Capítulo 11
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--¡No queremos ir!—
---Tenemos mucho sueño.--...--Jake pasa su brazo por el cuerpo de su hermano mayor para evitar que lo levanten.--...--¿No podemos faltar hoy?—
---Ni lo sueñen.--...--Saca con fuerza las frazadas de encima de los niños pero ni por eso parecen dispuestos a levantarse.--...---¡Vamos! levántense ahora o van a llegar tarde.—
---No queremos.—
---No queremos ir.—
Jim niega mirando a sus hermanos menores con un cincuenta por ciento de diversión y otro cincuenta por ciento de pena ya que ellos no eran de los que se quejaban seguido por levantarse temprano pero hoy ha sido diferente y quieren quedarse en su comoda cama. No podia juzgarlos, pues hoy hace más frío de lo normal y lo único que provoca es quedarse en casa, pero ninguno puede ya que él debe trabajar y sus hermanos estudiar.
--¡Muévanse!--...--Abrió las persianas que cubrían la pequeña ventana y fue entonces que los niños parpadearon obligados a abrir sus ojos.--...--Hoy tienen clase de educación física así que deben tener la mejor energía posible.—
Y como si fuesen unos zombis recién formados, los niños salieron de la cama con quejas y diciendo que lo más probable es que llueva.
Jim estuvo de acuerdo con eso.
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No es que sus hermanos sepan mucho del clima pero decían lo que resaltaba a la vista y como dijeron que pasaría pasó, pues estaba lloviendo.
Jimin se reprendió a si mismo por no traer un paraguas consigo pero luego se acordó de que no tiene y esta vez se regañó por no tenerlo. Sin duda debe comprarlo, nunca se sabe cuándo la naturaleza va a hacer de las suyas y mandarte un lindo aguacero matutino. Al menos cuando dejó a Jake y a Jay en la escuela no había lluvia. ¡Qué suertudos son esos mocosos!
Protegió la agenda de su jefe más que a su propia vida y la prueba de ello era su cabello mojado y ropa húmeda mientras que la agenda, luego de ser cubierta por su pequeño bolso, la chaqueta que trajo y una funda de basura que compró en una tienda cercana a la parada de buses... estaba más seca que un desierto. Jimin se alegró por ello.
--Ey chico mira nada más como te dejó la lluvia.--...--Apenas llegó al piso donde permanece la oficina del jefe Jeon Jungkook, Sunhee lo interceptó fuera del ascensor.--...--No, no, es que tú no puedes ir por los pasillos de la empresa como si fueses una regadera. Anda ahora mismo al cuarto de uniformes y cámbiate.—
--Pero acabo de llegar y de seguro el señor Jungkook me espera.—
--El señor Jungkook aún no llega.—
Oh vaya.
--¿Enserio?--...--Pregunta incrédulo. Está seguro de que son más de las ocho y si por algo se caracterizaba el jefe era por llegar temprano.—
---Ajá, muy enserio. Al parecer a nuestro jefe se le pegaron las sábanas.—
--Eso es muy raro.—
--Bueno, bueno menos charla y más acción. Llamaré al señor de la limpieza para que venga a secar el reguero que has dejado.--...--Jim mira hacia el suelo y es que Sunhee es una exagerada. Solo habían unas cuantas gotas en el suelo.--...--Si el jefe viene le diré que te estás cambiando. El lo entenderá.--...--Sonríe amable haciéndole señas para que se vaya.--...--¡Y si necesita de ti te llamaré!—
--¡Gracias!--...--Con aquel agradecimiento toma el ascensor para ir a cambiarse.—
Es un alivio que Sunhee sea tan buen persona. Jimin piensa en que últimamente se ha topado con muy buenas personas y espera que eso nunca cambie.
Al llegar al piso donde yace la habitación de los uniformes Jim se sintió un poco cohibido por el personal que pasaba por ahí y no dejaban de mirarlo gracias a su ropa mojada y aspecto pálido, pero le restó importancia y fue por un nuevo pantalón y camisa que traería mañana completamente limpia y planchada. Así de rápido como entró al cuarto así mismo salió.
