Chào các bạn! Vì nhiều lý do từ nay Truyen2U chính thức đổi tên là Truyen247.Pro. Mong các bạn tiếp tục ủng hộ truy cập tên miền mới này nhé! Mãi yêu... ♥

4. Siempre fuiste tú.

Freya...

Generalmente no miento, mentir no es una de mis virtudes o cualidades si se le puede llamar así. Mamá siempre desde pequeña decía: Freya, las mentiras nunca llevan a algo bueno, las mentiras por lo general dañan a otros, o incluso, a ti mismo, y la verdad, mamá tenía razón, pero no sé por qué ahora me convertí en la reina—y siendo franca— la peor de las mentirosas.

Mantengo los ojos cerrados mientras Ross le grita al tal Max que llame a la ambulancia, tras fingir haberme desmayado luego que ese mentiroso dijera que yo era su novia.

¿Qué más podía hacer para escapar de esa incómoda situación?

La única opción que quedaba—o que yo imaginé— era lanzarme al piso de espaldas fingiendo un desmayo. 

Ross envía a la ama de llaves por un trapo húmedo y luego me lo dejan tras el cuello.

— Dios mío Max, supongo que no has embarazado a Freya ¿no? ¡Mírala, la pobre está pálida y es tan flacucha!

¿La idea de un embarazo por segunda vez en este día? Pequeños y lindos óvulos, no se entusiasmen, que aún no es mi hora.

— No está embarazada abuela, es solo que es buena actuando y también bailando...

Ese idiota me las pagará por el lío en el que me está metiendo.

Ross me acaricia la frente con demasiada ternura y luego añade:— debemos llamar a una ambulancia, ella lleva mucho tiempo así... — lo que me hace entrar en razón, así que abro los ojos fingiendo estar desorientada.

—Auuuuuuu...—grito y abro los ojos lentamente.

— ¡Despertó, virgen santísima muchas gracias!— grita la señora Ross— Freya cariño, ¿te encuentras bien?

Me siento lentamente en el piso con la ayuda de Ross mientras el tal Max me observa desde su lugar divertido.

— te has desmayado, cariño— musita el tal Max aguantando las ganas de reír. Es que yo lo mataré luego de esto, ¿cariño?

— Lo sé cielo, es evidente. Señora Ross...digo, Ross, creo que no me siento del todo bien, ¿le molestaría si regreso a bañar a Chéster mañana?

— Oh, claro... le pediré a mi chofer que te lleve hasta casa o mi nieto te puede llevar, me tomó por sorpresa la noticia, pero eres encantadora creo que ya se por qué este bizcochito puso sus ojos en ti.

¿Bizcochito? Si no fuera porque acababa de fingir estar desmayada estallaría en risas.

— Abuela, no creo que sea lo mejor para Freya irse tan pronto, puede descansar en la habitación de visitas y quedarse a cenar, estoy seguro de que por dentro muere por conocerte...

Agh... quítalo de mi camino señor, porque si no me acrimino...

Ross asiente y por la emoción reflejada en su rostro me veo en la obligación de aceptar la sucia propuesta de este charlatán. Me levanto y Ross me indica la habitación en la segunda planta que corresponde a la de visitas, así que antes que el mentiroso de Max me siga me encierro rápidamente en la habitación.

A los dos minutos tocan.

Cariño... solo me quiero asegurar de que te encuentras bien—era su voz, con extremada y falsa ternura.

— Vete, le he puesto seguro a la puerta, no te dejaré entrar. Después de cenar me iré.

— Frida, ábreme, es una orden.

¿Una orden?

— No me interesan tus órdenes, créeme que no se me da muy bien seguirlas.

—Frida... he dicho que abras.

—Mi nombre no es Frida, es Freya.

—Pues no es lo que me dijiste anoche en el club, al parecer eres una mentirosilla con experiencia...

Quito rápidamente el seguro y abro la puerta a penas dice la palabra ''mentirosilla'' él es el único mentiroso, yo solo tuve que seguir el sucio juego. Cuando me encuentro frente a frente a él, me maldigo porque ya no me siento tan valiente como hace treinta segundos atrás.

