Chào các bạn! Vì nhiều lý do từ nay Truyen2U chính thức đổi tên là Truyen247.Pro. Mong các bạn tiếp tục ủng hộ truy cập tên miền mới này nhé! Mãi yêu... ♥

Capítulo 13: Beta.

Capítulo 13: Beta. 

Las rejas se cerraron con un estrepitoso golpe a mi espalda. Me volví, asegurando la manta sobre los hombros y lanzando una mirada indignada al hombre que me había metido en aquel cuchitril.

La celda era pequeña, totalmente de cemento, con una banqueta en una esquina. La vergüenza de estar encarcelada se vio agravada por el hecho de estar cubierta con una manta.

—No cree que esto es exagerar — murmuré con desdén, demasiado furiosa como para guardar las formas.

—No, estás detenida por alteración al orden público, y hasta que no nos des una explicación de porque andabas desnuda por un parque infantil estarás retenida. O que llegue un adulto responsable a pagar la pertinente multa. ¿Algo que añadir?

Entreabrí los labios. ¿Quería una explicación? Muy bien agente, estaba paseándome desnuda por el parque porque acababa de despertar después de haber estado más de diez horas siendo un lobo salvaje y ahora tenía que encontrar a mi amigo hombre lobo.

Bueno, como ya dije no me interesaban las camisas de fuerza.

Presioné los labios, sin decir nada y hundí los hombros, abatida.

—Eso me parecía — dijo el policía antes de desaparecer.

Gemí en alto, desesperada. Con cuidado me retiré la manta y examiné con aprensión las marcas rojizas que habían adoptado un color negro azulado ¡negro azulado! Era preocupante, sin lugar a dudas. Como si despertarse envuelta por una multitud de niños y madres chillonas no fuera suficiente castigo.

Rocé con las yemas de los dedos un perfecto círculo producido por los colmillos de (aunque me patease reconocerlo) el dichoso hijo de puta de Hanry. Que no lo conocía, pero no parecía una persona dotada de bondad.

Cerní los dedos entorno a los barrotes y presioné la frente contra el metal frío, esperando reducir así el dolor de cabeza y el degradante estado en el que me sentía.

Tras mis ojos fuertemente apretados una serie de borrosas imágenes me perseguía. Todo estaba poco definido y se veía grotescamente alterado, como si mi cerebro no estuviera en facultades para un funcionamiento correcto.

Sangre, garras, una punzante sensación de dolor, el frescor de el líquido rojo bañarme la cara, unos profundos ojos carmesí... todo giraba frenéticamente en un torbellino de lo que suponía que eran recuerdos.

—No deberías alterarte tanto — murmuró una voz ronca.

Abrí los ojos, sobresaltada y me giré en redondo, casi esperando ver a un hombre fornido con grandes garras y prominentes colmillos. No obstante, no había nadie. Confundida volví a acercarme a los barrotes.

—En la celda de al lado —volvió a hablar —¿no crees que los humanos son demasiado ingenuos? Como si el hierro fuera capaz de detenerme — su risa seca me heló la sangre en las venas.

—Hasta un nubu como tú podría reventar unos barrotes tan endebles.

¿Nubu? Yo había escuchado eso antes de... los omegas del bosque.

—Pero bueno, ¿qué modales los míos? Mi nombre es Kramer.

¿Kramer? Intenté rebuscar los nombres de los omegas, ¿Vixen y Claws? Entonces, ¿quién era ese tipo?

Me concentré en percibir los cambios que mi propio organismo sentía. La agitación nerviosa con la que subía y bajaba mi pecho sirvieron para cerciorarme que era otro licántropo.

—¿Cuál es tu nombre? —Preguntó— He escuchado el motivo de tu arresto. Es habitual en nubus inexpertos, pero no es Luna Llena, ¿algún problema emocional? ¿Has perdido a tu manada?

¿Por qué me hablaba?

—No sé de que me hablas, ¿te encerraron por ser un psicótico que cree en hombres lobo?

Supongo que habría sonado convincente si no me temblara la voz.

