
L A G R I M A S
Lloraba, lloraba incluso sin querer. Quería parar y pensar con cabeza fría para crear un plan y escapar.
¿Que demonios había pasado?.
Yo solo quería ir a mi jodida cita con Mike. Lo odio por hacerme esto.
Maldición mas lágrimas no por favor. Sollocé.
Por un momento parecía que no podía controlar mi propio llanto.
El me trajo aquí, me golpeó, me amarró y lanzó un balde de agua fría haciéndome gritar exaltada por el choque del agua que era como agujas atravesandome. Aun le doy gracias a dios porque el no quiso desnudarme.
¿Tiene una razón valida para esto?.
Necesito justo ahora a mi mamá.
Me odio, porque últimamente mi mama se volvió un segundo plano para mi, cuando en realidad la necesitaba mas que nunca y esta es la jodida prueba.
Yo que ya no quería que mi mama fuera por mi al instituto, ahora quería correr a brazos de mis padres.
-Mama.... - Dije en un sollozo siento como algo salpicaba de mi boca sabía a la perfección que era saliva y sangre. Este maldito me dio un fuerte golpe que rompió mi labio y parte de mi encía.
Escuché sus pasos acercándose y me tense, entre en pánico ¿que me haría?, sin duda la incertidumbre es un arma mortal.
-Me quiero ir - Dije sollozando mientras los fluidos ya mencionados volvieron a salpicar, cabe destacar que me duele la mandíbula cada vez que hablo... o trago... o respiro.
El volvió a reír cínicamente, yo comencé a odiar su risa.
Lo que sentí después fue un ardor descomunal en mi mejilla que se sumó al dolor de mi mandíbula, me abofeteó.
Llore mas fuerte y sentí que se acercó mas a mí, comencé a temblar de miedo y no lo podía controlar por mas que quisiera, me desamarró los pies y me empujó sobre la cama, yo emitía quejidos y sonidos de negación, no quería hablar, me dolía hacerlo.
Batallé cuando lo sentí tratando de retirar mi falda pantalón pero fue inútil, igual lo quitó. Me dio un asqueroso beso en el vientre, justo arriba de mi feminidad y lo pateé con todas las fuerzas que tenia, creo que le pateé el rostro, mi pié comenzó a doler gradualmente.
Y con eso me gane un puñetazo de nuevo en el rostro.
Quitó mis bragas de un jalón haciendo que mis muslos ardieran por la fricción y luego fue por mi sudadera, la rasgó y la rompió para quitarla.
No me enojé tanto por eso, después de hoy igual no volvería a ser mi favorita.
Depositó otro beso asqueroso en la separación de mis pechos y volvió a reír mientras bajaba su mano a mi vientre, yo solo emitía balbuceos sin sentido que era lo único que salia de mi entre el dolor y los nervios. Aflojó las cuerdas de mis manos y luego se alejó.
Se alejó hasta que escuché sus pasos nuevamente, luego estos fueron distantes hasta desaparecer.
¿Se fue?.
Ya no se escuchaba ni una leve respiración, quise quitarme la venda pero temía que me ganará otro golpe por ello.
Luego de unos minutos me arriesgué y la quite. Quedé muda con lo que vi.
Estaba en un cuarto azul/celeste, había un retrete, unos tazones para perro uno con agua y el otro estaba vacío, ropa limpia a mi lado, una bombilla de luz tenue que colgaba del techo y lo que me heló la sangre:
En frente de mi había un collage de fotos mías, unas que se notaban me habían tomado desprevenida y otras que incluso estaban en los álbumes que guardaban mis padres.
Y lo peor era que estaba escrito en rosa pastel (mi color favorito) algo, algo que era el detalle psicópata que le faltaba: "calladita te ves mas bonita"
El era un monstruo y uno notablemente inteligente, porque el sabia que no me quitaría la venda hasta que el se fuera por mi miedo y que entendería que no puedo hablar o va a hacerme sufrir.
Tomé la ropa y me vestí rápidamente, todo era justo de mi talla.
Tome un poco de agua tomando el tazón como pude tratando de no salpicarme tanto, unos hilos de sangre quedaron en el y tiñeron un poco el agua. No podía ver bien mi
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