Prólogo
Nuestro amor fue tan efímero como el viento de verano...
Te amé locamente hasta el último de nuestros días en aquel verano eterno que se quedará grabado por siempre en mi corazón.
Desde lo más profundo de mi ser te recuerdo, esa dulce sonrisa y tu melodiosa voz. Tu figura angelical y tu piel de porcelana son cosas que nunca voy a olvidar.
Esta es la historia de un amor de verano que fue tan efímero como un suspiro, y tan etéreo como las flores de cerezo.
Bạn đang đọc truyện trên: Truyen247.Pro