— Estás mojada... —debió notar como me ruboricé porque añade: — La ropa Freya... tu ropa está mojada, muy mojada.

Sí, sí, la ropa, concéntrate mentirosa. Digo, Freya.

— Chéster tiene la culpa, y solo te abrí para decir que tú eres el mentiroso, ¿Qué es eso de que soy tu novia?

Ingresa a la habitación obligándome a retroceder y luego da media vuelta para ponerle seguro a la puerta. Ponte alerta Freya Cárter.

— Eso era lo que querías, ¿no?

— ¿Qué?

Da un paso hacia mí— Que tu quieres ser mía Frida, completamente mía.

— No quiero ser tuya, ¿no te has dado cuenta que estamos en el siglo XXl y a las mujeres ya no se les trata como un objeto? que vintage amigo.

Sonríe, pero es una sonrisa cargada de ironía.

— Tú me besaste porque sabías que esas cámaras estaban, no me mientas.

—¿De qué cámaras hablas? ¡Pero si a penas recordaba tu nombre porque estaba completamente ebria!

— Claro mentirosilla, ¿es por eso que me engañaste ocultando tu verdadero nombre, no?

Maldición Freya, debes controlar a tus pobretonas enzimas degradadoras de alcohol.

¿Ahora cómo le explico que me apodé como Frida porque el alcohol y yo no somos buenos amigos?

—Eso tiene una explicación...

Da otro paso hacia mí, dejándome de espaldas junto al borde de la cama.

— ¿Cuál es tu explicación Frida?

—Eh... mi explicación es...

— Acepto. Cien grandes es mi oferta final...

— ¿Guat? ¿Qué estás aceptando? no te he propuesto nada.

—Cien grandes porque seas mi novia—dice provocador.

¿Esperen, qué? me pongo rápidamente de pie, la sangre me hierbe y creo que el calor se ha subido a mis mejillas. 

—¿Y tu quién te crees para proponerme algo así?

—Te pagaré cien grandes por cada mes que me soportes—dice golpeando el bolsillo donde tiene su billetera, pero eso me cabrea aún más.

—¡Te crees que soy una prostituta! Claro, típico de personas que porque tienen dinero se creen con el poder de manejar o comprar a todo el mundo—digo empujándolo.

El chico me observa confundido.

—¿No era eso lo que querías? aumento mi oferta a doscientos grandes...

Y eso es suficiente para estampar mi palma en su mejilla de una bofetada. ¡Auuu! duele. Intento ignorar el escozor de mi palma y camino rápida y dignamente hacia a salida.

— ¡Que te metas tus doscientos grandes por donde te quepan! a Freya Violetta Cárter Hall nadie la compra.

Quito el seguro de la puerta y corro hacia la salida. De camino me encuentro con Ross pero le invento que mi compañera de piso se ha roto un pie y debo irme lo antes posible. Ya fuera tomo un taxi hasta casa.

¡Pero qué se cree!—chillo.

El taxista me observa por el retrovisor preocupado.

—señorita ¿se encuentra bien? ¿hacia donde va?

— calle suiza numero ocho tres seis, por favor.

—¿está segura que podrá pagar el viaje? Son quince grandes.

Si hay algo que odie es que me subestimen y más si es por mi apariencia. Obviamente no tenía dinero de sobra, menos para pagar quince grandes... y mi uniforme mojado junto con mi gorra con el logo de acariciando huellas no ayudaba para nada, pero puse mi mejor cara de "Freya Violeta Carter Hall te pagará los quince grandes"

Total mañana ni quería comer.

Agh! Y el pobre Chester... todo era tan perfecto hasta que ese patán promiscuo me hizo esa propuesta indecente y arruinó el mejor cliente que he tenido en años.

Ajusto mi gorra y le envío un texto a Diego para que me preste un poco de dinero al bajarme del taxi, es vergonzoso pero Diego es el único al que siempre puedo acudir en situaciones extremas. Y también porque Leah es una adicta a las compras y a penas tiene para pagar sus tarjetas de crédito.