—Desde que has puesto un pie en la comisaría tus intenciones de hacerte pasar humana se han volatilizado. Hueles mucho más fuerte... tremendamente a lobo — pareció saborear sus palabras — demasiado incluso. ¿Quién eres?

El sudor hizo que mis dedos se resbalaran lejos del metal. La parálisis muscular me tenía fulminada mirando fijamente un ronchón en el techo. Tenía que distraerle de alguna forma, si seguía hablando sacaría demasiadas cosas en correlación.

—¿Conoces a Hanry?

No supe porqué de todas las preguntas que pujaban por salir fue aquella la que prevaleció. El corazón me latía obvio en las sienes y las marcas me ardían.

—¿Qué criatura no conoce a Hanry? Si te refieres a personalmente... bueno, podríamos decir que sí.

—¿Es tu alfa?

¿¡Thara!? ¿¡Qué haces?!

Otra carcajada seca puso de punta hasta el último vello de mi cuerpo.

—Hanry es el alfa de todos aquí. Me atrevería a asegurar que también es el tuyo. Solo llevo un par de días aquí, pero no me extrañaría que fueras parte de la nueva tanda de reclutas.

¿Nueva tanda de reclutas?

La voz sonó más cerca, amortiguada por la pared de la derecha.

—Como ya dije soy Kramer, el segundo al mando de su manada.

—¿Y qué haces aquí?

Kramer refunfuñó con fastido.

—Una chica fue encontrada descuartizada en el bosque. Presentaba rasgos de una presunta violación post mortem y un desagradable asesinato. Me acusan del homicidio.

—¿Y fuiste tú?

Un golpe en la pared me hizo pegar un brinco. Apreté la manta contra mi pecho e intenté controlar el acelerado ritmo de mi respiración.

—Te noto nerviosa, ¿dije algo que te desagradó? No era mi intención preocuparte... pero sí, lo hice. No importa, pronto saldré de este asqueroso agujero. Hanry tiene muchos contactos. Supongo que me castiga un par de días aquí para que aprenda de mis actos, ya sabes. Acostumbramos a ser más pulcros, menos escandalosos, no obstante, siempre es divertido ver correr sangre.

Me estaba mareando. Trastabillé hacia atrás hasta que di con mis huesos contra el suelo. Tan siquiera noté el dolor, solo el raspado voz del hombre lobo me perseguía. Me llevé la mano al costado izquierdo que me laceraba con un calor excesivo.

—Como ya dije, no tienes porque asustarte. Los nuevos tienden a espantarse, es normal. Pronto descubrirás los placeres que tiene una buena cacería.

—Asesinatos, querrás decir.

—No, no se mata gratuitamente. Todas las víctimas han sido rigurosamente seleccionadas, no son inocentes. Esa chica no era una excepción. Asesina a sueldo, ya había acabo con uno de nuestros nubu.

¿Qué coño significaba nubu? Me llevé las manos a los oídos y traté de opacar su voz. Quería salir de ahí, no creía aguantar mucho más. La presencia de ese ser me alteraba hasta límites insospechados. Mi instinto no cesaba de chillar y no comprendía lo que quería decirme.

Necesitaba salir. A-ho-ra.

Me puse en pie de forma torpe y me arrastré hasta los barrotes. El tal Kramer se había callado y se lo agradecía profundamente, porque si continuaba con su charla terminaría vomitando.

—¡Agente! —Chillé.

Una pequeña conmoción se escuchó antes de que el mismo hombre desganado que me arrestró apareciera por la puerta.

—¿Qué?

Me recoloqué la manta sobre los hombros.

—Hablaré con usted.

******

—¡Castigada!

Agaché la cabeza para mirar las descolorizadas deportivas que cubrían mis arañados pies. No podía rebatirlo. Llamar a mi tía Lauren había sido algo que tendría que haber hecho antes, pero no me sentía preparada. Y seguía sin estarlo.

—Al menos admite que la mentira fue ingeniosa —murmuré haciéndome pequeña en el asiento del copiloto.

Los dedos de mi tía Lauren se crisparon en el volante.