--¿Ya llegó el jefe?--...--Pregunta frente la escritorio de Sunhee que lo ve con el ceño fruncido.—
--Apenas acabaste de irte ¿Tienes poderes de teletransportación o algo así?--...--Jim niega con una risita causada por el maratón.--...--Pareciera, porque no creo que hayas durado más de cinco minutos cambiándote.--...--Sin duda ella es una exagerada. Jimin fue rápido pero tampoco para tanto.--...--Y para tu buena suerte el jefe sigue sin llegar.—
--Ah, es un alivio.--...--Suelta el aire retenido en sus pulmones.—
--Lo que no será un alivio para ti es cuando te veas en un espejo.—
--¿Por qué lo dices?--...--Su ropa no tiene nada que no tenga su uniforme de rutina.—
--Pareces como si te hubieras ido de golpes con tu mayor enemigo y te haya ganado la pelea.--...--Se levanta y acerca su mano hasta tocar el cabello desordenado del asistente.--...--Tienes el cabello bastante largo, debes estar podrido en buen colágeno.—
--Con el apuro que llevaba encima no noté que mi cabello se desordeno.—
--Apuesto que parecías un loco corriendo por los pasillos con cara de pánico.—
--Yo también apuesto eso.--...--Ambos ríen por ello.--...--Iré a arreglarme un poco antes de que el jefe llegue.—
--Esta bien. Igual yo te aviso por llamada cuando el jefe llegue.—
Jim asiente y se va alejando en dirección a su oficina para arreglar el desastre que tiene en su cabeza, literalmente.
--Estos chicos de hoy en día.--...--Dice Sunhee viendo a Jimin desaparecer de su vista. Cuando estuvo a punto de sentarse oyó como más puertas del ascensor se abrían por lo que se obligó a quedarse de pie esperando que sea el señor Jungkook pero...--...--Señor Mingyu.--...--No es el jefe.—...--Muy buenos días.—
Mingyu tenía sus manos dentro de los bolsillos de su pantalón de traje, pasando la mirada por el lugar tan limpio y al fondo donde aquella oficina que debió ser suya.
--Buenos días ¿Señorita?
--Sunhee.--...--Completa ella un tanto nerviosa.—
--Sunhee si.--...--Muestra su mejor sonrisa.—
La pelirroja pasó saliva porque pues, el señor Mingyu es demasiado guapo.
--¿Qué se le ofrece?--...--Se las arregló para no tartamudear.—
Lo bueno de sí mismo es saber demasiado bien cuando despierta el interés de alguien (lo que pasa la gran mayoría de tiempo) y poder utilizar esto a su favor. La mujer frente a él no es más que otra mujer que cae fácilmente por una simple sonrisa suya, él ve como sus ojos brillan. Pobre, también se suma a la larga lista de mujeres que no se imaginan que ahora las féminas no le van y que se hacen falsas ilusiones. A la larga resultaba chistoso.
--Me gustaría ver a Jungkook.—
--El señor Jungkook aún no llega.—
--Oh.—
*Con que llegando tarde* Piensa Mingyu mirando hacia la gran puerta de madera.
---Pero puede esperarlo si gusta. Estoy segura de que no tarda en llegar. El señor nunca llega tarde.—
--Hoy no parece entrar en ese nunca.--...--Mira el reloj en su muñeca.--...--Pronto darán las nueve de la mañana.—
--Pueda que haya tráfico.--...--Dice como quien no quiere la cosa.—
Mingyu arqueó una ceja. Él mismo acaba de llegar y no había tráfico por ninguna de las calles, pero no se pondría a discutir de ello con una empleada. Jungkook estaba llegando tarde hoy y punto, por lo que buscarle excusas no sería bueno. No había excusa.
--Claro que si. Iré a dar una vuelta mientras Jungkook llega.—
---Esta bien.—
Mingyu se va de ahí ¿Qué tenían todos con Jungkook? Parecían sus siervos. Sabía que su hermano era amable pero no es para tanto ¿Verdad? Todo el personal habla de Jungkook como si fuese el mejor hombre del planeta, de seguro Jungkook los tiene comprados porque esta relación de jefe empleados no es normal.
Mientras iba caminando vio una puerta semi abierta por lo que se acercó para echar un vistazo y entonces vio una larga cabellera siendo estirada con unos dedos delgados, admiró un bonito perfil y labios pronunciados y fue entonces que reconoció al asistente de su hermano. Se peinaba con algo de incomodidad, pues sus muecas faciales lo delataban. Tiene un cabello muy bonito, bastante oscuro. Estaba mojado y obviamente se veía oscuro, por lo que Mingyu no sospechó que este peculiar cabello que le pertenecía al asistente de su hermano es el mismo cabello del bailarín nocturno que rechazó su dinero en aquel club de mala muerte.
