
Seis: Mi amigo el soju.
Los días siguientes de Jaemin se resumen en:
–Continuar con sus clases de inglés con Yeji.
Cada vez es más fácil entender oraciones, pero sigue teniendo problemas al responder o formular frases. Por suerte Mia habla lento para él.
–Visitar el Palacio Gyeongbokgung con renta incluida de un hanbok para Mia.
El frío no fue un impedimento para disfrutar del recorrido.
–Paseos nocturnos por el Río Han con Mia.
Sentados en el pasto sobre una manta bebiendo chocolate caliente, compartiendo galletas. Teniendo charlas algo raras, con temas poco comunes como "¿Crees que en un mundo paralelo las vacas habitan como los humanos?" y después recordar una película animada similar.
–Ir al Lotte World con Mia, Lucas y Yuqi.
Los dos últimos se auto invitaron y pasaron una tarde muy divertida que Yuqi proclamó como una cita doble. Jaemin no trató de negarlo y Mia, pues, ella no entendió.
–Pasearse en su casa envuelto con una cobija y fingir estar resfriado.
Regresar a su época de niñez donde era mimado todo el día.
–Ser descubierto por su madre y rogarle que guardara su secreto.
Dejar de ser mimado por ella.
–Ser regañado por su padre por mentirle que sigue enfermo cuando en realidad está en perfecto estado.
Rogarle que su auto propio no tarde más en llegar.
–Decirle a Mia que por el momento no pueden seguir paseando todo el día.
Para quedarse toda la noche despierto, triste, como si acabará de ser dejado.
Ahora Jaemin está de nuevo en la empresa cumpliendo con sus obligaciones. Espera que se llegue la hora designada para trasladarse al estudio, de nuevo le toca supervisar una sesión. Y terminando eso, debe volver a una reunión de trabajo, ya está resignado a no ver a su amiga extranjera ese día.
Su humor mejora cuando le avisan que hay un problema con el fotógrafo, es raro que eso lo alegre, pero que no haya fotógrafo significa que él mismo tomará las fotos. Últimamente ha estado practicando, cada vez que sale con Mia lleva su cámara, registra casi cada momento que viven. Y algo que mantiene en secreto para no parecer un loco es que cuando está solo se pasa un largo rato observando cada foto, sonriendo como tonto, imaginando que ella no solo está de vacaciones en su país y que vive del otro lado del mundo.
—Soy Na Jaemin y estaré a cargo de tomar las fotografías. —Le dice a los modelos, la sesión es para una tienda de ropa deportiva.
Uno de ellos se queda en el centro, será el primero en ser fotografiado, el resto se coloca detrás de Jaemin. Antes de que comenzara, otro de los modelos se acerca a saludarlo. Un viejo amigo.
—Es un gusto verte de nuevo Jaemin.
—Lo mismo digo Johnny.
Le comunica a su padre el éxito que fue la sesión mientras se dirigen a la sala de reuniones. Cuando llegan ya está la mitad de las personas involucradas en el nuevo proyecto. Esperan unos minutos y después comienzan.
El primer punto a discutir son los detalles de la sesión para una importante empresa de cosméticos, el segundo (y más importante) es para impulsar el turismo en Corea del Sur.
—Serás el fotógrafo en ambos proyectos, se terminaron tus vacaciones Jaemin. —Menciona su padre antes de abandonar la sala.
Excelente, ahora tendrá menos tiempo para estar con Mia.
. . .
Cuando la decisión fue tomada, el primero en saberlo fue Jaemin, le envió un mensaje. Después lo anunció mientras almorzaba con la familia de Lucas. Sus razones fueron que aún hay muchos lugares que quiere recorrer y que le gustaría pasar navidad con ellos, en lugar de estar sola en algún hotel o restaurante. Lucas rápidamente concluyó que también fue gracias a Jaemin, la química entre los dos es demasiado evidente, se llevan tan bien y hacen una muy linda pareja.
Horas después recibieron la visita de Jaemin, se llevó a Mia a celebrar la extensión de su estancia. El lugar elegido fue un Norebang. Cantaron hasta que sus gargantas dolieran, estuvieron afónicos el día siguiente.
Esa fue la última vez que salió con Jaemin a algún lugar, desde entonces solo se han visto por un rato en el estacionamiento del edificio donde vive Lucas. Yuqi aprovecho muy bien esa oportunidad para acercarse a la vecina de su mejor amigo. Ahora ambas se llevan bien, ya pueden considerarse amigas.
Usando el gorro que hace tiempo le prestaron, Mia espera a Jaemin, su encuentro diario. Esta ocasión, un poco más temprano.
—¡Hola Jaemin! —Saluda al subir.
—¿Cómo estás Mia? ¿Qué te obligó a hacer hoy Yuqi?
—Hoy fue su día con Lucas, no volvió anoche. Él regreso hace un rato. Y estoy bien, gracias por preguntar.
—Maravilloso, ¿tienes hambre? Me gustaría presentarte a uno de mis amigos.
—¿Amigo? Si, vamos. Solo debo cambiarme, ¿me esperas? —Asiente como respuesta. —Prometo no tardar, pero, ¿quieres subir?
—Está bien, me quedaré aquí.
Mientras sube más escaleras corriendo, va visualizando en su mente que usará, conservará sus jeans, solo sustituirá su blusa y su abrigo. Cepillará un poco su cabello y también conservará el gorro.
Imagina que está haciendo un reto contra reloj, rompe un récord, son pocos los minutos que deja esperando a su amigo. Trata de avisarle a Lucas donde estará, pero él está profundamente dormido.