—¿Ingeniosa? Ahora todo el mundo pensará que tengo una sobrina que se droga y le gusta practicar nudismo. ¡Llevas más de veinticuatro horas desparecida! ¡Y justo cuando no teníamos una pulsera que me indicara tu ubicación! No tienes ni idea de lo preocupada que estaba, ¡pensé que estabas muerta, incluso!

Me hice más chiquitita. Aunque lo que menos necesitaba en aquellos momentos fuera una rapapolvo no tenía más remedio que aceptarlo. Entendía su malestar, a pesar de que ella estuviera lejos de comprender el mío. Aún estaba digiriendo la presencia de Kramer y sus palabras.

Y era mucho que digerir.

Al menos tenía ropa interior limpia y unas zapatillas de mi número. Olía a cloaca y tenía sangre reseca en las uñas ¿mía?¿de un corzo?¿de un humano ajeno? Ni idea.

—... ¡tremendamente complicado!

Alcé la cabeza y me atreví a mirar el rostro contorsionado de furia de Lauren.

—¿Tienes alguna buena noticia con respecto a las pastillas?

Ella apretó los dientes.

—Sí, tienes que probar más de diez mejoras y he llegado a la conclusión de que lo más seguro para todos es que empieces a tomar relajantes.

Arqueé las cejas.

—¿Drogarme? No creo que funcione.

Dio un volantazo para meter el coche en la corta entrada de la casa. Se giró en el asiento para mirarme con detenimiento.

—No perdemos nada por probar. Conseguiré un nuevo localizador... de alguna forma. Ahora encima tenemos que pagar el dinero de la multa, ¡genial!

—¿Y cuál será la solución? ¿Tenerme sedada y enjaulada mientras buscas un segundo trabajo?

La mirada de una mujer que yo consideraba radiante se oscureció.

—Si es la única opción... sí, lo siento Thara.

¿No lo estaría diciendo en serio?¿Verdad?

Supe que sí cuando, tras tomarme al menos un centenar de las diminutas pastillas rojas, sentí un líquido extraño filtrarse en mi sangre. Lauren sacó la jeringuilla de mi antebrazo y me dio un beso en la frente después de asegurarse que las cadenas estaban lo suficientemente apretadas.

Y ahí estaba yo, drogada hasta las cejas (como había dicho al agente) pero en completo uso de mis facultades mentales. Eso sí, no tenía la capacidad de mover el dedo meñique de la mano.

¿Por qué no me había sedado completamente?

Ahora no estaría pensando en todo lo que averigüe en la celda.

Diablos, tendrían una pesadilla perpetua.

Cerré los ojos y procuré alejar la voz del hombre lobo. Kramer. Segundo al mando. Manada. Hanry. Alfa. ¿Yo... yo que pintaba en todo eso?

Poco a poco me fui quedando dormida, quizás por el cortocircuita que padeció mi mente. O por el relajante. O ambas cosas.

No sabría decir el porqué. Pero puedo asegurar que sí me dormí, y por primera vez en mucho tiempo fue dormir, dormir, sin transformaciones de por medio.

Por eso cuando me desperté con un punzante dolor en la nuca y percibí algo cálido contra mi mejilla sufrí un para cardíaco, que no se vio atenuado por los brillantes ojos que me contemplaban desde la oscuridad.


#ElGenAlpha 

#PrimYSuManíaDeDejarnosConLaIntriga

¡Mis ganas de hacer notas han vuelto! Estaba escuchando música de suspense mientras escribía este capítulo y me puse hasta nerviosa, ¿cómo vas vosotros? 

#QueremosConocerAHanry

#MásHombresLoboYAlgunoSinCamisetas

¿Alguien ha visto el tráiler de la sexta temporada de Teen Wolf?

Yo lo habré visto como mil veces, y sigo teniendo paros cardíacos. Sufriré como una enana con esta temporada, que, es la última, ¡no! #LloremosJuntos #YoNuncaTeOlvidaríaStiles

Bạn đang đọc truyện trên: Truyen247.Pro