Jimin logró hacerse la coleta con más dificultad debido a que sus cabellos estaban enredados pero al terminar sintió una rara sensación... como si estuviera siendo observado así que al mirar específicamente hacia la puerta pudo ver un rostro conocido mirándolo. Parpadeó varias veces pensando que pudo haber sido un espejismo pero no lo era. El hermano de su jefe estaba ahí.
Hermano de su jefe y un tipo de "cliente" en el club.
--S-señor Mingyu.--...--No va a mentir en que le dio un poco de miedo tener a ese hombre ahí ¿Cuándo tiempo había estado parado en la entrada?--...--¿Se le ofrece algo?—
--Mhm nada en especial.--...--Y sin mas entra en la oficina de Jimin.--...--Solo ando de paso mientras espero al señor Jungkook ya que hoy le ha dado por llegar tarde.—
--De seguro le surgió algún inconveniente.—
*Maldita sea* y fue así como Mingyu hizo una mueca de total asco.
--Por supuesto.--...--Bueno, a estas alturas no tenía mucho que esperar ¿Verdad?--...--No hay muchas cosas interesantes que hacer por aquí, al menos no en este piso, así que no creo que te moleste que me quede aquí a esperar a Jungkook ¿Verdad?—
Era incómodo pero no es como que pueda decirlo tan abiertamente.
--No hay problema.—
--Eso es bueno.--...--Sonríe amplio con aquella típica sonrisa suya que hace que se derrita hasta un cubo de hielo.—
Pero este muchacho al frente suyo no era ningún cubo de hielo ya que este miró al escritorio sin caer en su tan radiante sonrisa.
*¿Eres difícil eh?* Pensó Mingyu y buscó con su mirada algún lugar donde sentarse y vio un pequeño sillón al que no dudo en acudir. Al estar sentado no pudo dejar de mirar al asistente de su hermano. Viéndolo bien, era totalmente su tipo; cara delicada sin llegar a ser muy femenina, ni escandalosa ni musculosa. Muy manoseable tal vez. Totalmente su tipo ¿Cómo no lo notó antes?
Ha de ser porque ahora era que podía verlo con más detalle.
--¿Señor?--...--Jimin lo mira con el ceño fruncido.—
--Creo que esperaré a mi hermano aquí. Estoy seguro de que tú como su asistente eres de los primeros en saber cuando llega.—
--Sí, si gusta quedarse no hay problema.--...--Incócomodo es pero no puede correr al hermano de su jefe. Mientras no intente algo fuera de lugar todo estaba bien.—
Y si Mingyu creía que Jimin era difícil, pues al verlo ordenar su carpeta sin prestarle ni la más mínima atención no le quedó ni la menor duda.
--¿Cuánto tiempo llevas trabajando para Jungkook?--...--No le gusta el silencio ¿Ok? Solo es eso.—
--Un poco más de un mes.—...--Responde con tranquilidad.—
--Ha de ser difícil eso de ser asistente, el menos eso es lo que pienso.—
--Me estoy adaptando.—
--De seguro tu novia también tiene que adaptarse a tu horario tan ocupado.--...--Y Mingyu tiró el anzuelo.—
--No tengo novia, señor así que no debo preocuparme por eso.--...--Se dio la vuelta para buscar un plumón y arreglar fechas en la agenda.--...--Ni por un chico.—
Mingyu arqueó una ceja y en sus adentros estaba algo victorioso ¿En qué momento dijo algo de chicos? Había que arriesgarse.
--No te notas muy interesado en estar en una relación.--...--Jim pensaba que las preguntas del señor Mingyu eran bastante raras, siguen siendo unos extraños.—
--No lo estoy.--...--No tiene ningún problema en hablar de su negativa con las relaciones pero es incómodo.--...--No creí que fuera de los que le importa la vida privada de los empleados.—
--Solo es curiosidad. Quiero pensar que hice una pregunta normal que nos llevó a hablar de algo más personal como tú le dices, Jimin.—
No cabe duda que a este asistente le gustan los hombres y a Mingyu le pareció irrelevante si era gay, bisexual o lo que fuera... es más que evidente que le gustan los hombres y eso es más que suficiente para Mingyu.
Jungkook estaba en el ascensor de la empresa molesto consigo mismo por no percatarse de la hora. Es que fue demasiado difícil salir de la cama con este clima tan delicioso, con su prometida a su lado completamente desnuda a causa de las rondas de sexo desenfrenado que tuvieron pero todo esto era culpa de su necia mente, si, pero es que no puede evitar traer la imagen de su asistente con su rostro impactando contra su cremallera.