Al cabo de cuarenta minutos estacionamos fuera de mi edificio. Diego espera fuera al taxista y le entrega el dinero. Lo que me recuerda a mamá.

Mamá siempre creía en cuentos de hadas, en donde todas eran princesas y siempre debía existir un príncipe que las rescatara, y si conociese a Diego me diría ¡Freya, es tu príncipe, date prisa y bésalo antes de que sean las doce! pero lamentablemente la vida real no es un cuento de hadas, y diego no es un príncipe ni yo una princesa, y tampoco necesito que me rescaten cuando puedo hacerlo yo misma por mi cuenta.

Diego luce como un príncipe, pero uno demasiado alejado de mi realidad y mis tres trabajos. Jamás podría resultar. Somos de mundos muy diferentes, sin mencionar que es un ex ligue de Leah y ella es lo más parecido a una hermana.

—Creo que ese cachorro te trajo problemas—dice bromeando y observando mi ropa húmeda sacándome de mis pensamientos.

— El patán de su dueño es un todo-problemas.

Ingresamos al ascensor luego de saludar a juanito el conserje.

Diego presiona el numero cuatro, que indica mi piso y me observa.

— ¿Patán? La semana pasada dijiste que la dueña de Chéster era una anciana.

—Sí, lo es, pero luego llegó su...

¡Din! suena el ascensor mostrando a una Leah furiosa tras la puerta.

—¡Freya, no comiste tu pastel al desayuno costó muy caro como para que no te lo comas!—grita una Leah furiosa cuando la puerta del ascensor se abre. Observa a Diego un tanto extraña y luego a mi—Ah, Diego, hola.

—¡Buenos días Leah, estoy bien muchas gracias por preguntar!—ironizo caminando por el pasillo hacia nuestro departamento.

Cuando ingresamos la señal de wifi se conecta automáticamente a mi móvil y comienzan a llegar una cantidad de mensajes. Unos eran de la señora Ross preguntando si mi compañera de piso ya estaba bien de su pie, otros del grupo de trabajadores de lupps y por último unos de un número desconocido.

[+5698325XXX]
añadir a contactos.
reportar spam.

Hola mentirosilla, ya te extraño, ¿pensaste en mi propuesta?                                    15.00pm ✓✓

Reviso su información y puedo notar que es el número del patán de hace un par de horas, ¿Cómo consiguió mi número? de seguro lo robó de la señora Ross. Otro mensaje resuena proveniente del mismo número.

[+5698325XXX]
 añadir a contactos.

reportar spam.

¿Me dejaste en visto Frida Kahlo? Puedo ver tus dos tics azules y como sigues en línea... no seas tan presumida y respóndele a mi abuela, está preocupada por el falso accidente que te inventaste de tu compañera de piso 🤥                                                                                 15:05pm✓✓

¿Emoji de pinocho? ¡pero si aquí el único pinocho es el! añado su número.


[Mentiroso 🤥]

Supongo que el emoji de pinocho es porque se parece a ti, y no, no tengo nada que pensar, ya respondí.                                                                                                                                                15:07pm✓

Agradezco porque llegue un tic y la conversación finalice. Diego sirve jugo en uno de sus vasos y observa a Leah nervioso.

—¿A ustedes les sucede algo?—pregunto.

— Eh...no, para nada—dice Diego y Leah lo interrumpe.

—Carlos ha llamado para que trabajemos esta noche así que yo iré a ordenar mis... cosas.

Y se va a su pieza. Vaya, eso si que fue raro, definitivamente mi día por completo ha sido extraño. Diego deja su vaso en el fregadero e inventa una excusa barata para huir de la situación, así que acudo a mi plan B, Leah.

Llego a su habitación y veo que su cama esta desecha.

— ¿Les sucede algo a la pareja de ex maridos?—digo bromeando.

— No existe ninguna expareja Freya...

—Leah te conozco bien... algo sucede.

Rueda los ojos y camina hacia el baño que tiene su habitación.

—No es nada...—me observa nerviosa— ¡De acuerdo, lo diré! me acosté con Diego hace un par de horas.

¿Qué?

— ¿Con Diego? 

