El corazón me latía a tal velocidad que temía delatar nuestra posición y que Kramer saltara sobre nosotros para arrancarnos los ojos de las cuencas.

Acerté a negar casi imperceptiblemente con la cabeza y me hice chiquita en los brazos del chico que había impedido que saliese a mi propia muerte.

Me había salvado dos veces en menos de media hora, ante mi perpetua estupidez y peligroso desconocimiento del peligro al que me veía expuesta.

—Bien —sentí elevarse las comisuras de sus labios, pegadas contra la piel de mi cuello —cuando se larguen saldremos y nos largaremos de aquí cuanto antes.

Temblé, presionando los párpados con tanta fuerza que pequeños destellos de luz aparecieron en la negrura que me obligaba a mantener. No me atrevía a balbucear palabra, ya tendríamos tiempo de llegar a un acuerdo cuando no hubiera un enfadado Kramer a menos de cinco metros.

Si ese chico era un fugitivo de Hanry había entrado, de alguna forma, en nuestro selecto club de posibles víctimas con muertes tortuosas.

No sé cuando tiempo pasamos, apiñados en la oscuridad, atentos al más mínimo movimiento exterior, pero cuando finalmente me condujo fuera tenía las extremidades entumecidas y miles de hormigas de fuego me laceran las piernas.

—Espera... —extendí el brazo hacia el chico, trabándome en su nombre aún no pronunciado.

—Ryan —me sonrió con naturalidad haciendo un cómico gesto.

Era reconfortante pensar que había algunos que no perdían el sentido del humor en las peores situaciones.

—Ryan — repetí despacio— pero no estaba sola... yo... mi compañero es también un licántropo y la última vez que lo veía estaba combatiendo contra uno de los secuaces de Hanry.

Ryan elevó las cejas, con curiosidad.

—Tenemos que encontrarlo.

—¿Tenemos? —Replicó con guasa — ¿desde cuándo somos un equipo?

Presioné los labios hacia dentro, mirándolo furibunda.

—Desde que medio bosque intenta matarnos.

—Intentan matarme — corrigió — porque escapé de su cuartelito de malos de cuarta y ahora he matado a un miembro de su manada para... ¡vaya! Salvarte.

Avancé hacia él ceñuda. Y yo que había pensado que podríamos llegar a un acuerdo... debe estar en la naturaleza de esos seres la habilidad de sacarme de mis casillas.

—Exactamente por eso, me has salvado, nadie te lo pidió. Estamos juntos en esto, quieras o no. Tampoco me hace gracia, pero ese chico de ahí fuera nos necesita, también ha perdido a su manada, así que ¿podrías mover tu trasero y dejar de discutir conmigo?

Ryan alzó los hombros, suspirando.

—Uno cuando salva a una dama en apuros espera que le cubran de besos y muestras de gratitud, no de miradas asesinas y extorsiones.

Me crucé de brazos, sonriendo.

—Salvaste a la dama equivocada.

—Quizás —sacudió la cabeza — Está bien. Iremos a por tu amigo, pero estate callada y no hagas que nos maten.

Asentí, feliz de poderme haber salido con la mía en aquella extraña situación. Sabía que, después de todo lo que había sucedido tenía pocas posibilidades conmigo de conseguir doblegar el ánimo de Ryan. En cierto modo tenía razón, había una manada buscándolo para matarlo y se había arriesgado a salvarme. Pero, por un esfuerzo más no pasaría nada.

¿No dicen que todos los lobos son más fuertes en manada?

Tres es mejor que dos. Incluso dos es mejor que uno. Y si yo era ese uno solitario mi vida sería más corta que las pocas horas que le faltaban al sol para despuntar.

—¿Tienes alguna muestra de olor del lobito?

¿Muestra de olor? Negué inmediatamente. Mi esponja estaba demasiado lejos para servir de algo, además todo el olor corporal de Luke estaba enmascarado por el potente perfume de mi padre.

Un momento... ¡el perfume!

Tiré del cuello de mi camisa hacia arriba, olisqueando el borde. Si quitábamos el potente olor a sudor, suciedad y sangre que desprendía un cierto matiz amargo correspondía a lo que buscábamos.

¿Serviría?

—Parte del olor del perfume que lleva está impregnado en la tela —contesté, duditativa.

—Perfecto, quítatela.

—¿Disculpa?

Ryan puso los ojos en blanco y me tendió la mano, apremiante.

—¿Quieres encontrarlo o no?

—Sí, pero... —me detuve, consciente de lo ridícula que sonaría si alegase que quedarme en sujetador era algo que me apetecía más bien poco, sobre todo en el contexto de vida o muerte en el que me movía —de acuerdo.

Refunfuñando tiré de los bordes, pasando la tela por encima de mi cabeza. El frío me erizó el vello de los brazos mientras le pasaba el gurruño de tela a Ryan. La cogió sin apartar la mirada de mi torso semi descubierto, demasiado ocupado en evaluarme con la mirada como para iniciar la búsqueda de Luke.

—¿Algún problema? —instintivamente me crucé de brazos, tapando el abochornante sujetador de puntitos azules.

Debió captar la incomodidad en mi mirada, o que el tiempo corría en nuestra contra. El caso es que sacudió la cabeza sin borrar la estúpida sonrisa torcida del rostro.

—Ninguno en absoluto. Encontremos al chico.

Mañana no podré subir así que... #FiebresDeHombresLobo, yo misma me estoy enganchando a escribir esta historia. Si os gusta la mitad leerla de lo que a mí escribirla habré triunfado (sigo conformándome con chiquitito) 

Thara acaba de conocer a Ryan y ya la saca de quicio (tiene mala suerte con los hombres lobo, la pobre) ¿dónde estará Luke? ¿que habrá hecho Ryan para enfadar tanto a la manada? ¿Y la manada de Luke? 

#DemasiadasPreguntas

#PobreTharaLeVaAPeterLaCabeza

#Luke

#Ryan

#Thara

#NecesitamosMás

#KramerNoEstáMuyContento

Por cierto, creo que ya he pensado actor para Kramer:

¿A qué encaja bien? :) 

#IHateYouButILoveYouPeterHale

¿Alguien sería capaz o conoce a alguien capaz de hacer un book trailer para la historia? Como para subirlo a Wattpad es necesario que tenga enlace de youtube podríais pasarme el enlace por privado, dejo todo a elección libre, ¿te atreves?

#HastaPronto 

Bạn đang đọc truyện trên: Truyen247.Pro