Mordió su labio inferior con fuerza ¡Otra vez pensando en eso! Ya tiene que dejarlo de una vez por todas.
--Jefe.--...--Sunhee sonríe con alivio al verlo llegar.--...--Muy buenos días.—
--Buenos días ¿Podrías decirle a mi asistente que vaya a mi oficina, por favor?—
--Ahora mismo lo hago.—
Jungkook asiente de acuerdo y se va su oficina.
Sunhee marca el teléfono de la oficina de Jimin.
Mingyu y Jimin concentran sus miradas en el aparato que suena encima de la mesa con bastante insistencia. Jimin contestó.
--¿Si?—
--El jefe acaba de llegar y requiere tu presencia.—
--Muchas gracias por avisarme, en este momento estoy yendo.--...--Sin más dejó caer el teléfono en su lugar.--...--El señor Jungkook llegó.—
---Por fin.--...--Se coloca de pie.—
No hizo falta hablar después de ello porque era evidente que Jimin debe ir y Mingyu también.
Jimon tocó la puerta.
--Adelante.--...--Jungkook estaba revisando un mensaje que su padre le dejo desde anoche.—
La puerta se abrió, alzó la cabeza y grande fue su sorpresa al ver a su asistente y a su lado estaba Mingyu ¿Qué hace aquí?
--Mingyu...--...--Fue lo único que pudo decir.—
--Buenos días querido hermano, bueno, serían buenas noches para ti.—
--Jimin te llamaré en un rato. Déjanos solos.—...--Jimin no tuvo que decir ni una sola palabra y salió de ahí lo más rápido posible. Muy tensa las cosas con su jefe y su hermano, uy no.--¿Qué haces aquí?--...--Tan directo como siempre.—
--Solo quería visitarte y ver cómo marcha todo en la empresa.—
--Se te está haciendo costumbre venir sin avisar.—
--No creí que debería hacerlo.--...--Se sienta en el sillón frente al escritorio.--...--Esta empresa es tan tuya como mía, es el patrimonio de la familia. No tiene nada que ver que estés al frente.—
Ok Mingyu tenía un buen punto ahí, sin embargo no puede andar paseándose por los pasillos sin que él lo sepa Es el responsable de todo lo que pasa aquí. Tampoco va a negar que está molesto porque Mingyu no pudo venir otro día ¡No! Tenía que hacerlo justo el día en que llega tarde por estar de sádico con Olivia (lo de sádico está de más porque con Olivia nada era fuerte pero ese no es el punto ahora) sin percatarse del tiempo. Lo menos que quiere Jungkook es darle motivos a Mingyu para que lo crea un mal jefe, alguien irresponsable e incapaz.
--Tienes razón, puedes venir cuando quieras pero tienes que avisarme antes.—
--No seas tan dramático y controlador, igual fue bueno estar por la empresa esperando a que aparecieras.—
--Mhm.--...--Hace un sonidito con su boca sin estar muy de acuerdo.—
--Además de que estuve hablando un rato con tu asistente.—
--¿Con Jimin?—
--¿Acaso tienes otro asistente?--...--Sonríe burlón.--...--Si, tu asistente Jimin y te cuento que me parece muy interesante.--...--El mayor arquea una ceja.--...--Me gustaría invitarlo a salir.—
Eso sí que es un buen chiste, por poco Jungkook se ríe.
--¿Y como sabes que él aceptará salir contigo? Tal vez ni juegue en tu mismo equipo.—
--Lo hace.--...--Dice con total seguridad.--...--Juega en mi equipo y espero que no tengas ningún inconveniente en que salga con tu asistente.—
--¿Por qué lo tendría?—
--No lo sé, no se si te viene bien que tu asistente esté cerca de mi.—
--Lo que mis empleados hagan con su vida personal me tiene sin cuidado, Mingyu.—
--Me parece perfecto, bueno creo que puedo retirarme ahora y dejarte trabajar.—
--Gracias por tu consideración.—
--Nos veremos pronto.—
--Para tu próxima visita espero que al menos me avises que vendrás.—
--Lo tendré en cuenta, hermano. Adiós.—
Con ello culmina la conversación. No es hasta que Mingyu cierra la puerta la puerta a sus espaldas que puede recostarse en la silla con tranquilidad y pidiendo al cielo que le de paciencia para soportar este nuevo Mingyu bastante impredecible e intenso.