—S-sí, con Diego. Yo... no sé que me pasó, por la mañana llegué luego de pasar la noche con el italiano ese que conocimos por Tinder y Diego estaba en tu habitación hablándole por llamada a alguien y...

— ¿ Y...?

Por un momento me asusté, pensé que Leah se enfadaría al encontrar a Diego en mi habitación pero dijo algo totalmente opuesto a mis pensamientos.

— Y oí su conversación por accidente donde decía que tal vez se estaba enamorado de una chica, una chica que no era yo... y eso me puso...

— Wow... ¿Celosa?

—No, no son celos porque sé que no lo amo. Es solo que...

—Que estás acostumbrada a que él siempre esté para ti y temes que se enamore de alguien más.

—Exacto. Así que no sé cómo sucedió, o qué cosa llevó a la otra pero terminamos durmiendo juntos.

Wow... Jamás creí que Diego fuese tan tonto como para volver a caer en las garras de Leah, sé que es mi amiga y la aprecio bastante, pero exactamente porque es mi amiga sé como es y cuáles son sus intenciones con Diego y digamos que la última vez que intentaron estar juntos el mayor afectado fue Diego...

—Yo... eh... la verdad no sé que decir Leah, es todo muy confuso...

—Lo sé, no necesitas decir nada. Sé que Diego y tú son muy buenos amigos y que no quieres verlo sufrir por mí una segunda vez, pero te prometo que esta vez seré clara con él y evitaré jugar con sus sentimientos.

— Está bien, prefiero que seas clara y así evitar que nos distanciemos como lo hemos hecho antes.

—Sí, lo prometo Freya.—Su móvil vibra repetidas veces— Hablando de otro tema, el italiano de tinder nos ha invitado mañana  a que lo ayudemos a conocer la ciudad, para disculparse porque su amigo no pudo venir a la cita doble. Sé que no querrás pero ha insistido durante todo el día y me ha comentado que uno de sus amigos puede conseguirte el arriendo para la galería de arte que está en la ciudad y exponer tus pinturas a fin de mes como lo tenías planeado! admite que es una excelente oportunidad para mostrarle al mundo lo talentosa que eres...

De solo recordar la idea de Leah con Tínder y ese italiano, se me revuelve el estómago, pero no podía negarme ante la gran oportunidad que era al fin exponer las pinturas que me ha llevado tanto tiempo confeccionar. Venderlas significaría mucho dinero que iría directamente a mis ahorros para la universidad y también cumplir el sueño que tanto le prometí a mamá lograr algún día.

—Acepto, iré, pero no comiences a grita...

—¡Sí, sí, sí! ¡Esa es la Freya que conozco! Ahora será mejor que nos preparemos para ir a Lupps porque Carlo echó a la señora Gertrudis que fríe patatas, porque se dio cuenta que al cerrar le llevaba a sus hijos.

— ¡Pero si le paga lo mismo que a nosotras! dudo que le alcance siquiera a comprar comida a sus hijos.

— Así es Carlo, ya sabes un patán miserable, y ahora nos tocará a una de nosotras freir.

—No todo podría ser tan bueno en este día Leah...

Y la verdad así era, detrás de una buena noticia siempre viene una no tan buena, y de solo pensar en el aceite que ocupan en Lupps para freir las patatas se me revolvía el estómago. 

Mi móvil vibra y ruedo los ojos.

[Mentiroso 🤥]

Te sorprendería lo pequeño que  puede ser el mundo Frida, te aseguro que lo pensarás, nos vemos pronto mentirosilla. 16:07pm✓✓

Como decía, no todo puede ser tan bueno Freya...

________________________________

Hello yo por aquí dejándoles un capítulo salido del horno. ¡Espero que esten disfrutando esta historia al igual como yo! En los proximos capitulos verán mucha acción 👁👄👁

No se olviden de votar y comentar. Cuénteme de qué país están leyendo a Freya y Max, y que tal les está pareciendo la historia.

¡Nos leemos muy pronto, abrazzzzzotes! ❤

Dom.



Bạn đang đọc truyện trên: Truyen247.Pro