Al volver a la camioneta, encuentra a Jaemin dormido. Toca repetidas veces su hombro para tratar de despertarlo, no tarda en lograrlo, le pregunta si está cansado, si prefiere dejar la salida para otra ocasión.
—Papá se está cobrando los días que falte sin justificar, pero estoy bien. ¿Nos vamos?
—Si.
Conduce hasta un restaurante de pollo frito, Jaemin baja primero para poder abrirle la puerta. El lugar está lleno, pero tienen la suerte de encontrar una mesa vacía, justo cuando llegaron fue desocupada.
Él ordena un pollo entero y soju, mientras esperan su orden Mia le pregunta a Jaemin sobre lo que hace en su trabajo. Le cuenta sobre la sesión que tuvo hoy. Hasta que tienen su pollo frente a ellos. Se encarga de servir un vaso de soju para cada quien.
—¿A qué hora llega tu amigo? —Pregunta Mia, esta tentada a tomar su primera pieza, ese pollo se ve tan crujiente, se le hace agua la boca, esta bañado en salsa, es algo diferente a lo que está acostumbrada.
—Aquí está. —Jaemin levanta su vaso. —Te presento a mi amigo el soju. Debimos probarlo desde el Norebang, pero al día siguiente tenía que levantarme temprano.
—¿Mañana no tienes que hacerlo?
—No. Esta noche soy todo tuyo, puedes beber lo que quieras. Cuidaré de ti.
—No es divertido cuando solo una persona está ebria.
—Muy bien, nos iremos en taxi. ¿Comenzamos?
Un trago y enseguida comienzan a comer, mientras que las piezas de pollo se van esfumando, más botellas de soju aparecen en la mesa. En cuestión de vasos, Mia lleva la delantera. Apenas termina uno se sirve el siguiente, Jaemin bebe lo más lento que puede, está decidido a cuidar de ella y procurar que llegue bien a casa.
Ella le cuenta sobre su trabajo, con emoción le habla de cada niño en su aula, es una lástima que Jaemin no entienda todo lo que dice, Mia está ebria, ya no cuida la velocidad con la que habla, ya no procura usar palabras fáciles de comprender.
Después de un rato, Jaemin decide que es hora de irse, a Mia se le cierran los ojos, es probable que en poco tiempo caiga dormida, así que él llama a un conductor designado mientras paga. La rubia insiste en que no quiere marcharse, antes de que haga un alboroto Jaemin cubre su boca con su mano y le dice que Yuqi los espera afuera, pasa su brazo detrás de sus hombros y la guía hasta la camioneta.
Se queda dormida en el camino, al llegar Jaemin trata de despertarla, logra que abra los ojos, pero no hacerla caminar. Llevándola en su espalda sube las escaleras, el conductor que los llevó va detrás de él procurando que no caigan.
—En un momento bajo, por favor espere. —Le pide Jaemin y mientras deja a la chica en el suelo ve como el hombre se va.
Toca repetidas veces la puerta, le grita a Lucas para que los deje entrar. Intenta llamarlo, pero no responde. Piensa que hacer, su única opción es buscar las llaves que carga Mia. Se agacha para estar a su altura, con delicadeza mete sus dedos en la bolsa de su abrigo, en la izquierda solo está su celular, en la derecha las encuentra.
Abre la puerta y arrastra a Mia al interior, justo cuando tiene intenciones de buscar a Lucas, su amigo aparece en el pasillo. Las luces están apagadas.
—Soy yo, Jaemin. —Le dice para evitar ser golpeado.
—¿Dónde está Mia?
—Dormida en la puerta, está ebria.
—¿Qué le hiciste? —Lucas lo toma por el cuello de su camisa, tratando de sonar rudo, como el típico hermano mayor.
—Le presente a nuestro amigo el soju, bebimos un poco mientras comíamos pollo.
—Tráela, yo arreglaré la cama.
Regresa con ella y la carga al estilo princesa, no es tan ligera como aparenta, pero tampoco tiene dificultades para llevarla. En la habitación, Lucas lo espera sosteniendo una cobija. Jaemin la deja sobre la cama y su amigo le avienta la cobija encima, cuando está por retroceder un paso, una mano lo agarra de la mano.
—Adiós Mia, nos vemos mañana. —Dice.
—No te vayas.
—Tengo que, el conductor me espera.
Logra liberarse del agarre, pero ella vuelve hacerlo, ahora con ambas manos. Se aferra como si su vida dependiera de ello. Lucas interviene, pero solo provoca que Jaemin sea arrastrado a la cama y entonces, Mia enreda brazos y piernas en él.
—Pon algo de resistencia, no permitiré que te quedes aquí. —Wong le dice a Na.
—El alcohol me debilita, ¿ok? —Responde. —Por favor, no hagas esto. —Se dirige a ella.
Lucas recurre a la fuerza, coloca sus manos alrededor de la cintura de su amiga para jalarla y obligarla a soltar a su amigo, falla con ese primer intento. Jaemin sigue tratando de soltar las manos de Mia, también falla. Entonces decide levantarse, usarán a su favor el estado de la chica. Ambos intentan hacer lo mismo una vez más.
Después de manotazos (que recibió Jaemin en la cara), patadas (que recibió Lucas, una en la pierna y otra en el estómago), pudieron separarla. Lucas no lo pensó tanto y la enredo con una sábana como oruga para evitar que vuelva a ocurrir, y ya no permitió que Jaemin se acercara.
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