"Lo es, juega en mi mismo equipo" ¿Será verdad? Joder ¿Eso que le importaba a el? La preferencia sexual de sus empleados no es su maldito problema.
Agarra su teléfono para llamar a su secretaria.
--Dile a mi asistente que ya puede venir.—
--Enseguida.—
Cuelga la llamada ¿Mingyu interesado en Jimin? Era bastante chistoso porque ya lo había hecho anteriormente siendo ajeno a que son la misma persona ¿Qué clase de atracción era esa? Es como si a Mingyu le gustara ese hombre en específico.
Mientras Jimin caminaba de camino a la oficina del jefe abajo, en planta baja Mingyu estaba encontrándose con la prometida de su hermano mayor.
--Ey ¿Qué tal?--...--Olivia le da un beso en la mejilla.--...--Es bueno vernos tan seguido.—
--Lo mismo digo, nos hemos visto dos veces en menos de veinticuatro horas.—
--Si. ¿Vienes de ver a Jungkook?—
--Exactamente ¿Tu vas a verlo, verdad?—
--Si, estaré ocupada estos días así que intento pasar el mayor tiempo con el.—
--Y yo que tenía una invitación para tí ahora que te veo porque creo que también estaré ocupado renovando unos cuantos documentos.—
--Al frente hay una cafetería, podríamos ir por un café y yo regreso a ver a Jungkook. Tengo dos horas libres antes de comenzar a hacer mis diligencias.—
--Perfecto, vamos entonces.—
Tal vez Olivia estaba siendo muy inocente pero no veía nada de malo en ir a tomar un café con su cuñado.
Mingyu celebraba internamente ya que por fin podría hacer de las suyas. Jungkook tendría que ser muy cuidadoso y si todo sale como lo planea tal vez no haya boda.
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Cuando Jimin estuvo de nuevo en la oficina de su jefe sintió bastante nervios por como este le miraba casi con escáner y creyó ver sus ojos semi cerrados como si estuviera buscando alguna explicación.
--Aquí está la agenda con lo que tenemos para el fin de la semana y el lunes se renuevan los horarios.—
--Bien, toma asiento.--...--Jimin lo hizo rápidamente.--...--¿Desde qué hora mi hermano estuvo aquí?—
--Desde hace una media hora más o menos, señor.—
--¿Te dijo algo referente a la empresa?--...--Abre la agenda y mira su contenido sin estar muy concentrado.—
--No, señor.—
--Entiendo.--...--Bueno, ya Mingyu le dijo en sus narices que iba por su asistente y espera que este vínculo que se forme (si es que se forma) no afecte en el trabajo de su asistente quien hasta el día de hoy ha demostrado ser eficiente.—
Jimin miraba a su jefe y sentía su cara arder porque luego del incidente vergonzoso de ayer pues, no es muy fácil estar ajeno a esa situación. Espera no haber incomodado al señor Jungkook y que este lo haya olvidado rápidamente o Jimin no podrá vivir en paz.
Cuando Jimin puso verdadera atención al horario. Mordió el interior de su labio inferior.
--Desde el lunes estaremos muy cargados de trabajo y necesito que estés cerca de mí en todo momento por lo que mandaré a buscar tu escritorio y lo pondré aquí para que trabajes conmigo.--...--Jim parpadeo varias veces escuchando y creyendo haber oído mal.--...--El miércoles por la mañana estaremos partiendo a los Estados Unidos y regresaremos el viernes por la noche así que no tenemos tiempo que perder.—
--Y-yo... ¿Es muy necesario que vaya con usted?—
--Por supuesto que sí, eres mi asistente y eres quien me ayuda en todo. Ese es tu trabajo.--....—Jim Asintió. Si bien era cierto que tenía que hacer muchas cosas al lado del jefe había otra tarea que debe desempeñar con esmero y es la del hermano mayor y cabeza del hogar donde sus hermanos no pueden quedarse solos, pero sería muy inapropiado decírselo al jefe, pues este ya era bastante considerado y no debe quejarse. Está seguro de que puede llegar a un acuerdo con la señora Rosa ya que es la única persona a la cual puede confiarle sus hermanos.—
Jungkook, quien no dejaba de mirar a su asistente mal interpretó su largo silencio y preguntó:
--Jimin... ¿Piensas que tú trabajo es mucho para ti? ¿Crees que soy muy exigente?--...--No lo preguntaba porque estuviera molesto con esa posibilidad, pero luego de hablar con Mingyu y que este le haya dicho que no sea tan intenso no puede evitar pensar en ello.—
Pero Jimin abrió mucho sus ojos creyendo que su jefe podría estar disgustado.
