II.
Afro, despertó desconcertado y preguntándose donde estaba.
Shura, por su parte, habló con Camus.
-Disculpa, Camus, quería hablar contigo. Dijo seriamente Shura.
-Dime, Bushido (Samurai)... dijo Camus
-Qué le has dicho a Afrodita, hoy cuando pasó por tu casa? Pregunto serio Shura.
-Nada, solamente la verdad. Dijo Camus mientras miraba sus uñas.
-Quizas ni lo sepas, pero Afro, es una persona muy sensible. Dijo Shura.
-Y a que viene eso? Respondió tajante Camus.
-A qué si me entero que estas diciendo cosas a mi amigo, nos veremos en combate, francés. Dijo Shura con un tono desafiante.
-Por mi, humm, está bien, bushido. Dijo riendo Camus.
Shura salió de la casa de Acuario sin despedirse.
Camus, se quedó pensando, pobre niño rico, Afro es un bebé de verdad, las comodidades de la vida, no le permiten tomar los problemas por los cuernos. Comentó Camus.
Afro, se levantó con dolor de cabeza y decidió salir, caminó y se desmayó en la casa de Leo.
-Afro, que te paso? -Aioria estaba asustado.
-Dis...Disculpa, Aioria, dijo Afro.
Estaba tomando en la casa de DM y me levanté, pero me resbalé y quiero llegar a mi casa. Dijo sonriendo.
-Oh, vaya, te llevaré amigo, descuida, no deberías tomar así, veo que no controlas el alcohol. Dijo preocupado Aioria.
-Si, jajaja, es primera vez que tomo, pero estaba con ganas de tomar. Gracias Aioria. Dijo Afro.
-No te preocupes, quieres que te cargue? Estas muy débil. Dijo Aioria.
-Descuida, así está bien. Respondió Afro en lo que cai de nuevo.
Aioria logró detenerlo antes que se golpeara con la caída.
Lo cargó, llevó a su casa.
Cuando iban por Acuario, Camus se sorprendió y preguntó:
-Que pasó? Que tiene?
-Nada, tomó y está débil, pero siento que tiene fiebre. Respondió Aioria.
-Deja yo lo llevaré a su casa, llama a tu hermano, dijo Camus.
-Regreso enseguida. Salió corriendo Aioria hacia la cámara del patriarca, donde estaba Aioros y Saga.
Camus cargó a Afro y miró su bello rostro, en eso, miró una lágrima salir.
Esto, perturbó a Camus, pues nunca había visto algo similar.
Tocó la mejilla de Afro, similar al terciopelo su piel, Blanca y suave, era más que hermoso, era el ser más bello que había visto.
Quería explorar esa belleza, sentir esos labios en los suyos, quería abrazarlo y no soltarlo, perderse en su cuerpo, sin retorno, deseaba besar esos pétalos, rosas, rojos, sangre, amor y muerte.
Pensó: " Hermoso eres más que ninguno, más que las estrellas y las rosas que te adornan el Alma,
quiero recibir el beso de pasión de tus labios, no desprenderme nunca y dejar que la pasión me consuma con su veneno,
déjame perderme en tus brazos, deja que mi vida se quede en la tuya, no me dejes ir, aprisionate a mi, no me sueltes.
Quédate con el alma en la mía y pide que no te haga morir de placer".
-Camus, Camus... interrumpió Aioria.
El miró con furia, pero después se percató de lo ocurrido y acostó a Afro en su cama.
-Ya estamos acá, déjame verlo, dijo Saga.
-Gracias, Camus, nosotros nos haremos cargo, respondió Aioros.
-Yo me quedaré acá, respondió Camus.
-Ok, sonrió Aioros.
Camus estaba preocupado, pensaba, será mi culpa?
Saga salió y llamó a al patriarca.
-Que pasa? Aioros? Preguntó Camus.
-Tiene mucha fiebre, quizás se intoxicó, lo llevaremos al hospital. Dijo Aioros.
Camus, sintió que algo se quebraba en su ser.
-Yo lo cuidaré en el hospital. Dijo.
Aioros sonrió y le dijo si con la cabeza.
Camus preparó una ropa y salió con Afro hacia el hospital.
-Qué pasa, doctor? Dijo Camus nervioso.
-Es una fuerte calentura, debido a la ingesta de alcohol, no está acostumbrado, pero estará bien.
Camus, lloró.
Pensó: es mi culpa. El tomó, porque sentía tristeza.
Llevaron a Afro a su habitación y llamaron a Camus, le dijeron, si el lo cuidaría y respondió que si.
"Yo, estaré acá, Afrodita".
Se quedó viendo la cama que estaba Afro y se deleitaba de la belleza de este.
Quédate allí, haré que te baje la fiebre con mi cosmo frío. Ya veras.
El cosmos de Camus, heló la sala entera, de repente las personas tenían frío, llegó Aioros y Saga.
-Que frío, dijo Aioros.
-Después te caliento, amor, dijo Saga.
-Cállate, hablo en serio, jajaja. Sonrió
-También yo 7w7... dijo Saga riendo.
Entraron y Camus había provocado que el cuarto estuviera en -6 grados.
-Que es esto? Camus, vas a congelar a Afro. Dijo Aioros.
-Que piensas que haces? Camus... dijo molesto Saga.
-Ya no tiene fiebre. Sonrio Camus.
-Esta con hipotermia, cálmate que tu no eres médico, Camus. Respondió molesto Saga.
-Saga, no seas así, dijo Aioros, solo lo hacía por bajar la fiebre a Afro, verdad Camus? Pregunto Aioros
-Si, dijo asustado Camus.
-Yo me tendré que quedar, dijo en tono molesto Saga.
-Dejalo, se quedará Camus, ya Afro está respondiendo. Comentó Aioros.
Afro, abrió sus ojos celestes
-Don...donde estoy? Pregunto Afro.
-Estas en el hospital por intoxicación Afrodita de Piscis. Dijo molesto Saga. ✴.✴
-Oh, lo siento. Dijo Afro.
-Dejalo Saga, respondió Aioros.
Te sientes mejor, Afrodita? Preguntó.
-Si, gracias Aioros. Respondió Afro.
-Camus logró que te bajara la fiebre. Dijo Aioros.
-Ca...Camus? Pregunto nervioso.
-Aca estoy, yo te cuidaré. Dijo Camus.
-Gra..Gracias, Camus. Dijo Afro sonrojado ^////^
Aioros y Saga se fueron.
Camus se sentó en la cama de Afro y le dijo, fue mi culpa ? Por que te dije eso? Fue por eso que tomaste?
-Si...pero no te preocupes, ya que estás acá, quiero decirte que te agradezco mu...
Camus lo interrumpió con un beso
Lo vio a los ojos y le dijo: -Me gustas, Afrodita de Piscis.
Afro, no podía creer lo que escuchaba.
Yo...yo, no se que decir, dijo Afro.
-Di, también me gustas. Dijo Camus.
Se acostó a la orilla de la cama del hospital y dijo, te cuidaré hasta que estés mejor.
Gra..gracias, sonrio Afro, mientras una lágrima de amor rodaba por su rostro.
De nada, amor de mi vida. Dijo sonriendo Camus, quien había donado su sangre para ayudar a Afro.
*Imagen del templo de lo Bacanes, Rosenrot*
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