--No, no señor usted es más que bueno y hasta ahora he podido llevar bien mi trabajo.—
--¿Entonces cuál es el problema en viajar?—
--Como recordará tengo dos hermanos menores y soy lo único que tienen. Ha de comprender que me es difícil dejarlos solos por lo que debo buscar quien los cuide.—
--Podrían venir con nosotros.--...--Dijo sin ni siquiera pensarlo.—
Jimin casi entra en pánico, pero mantuvo la calma.
--No pueden faltar tantos días a clases, señor.--...--Jungkook asiente con los labios fruncidos. Exactamente, los niños estudian.--...--Pero muchas gracias por considerarme y considerar llevar a mis hermanos. Sé que los niños no deben estar en un ambiente de empresa y aún así usted me ha dicho que los llevemos. No se preocupe que estoy seguro de que encontraré a alguien adecuado que los cuide mientras estamos fuera, señor.—
--Esta bien Jimin.--...--Bueno, al menos su asiente te si irá con el.--...--Igual podrías decirle a tu novia que los cuide, de seguro se llevan bien con ella.—
Jim ladeó su cabeza sin entender a qué venía eso.
--No tengo pareja, señor.--...--Jungkook abrió su boca y asintió un par de veces.—
"Pareja"
--Bueno, en ese caso si creo que deberás contratar a alguien. Para dentro de un rato le pediré a los trabajadores del piso de abajo que pasen tu escritorio a mi oficina.—
--Esperaré entonces, señor.—
--Puedes retirarte.--...--Sin más, Jimin salió de ahí.—
Los hermanos Jeon tienen unas preguntas muy raras ¿O es que hoy amanecieron con ganas de preguntar cosas de la vida personal? ¿Ganas de asumir? Todo muy extraño pero no le dio muchas vueltas al asunto y tomando una profunda respiración se fue a esperar a que vengan los trabajadores a buscar su escritorio.
Cerca de allí...
--¿Y como te va con mi hermano?--...--Pregunta Mingyu antes de darle un sutil sorbo a su café. Estaba muy caliente.—
--Muy bien. Jungkook es un hombre maravilloso.--...--Por supuesto que lo es.—
--Imagino que si. Se nota que ustedes son de esas parejas que se cuentan todo y son muy unidas. Me da un poco de envidia, pero de la buena ¿Ok?--...--Su forma de decirlo le sacó una sonrisa a Olivia quien tenía su taza con café esperando que este se enfriara.--...--Después del viaje de Jungkook y de tu entrevista podríamos ir a ese sitio al que Jungkook está yendo los viernes por la noche. Imagino que debes saber cuál es.—
Olivia parpadeó un par de veces y su sonrisa se esfumó.
--Oh, si claro.--...--Pero pudo mantener la compostura.—
*Pobre de ti, Olivia* piensa Mingyu.
--Bueno ese club es bastante bueno. Jackson y Jaehyun también lo dicen.—
--Si, ellos dos siempre tan pegados a Jungkook, jajaja.--...--Amigos suyos tenían que ser pero ya se las verá con ellos luego.—
--Entonces hay que ir juntos un día, bueno, una noche.—
--Claro.,--...--Sonríe con falsa alegría y ganas de gritar. Ese Jungkook no le ha dicho absolutamente nada de esas supuestas salidas de noche.--...--¿Podrías recordarme el nombre del lugar? Lo he olvidado—
Y entonces Mingyu supo que Olivia había caído en esta pequeña trampa porque le sembró la duda.
Le dio el nombre del club y luego ellos se fueron por su cuenta... solo que Olivia ya no iría a ver a Jungkook, al menos no hoy y sabiendo dónde va las noches de los viernes ella esperaría y lo sorprendería de verdad esa noche. Espera que por su bien y el bien del compromiso no esté allí. Le gustaría que solo haya sido alguna mentira de Mingyu ¿Por qué le mentiría con algo así? Lo descubrirá pronto.
Sólo tenía que ir a ese club y todas sus dudas serán aclaradas.
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Vamos a ver qué onda con ese club de la discordia 👁️👁️
Nos leemos luego soldadxs ❤️
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